El poder de la Kundalini

Chelsham Road Ashram, London (England)


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El poder de la Kundalini

Londres, Chelsham Road, 17-5-1981

Hoy voy a hablaros de la Kundalini. La Kundalini es el deseo puro en nosotros, que se manifiesta y se despierta para darnos nuestra Realización. Esto quiere decir que vuestro deseo solo se cumple cuando obtenéis la Realización. De lo contrario no se manifiesta, simplemente se encuentra en estado latente, residual. Ha creado todo el Universo, pero mientras no seáis realizados, mientras no lleguéis a ser uno con vuestro Espíritu, no habréis logrado la manifestación de este poder; lo que os hará seguir corriendo y corriendo, pensando que todavía no lo habéis alcanzado, o que todavía no habéis encontrado vuestro sentido. Pero estará allí todo el tiempo, latente pero dándoos una sensación de vacío.

Es necesario que este poder se manifieste. Cuando esto ocurre tiene ciertas cualidades. La primera cualidad es que va contra la fuerza de gravedad, es decir, que asciende y no cae. Una persona ha de aspirar a algo por naturaleza. Si la persona no aspira a nada, la Kundalini no se despierta. Por ejemplo, el alimento, cuando desciende a nuestro estómago, crea una presión sobre las paredes del intestino, lo cual produce un movimiento hacia abajo. ¿Lo entendéis?

De la misma manera, cuando la Kundalini se despierta, empieza a ejercer presión sobre las paredes de los chakras; crea una sensación de elevar la energía más y más, de manera que los chakras la hacen rebotar hacia lo alto. Todos los objetos pesados descienden, pero la Kundalini se eleva más y más, porque es como el fuego; el fuego nunca quema hacia abajo, sino siempre hacia arriba.

En esto se parece al fuego. También tiene en Ella la capacidad del fuego. El fuego tiene la capacidad de purificar y de quemar todo lo que puede ser destruido. Purifica lo que no puede quemar y quema las cosas inflamables. Esta cualidad del fuego en la Kundalini quema todo lo que es inútil, de la misma manera que en nuestras casas cogemos todas las cosas inútiles, se hace con ellas un montón en el jardín y se queman. Y se acabó, ya no hay más cosas inútiles. Igualmente, cuando la Kundalini se despierta quema todo lo que es inútil, todos vuestros deseos inútiles, todas vuestras absurdas ideas de acción, todas esas disparatadas combinaciones de sentimientos y ego; todas esas tonterías que hay entre vosotros. Todo esto se destruye rápidamente. Todas estas cosas pueden ser destruidas porque, por naturaleza, no son eternas. Todo lo que es temporal lo quema la Kundalini, y así es cómo ilumina el Espíritu, pues no hay nada que pueda quemar al Espíritu.

Sin embargo, esta destrucción por el fuego es muy bella, porque quema todo lo malo, todo lo que está contaminado y enfermo, y al mismo tiempo refresca el sistema. Resulta muy interesante ver cómo este poder del fuego se convierte en brisa fresca. Por la ciencia veis que la electricidad puede daros aire caliente o frío. Se puede pasar de uno a otro, no hay un estado último; siempre son procesos reversibles. Supongamos que alguna cosa es magnética; se la puede transformar en electricidad, y la electricidad siempre puede convertirse en fuerza magnética. La Kundalini es de tal manera que cuando destruye algo, sea lo que sea, produce calor, porque lo está quemando. Pero en cuanto se enfría se hace fresca y entonces ya no es reversible. Por eso es un proceso viviente.

Un proceso viviente nunca es reversible. Todos los procesos muertos pueden ser reversibles. Por ejemplo, ahora sois personas adultas y no podéis volver a ser bebés. Hagáis lo que hagáis, aunque os operéis muchas veces, no podéis volver a ser de nuevo bebés. Ahora sois adultos; sois modernos y estáis superdesarrollados. No podéis hacer nada por volver a ser primitivos, de ninguna manera. Simplemente, no podéis. Podéis intentar lo que queráis, pero todo resultará muy artificial. Podéis intentar vestiros de una determinada manera o deciros: “¡Oh! Ahora me he vuelto muy sencillo, muy primitivo, me he desembarazado de todas mis ideas modernas, etc.”. El estado en el que estáis es curable, pero no es reversible, porque es un proceso viviente.

