Agnya Chakra

Caxton Hall, London (England)

1978-12-18 Agnya Chakra means: To Order, London, England, 76' Download subtitles: EN,ES,ZH-HANS,ZH-HANTView subtitles:
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Agnya Chakra 18-12-1978

Hoy estamos hablando del sexto chakra, llamado Agnya Chakra. El “gnya”, la palabra “gnya” significa saber, “gnya” es saber. Y “A” significa el todo. Agnya chakra también tiene otro significado. A-gnya, agnya significa ‘obediencia’ u ‘ordenar’. Puede significar ambas cosas. Si le ordenas a alguien es un agnya y el que obedece la orden es un agnyakari. El que hace el agnya. Este sexto chakra se creó en el ser humano cuando empezó a pensar. El pensamiento es la lengua expresada. Si no tenemos una lengua no podemos pensar.

Pero esto no significa que no haya ningún pensamiento que nos venga. Si no podemos expresarlo, no significa que no haya un proceso de pensamiento trabajando en nosotros. Pero en ese nivel sutil, cuando los pensamientos nos vienen no están en la lengua, por lo tanto, no se nos comunican, y esa es la razón por la que si no tenemos una lengua no podemos comprender lo que estamos pensando. Por eso es por lo que debéis haber visto niños que no nos pueden comunicar lo que quieren, porque no pueden decir lo que quieren. Sienten la necesidad en el estómago y quieren pedir, digamos, agua o algo, pero no pueden decírnoslo; y por eso no pueden pensar lo que tienen que decir. Pero después, cuando empezáis a pensar y a transformarlo en lenguaje, ese lenguaje se almacena en el cerebro -como se muestra en el dibujo- en el lado izquierdo y también en el del lado derecho de ese amarillo y negro, entonces, vuelve a nosotros más tarde como olas de pensamiento. Como si alguien nos hablara. Pero antes de que el lenguaje empiece, podemos llamarlo la inspiración o el proceso del pensamiento, en un nivel muy temprano, nos viene de ciertas formas; y esas formas están en luz y sombra. No están en el lenguaje sino en luz y sombra. Y después de llegar a Sahaja Yoga, si profundizáis en vuestros pensamientos, descubriréis que no son nada más que luces y sombras que están tapando nuestro Agnya chakra.

Una luz y sombra tras otra, como un faro girando, dan un tipo de patrón en nuestra cabeza. Y transformamos estos patrones en lenguaje en una etapa muy temprana y estos patrones es como si llenaran las copas del lenguaje y entonces estas copas se mantienen archivadas en el cerebro y vienen a nosotros de esa forma. Cuando pensamos, en realidad, entendemos porque es una lengua que viene a nosotros. Entonces, ¿qué les pasa a los animales? ¿Piensan o no? Tienen un pensamiento, una inspiración, pero no piensan en ello. Ahora, estas inspiraciones les llegan como palabras cuando empiezan a vivir con seres humanos. Así pues, estas inspiraciones les entran en el pensamiento como a nosotros. Por ejemplo, le dais a alguno un nombre, digamos, llamáis a un perro Tom, o algo así, y ahora sabe que esta palabra significa “me llaman”. Y se asocia a sí mismo con esa palabra.

Pero cuando no tiene la palabra, cuando simplemente es un animal, simplemente está ahí, no piensa. Esa es la razón por la que son muy espontáneos y nosotros no. Los animales son extremadamente espontáneos porque no piensan de la forma en que nosotros lo hacemos. Y esto ha creado el mayor problema para los seres humanos: como ir más allá de los pensamientos. Es algo un poco complicado porque puedo verlo muy claramente mientras que, quizá vosotros no podéis ver la luz. Y entonces, la luz forma el lenguaje, y entonces el lenguaje, según nosotros, se transforma en nuestros pensamientos. Pero estos pensamientos son en realidad condicionamientos nuestros y no son cosas inspiradas. No vienen del interior y esa es la razón por la que no somos espontáneos. Por ejemplo, si estoy sentada aquí, no me puedo estar quieta como un ser humano. Estaré pensando en algo.

Estaré pensando: ¿Qué voy a decir? Luego: ¿Debería decir esto o no? ¿Qué pasa si digo esto? ¿Estará bien o no? ¿Entrará en sus cabezas o no? Todo tipo de pensamientos estarán entrando en mi cabeza. Por un lado, me estaré haciendo preguntas. Por otro, me vendrán las respuestas: “De acuerdo, di esto y si lo dices así puede que lo aprecien. Sigue ese camino y comprenderán”. Veis que es así.

Por tanto, la solución se produce en nuestro cerebro en función de nuestras experiencias de la vida. Cualesquiera que sean nuestras experiencias en esta vida al tratar con gente obteniendo experiencias de otros, todas estas están condicionadas en nuestro cerebro y todo ello se convierte en un proceso de pensamiento, que llega a nosotros a través de esta interacción de pensamiento y acción, acción y pensamiento, que inicia ondas; qué acción tomar, qué pensamiento poner, cómo resolverlo; y creemos que nos estamos analizando. Es algo muy superficial. En realidad, no analizáis nada en absoluto; vosotros no. Como os dije el otro día, vosotros no hacéis nada. Así pues, vuestro pensamiento no es nada más que una burbuja en movimiento. Porque cuando, como un mar calmado, que es tan profundo, tan tranquilo, cuando toca la costa, tiene una acción y reacción. De la misma manera, cuando estáis viendo algo, porque vuestra atención está fuera, inmediatamente, se crea una onda de pensamiento a partir de eso, que retrocede y os da todas las imágenes de ello, cualquier cosa que sabéis sobre ese tema particular vuelve a vosotros como un proceso de pensamiento. Sucede todo el tiempo, y puede ser tan enloquecedor que no podemos parar los pensamientos: simplemente continúan de una forma loca. No sabéis, no podéis dormir porque los pensamientos vienen.

A veces podrían ser espeluznantes, otras veces gratificantes, a veces románticos, a veces absolutamente negativos, a veces muy positivos. Algunas veces sentís: “debo hacer esto”, otras veces sentís: “no debería hacer eso”. Pero cuando estáis haciendo, realmente, no pensáis. Es sorprendente, nunca nos damos cuenta de que cuando estamos haciendo algo en particular, supongamos que digo que voy a hablar, estas cosas. Ahora, cuando he pensado en eso que pensé, digamos, hace diez minutos, cuando estoy hablando de eso, no estoy pensando en eso de lo que iba a hablar. Porque cada vez que pienso, construyo en mi cerebro ese proceso de pensamiento y lo almaceno en algún lugar y ahora, cuando he empezado esta charla, me está surgiendo directamente. Así pues, los seres humanos han desarrollado, diría, un proceso que puede ser algo muy repugnante, muy, muy repugnante. Y esto surge de dos cosas. Una del lado izquierdo (de la cabeza) que llamamos ego, que se ha ido a este lado y del lado derecho (de la cabeza) que llamamos superego. Todo el condicionamiento del lado derecho del superego es, nos da, los miedos, los peligros, las posibilidades.

Cualquier experiencia que hayamos tenido antes. Como se dice, aquellos que se han quemado con leche tomarán una bebida fría después de soplar un poco. (el gato escaldado del agua fría huye, en español). Y como os habéis quemado sabéis que un líquido os ha quemado por lo que pensáis que este también puede quemaros la lengua. Por tanto, puede que intentéis hacer eso. Es tan espontáneo que cada vez que sentís eso: “¡Oh! es muy espontáneo” pero no lo es. Se ha almacenado antes en vuestras vivencias y algo ahí os da miedo y esa es la razón por la que lo hacéis. Ojalá, por una vez, nos demos cuenta de que este proceso del pensamiento no es absolutamente necesario para que existamos. No hay necesidad de tener ningún pensamiento del futuro o del pasado si queréis existir como seres humanos.

