Guru Puja

Temple of All Faiths, Hampstead (England)

Guru puja, Inglaterra 27/07/1980

Hoy hemos preparado esta adoración a vuestro Guru que, tal vez, es vuestra Madre. ¿Por qué se ha preparado este Puja? Deberíamos saber que es muy importante, para cada discípulo, adorar a su Guru. Pero el guru ha de ser un guru real, no uno que simplemente explota a los discípulos y no está autorizado por Dios. Se prepara un Puja porque habéis sido iniciados en las Leyes del Señor. Se os han dicho cuáles son los dharmas de un ser humano.

En realidad, para esto no necesitáis un guru. Podéis leer un libro y saber cuáles son las Leyes del Señor. Pero un guru tiene que ver que las practicáis. Debéis practicar estas Leyes e integrarlas en vuestra propia vida; pero sin un guru, sin una fuerza correctora, es muy difícil seguirlo porque hay un gran salto entre la conciencia humana y la conciencia divina, y ese espacio solo lo puede llenar un guru que es en sí mismo completo.

Hoy es Purnima, que significa luna llena. Un guru tiene que ser una personalidad completa para hablar de estas Leyes y para elevar a sus discípulos a ese nivel de entendimiento por el cual las llegan a asimilar. Él está ahí para llenar ese vacío y para ello es esencial que cada guru sea un alma realizada de una calidad muy elevada y enormemente evolucionado. No necesita ser un asceta ni vivir en el bosque. Puede ser un simple cabeza de familia o puede ser un rey.

Todas estas manifestaciones exteriores de la vida de cada uno no importan; no importa vuestra posición, pues no afecta a vuestro estado de guru, siempre y cuando hayáis absorbido las Leyes del Señor. De nuevo os digo que tenéis que asimilarlas. Veamos cuáles son estas Leyes.

La primera es que no tenéis que hacer daño a nadie. El primer principio es que no tenemos que herir a nadie. Los animales hacen daño sin saber que están haciéndolo. Si os acercáis a una serpiente, os morderá. Si hay un escorpión, os inyectará su veneno. Los seres humanos no están hechos para dañar a nadie. Pueden corregir, pero no dañar. Sin embargo, este principio se lleva a un punto en el que la realidad desaparece. Cuando se dijo: “No hagáis daño a nadie”, la gente comenzó a decir: “De acuerdo, no dañaremos a los mosquitos ni a los bichos, no los mataremos”. Hay algunas personas que siguen religiones en las que protegen a los mosquitos y a los bichos. Esto es absurdo. Llevan cualquier cosa al absurdo; no puede ser la realidad.

Lo primero de todo es que no debemos dañar a quien está siguiendo el camino de Dios, a quien es un alma realizada. Puede que cometa errores, puede que necesite ser corregido, nadie es todavía perfecto. Por tanto no le hiráis, intentad ayudar siempre. En segundo lugar, una persona que sea un verdadero buscador puede estar equivocada. Pero tened sentimientos hacia ellos porque vosotros también habéis ido a veces por caminos equivocados, os habéis desviado; por tanto, tened más compasión. Por eso por un lado es bueno que hayáis cometido errores porque así sentís comprensión por tales personas. No debéis herir a los seres humanos en ningún caso; no les causaréis ningún daño corporal ni ningún desconcierto emocional por el mero hecho de herir. Para corregirles está bien.

La segunda Ley es que tenéis que valeros por vosotros mismos y saber que estáis aquí y sois Uno con la Verdad; el testimonio de la Verdad, habéis visto la Verdad. Sabéis lo que es la Verdad y no os podéis comprometer con la falsedad. Simplemente no podéis. Para ello no necesitáis herir a nadie. Solo tenéis que profesarlo. Tenéis que alzaros y decir que habéis visto la Verdad y que aquí está; tenéis que ser Uno con Ella para que la gente vea esa Luz de la Verdad en vosotros y puedan aceptarla.

Tenéis que ser verdaderos y no precisamente para contárselo a otros. Esta es la Verdad que hemos visto y así es cómo son las Leyes de Dios, así es cómo funcionan. La consciencia vibratoria nos ha permitido ver que esta es la Verdad. Estad completamente seguros de ello. Por eso primero debéis examinaros a vosotros mismos, de lo contrario podríais estar jugando en las manos del mal. Ocurre con mucha gente cuando comienzan Sahaja Yoga. Por tanto, sed cautos. Estad seguros de que estáis diciendo la Verdad y solo la Verdad y que la habéis sentido en todas sus dimensiones.