La Kundalini en nosotros acelera el proceso viviente de nuestra evolución. Su Poder es el de purificar, como el fuego purifica. No nos purifica como el agua. Es sorprendente, pero no nos purifica como el agua. ¿Qué hace el agua? El agua nunca quema, sino que disuelve ciertas cosas. Absorbe en sí misma algunas impurezas. Por ejemplo, si se echa un colorante en el agua, esta tomará su color. La Kundalini no se colorea, sino que lo quema. ¿Comprendéis lo que quiero decir? Si hay algo en vosotros que está mal, Ella lo quemará, pero no lo absorberá, pues es pura. No puede absorber aquellas cosas que la contaminarían, pues no puede ser contaminada. Por ejemplo, si se pone oro o plata en el fuego, se purifican y se obtiene la forma pura del oro o de la plata. Pero si se pone oro o plata en el agua, no va a pasar nada. Como mucho se les puede lavar el exterior, pero no su interior. Por tanto, uno se puede limpiar por fuera con ciertas cosas, pero la Kundalini purifica por fuera y por dentro.

La cara también se vuelve bella y luminosa, como si se la hubiese barnizado, y uno adquiere una expresión nueva y brillante. La tez no es ardiente o roja, ni pálida, ni fea, sino que se vuelve radiante. Esto es lo que os da la Kundalini. La Kundalini se asemeja también al hierro en fusión. ¿Habéis visto un hierro al rojo vivo? Se coge una barra de hierro y se la calienta hasta que llega a mostrar todos los colores: el del cobre, el del estaño, el del oro… Brilla con todos los colores como una hoguera. Pero es un fuego muy silencioso, y opera de una manera muy silenciosa.

Con respecto al sonido de la Kundalini, ya os he dicho en una de mis charlas cómo crea los sonidos. Por ejemplo, al nivel del Vishuddhi, crea el sonido de todas las vocales de la lengua sánscrita. Las vocales de la lengua inglesa son muy pocas. Las de la lengua sánscrita son dieciséis (que Shri Mataji las enuncia como ejemplo). Estos son los sonidos que podéis oír en el Vishuddhi. La Kundalini crea sonidos en cada uno de los chakras.

Primero es Paravahni, que no se oye. Cuando se eleva a partir del punto donde reside la Kundalini, es decir, el Muladhara, no hay sonido. Cuando llega al estómago, entonces comienza el Paraban. Cuando alcanza el Nabhi se convierte en Vahni, información codificada. Es la descripción más próxima que se puede dar: información codificada. Enseguida llega al Corazón, donde se la puede oír latir, exactamente como el corazón. Se la puede oír con el estetoscopio. Y cuando llega al Vishudi se convierte en testigo. Es Pashanti, el que ve. Ya lo habéis experimentado: cuando algo está obstruido al nivel del Vishuddhi, lo sentís ahí. Pero Pashanti es aquel que ve. Y este sonido, con el cual se habla, cuando llega a la altura de la garganta se convierte en Vaikari, el que dice. Antes incluso de que la Kundalini esté allí es el Vahni, el lenguaje, la información codificada. Esta información primeramente codificada se decodifica en este lugar, por eso se convierte en Vaikari, el que habla.

Después de la Realización, la Kundalini ilumina el Vahni, como ilumina el resto. Gracias a esta Luz vuestros mantras se vuelven iluminados. Por eso cuando decís un mantra surte efecto, pues es iluminado. Antes de esto, todos los mantras que se decían no tenían ningún significado; eran algo corriente, como en una persona normal. Después de la Realización, el mantra es Jagrut, es decir, despierto. Un mantra que es Jagrut no puede ser creado a partir de un mantra que no está iluminado. Es igual que si tenéis un tarro lleno de aceite; aunque tengáis mucho aceite, no dará luz hasta que sea encendido. De la misma manera el mantra no es nada, es como una palabra muerta. Mientras la Kundalini no lo despierte no es más que el Vahni ordinario, que no puede iluminaros ni iluminar los mantras. Por eso todos estos mantras no tienen ningún significado.

Una persona cuyo Espíritu y cuyo Vanhi están despiertos, una persona así convierte en verdadero todo lo que dice; todo lo que pide sucede incluso antes de que hable, el mismo deseo: ese deseo en vosotros, que es Paravahni, que es la información codificada del deseo que tenéis, se ilumina y así es cómo se obtienen resultados. De repente conseguís algo y decís: “¡Oh! Lo he conseguido y es Madre quien lo ha hecho”. Así es cómo funciona. Todo el sistema de la Kundalini funciona de esta manera.