A los animales no les preocupan. Por ejemplo, los animales saben que entran en una selva. De repente, se encuentran con otro animal que viene y saben que va allí. Entonces, ¿de qué serviría pensar acerca del animal que va a venir? Suponiendo que no venga, sería una inutilidad. Pero tienen un agujero aquí y no tienen problemas como nosotros porque tienen un agujero por el que toda la cosa se va. No se les queda pegado por más de un minuto. Pero podéis condicionarles también. Están condicionados por las experiencias. Por las experiencias que han tenido hasta ahora, con otros animales y cosas, están condicionados. Y actúan en consecuencia.

Así pues, hay una tremenda diferencia entre nosotros y ellos y es que nosotros pensamos acerca de todo. Quiero decir, pensamos que es una gran cosa sentarse y pensar en ello. Y pensamos que es muy sabio sentarse y pensar en ello. Ante cualquier problema que surge pensáis: Mejor sentarse y pensar en ello. Pero ¿qué hacemos cuando se presenta un problema? Pensamos en ello relacionándolo con cualquier cosa que hayamos estado haciendo antes y con nuestras experiencias cualesquiera que hayan sido. De la misma manera se quiere pensar acerca de Sahaja Yoga. Ahora bien, no podéis pensar acerca de Sahaja Yoga. Para empezar, en Sahaja Yoga lo primero es que llegáis a la consciencia sin pensamientos. No podéis pensar.

Es un acontecimiento acerca del que no podéis pensar. Es una experiencia viva, pensar es un movimiento muerto, no es un movimiento vivo. Cualquier cosa muerta en nosotros nos vuelve como pensamiento. La inspiración es viva, no el pensamiento. La inspiración es muy diferente del pensamiento. Por ejemplo, los libros están en la biblioteca, todo lo que hemos pensado o conseguido o experimentado está en los libros. Lo nuevo que nos llega es la inspiración. Simplemente, descubrid en cuántas cosas nuevas estáis pensando, quizá, ni siquiera una frase, La mayor parte de vosotros decís: este señor dijo esto, aquel señor dijo aquello, aquel señor dijo lo otro, o yo dije esto. Si podéis pensar en eso es que está entrando en vosotros ahora; para ello no tenéis que pensar, simplemente aparece; está dentro de vosotros, surge y se expresa por sí mismo. Así son las cosas espontáneas vivas.

Eso es lo que llamamos inspiración: un destello repentino de conocimiento. Pero cualquier cosa en lo que hayamos estado pensando es todo el juego de lo muerto. Este es el centro de Cristo. Reside en el centro del Agnya, y nació, si leéis el Devi Purana, hace mucho, mucho tiempo. Fue creado mucho antes y cómo se transformó en Mahavishnu, también podéis leerlo por vosotros mismos porque es un gran capítulo y ojalá que todos podáis conocer y leer sobre ello y descubrir cómo se transformó en Mahavishnu. Es muy interesante. Porque todo esto esté escrito en sánscrito, no deberíamos decir que Mahavishnu no estaba en la Biblia, porque la Biblia no fue escrita de un tirón por una persona. Por lo tanto, esa parte es una parte de la creación de Cristo antes de que viniera a la Tierra como Cristo. Realmente, los cristianos no saben nada acerca de su transformación: Como se transformó en Cristo o cuál fue la necesidad de tener a Cristo o un hijo que descendiera y por qué no pudo hacer el trabajo Dios mismo. Y esta es la razón por la que os pediría que leyerais vosotros mismos la encarnación de Mahavishnu, por la que os dais cuenta de por qué nació Cristo.

Y esta es la encarnación más importante porque él es el principio. Él es el principio de la creación, el Tattwa, como lo llaman en sánscrito, es el Tattwa. Ganesha, aunque reside en el Muladhara, evoluciona gradualmente a Cristo en este nivel. Desde ese chakra rojo sube a este chakra para transformarse en Cristo. Él es el principio. Ahora bien, ¿qué es el principio? Dentro de nosotros, ¿qué es nuestro principio? Es, digamos, la Kundalini, podríais decir. En esto (micrófono), la electricidad es el principio. De la misma manera, la creación, si toda la creación la tomamos como tal, Él es el principio y soporte de esta creación.

Él representa la esencia, la esencia de la creación. Como podemos decir, si tenemos una familia, marido y esposa e hijo, el hijo es la esencia del esposo y la esposa, es la esencia de la familia, de la casa. Todo se sostiene para él, se crea para él. Hasta que no tuvieron a su hijo no había significado en esa casa, ningún significado en su vida. Pero cuando tuvieron un hijo, tuvieron un significado. De la misma manera, Cristo es la esencia, es el Tattwa mismo. Es el Omkara, como le llaman. Es el primer sonido, el primer sonido que fue creado, “Om”, cuando el Padre Primordial y la Madre Primordial se separaron, crearon este sonido. Y él es ese sonido que está lleno del Poder omnipresente y cuida y sirve de apoyo. Realmente, es más el apoyo porque el Padre se encarga del cuidado podríais decir.

O la Madre. Pero es el soporte de todo el Universo. Y como es la esencia, la esencia nunca muere. Decid: mi esencia es mi Espíritu, nunca morirá. El cuerpo muere o la creación morirá, pero la esencia tiene que estar ahí. Si se pierde la esencia no podría quedar nada. Esa es la razón de que sea la encarnación más importante, porque es el soporte. Ahora esta encarnación se sitúa en nuestro Agnya chakra, aquí en el centro, donde el nervio y el tálamo ópticos se cruzan así. En el centro hay un punto muy sutil que se mueve a ambos lados como esto y como aquello y crea dos sonidos ‘hum’ ‘kshum’, ‘hum’ ‘kshum’, ‘hum’ ‘kshum’. (sonaría jam y ksham) ‘Hum’ está en el lado derecho (de la cabeza) donde habéis visto que está el superego y ‘kshum’ está en el lado izquierdo (de la cabeza) donde está el ego.

Estos dos sonidos crean dos tipos de vibraciones. El sonido ‘hum’ crea las vibraciones que os hacen pensar: “Yo soy, yo soy”, ‘hum’, ‘yo soy’. Procede de nuestro poder de existencia que sabemos que tenemos para vivir en este mundo, no vamos a morir. Cualquier ser humano que intenta matarse no es normal. Normalmente, cada ser humano… ¿Por qué cada animal o ser vivo intenta conservar su vida? Es a través de este poder de ‘hum’, de ‘yo soy’. El superego del lado izquierdo es ‘hum’ y el ego del lado derecho es ‘kshum’. Pero ahora os voy a hablar del lado derecho, el superego. En este superego, cuando estáis condicionados por tantas cosas, entonces estáis asustados y preocupados porque estas experiencias os convierten en ese tipo de personas que tienen miedo en la mente. Y ese miedo está establecido en vuestro superego.