Aquellos que no han sentido las vibraciones no deberían hablar de Sahaja Yoga. No tienen autoridad y tienen que recibir vibraciones; tienen que absorberlas íntegramente y después podrán decir: “¡Sí, las sentimos!” Esta es una tarea muy importante que tienen que hacer los sahaja yoguis en estos momentos, esto es, decir en voz alta que han encontrado la Verdad. Esa parte es muy débil en vosotros. Podéis anunciarla de la manera que más os guste. Podéis escribir libros, podéis hablar a los amigos, a los familiares, a todo el mundo y decirles: “¡Esta es la Verdad!, habéis entrado en el Reino de Dios. Habéis sido bendecidos por la Gracia de Dios. Sois almas realizadas, habéis sentido el Poder divino que prevalece por todas partes. Podéis dar la Realización”.

Tenéis que decírselo a otros y sabed que, aceptando la Verdad, no estáis añadiendo nada a la Verdad sino que os estáis adorando a vosotros mismos. Para disfrutar de la Verdad se requiere coraje. Puede que en ocasiones la gente se ría y se burle de vosotros e incluso que os persiga por ello, pero no debería preocuparos porque vuestra relación es con las Leyes, con la Gracia de Dios. Cuando esa es vuestra conexión, no deberíais preocuparos por otra gente ni por lo que tengan que decir acerca de ello.

Tenéis que alzaros, adornaros con la Verdad y hablar a las gentes, así sabrán que la habéis encontrado. Gracias a la autenticidad con la que habláis, la gente sabrá que la habéis encontrado. La diferencia entre un alma realizada y un alma que no lo es, es básicamente esta -el alma realizada- no habla de infortunios ni de su separación con Dios. Solo dice: “Yo soy la luz; soy el camino”.

Cualquier otra persona puede decir esto, pero podéis llegar a la conclusión de que no es cierto. Con la confianza y el completo entendimiento que sale de vuestros corazones, podéis saber que esta es la Verdad absoluta. Después debéis denunciar todo tipo de falsedad.

No importa si alguien se siente mal, pues diciéndoselo lo estáis salvando y no dañándole. Pero se debe decir de la manera adecuada, no de una forma frívola. Debéis decirle de manera convincente en qué está equivocado. Debéis esperar el momento adecuado para contárselo a la gente con más seguridad. Decidles: “Esto está mal, es erróneo y no lo sabéis. Nosotros hemos hecho lo mismo”. Así es cómo vais a expresar vuestro Principio del Maestro; o si no, mejor decid: “Guru Tatwa”. Tenéis que ser verdaderos. Lo primero y más importante es que deberíais conocer la Verdad, dar testimonio de ella y anunciarla.

La tercera cosa que un sahaja yogui debe hacer para ser guru es desarrollar el desapego. Evolucionáis gradualmente porque descubrís que, hasta que no desarrolláis el desapego, no recibís vibraciones de manera plena. Debéis desapegaros de todo y así vuestras prioridades cambiarán. Una vez que vuestra atención se une a vuestro Espíritu, comienza a reducirse el apego a las cosas que no tienen importancia. Por ejemplo, tenéis un padre, una madre, una hermana; este es un gran problema en India; aquí estáis demasiado desapegados, pero en India la gente está muy involucrada incluso con sus niños: “Este es mi hijo” y los demás están huérfanos. Solo vuestros hijos e hijas son niños reales. “Mi hija, debo hacer esto por mi hijo, por mi padre, por mi madre…”

Se dan dos tipos de apegos: uno es el Moha, es decir, involucrarse en las cosas. Queréis hacer esto para ellos, queréis propiedades para ellos, tener un seguro para ellos y todo tipo de cosas. El otro tipo sería el que tenemos aquí: odiáis a vuestro padre, a vuestra madre, a todos. Ambas cosas son exactamente lo mismo. Debéis desarrollar el desapego. El desapego significa que vosotros sois vuestro padre y vuestra madre; que vosotros sois todo. Solamente el Espíritu lo es todo para vosotros. Debéis disfrutar solo de vuestro Espíritu; entonces viene el desapego, entonces realmente les hacéis bien porque al desapegaros tenéis una completa visión de ellos y de lo que se debe hacer.