Esto empieza en el estado de ameba, podríamos decir, y está, todavía hoy, almacenado ahí. Tenéis miedo de la policía, tenéis miedo de esto, de lo otro. Algunas personas no tienen miedo de estas cosas, pero tienen miedo de otras, porque cualesquiera que hayan sido vuestras circunstancias, cualesquiera que hayan sido vuestras vivencias, todas están establecidas aquí. Más aún, cuando alguien lee el libro de Drácula tiene miedo de la palabra Drácula, pero los niños que no leen no saben lo que es Drácula. Si decís que ha venido Drácula, dicen: ¡de acuerdo, vamos a echarle un vistazo! Pero aquellos niños que han leído sobre Drácula están asustados literalmente y dicen: oh Dios mío, está viniendo Drácula; algo terrible va a suceder. Por tanto, cualquier cosa que hayáis leído, por la que hayáis tenido que pasar, cualquier vivencia que hayáis tenido, todo está en el superego. Por tanto, este superego, este centro, envía este mensaje: “yo soy, tú eres, tú eres”; ‘hum’, ‘hum’: “no tengas miedo, no te asustes”. “Tú eres”. Así pues, la gente que se acerca a mí, y habéis visto algunas personas que se acercan a mí, son víctimas de los condicionamientos del superego.

Y estas son las personas… realmente solo en este estado, podéis diferenciar entre dos tipos: uno, los que son muy agresivos; el otro, los que son absolutamente -podríamos decir- subordinados, asustados. Esta gente, cuando viene a mí, lo he visto, continúan llorando y sollozando: “Madre, sabes que nos ha sucedido esto y lo otro,” y me canso realmente, de hablar con ellos. Y hay tantos de este tipo que, de verdad, tenéis que prestarles atención como sahaja yoguis porque tendréis que tratar con ellos, cómo manejarlos y cómo hacer que funcione. Entonces, en ese momento, si un sahaja yogui dice, continúa diciendo: ‘hum’, ‘hum’, ‘hum’, ‘hum’, si un sahaja yogui dice eso, las vibraciones expulsarán su miedo. Incluso, si estáis con cualquier miedo y estáis deambulando y sentís que tenéis miedo, simplemente decid: ‘hum’, ‘hum’, ‘hum’. Diciendo esto, las vibraciones despejarán este lado muy agradablemente. Aparte de eso, esta es la forma de podéis conseguir ayuda del Divino, diciendo ‘hum’. Hay muchas cosas acerca de hum y kshum, pero con la hora que es, no quiero entrar en grandes detalles al respecto. Pero diría que el mantra para el lado derecho es ‘hum’ y para el lado izquierdo ‘kshum’. El lado derecho es el ego, que es un problema real, ¡eso lo entendéis!

Es uno realmente enorme que tenéis que afrontar, es decir, si hablo de algo pequeño por aquí y por ahí, me encuentro con que surge todo eso en mi cabeza de esa manera. Entonces, ¿cuál es la solución para un ego enorme? Solo se puede conquistar un ego enorme perdonando a los otros. Aquellos que tienen ego deben aprender, si se sienten heridos deben decir: “perdono”. Luego, otra persona les hace daño, deben decir: “perdono”. Y no sólo perdonar sino pedir perdón. Se deben hacer ambas cosas, pero más pedir perdón. Tenéis que pedir perdón si tenéis demasiado ego. Es muy importante. Porque si tenéis demasiado ego ¿qué significa?

Que lo habéis mimado demasiado. Eso significa que lo habéis usado demasiado. Habéis dominado a la gente y esa es la razón de que tengáis tal cantidad de ego. Si tenéis tal cantidad de ego debéis intentar todo el tiempo ser humildes en vuestro corazón. En el corazón reside el Espíritu. El ego, demasiado ego en una persona, siempre os aleja del Espíritu. Esa es la razón por la que se dice: “Sé humilde en el corazón”. Porque en el corazón reside esa parte de vosotros que se elimina u olvida completamente cuando empezáis a hinchar el ego. Pero el ego tiene sus límites, acaba en idiotez y estupidez. Elegid cualquier persona que sea egoísta y que esté soplando su trompeta, e inmediatamente lo sabréis porque será estúpido, sin entender lo que está haciendo.

Estará haciendo cosas tan estúpidas que os empezaréis a preguntar, especialmente los niños: “¿Qué le pasa a este tío? ¡Parece bastante divertido!” Y, entonces, la persona se enfrenta a la estupidez, entonces se ve a sí mismo: ¡oh Dios mío! ¿Cómo me he vuelto tan estúpido? Pero la estupidez os viene porque olvidáis la existencia de Dios y vuestra relación con el Todo. Pensáis: voy por mi cuenta. ¿Por qué no debería hacer esto? ¿Qué hay de malo en esto? ¿Qué hay de malo en aquello? Debería hacer estas cosas.

Es decir, en este país, la manera en que la gente lucha por las cosas, quiero decir, cualquiera, los así llamados países en vías de desarrollo no pueden entenderlo: ¿qué tipo de cosas les están pasando a estas personas? Porque, el otro día, mi yerno Luv estaba leyendo un artículo en el que dice que, ahora la gente está pidiendo que se permita que un yerno se pueda casar con su suegra (risas), y él, simplemente, no podía entender cómo la gente puede reunirse y pedir algo tan absurdo como eso. Si es tu madre. ¿Cómo podéis decir eso? Quiero decir que es una imposibilidad para la gente, que la gente normal piense de esa manera, que un yerno pueda casarse con su suegra. Y ¿de qué sirve hacer una ley y hablar de ello? Es algo muy difícil. Estamos haciendo todo tipo de cosas estúpidas en este país, que hacen que todo el mundo se parta de risa. Es a causa de la compañía de nuestro señor ego. No es fácil entender cómo nos engaña.

Continúa engañándonos todo el tiempo y, entonces, pensamos ¿qué hay de malo? Un anciano de ochenta años corriendo detrás de una chica de veinte. Y la chica de veinte engañando a este hombre de ochenta, que se supone que es un hombre de estado o algo así y su estatua está levantada en algún sitio por ahí. ¿Cómo es posible? Es solo el ego el que os hace hacer este tipo de cosas tontas y estúpidas. Una vez que estáis en Sahaja Yoga, a veces, no sabéis cómo controlar vuestra risa, por la forma en que la gente es estúpida, extremadamente estúpida. Y esto es lo que hay; termina en una estupidez, una absoluta estupidez. Es decir, incluso si quieres escribir una novela, no encontrarás unos personajes tan buenos como podrías encontrar alrededor de ti cuando les escuchas. Y te quedas atónito, ¡Oh Dios mío! ¿qué está pasando?

Y es muy vergonzoso también, extremadamente vergonzoso. Y se vuelven tan tontos con su ego que uno no puede entender como un hombre que piensa se vuelva estúpido. Porque pensando despertáis el ego. No hay sabiduría en una persona cuyo ego se ha desarrollado completamente así. Si alguien tiene un ego así, no hay sabiduría en él. Podéis ver que no sabe lo que es la sabiduría. Se comporta de una manera tan inmadura. Puede ser un hombre mayor, bisabuelo o alguien así, pero en cuanto abre su boca os quedáis impactadnos con él. Pensáis ¿de dónde ha salido este bromista? La madurez falta por completo.

El otro día, alguien me dijo: “Madre, ¿cómo es que siendo nuestros padres tan estúpidos nosotros estamos buscando a Dios? Y, siendo la gente mayor tan tonta, ¿nosotros estamos buscando a Dios?” Y, entonces, dije: ¡No! Quizá, debido a la guerra, los padres están trastornados. La mayoría de los padres se trastornaron durante la guerra y decían: La mayoría de ellos son así y los jóvenes están buscando a Dios y son mucho más sabios; no sabemos cómo transigir con ellos porque no están buscando a Dios. ¿Cómo es que ellos no están buscando a Dios y nosotros sí? Y si hay alguna búsqueda, son muy pocos. Entonces dije que puede ser debido a la guerra, pero alguien dijo: Entonces ¿qué pasa con América? Ya veis, en America la gente no se enfrentó mucho a la guerra; algunas veces, la estupidez que tienen es sorprendente. Esto es lo mismo que dije, es el desarrollo del ego en el ser humano.

El ego es lo que nos hace pensar en todas las cosas. Por ejemplo, ahora tenemos que decir cómo ir a Birmingham. Entonces, pensamos ¿cómo iré? La forma más sencilla es ir en tren o en coche. Si no se necesita reserva, simplemente saltaré al tren o iré en coche. Si el coche está disponible, iré en coche y se terminó la idea del tren. ¿Qué hay que pensar? Pero no, tenemos que hacer planes, lo he programado; ahora tengo que ir. Vais a la estación y resulta que el tren no está allí porque hubo un accidente; por lo que el tren no se mueve. Así que estáis muy molestos porque pensáis: el tren se ha ido ¿qué hago?

En ese enfado ni siquiera os acordáis de que tenéis un coche y que ahora tenéis que ir en coche. El asunto os molesta porque teníais planes de ir en tren y lo habíais planeado todo; ahora no podéis llegar allí y ¿qué sucederá? Ahora estáis sentados aquí y os preocupáis por ello. ¿Qué haría una persona espontánea? Depende. Puede que vaya en tren o en coche, lo que le apetezca en ese momento. Espera tranquilo. Entonces, va al tren, mira si el tren está allí. Si está, y hay espacio agradable disponible, se monta. Si el tren no está disponible, muy bien, vuelve a casa, conduce su coche y se va. Así pues, ahora habéis informado a la gente que debéis encontraros en tal lugar, que también está allí.

Por tanto, esa gente está corriendo allí de un lado a otro, y estarán allí en la estación. Ahora, ¿qué pasa? Incluso si están en la estación podéis encontraros allí. Vais en tren y os encontráis con ellos. ¿De qué sirve estar tan molesto por eso? Veis que siempre podéis contactar con ellos. Pero, por la forma en que nos molestamos, estropeamos todo el programa de ir a Birmingham, que es un programa muy bonito que tenemos. Tenemos que conocer gente nueva, tenemos que conocer mucha gente, tenemos que disfrutar nosotros mismos. ¡Todo se ha terminado! Porque habíamos planeado algo y no funcionó, ¡se ha terminado!

Todas estas cosas nos convierten en una persona triste. Y estamos tan tristes y tan poco entusiastas y tan aburridos que aquellos que están al lado simplemente se hartan y dicen: ¡Cállate ya! Si no vas a ir a Birmingham. Si no vas a ir no vayas, pero ¡no me comas la cabeza! Es una experiencia común para muchos. Es este señor ego que es así. No quiere que seáis felices. No quiere que estéis relajados. Os da ideas a todas horas, y os dice: haz esto y haz aquello, tienes que terminarlo y hay que hacer esto. Convendría que informarais a esa persona, sed cuidadosos con eso, y llegará a tanto detalle que, si falla cualquier cosa, estáis acabados; porque vuestros nervios ya están agotados y destrozados.

Cualquier cosa, incluso el mínimo inconveniente que os llegue o incluso una mínima molestia que surja, acaba con vosotros. Y así, todo el mundo está temblando de agitación. Tenemos tensiones. Tenemos problemas. ¿Por qué? ¿Cuál es la ventaja de hacer todas estas cosas? Ninguna ventaja, lo sabéis. Pero entonces ¿por qué lo hacéis? Porque tenéis un gran ego, no os dejará descansar. No os dejará, intentéis lo que intentéis.

Entonces ¿cuál es la solución? Pedid perdón a Dios desde por la mañana hasta por la noche. Tiraros de las orejas por los dos lados. y decid: Oh Dios, ¡perdóname! Oh, Dios, perdóname. Oh, Dios, perdóname”, para que este globo del ego se baje un poco. Acordaos de él por la mañana, por la tarde, a todas horas. Recordando que Cristo baja mucho vuestro ego. Hizo todo lo posible para que no desarrolléis el ego. Todo lo que fue posible.

Nació como el hijo de un carpintero corriente, vivió en las condiciones más ordinarias, se mantuvo detrás de toda la escena. Podía haber sido un emperador romano. Podía haber sido cualquiera. Pero no, nació como él mismo. Sabéis que eligió su lugar de nacimiento en un sitio donde ni siquiera nace la gente corriente. Pero, también allí estaba la luz. En cualquier sitio que hubiera nacido habría habido luz y gozo. Y esto es lo que tenemos que saber, que hemos perdido el gozo porque nos hemos olvidado de Dios Todopoderoso. Cuando nos olvidamos de él, que es amor y es gozo, de forma natural el gozo también se olvida. Y cuando vemos a la gente que no son felices en absoluto; tienen riqueza, tienen dinero, tienen de todo, pero todavía no son felices.

Están a todas horas en tal caos que no sabéis cómo hablarles. Si decís esta palabra se enfadarán, si decís esa otra palabra se enfadarán. No son, en absoluto, seres humanos normales, son gente enferma. Enferma de ego. Pedir perdón es algo muy fácil, pero ¿cuántas veces lo hacemos? Ni siquiera una vez al día, ni una vez al mes, ni siquiera una vez al año. Incluso, si pudiéramos decir en el día de Navidad: “Perdónanos, Oh Señor, por cualquier cosa que hayamos hecho hasta ahora”. Funcionaría. Pero ese día debemos beber champán para olvidarnos más de él. Así pues, debemos tener cotilleos y todo tipo de cosas arrogantes para cuando llegue el final de la Navidad.

Este ego, el lado amarillo, es el que presiona mucho el superego. Lo hace. Lo presiona tanto que algunas veces uno olvida que otros están heridos por lo que dice. Por el contrario, desarrollan formas de decir cosas cortantes, que son hirientes, que son dolorosas para otros. Dicen tales cosas, quiero decir todo el tiempo, si os fijáis, una persona, digamos de un pueblo, si viene y ve esto, pensará que se están peleando, ¿qué están haciendo? Quiero decir toda la discusión, incluso en el parlamento, me sorprendió la forma en que se hablaban unos a otros, ningún toro trataría a otro toro de esa manera. Ni siquiera un perro ladra a otro normalmente. Ningún animal en el mundo está ladrando todo el tiempo a su semejante. Ningún animal en el mundo entero, os lo puedo asegurar. Solo los seres humanos, cuando hay dos personas juntas, están todo el tiempo “ja ja ja ja”, todo el tiempo de esa manera.

¿Cómo es eso posible? El ego de él y el ego de ella o quizá ambos egos están chocando uno contra otro. Y hay un tipo de, un tipo raro de sentimiento que: oh, he dominado la cosa, he conseguido la cosa, he conseguido el punto. He demostrado el punto. Pero, en eso, he perdido todo lo que era tan hermoso y me daba tanto gozo dentro de mí. Realmente, una persona sensata se apartaría del lugar donde dos personas están teniendo una discusión. Una discusión es un signo de niñería. Nunca he visto ninguna discusión que llegue a alguna conclusión. Si llegara estaría bien, pero nunca llega. Porque, digamos, me hacéis preguntas y os respondo ¿de acuerdo?

Si la respuesta no os gusta dejadlo. Pero si todavía discutís conmigo y yo discuto con vosotros, ¿dónde terminaréis? La discusión no os va a llevar a ningún conocimiento, sino a un ego muy terrible que se desarrolla en vosotros. Todo el concepto moderno está orientado al ego. Todos los países occidentales están orientados al ego. Quieren desarrollar vuestro ego y mimarlo. Hay muchas otras maneras por las que lo hacen. Si estoy hablando más de esto es porque se supone que todos nosotros somos gente occidental y rica. Se supone que somos muy sabios y que lideramos o confundimos, no sé, a los países en vías de desarrollo. Por lo tanto, tenemos que comprender donde estamos en lo que respecta a nuestra comprensión de las cosas.