Por ejemplo, la gente tiene apegos a ciertas locuras. Los seres humanos siempre se vuelven locos por algo; puede ser cualquier cosa. Tendríais que comprender que deberíais estar locos solo por estar absolutamente asentados en vuestro Espíritu. Todas las locuras desaparecerán porque esta es la mayor Fuente de Gozo; es lo más enriquecedor, lo más hermoso. Por tanto, el resto de las cosas caen; solo disfrutáis de aquello que es la Fuente de todo Gozo. Os apegáis a vuestro Espíritu y el desapego comienza a funcionar.

A veces el desapego se toma como una licencia para portarse secamente con otros, lo cual es absurdo. Es una característica humana convertir en sucio todo lo que es hermoso. De hecho, la persona que está despegada es la persona más hermosa. Es una persona extremadamente amorosa, es amor. Mirad las flores, están despegadas. Van a morir mañana, no van a seguir viviendo, pero cada minuto que viven emiten su fragancia para vosotros. Los árboles no están apegados a nada; morirán mañana, no importa, pero si alguien viene a ellos le darán sombra, le darán frutos. El apego significa la muerte del amor. Por ejemplo, en un árbol la savia se eleva, va a todos los lugares donde es necesaria, a todas las flores, a todos los frutos; después vuelve a la Madre Tierra. No se apega a nadie. Suponed que la savia va y se apega al fruto. ¿Qué ocurrirá? El fruto morirá y el árbol morirá. El desapego da movimiento a vuestro amor, hace circular vuestro amor.

Respecto a las cosas, no tienen ningún valor a menos que haya emoción detrás de ellas. Por ejemplo, el sari que llevo hoy fue traído para el día del Guru Purnima. Ellos no tenían sari y querían tener uno para el Puja. Entonces dije: “si insistís, lo puedo tener”. Lo uso hoy simplemente para expresar que fue traído con tal devoción, con tal amor para el día del Guru; a Madre le gustaría llevar algo con menos brillo; blanco, el color puro de la seda, completo desapego. Pero en el blanco todos los colores están mezclados y solo entonces se vuelve blanco, tal es su equilibrio y unidad. Debería ocurrir que os volvierais blancos, más blancos que la nieve.

El desapego es pureza, es inocencia; la inocencia es una luz tal que os ciega ante todo lo que es sucio. Ni siquiera os daréis cuenta de que una persona se ha acercado a vosotros con malas intenciones. Diréis: “Ven, ¿qué quieres?” Le ofreceréis té y él entonces dirá: “He venido a robarte”. “De acuerdo, róbame si quieres”. Así, puede que él no os robe en absoluto. Eso es lo que es la inocencia, lo que uno desarrolla solo a través del desapego. Desapego de la atención. No permitáis que vuestra atención se involucre en nada. Por ejemplo, no hemos lavado los Pies de Mataji. De acuerdo, no importa. Me amáis, está bien. Si se cometen algunos errores, ¿qué importa? Si lo veis en el plano abstracto es amor. Esto es justamente un paso hacia delante, como alguien que corre muy rápidamente y cae antes de alcanzarme y dice: “Madre, lo siento, me he caído antes de llegar a Ti, no debería haber hecho eso. Pero, Madre, mira cómo me he postrado ante Ti”. Es una completa poesía. Desapego.

Uno ha de desarrollar el desapego para ser un guru. Ese desapego no significa sanyas ni nada parecido. A veces uno tiene que usar esos vestidos -como anuncio- para el mundo; porque, si tenéis que trabajar en un corto tiempo, tenéis que tener un comportamiento intensivo, como Cristo o Adishandaracharya. Todas estas personas tuvieron una vida muy, muy corta. En esa corta vida, tuvieron que realizar una tarea tan tremenda que en realidad vistieron solo un uniforme para evitar problemas, no para impresionar a otros. Hoy en día la gente simplemente lo hace para impresionar a otros y hacer cosas que contradicen esto.

Así que, ahora ya sabemos que el primer trabajo consiste en no herir a otros. Ahimsa. No matar a nadie. Eso no significa que no tengáis carne, pescado y todo eso. Eso es un sin sentido. Por supuesto que no deberíais ansiar la comida, de esto no hay duda. Que no matéis a nadie quiere decir que no matéis a ningún ser humano. No matarás. Por tanto, lo primero es no herir a nadie. Lo segundo es que habéis encontrado la Verdad y dais testimonio de la Verdad. El tercero es el desapego. Hoy os he hablado del desapego. No apegarse a nadie porque sea un familiar o similar, sino que desarrollar un sentimiento universal y también no odiar a nadie. Ese es un tipo de apego peor. Las palabras “yo odio” deberían alejarse de la boca de todos los sahaja yoguis. Se llama “dandak”, es la Ley. No podéis odiar a nadie, ni siquiera a los rakshasas. Mejor no odiarles; dadles una oportunidad.