El ego se mima dentro de nosotros a través de métodos a gran escala. Trabajan en el ego a través de todas estas, así llamadas, empresas. Por ejemplo, a una mujer le dirán: ¡oh! debes tener una cintura como esta y debes tener una cara como esta y debes tener… A un hombre: debes tener este tipo de cuerpo. Debes ser Mr. Universo o deberías ser algo; así pues, el hombre empieza a trabajar en ello, inmediatamente. Debes. Hay tanta gente que he visto corriendo en estas carreteras con este frío, no lo entiendo. Como locos, sabéis, y algunos son miembros del Parlamento. Se pasan toda la noche despiertos y todo el día corriendo… Digo: ¿qué estáis haciendo? ¿Qué necesidad hay de hacer esto?

Debéis hacerlo para tener buena salud. Para mantener buena salud no hay que trabajar como locos, sino ser una persona sensata y sabia. Hay que buscar la sabiduría para tener buena salud, para estar bien, y no este tipo de cosas locas orientadas al ego. Por tanto, un camino es estimular el ego a través de vuestro físico. Luego hay un ego de que debéis tener un coche grande. Ya veis, la gente intenta presumir de sus pertenencias. Uno tiene un coche grande, entonces está dando vueltas. Quiero decir que me parecen como fanfarrones. Es todo lo que son. Es decir, puedo entender que el coche es una comodidad y un coche de buena calidad, debería tenerlo quien se lo pueda permitir, porque es un dolor de cabeza tener un coche malo.

Así está bien. Pero por tener un coche os convertís en algo grande. Puede que no tengáis comida en casa, pero debéis tener un buen coche para ir por ahí. Y surgen todas estas ideas. Entonces pondrán anuncios: Este es un buen coche para ti. ¿Qué es para ti? Nada, solo mimaros el ego. Todos estos anuncios no son nada excepto que se mima vuestro ego. Crean todas estas cosas. Ahora en América, si vais allí, cada picaporte tiene que ser diferente, cada cosa tiene que ser diferente.

¿Por qué tanta diferencia en todo? ¿Por qué queréis tener todo tan diferente? ¿Es por estética? ¿Creéis eso? No es nada de estética sino solo para mimaros el ego. Incluso los así llamados conocedores de arte no son más que mimadores de ego. Vuestras colecciones de sellos, esto, aquello, todo esto no es nada excepto mimar el ego. Y qué pérdida de tiempo, si lo pensáis. Esto del ego nos viene porque somos, en primer lugar, como dije que, en Occidente, la vida era muy difícil, tuvieron que enfrentarse a la naturaleza. Y cuando tenéis que enfrentaros a la naturaleza tenéis que desarrollar el ego para combatirla.

Realmente, cuando os estáis enfrentando a la naturaleza, el ego se desarrolla en vuestro interior. Y entonces, una vez que ese impulso se ha iniciado en vosotros, es muy difícil pararlo. Es una enfermedad tan terrible que la gente ha dado por sentado que eso forma parte de sus vidas. No sois vuestro ego. No lo sois. Cuando digo que vosotros mismos os debéis entregar a Dios me dicen: Madre ¿por qué deberíamos entregarnos? ¡Vosotros mismos! Significa ese ego con el que os identificáis. No digo que rindáis vuestra sabiduría. O podría decir: rendir vuestro ego a vuestra sabiduría.

Pero es tan difícil abandonarlo, porque hemos aprendido a vivir con él, identificados con él. Simplemente, no podemos pensar en la vida sin nuestro ego, no podemos. Y ha llegado a tal extremo que ni siquiera nos damos cuenta de lo lejos que hemos llegado en nuestra crueldad. Como: me gusta este tipo de cosa, me gusta aquel tipo. Vais a la casa de alguien y decís cosas como esa, es indecente hablar así. Es vulgar decir: me gusta…”. ¿Quiénes sois? ¿Sois Dios? Quiero eso. Quiero aquello.

Soy muy especial en esto. Yo soy muy… ¿Quienes sois vosotros? Simplemente preguntaos: ¿Quién soy yo? Soy el Espíritu. Soy ese Ser eterno. ¿Me he convertido en eso? Al contrario, estamos haciendo daño al Espíritu de los demás con nuestro ego. A cada momento, cuando hablamos con los demás, les estamos haciendo daño. Realmente, la gente ha perdido la fe en Dios, porque los que están a cargo de Dios son tan arrogantes y egoístas que se ha vuelto imposible para cualquiera pensar en Dios, que está más allá de vuestro ego. Os sorprenderéis, el ego es absolutamente superficial como una burbuja.

¡Es como un globo, que puede estallar simplemente así! Y debería irse. Debería irse para que podáis ascender. Debería desaparecer para que vuestra atención ascienda a vuestro Espíritu y veáis el mundo entero como una parte de ese Espíritu que sois. Este es el límite que tenéis que cruzar y para eso tenemos que pedir ayuda a Cristo. Cristo se crucificó a Sí mismo. ¿Por qué? Porque ¿qué hizo? ¿Saqueó a la gente? Hoy tenéis a miles de estos rufianes que vienen y os saquean; nadie les crucifica.

¿Qué hizo él? Simplemente retó al ego de aquellos romanos y de aquellos judíos, de aquellos que estaban enfadados con él, y esa es la razón por la que fue crucificado. Y ahora tenemos que crucificar nuestro ego a través de su cruz, si no nos vamos a hacer de nuevo eso mismo a nosotros porque, en nuestro propio ser, por nuestro ego crucificamos a nuestro Cristo. Es una muerte simbólica de Cristo. Su nacimiento en el lugar más humilde, en un lugar muy humilde. Nació en el tálamo óptico, se puede decir, que es el lugar donde, en el cerebro, surgen todas las actividades y todos los tipos de problemas que se enfrentan a vosotros, y allí vive él. Y, simplemente, tenéis que despertarlo para que vuestro ego se crucifique de una vez por todas. Pero no digo: “luchad con vuestro ego”, porque no es algo tan importante como para luchar. Estáis peleando con vuestra propia sombra. Tenéis una sombra que se llama ego: que no es algo con lo que luchar y gastar energía.

No hay necesidad de luchar con él. Lo único es que, si permanecéis en el centro de la luz, no veis ninguna sombra. Es algo tan simple como eso. Si permanecéis en el centro de la luz que es Cristo, no veis ninguna sombra por ninguna parte. Pero cuando digo esto os puede sonar a sermones de otra gente. “Permaneced en la sombra de Cristo”. “Permaneced en la luz de Cristo”. Ahora bien ¿qué significa eso? ¿Dónde está esa luz? ¿Dónde está ese lugar donde deberíais permanecer?

Y ese lugar está aquí en el centro de vuestro tálamo óptico donde no hay pensamientos. Tenéis que permanecer en consciencia sin pensamientos. (interrupción en la charla)… (Mucha gente que ha tenido un problema con el Agnya… … mucha gente que ha venido…) los pensamientos se pararán y estarán más allá de los pensamientos. Y este es un chakra muy, muy importante para los sahaja yoguis porque cuando la Kundalini asciende por encima, por encima del Agnya chakra, inmediatamente no hay pensamientos. No tenéis ningún pensamiento del ego o superego. Pero hay un tambalearse en el Agnya debido a vuestros desequilibrios. Y los desequilibrios son que, unas veces, estáis con ego o con superego. Esto le ha ocurrido a nuestra gente en Occidente porque hemos tenido tanto ego que realmente nos cansamos de ello. Nos asustamos de ello. Entonces empezamos a tomar drogas y sustancias para aumentar nuestro superego.