La cuarta Ley del Señor es llevar una vida moral. Estas Leyes fueron dadas por todos los Gurus, desde Sócrates en adelante, Moisés, Abraham, Dattatreya, Janaka, hasta Nanak, Mohammed Sahib y, finalmente, hace cien años como máximo, Sainath. Todos ellos han dicho que debéis llevar una vida muy moral. Ninguno de ellos dijo que no os casarais, que no hablarais a vuestra mujer o que no tuvierais relación con ella. Todo esto era un sin sentido. Llevad una vida moral.

Cuando sois jóvenes y no estáis casados, mantened vuestros ojos sobre la tierra, la Madre Tierra os da esa inocencia. La mayoría de los problemas y confusiones, especialmente de la vida occidental, son a causa de haber tirado la moralidad al mar y por eso resulta muy difícil, para esta gente, aceptar la moralidad como una base importante de la sociedad. Es un completo salto atrás. Pero tenéis que lograr que la rueda gire en el sentido contrario. ¡Se hicieron tantas cosas al principio de la sociedad para establecer estas relaciones puras! Existen leyes, hay leyes físicas en la química y la física. Hay leyes humanas que deberíamos entender, como la relación de unos con otros, la sublimación de la relación, su pureza.

Solo entonces podréis tener una vida matrimonial muy, muy dichosa cuya base debería ser: “¡No cometeréis adulterio!” Cristo lo dijo. Quizá Él supo cómo la gente moderna usaría sus cerebros para esto. Él dijo: “¡No tendréis ojos adúlteros!” ¡Qué misión para aquellos días! Incluso cuando estaba en India no lo podía entender. Hasta que vine aquí no pude comprender su significado. Es una posesión en los ojos. Es algo sin gozo, un comportamiento inútil. La atención se malgasta completamente; no hay dignidad. Los ojos deberían ser firmes. Si miráis a alguien con firmeza, esa persona debería saber que Sahaja Yoga está en vosotros. Debéis mirar con amor, con respeto, con dignidad, no fijamente, lo cual significa simplemente estar en manos de esas posesiones. Toda la sociedad está poseída; todas las fuerzas satánicas están desatadas y creo que, por la forma en la que la gente está poseída, no pueden ver a través de estas cosas. Y se supone que son cristianos. Se debe cuidar de la atención porque es ella la que va a ser iluminada.

Por tanto debemos conocer lo que es la moralidad. Dejad que la gente se ría y diga que estos son unos inocentones o ese tipo de cosas. Estamos orgullosos de ser gente recta y no nos sentimos avergonzados por ello. Aquellos que no sigan esto, perderán sus vibraciones muy rápidamente.

Un guru no debería acumular cosas, no debería tener muchas posesiones. Si las tiene, han de ser solo las que necesita. Un guru debe abandonar sus posesiones; no debería tener una colección de sellos, ni ningún tipo de colecciones. Cualquier tipo de cosas que sean útiles y hermosas, que den felicidad y gozo a otros y a sus ojos sí que deberían coleccionarse. Debería tener cosas que den un símbolo a su vida, que sugieran que es una persona dármica. No debería tener cosas que fueran símbolo de adharmikta, de vida irreligiosa. Cada cosa que tenga, utilice o muestre debe ser una representación de su dharmikta.

No conozco la situación de aquí, pero en India, cuando éramos jóvenes, no se nos permitía escuchar cualquier tipo de música. No estaba permitido ver ningún tipo de cosas sucias, documentales inmorales, etc. No se debería tener ninguna cosa que fuera impura o que tuviera malas vibraciones. Incluso cualquier cosa que tengáis debéis pensar a quién se la podéis dar. Esto quiere decir que debéis tener posesiones para expresar vuestra generosidad. Un sahaja yogui ha de ser generoso como el mar. Un sahaja yogui mísero (no lo puedo imaginar) es como una mezcla de luz y oscuridad.