Pero al hacer eso, lo que estamos haciendo es tirar de un extremo para traer el otro y así es cómo estamos tambaleando nuestro ego y superego, por lo que no nos estamos ayudando en absoluto. Por tanto, lo que uno tiene que hacer es elevarse dentro de Sí mismo hasta el punto del Agnya e intentar mantener fijo vuestro Agnya. Hay mucha gente que me ha hecho una pregunta: “¿Cómo mantener fijo el Agnya?” El Agnya está situado en el cruce de nuestros nervios y también en el tálamo óptico. Así pues, se dice que, si tienes ojos tambaleantes, tendréis igual el Agnya. Tenéis que fijar vuestros ojos, tenéis que calmarlos. Ahora está muy, muy pasado de moda, antiguo, viejo y todos esos nombres con los que llamáis a una cosa como esa, pero debéis fijar vuestros ojos y fijarlos de tal manera que sea algo muy tranquilizante para los ojos. Lo más tranquilizante para los ojos es la hierba verde. Si pudierais mirar la hierba verde con los ojos, quiero decir, caminar con los ojos mirando al suelo, vuestros ojos se tranquilizarían, vuestro Agnya estaría bien. Por eso es por lo que Cristo dijo: “Os hablo de los ojos adúlteros”.

Habló de los ojos adúlteros. Los ojos con los que cometéis adulterio. Es algo muy común en estos días. Cada mujer debe mirar a un hombre; cada hombre debe mirar a una mujer. Como si fuera el trabajo más importante, si no has mirado a una mujer ¡estás terminado! Quiero decir que esto es ser moderno. Pero yo soy una mujer anticuada, y, como en tiempos de Cristo, él dijo: “No debéis tener ojos adúlteros”. Y los que tienen ojos adúlteros son, más que cualquier otro, nuestros cristianos occidentales, que todo el tiempo, incluso en la iglesia, incluso cuando están dando sermones, sus ojos se están moviendo con adulterio. Estos ojos tienen que ser muy, muy puros, muy, muy profundos y muy, muy amorosos cuando queréis tener bien vuestro Agnya, porque recibís a través de los ojos. Es decir, si habéis cerrado los ojos, no ponéis la atención en nada porque vuestros ojos están cerrados, no os estáis añadiendo más pensamientos a vosotros mismos.

Pero si los ojos están abiertos, estáis añadiendo muchos más pensamientos porque la atención va adonde van los ojos, y veis cosas y creáis pensamientos y los ponéis dentro. Así pues, la atención que tiene que ir al Espíritu, que tiene que ir a Dios, que tiene que brillar a través de la ventana del Divino, esta hermosa cosa se estropea por la forma en que usamos los ojos y no los respetamos. No hay nada tan puro y hermoso como la hierba del suelo o el mismo suelo, que acepta nuestros pies, que nos apoya, que nos cuida, nos enriquece. Deberíamos poner nuestros ojos en la Madre Tierra en lugar de mirar a cada persona. Pero desde el punto de vista de Sahaja Yoga, ahora muchos de vosotros sabéis lo que sucede a vuestros ojos cuando miráis a alguien, quizá una entidad pueda entrar en vuestros ojos. Y así es, os asombraréis, que este es el juego de la entidad que es, así la llamamos, flirteo. He hablado acerca de esto antes también, y a la gente no le gustó cuando les hablé de ello, pero he visto entidades reales pasando de unos ojos a otros. He visto a gente muy sencilla que viene a esos lugares, digamos a una fiesta. En una fiesta, la gente está intercambiando entidades de un ojo a otro. Una vez que va a una persona, le pasa su entidad a otra persona, y de ahí va a otra persona.

Vuestra atención está distraída a todas horas y sentís que es atraída hacia algo, no sabéis porqué es atraída. Actualmente, ciertos símbolos también están hechos así. Para aumentar los problemas, toda la sociedad está trabajando en ello, para que aparezcas de tal manera que todos los hombres deberían mirarte, todas las mujeres deberían mirarte. ¿Por qué? ¿De qué sirve? Suponiendo que te miro, ¿qué consigo? ¿Qué consigo mirando a una persona? ¿Cuál es la ventaja? ¿Simplemente mirar a una persona? Estamos malgastando tanta energía, ¿para qué?

De la misma manera, si estáis andando por las carreteras, digamos, en alguna, estamos viendo cosas bonitas, de acuerdo. Si tenéis que comprar algo, de acuerdo, adelante, mirad esas cosas, cualquier cosa que tengáis que seleccionar está bien. Pero todo el tiempo, solo porque vuestros ojos están así, estáis haciendo eso y no sabéis la razón por la que estáis actuando así, todo el tiempo con vuestros ojos de un lado para otro. Y esa es una señal segura e incuestionable para que una persona se vuelva loca. Absolutamente, es una señal segura e incuestionable, cuando una persona se vuelve loca, ¿cómo averiguáis que una persona es lunática? Si miráis sus ojos, el iris está todo el tiempo de un lado para otro, no los puede mantener fijos. O, si están enfermos, los ojos también lo estarán, podéis ver que esos ojos están todo el tiempo de un lado para otro, que no hay estabilidad. No sólo eso sino que había visto a esta gente que ha entrado en Sahaja Yoga, cuando cierran los ojos, se encuentran con que están parpadeando. Sus párpados están temblando. Eso significa que hay algún tipo de perturbación en el ascenso de la Kundalini.

Si consideráis toda la tensión como 100%, al menos el 80% viene a través de los ojos. Entonces, ¡que importante es proteger los ojos de todo tipo de actividades inútiles que estamos llevando a cabo! Cristo. La vida de Cristo muestra muchos aspectos de cómo respetar a los demás. Pero uno que ha sido muy mal utilizado a través de los tiempos es el de la prostituta. Él salvó a la prostituta, la salvó sin ninguna duda. Pero echáis a perder a las prostitutas. A una buena mujer la convertís en prostituta. Le dais ideas por las que se convierte en una prostituta. Una buena ama de casa es convertida en una prostituta por un hombre egoísta.

Niñas pequeñas que son vírgenes son destruidas por vuestras sucias miradas. ¿Os dais cuenta de eso? Que estáis haciendo justamente lo contrario de lo que Cristo hizo. Y decís que él la salvó, Cristo, que si somos prostitutas él nos salvará. Pero ¿por qué ser prostitutas? Es una forma de pensar tan estúpida. Que nos deberíamos convertir en prostitutas para que Cristo nos salve. Uno tiene que pensar acerca de todas estas cosas bajo la luz apropiada de Sahaja Yoga. A menos que estéis realizados, mi charla es inútil para vosotros. Pero una vez que seáis realizados, sabréis que, si miráis a alguien, de repente, podríais tener un dolor en la parte de atrás de cabeza, podríais sentir que un dardo os ha entrado en la cabeza o que ha pasado algo, podríais sentir que os cegáis con la cara de alguien y tendréis todo tipo de experiencias por las que sabréis lo importante que son los ojos.