La mezquindad no está permitida en Sahaja Yoga. Tener una mente que piensa continuamente en cuánto dinero se puede ahorrar, cuánto trabajo se puede evitar (hay muchas maquinaciones para ahorrar trabajo y dinero) y también para timar a otros o para sacar dinero de unas pocas cosas aquí y allá, todo este tipo de cosas van contra Sahaja Yoga y os hundirán.

Disfrutad de vuestra generosidad. ¿Cuántas veces os he hablado acerca de la generosidad? Recuerdo que una vez quise dar un sari que tenía del extranjero. A la gente de India le gusta mucho este tipo de sari, aunque no entiendo por qué les gusta ya que es de nylon. Una señora dijo: “No tengo ningún sari del extranjero y me gustaría tener un sari importado”. Solo tenía un sari conmigo porque soy bastante buena para dar las cosas. Entonces dije a mi sobrina política que quería dar este a la señora. “En un día santo podemos darlo a los mayores, por tanto se los daré a ella”.

Ella dijo: “Ahora solo te queda uno, ¿por qué quieres dar también ese? Has dado todo lo que tenías”. Le contesté: “Siento que quiero dárselo y así lo haré”. Estábamos hablando de ello en la cocina y dije: “¿Por qué me lo dices? No voy a aceptar este consejo”. Y en ese momento sonó el timbre y entró un señor. Había traído tres saris para mí desde África y uno de ellos era exactamente igual que uno que tuve. Le había dado algunos saris de seda a esta mujer cuando se iba a África y pensó que podía enviarme algunos más y me envió estos. Simplemente permanecéis en el centro; por una puerta entra y por la otra se va. Es muy bonito ver todo este movimiento. Es muy interesante.

Además de eso, la forma en que lo dais, ese lado emocional es tan hermoso que no os lo podéis imaginar. Encontré a una señora después de treinta años de casada en Londres y, de repente, me dijo: “¡Oh, qué coincidencia!” Yo le pregunté: “¿Por qué?” Ella contesto: “Hoy llevo el mismo collar de perlas que me regalaste el día de mi boda y hoy debía encontrarte”. Toda la historia cambió con el encuentro. Es la forma en la que dais, incluso una pequeña cosa. El gran arte de dar es el que tenéis que aprender en Sahaja Yoga. Abandonad todo tipo de cosas mundanas, como cuando vais al cumpleaños de alguien y enviáis una carta diciendo: “gracias, muchas gracias”. Dad un significado más profundo a las cosas. Veamos cómo desarrolláis vuestros símbolos de amor.

Cuando tenéis estos objetos con vibraciones y se las dais a un sahaja yogui, él sabrá lo que es. Nunca os quedéis cortos en generosidad, especialmente entre sahaja yoguis. Gradualmente os sorprenderéis de cómo, a través de pequeñas cosas ganáis; como si las vibraciones fluyeran a través de esas cosas y dieran soluciones a esas personas.

Para un sahaja yogui es importante utilizar cosas que tengan un carácter natural, Abandonad la artificialidad y volveros más naturales. No quiero decir que arranquéis las raíces y os las comáis o que comáis pescado crudo. No me refiero a eso. Siempre debéis de tratar de no ir demasiado lejos con las cosas. Tratad de llevar una vida que sea más natural; natural en el sentido de que la gente sepa que no hay nada de vanidad en vosotros. Algunas personas pueden actuar completamente al revés. Vestirán como un vagabundo simplemente para atraer más la atención. Quiero decir que puede ser de ambas formas, Después encuentro algunas personas que se tiñen el pelo de colores y cosas así. Por tanto debéis ser una persona muy natural en vuestro comportamiento.

Esto puede tener un significado absurdo para algunas personas que no utilicen su sabiduría. La sabiduría es muy importante en Sahaja Yoga. Tenéis que manteneros intactos todo el tiempo.

Natural significa que debéis llevar vestidos naturales, que os vayan bien. Por ejemplo, con este clima no es práctico llevar vestidos como los que Rama solía llevar. No utilizaba nada para la parte de arriba, no había necesidad. Tenéis que llevar el tipo de ropa propio del país al que pertenezcáis, lo que vaya acorde con la situación. Cualquier cosa que penséis que es digna y buena, habla de vuestra elegancia y de vuestra personalidad. Debéis utilizar lo que os favorezca, no como la gente que lleva el vestido más llamativo o el traje más elegante; tienen un aspecto horrible que los hace parecer payasos.