Todo vuestro nerviosismo y todo se puede curar si tenéis ojos puros. Pero es tal círculo vicioso que, a través de los ojos, recogéis todo lo malo, y se acumula en el Agnya y tenéis que limpiar el Agnya para limpiar los ojos. Es un círculo vicioso. Pero se puede empezar en un punto como dije, tenemos que pedir perdón. En segundo lugar, tenemos que traer a Cristo a nuestro Agnya chakra. En tercer lugar, tenemos que abandonar todas las drogas y todos los estupefacientes y todo el fumar. Esto pasa automáticamente cuando eres un sahaja yogui, funciona. Pero los ojos expresan la totalidad de vuestro ser, el cerebro, el cuerpo, las extremidades, todo. Y si el Agnya está bien entonces los ojos estarán perfectamente bien. No emiten nada más que amor dondequiera que miren.

Solo con una mirada de vuestros ojos podéis elevar la Kundalini. Podéis curar a la gente sólo con la mirada. Podéis proporcionar gozo -solo con la mirada- a la gente destrozada y arruinada. Así pues, los ojos con los que veis son las ventanas de vuestro Ser, de vuestro corazón. Cuando el Espíritu se expresa a través de vuestros ojos, os habréis dado cuenta de que, cuando la Kundalini se eleva, las pupilas se dilatan. Y un alma realizada tiene las pupilas negras porque tiene las pupilas dilatadas. Al menos, cuando los veo todos tienen los ojos negros. Aparte de eso, se puede distinguir un alma realizada porque sus ojos están brillando, hay un brillo como el de los diamantes; brillan todo el tiempo y podéis saber por los ojos: que una persona es un alma realizada. Hay una enorme diferencia entre los ojos de un alma no realizada y los de un alma realizada. Por tanto, podéis imaginar cómo vuestro Espíritu ve a través de los ojos, pero si los ojos no son puros no se queda ahí mucho tiempo.

Por lo tanto, si tenemos que entender a Cristo, al nivel físico, tenemos que respetar nuestros ojos, al nivel mental, tenemos que abandonar todo lo impuro en nuestra mente. Así llegamos a las impurezas de la mente: Y las impurezas de la mente son… quiero decir, que ya sabéis que hay muchos venenos. Hay libros y libros escritos acerca de los venenos. Y se supone que los psicólogos sacan todos los venenos. No sé si pueden hacerlo. Pero tienen el peor Agnya. Todos estos psicólogos tienen el peor Agnya y no creo que sean capaces de proporcionar ningún alivio a la gente que está sufriendo mentalmente. Los sufrimientos mentales son de dos tipos. Digamos lo mismo es que uno… las vibraciones son tan fuertes… Un tipo de problema mental es cuando la gente os oprime mucho ¡continuáis llevando la cruz! Ahora, esta es una idea muy equivocada que tiene la gente sobre Cristo.

Llevar la cruz no significa eso, cuando alguien os intente oprimir, debéis asumir la esclavitud solo hacia vosotros mismos. No os vais a hacer esclavos de nadie en absoluto. Cuando alguien intente esclavizaros, deberíais negarlo por completo. Deberíais decir ‘hum’. ‘Yo soy’. ¿Quién eres tú para dominarme? Nadie, tanto si es de piel negra, o piel roja o amarilla, tiene el derecho de dominar a nadie en todo este mundo, y si alguien lo hace: ¡Oh,! ¿qué hacer ahora?, después de todo somos pobres, o somos así o nos está apoyando, y todo eso. Entonces, huyen de su responsabilidad hacia ellos mismos. La gente así no puede conseguir la Realización.

Los esclavos no se van a convertir en reyes. Entonces, la esclavitud, que se confunde con llevar la cruz, es otra confusión de los tiempos modernos. Tenemos que ascender en nuestro respeto hacia nosotros mismos y tenemos que comprender que nadie en este mundo tiene el derecho de dominarnos. Pero entonces, ¿qué significa llevar la cruz? En primer lugar, la gente de su nivel nunca sufre. Es simplemente un chiste que continúa. Es un Leela, es un juego que sigue para ellos. Nunca sufren, e, incluso, si actúan, por así decirlo, como sufriendo, lo hacen porque quieren hacerlo. No son gente desvalida, no son esclavos. Y aquellos que piensan que, por soportarla y por sufrir, nos estamos volviendo cristianos, deberían saber que son casos de psicólogo.

Y, si están llorando y sollozando, diciendo todo el tiempo: ¿Qué hacer? Estoy enamorado y la persona que me ama me tortura. Ni estáis enamorados, ni tenéis una persona que os ama. Es una especie de castigo psicológico. Que él es un hombre dominante y os gusta su dominación, y ese es el motivo por el que estáis juntos, es algo muy simple. Por lo tanto, todo ser humano tiene su propio respeto hacia Sí mismo. Y debe respetar su propio Ser que es el Espíritu dentro de él. Y no le debería dominar nada. Tanto si pertenecéis a este país o a ese otro, o a este “ismo” o a ese otro “ismo”. Todo esto se vendrá abajo.

Bajo la ley de Dios nadie tiene el derecho de dominar el Espíritu de nadie. Pero cuando se os da libertad, os vais al otro lado, que es el señor ego. No sabéis como usar vuestra libertad, por tanto, intentáis dominar a los demás. Vuestra libertad consiste en poner en peligro la libertad de los demás. Estáis por encima de los demás, y torturáis las almas de todo el mundo. Y estáis dominando mediante la tierra y las propiedades o por las posesiones. Así pues, tanto de esta forma como de aquella otra, si sois mentalmente de esta categoría o de aquella otra, estáis en contra de vosotros mismos. Simplemente, estad en el centro y observad por vosotros mismos. Simplemente, permaneced mirando. ¿Estáis emitiendo amor hacia la otra persona?

Si sois esclavos, ¿cómo podéis amar? No podéis. Si sois “libres” y estáis abandonados, ¿cómo podéis amar? El amor tiene sus propias ataduras, muy dulces y hermosas. Tenéis que vivir con ellas. Disfrutáis de estas ataduras. Porque, cuando un niño pequeño venga a vuestra casa y la estropee, que lo hará sin lugar a duda, vosotros deberíais disfrutar de ese estropicio. Entonces, si vuestra libertad está amenazada por el llanto de un pequeñín, entonces no sois gente sabia. ¡Eso es abandono! O, diría, es soledad, os está separando del Ser Primordial, del Gran Ser, de lo grande que sois vosotros: no es capaz de tolerar la libertad de los demás.

¿Un niño no tiene libertad para llorar en su casa? ¿Qué tipo de libertad concebís? ¿Una madre no tiene derecho de decir lo que quiera sobre su hijo? ¿Cuál es su obligación para decirle lo que está bien y mal? Si el hijo no tiene el derecho de comer lo que le apetece o lo que le gusta en su propia familia materna, entonces ¿qué tipo de libertad tenéis? ¡Hay tal confusión! Así pues, este tipo de libertad es justo el extremo contrario de la esclavitud. Pero en el centro está el amor donde tenéis un vínculo con todos. Yo estoy unida a mis hijos; sí, lo estoy, estoy orgullosa de ellos. Se deben a mí y, también, me debo a ellos.

Es un deber mutuo que disfrutamos entre nosotros. Hay ese dar y recibir cuando existe el vínculo de amor. Pero ¿entendemos la importancia del cariño del amor? Lo rompemos con el mas ligero pretexto. Por ejemplo, una esposa dice: me gustaría salir hoy. El marido dice ¿por qué? Estoy muy cansado, ¿no lo entiendes? O el marido dice: me apetece comer algo, o una cosa en particular, dice unas tortitas o algo así, algo pequeño. ¡Oh!, estoy muy cansada, siempre estás pidiendo… Si pudiera simplemente pensar que, por hacer esa cosita, él estaría muy feliz. Ella se moriría por saber lo que él quiere.

Y él se moriría por hacer lo que ella quiere. Y, entonces, disfrutarían el uno de la compañía del otro. Pero estáis desperdiciando todas las cualidades que tenéis como seres humanos. No sabéis cuánto estáis desperdiciando el uno del otro. Todos los momentos están llenos de un cariño tan bonito. Pero cuando hay discusiones. ¿Qué ganáis? La forma en la que os peleáis, en que vais de un lado a otro. ¿Qué habéis ganado? Dejadme ver.

Cuando alguien muere tenéis que anunciar en el periódico: “XYZ ha fallecido” y descubrís que no viene nadie. Incluso, tenéis que pagar para que la gente le visite a uno cuando muere. Esta es la situación actual. Existe tal sequedad, tal vacío, tal soledad. ¿Qué habéis conseguido a través de esto? Por lo tanto, debemos tener este afecto. Y no es una cuestión de sacrificio, la forma en que debemos sacrificarnos por la familia. ¿Qué estáis sacrificando? Es decir, cuando pagáis cosas de la familia obtenéis el gozo de ello, por eso lo hacéis. Si tenéis que llevar una vida buena y agradable no estáis sacrificando nada, sino que estáis ganando con eso, llevando una buena vida.

Si tu esposa te dice: “No vayas al pub”, y no vais allí, no deberíais decir “es una ortodoxa, anticuada, esto, lo otro, lo de más allá”. En cambio, deberíais agradecer a las estrellas que en estos tiempos modernos también haya alguien que os esté diciendo la verdad. Porque se haya levantado toda esta construcción, ¿queréis decir que no se debería decir la verdad? Todo esto es la falsedad en la que estáis viviendo, y si tenéis que ser felices, bajad a la Realidad. Los amigos, la misma cosa. Con los amigos, ¿qué tipo de relaciones tenemos con ellos? ¿Qué esperamos de ellos? ¿Enviarles una tarjeta de Navidad y, si no nos responden, sentirnos mal? No hay un cariño más profundo, no hemos vivido con ellos. Si os permitís a vosotros mismos estar vinculados con ellos, ellos estarán vinculados con nosotros.

Mejor intentad esto. Intentad estar unidos con ellos, no tengáis miedo de nadie más. Simplemente intentad estar obligados hacia los demás y os sorprenderéis de cuánto recibiréis de ellos. Yo soy un ejemplo vivo de esto. Puedo afirmarlo, soy un ejemplo vivo de esto; Yo estoy unida a todos vosotros. Si alguien dice: “Madre, ¿cuándo vas a dejarnos?” No. No puedo. No puedo. Estoy unida a vosotros.

Simplemente no quiero dejaros porque os quiero mucho. ¿Cómo puedo dejaros? Es imposible para mí. Por lo tanto, ¿qué obtengo yo de esta vida? ¡Todo lo que ha en este mundo! ¿Qué queréis que obtenga? Ni siquiera puedo contar lo que puedo obtener de esto. Un océano inconmensurable. Yo misma me convierto en un océano. Romped vuestras ideas sobre la libertad y liberación personal, lo que estáis haciendo es liberar vuestra inteligencia, estáis liberando vuestra propia sabiduría.

Y la dulzura y la belleza que nunca son perecederas, tanto si sois viejos como si sois jóvenes. Todo esto va a ser vuestro. Pero estos venenos que se están creando dentro y fuera de vosotros, por favor, arrojadlos lejos. Son venenos mentales. Los podéis sacar fuera a través del Agnya. Ya veis, es una apertura a través de la que muchas cosas se van fuera. Intentad que se resuelva. Mirad el árbol con amor y descubriréis que el árbol en sí mismo os está dando el gozo de su creación. Porque estaréis sin pensamientos. Y el Creador que ha hecho este hermoso árbol derramará todo el gozo que esté almacenado en él.

Cada ser humano es un almacén de gozo ¡ilimitado! Os lo aseguro, creedme. Y no lo desperdiciéis porque alguien no esté vestido de forma apropiada, o porque no esté de la manera que queréis que esté: la que aprendisteis en la escuela, en cada peldaño, en todos los lugares yace la belleza, no os la perdáis. Pero si tenéis un deseo de posesión, un adulterio sobre ello, entonces nunca podéis disfrutar, nunca podéis disfrutar de toda esa belleza, de todo ese depósito, de toda esa riqueza que hay en cada ser humano, cada momento es burbujeante. Hay una cosa buena para el Agnya, llegan las Navidades. Y en el momento en el que, cuando tengo que desearos Feliz Navidad, en esta ocasión, estoy hablando acerca del Agnya chakra en el que, como dije que el Agnya es que uno debe saber qué ordenar y cómo obedecer, obedecer al Divino, obedecer a vuestros mayores, obedecer a vuestro Ser y no a vuestro ego. Y entonces, podéis ordenar a los demás; no solo a los seres humanos, sino que podéis ordenar al Sol y a la Luna y a todos los vientos y todas las cosas del mundo. Podéis controlar todas las cosas, todo con este Agnya. Intentad una cosa. Si conocéis a alguien que va a hacer algo incorrecto, solo tomad su nombre y ponedlo en el Agnya: no lo hará.

¡Intentadlo! Este es un truco que os estoy diciendo para aquellos que son almas realizadas, no para los que no están realizados todavía. Pero los que son realizados pueden intentarlo. Si la otra persona está haciendo algo incorrecto podéis probar vuestro Agnya. Cualquier cosa que ordenéis en vuestro Agnya será respetada, pero debéis tener a Cristo en vuestro Agnya. Porque tenéis el Gran Apoyo despierto dentro de vosotros, que no existe solo aquí, sino en la cabeza de cada ser humano. Es omnipresente, en todos los pequeños átomos y moléculas, está en todas partes, en el Sol y en cualquier lugar al que vayáis. Ahí está. Así pues, intentad desarrollar vuestro Agnya, que es la maestría de vuestro Ser. Aquellos que tienen un buen Agnya pueden tener la maestría de cualquier cosa.

Y comprender que la idea de maestría de las cosas mundanas y la maestría de los seres humanos; y algunos de ellos dominan, digamos, otras destrezas y cosas, pero lo mejor es la ¡maestría de vuestro Agnya! Y así adquirís la maestría de vosotros mismos mediante la que podéis ser maestros de muchas cosas. Y hoy, en este gran día, cuando os estoy deseando una Feliz Navidad, os deseo que tengáis el Agnya más poderoso. Que cuando la gente vea vuestra frente sepan que Cristo ha nacido de nuevo en vosotros. ¡Que Dios os bendiga! No tenemos programas en los siguientes días, lo siento. Porque me voy a India. Me voy el siete y estaré de vuelta… creo que, a final de marzo. Todos los que habéis estado aquí y habéis tenido la realización, y los que no la habéis tenido, deberíais saber que es algo muy sutil que ha trabajado dentro de vosotros, y os ha ayudado a todos vosotros todos los días. Por lo tanto, también tenemos un ashram.

Ahora se os dirá la dirección del ashram, para que vosotros mismos anotéis donde está el ashram. Está muy cerca de la estación de Dollis Hills. Por favor, id y conoced a esas personas. Y conoced a vuestros hermanos y hermanas que están allí, y habrá un número de teléfono. Por favor, contactad con ellos y mantened el contacto. Otra cosa es que vamos a tener la celebración de año nuevo. Comeremos todos juntos allí y estáis todos invitados a venir sobre las doce y media o así. Y tendremos juntos una comida y música, y una reunión y surgirá el cariño y el afecto de todo ello. Muchas gracias.

¡Que Dios os bendiga!