Las payasadas no son necesarias, ni tampoco ir como un dandy. Debéis llevar vestidos simples que os den dignidad. De hecho, en el Este, las personas creen que Dios les ha dado un hermoso cuerpo para ser adornado con la belleza que los seres humando han creado, simplemente para respetarlo y adorarlo. Por ejemplo, en India las mujeres usan sus saris y estos expresan su carácter; son expresión de adoración al cuerpo, porque vosotros debéis respetar vuestro cuerpo. Los vestidos deberían ser útiles y dignos.

No hay necesidad en absoluto de tener uniformes para los sahaja yoguis. No me gusta. Debe haber variedad, como en la propia naturaleza. Todo el mundo debería parecer una persona diferente. Para el Puja todos pueden utilizar algo similar, no importa, vuestra atención no necesita estar en la variedad, En el exterior debéis ser personas normales. Todos vosotros sois padres de familia, nadie tiene nada que anunciar. Ni siquiera os he aconsejado que os pusierais la marca roja cuando paseáis por la calle. Debéis ser personas normales, de las que no hay que señalar con el dedo. No necesitáis vestiros de forma absurda o ridícula, sino de una forma normal, como lo hacen otros. Ser normal es muy importante en Sahaja Yoga.

Tenéis que saber que los sahaja yoguis han de superar todo tipo de discriminaciones e identificaciones en función de las razas, el color de la piel y las diferentes religiones en las que habéis nacido. Como cristianos, no pertenecéis a una iglesia, no habéis nacido en una iglesia, ¡Gracias a Dios! De otro modo todos los espíritus os capturarían inmediatamente. Pero todas estas identificaciones siempre quedan colgando. Para aceptar algo nuevo tenéis que volver a nacer y habéis vuelto a nacer ahora. Vosotros sois ahora dharmatit, que significa que no tenéis que seguir ningún tipo de religión en particular. Estáis abiertos a todas las religiones y debéis tomar la esencia de todas ellas. No tenéis que denunciar a ninguna religión ni insultar a ninguna encarnación en ningún momento. Esto está considerado en Sahaja Yoga como un gran pecado y debéis saber quiénes son esas encarnaciones.

No debería haber distinción racial. Podéis ser chino o de cualquier otra raza. Podéis ser cualquier cosa. En la medida en que somos seres humanos, debemos saber que nos reímos del mismo modo, que somos iguales. La sociedad ha creado condicionamientos en nuestra mente, como que algunos somos tocable y otros intocables. Está en nuestra comunidad india y es horrible. El brahmanismo indio ha arruinado a India completamente. Podéis aprender del ejemplo. ¿Quién era Vyasa? El que escribió el Guita. ¿Quién era él? Era el hijo ilegítimo de una pescadora. Nació así deliberadamente. Preguntad a todos los brahmines que leen el Guita quién era Vyasa.

Los brahmines son aquellos que son almas realizadas, y para un alma realizada no existe ese sin sentido referente a dónde y en qué casta o comunidad habéis nacido. Con toda la educación y todo, en Occidente encontramos este sin sentido del racismo. Sencillamente no lo puedo entender. Si alguien es blanco o negro, ¿qué importa? Después de todo, Dios tuvo que crear variedad en color en todos los sentidos.

¿Quién les ha dicho que son la gente más atractiva del lugar? Puede que lo sean para los mercados de aquí o de Hollywood; puede que allí encajen. Pero en el Reino de Dios a toda esta denominada “gente guapa” se les negará la entrada. Se habrán casado siete veces y todo ese tipo de cosas, e irán todos al infierno. La belleza es del corazón y no de la cara, eso se ve y brilla por sí solo. Quizá la gente es poco consciente de ello y por eso van y broncean sus caras. No lo sé. Ellos son bastante conscientes, pero hay que presumir demasiado. (Pero quieren presumir demasiado).

A algunas personas les gusta el pelo negro, a otras el pelo rojo. Lo que quiero decir es que ha de haber todo tipo de pelo. ¿Por qué os gusta un tipo determinado de pelo? No lo puedo entender. No hay nada como el gustar o el disgustar. Lo que Dios ha creado es hermoso, ¿quiénes sois vosotros par juzgar lo que os gusta y lo que os disgusta? “Yo”, ¿quién es este “yo”? ¿Veis?, es el Señor Ego, que ha sido estropeado por esta sociedad que os enseña cómo fumar un puro y cómo beber cerveza de la mañana a la noche. Debéis desechar todo este entrenamiento y condicionamiento, como nos deshacemos de algo sucio, y comprender que Dios os ha creado a todos vosotros como sus propios hijos. ¡Es algo tan hermoso! ¿Por qué lo queréis hacer feo con esas malas ideas?

Toda esta fealdad de “me gusta, no me gusta” es un sin sentido. Solamente debería existir una palabra: “Yo amo”. Olvidad todo. No hay necesidad de recordar lo que los británicos hicieron a los indios, o lo que los alemanes hicieron a los judíos. Olvidadlo todo. Todas las personas que lo hicieron están muertas y acabadas. Nosotros somos gente diferente, somos santos. Esto os lo he dicho para las Leyes, que debéis integrar en vosotros.

Hoy os autorizo a que seáis los Gurus; así os seguirán otros por vuestro carácter y por vuestra personalidad, por la forma en que practicáis Sahaja Yoga en vuestra vida y mostráis la luz. Vosotros estableceréis las Leyes del Señor en sus corazones y los emanciparéis. Dadles su salvación porque vosotros ya habéis conseguido la vuestra. Vosotros sois los canales; sin ellos, este Poder todo penetrante no puede funcionar. Ese es el sistema. Si veis el Sol, su luz se esparce por medio de sus rayos. De la misma manera, desde vuestro corazón la sangre fluye a través de vuestras arterias. Sin amor, se vuelven más y más pequeñas. Vosotros sois la arterias que van a llevar mi Amor a todas las personas. Si las arterias están rotas, la sangre no llegará a la gente. Esa es la razón por la que sois tan importantes. Cuanto más grandes os hagáis, más grandes serán las arterias. Entonces vosotros llegaréis a más personas y seréis más responsables.

El Guru debe tener dignidad. Guru significa peso, es la gravedad; Guru Tattwa significa gravedad. Debéis tener gravedad por vuestro peso, es decir, el peso de vuestro carácter, el peso de vuestra dignidad, el peso de vuestro comportamiento, el peso de vuestra fe y de vuestra luz. No os hacéis gurus a través de la frivolidad o la vanidad. Se ha de evitar por completo la bajeza, el lenguaje vulgar, los chistes soeces, la ira y el mal genio. Por el peso de vuestra dulzura, de vuestras palabras y de vuestra dignidad, la gente se sentirá atraída, de la misma forma en que la flor, que está repleta de néctar, atrae a la abeja dondequiera que esté. De la misma forma atraeréis a las personas. Sentiros muy orgullosos de ello, tened simpatía por los demás y cuidadles.

En breve os tendré que decir cómo tenéis que hacerlo por vosotros mismos. Tenéis que limpiar vuestro Vacío. Lo primero de todo que debéis saber es que el Vacío se obstruye cuando tenéis un tipo equivocado de guru. Debéis saberlo todo acerca de vuestro Guru. Tratad de descubrir su carácter. Resulta bastante difícil porque vuestro Guru es bastante evasivo. Es Mahamaya. No es fácil de descubrir. Se comporta con normalidad y a veces os engaña. Pero veis cómo se comporta en pequeñas cosas; cómo se expresa su carácter, cómo se expresa su Amor. Intentad recordar su Perdón. Debéis saber que tenéis el Guru que muchas personas han deseado tener, y que es la Fuente de todos los Gurus. El más ardiente deseo -incluso de Brahma, Vishnu y Mahesha- era tener un Guru así. Todos ellos deben estar celosos de vosotros.

Pero este Guru es muy evasivo, por lo que debéis mejorar vuestro Vacío. Decid: “Madre, Tú eres nuestro Guru”. Debido a ese carácter evasivo, el respeto o el temor que es necesario hacia el Guru no está establecido en vosotros. Hasta que no desarrolléis ese completo respeto dentro de vosotros, el Principio del Guru no se establecerá. No se debe tomar ninguna libertad. Os lo estoy diciendo yo misma, pero soy extremadamente evasiva. Dentro de un momento os haré reír y os habréis olvidado de todo ello, pues estoy probando vuestra completa libertad para llevarlo a cabo o no. Juego con vosotros de tal modo que olvidáis en cada momento que soy vuestro Guru.

Primero tenéis que descubrir vuestro propio Guru. Establecedle en vuestro corazón. Quiero decir que, por otro lado, tenéis un “Guru” maravilloso. Yo misma desearía tener uno así. Ella es sin deseo y sin pecado, absolutamente sin pecado. Nada de lo que haga es pecado para mí. Puedo matar a alguien, montar una intriga o cualquier cosa. Os lo digo de verdad, es un hecho. Puedo hacer cualquier cosa. Estoy más allá del pecado, pero en vuestra presencia no hago nada así para que no cojáis alguna de estas cosas, porque esa es mi cualidad. Tenéis un Guru muy supremo, sin duda, pero debéis saber que no tenéis estos poderes de supremacía. Estoy por encima de todas estas cosas. No sé lo que son las tentaciones.

Cualquier cosa que quiero está a mi alcance. Pero, a pesar de ello, me he hecho a mí misma muy normal porque debo aparecer ante vosotros de tal manera que entendáis lo que son las Leyes. Para mí no hay Leyes. Yo hago esas Leyes. Hago todas estas cosas por vosotros y os las enseño porque todavía sois niños. De la misma manera, debéis recordar que cuando habláis a otras personas de Sahaja Yoga, os observarán todo el tiempo e intentarán entender todo lo que habéis profundizado. Así como yo os entiendo, tratad vosotros de entenderles. Así como yo os amo, tratad vosotros de amarles. Definitivamente os amo, sin duda, pero yo soy Nirmala, estoy más allá del Amor, un estado diferente.

Bajo estas circunstancias prosperaréis mucho, porque ningún Guru ha llegado tan lejos. Además de eso, soy la Fuente de todas las Shaktis, de todos los poderes. Por tanto, podéis obtenerlos de mí, cualquiera que queráis. Soy sin deseo, pero cualquier deseo que tengáis será complacido. Incluso tenéis que desear acerca de mí; mirad lo ligada que estoy a vosotros. Mientras no deseéis mi buena salud, tendré mala salud. Hasta ese punto llega. Pero para mí, ¿qué es la buena salud y la mala salud? Bajo estas hermosas condiciones deberíais prosperar mucho. No debería haber problemas para que fuerais gurus.

Debéis establecer la zona del Vacío. Primero deberíais conocer a vuestro Guru y saber que Ella está en cada chakra. Imaginad qué Guru tan tremendo tenéis. Con eso sentiréis confianza y, gracias a tan tremendo Guru, todo el mundo conseguirá la Realización fácilmente. Si vais a un hombre rico a pedir limosna, no os va a dar solamente dos monedas. Como Ella es muy poderosa estáis consiguiendo vuestros poderes de esa misma forma. Por tanto, os debéis sentir extremadamente felices y dichosos de tener estos poderes. Al menos, aquellos que llevan tiempo en Sahaja Yoga saben esto a ciencia cierta. Aquellos que han venido a mi conferencia por primera vez estarán un poco extrañados. Definitivamente, todos vosotros sabéis lo que es.

Para entender vuestros propios poderes de Guru, primero debéis saber quién es vuestro Guru Sakshat Adishakti. ¡Oh, Dios! ¡Es demasiado! Entonces, estableced vuestro Vacío. Un Guru no inclina su cabeza ante nadie, especialmente mis discípulos, excepto ante madres, hermanas y en algunas relaciones; ante estos sí que os inclináis. Pero no se inclinan ante nadie más.

En segundo lugar debéis saber que vuestro Guru ha sido la Madre de personas muy relevantes. Este pensamiento ya debería establecer vuestro Principio del Guru (Guru Tattwa). ¡Qué hijos tan grandes he tenido! ¡Qué hermosas personalidades! No hay palabras que describan a muchos de ellos, uno detrás de otro, y vosotros estáis en la misma tradición. Tomad a mis discípulos como vuestros ideales; tratad de seguidles; leed acerca de ellos; entended lo que han dicho y cómo han alcanzado tales alturas. Reconocedles, respetadles y así estableceréis vuestro Guru Tattwa.

Integrad todas estas Leyes dentro de vosotros; estad orgullosos de ellas. No os desviéis por lo que la gente diga. Vamos a traer hacia nosotros a toda una multitud. En principio, establezcamos nuestro peso, la gravedad. Así como la Madre Tierra atrae continuamente a todo el mundo, así los estaremos atrayendo hacia nosotros. Hoy todos vosotros debéis prometer a vuestro Espíritu, en vuestro interior, que seréis un Guru digno de vuestra Madre.

Que Dios os bendiga.