Esta Kundalini pura crea pureza en nuestro interior. Sin la pureza no podemos ver nada. Por ejemplo, si mis manos están sucias no puedo ver sus líneas; si alguna cosa está sucia no se puede ver su verdadero aspecto. No se puede ver la realidad si no ha sido purificada. Pero incluso si está purificada superficialmente o pintada artificialmente, también podéis decir: “Está pintada artificialmente y no puedo ver su belleza, porque ha sido purificada solamente en su exterior”. Sin embargo, la Kundalini quema todo lo que es impuro, hace cenizas de todo ello y lo que queda es el oro puro del Espíritu en nosotros.

Por eso, cuando alguien trata de despertar la Kundalini por métodos falsos, Ella muestra su temperamento. De hecho, nunca se enfada porque si la Kundalini misma se enfadase una persona así no podría existir, es imposible. Pero Shri Ganesha, que es la Deidad de la Kundalini, es el que se enoja. Es Él quien crea este problema de calor, porque Ella es el fuego y Él es la Deidad. Por tanto, el fuego de la Kundalini funciona de tal manera que el sistema nervioso simpático se excita por el calor provocando ampollas u otros problemas, si se intenta manipular la Kundalini o tener un comportamiento impuro.

El despertar, el ascender de la Kundalini, es su misma naturaleza. La manera de subir y llegar al Sahasrara es un aspecto muy importante. Si no abre el Sahasrara, la Gracia no puede fluir al interior. Es preciso que la Gracia fluya en nosotros hacia nuestros dos nadis, Ida y Pingala. Así es cómo os sentís relajados.

Es muy importante preservar nuestro Ser antes de que llegue la Realización; conservarlo tal y como es. Pero no lo preservamos, hacemos cosas erróneas. La Kundalini no es el perdón; Ella no perdona. No es Ella quien puede perdonarnos, porque esto no está en su naturaleza. Ella es el fuego. No puede perdonar. Solo el Espíritu, el Atma, puede perdonar. La Kundalini es la que indica vuestros problemas, la que os limpia; su deber es purificaros. Si comienza a perdonar, las impurezas permanecerán allí. A veces decimos: “Oh, tal cosa no se puede limpiar, pues dejémosla estar”. ¿Y qué hacer? La Kundalini no es así. Si alguna cosa no es pura la quema.

El cáncer es la causa de no prestar atención al despertar de la Kundalini. Mientras que la Kundalini de una persona no esté despierta, no se la puede curar del cáncer. Si alguien tiene, por ejemplo, un familiar que es una buena persona e intenta tomar vibraciones y todo eso, puede ser una persona mayor, incluso puede que sea una buscadora. Donde mejor funciona es en los buscadores, porque es necesario despertar la Kundalini y esto no sucede si la persona no tiene aspiraciones. Si no tenéis aspiración, si tratáis simplemente de recibir las vibraciones para ser curados, puede que os curéis al despertar vuestra Kundalini, pero será una acción forzada. Esto no será natural, la Kundalini no tendrá potencia. Podemos decir, como ejemplo, que si se enciende un fuego en esta habitación y no hay oxígeno, el fuego no durará. Es necesario que haya en nosotros el oxígeno de nuestras aspiraciones. Y si esta atmósfera no existe en nosotros, a la Kundalini le cuesta mucho subir.

Hasta que sois realizados la Kundalini no puede permanecer en lo alto. Sube, toca el Sahasrara y baja. Y así una y otra vez. Como consecuencia, algunas personas comienzan a sentirse culpables: “¿Por qué he hecho esto? No debería haberlo hecho”, etc. Después de la Realización esta culpabilidad es un gran problema. Ya antes de la Realización supone un gran problema. Porque la culpabilidad es una huida: es crear un lugar donde se acumulan todas las negatividades que deben quemarse. Todas estas cosas se amontonan a un lado y se almacenan ahí, tranquilamente, de tal manera que no hacen frente a la Kundalini y esta no las quema. Así es cómo la energía de una persona se estanca en el lado izquierdo, entre el Nabhi y el Vishuddhi izquierdos.

Dejad que la Kundalini queme todo eso. Simplemente entregadlo al fuego y cuando lo confiéis al fuego de la Kundalini, lo quemará completamente. No acumuléis ninguna clase de culpabilidad, al menos después de la Realización. Antes de la Realización, por supuesto, uno tiene que preocuparse un poco. Pero incluso diciéndoos todo esto, os resulta práctico sentiros culpables; evitáis todos los problemas sintiéndoos culpables: “Oh no debería haber hecho esto, lo siento”. En inglés es muy fácil: “Lo siento, ya te digo que he cometido un error, está bien”. Pero no decís: “¡Bueno, lo siento, olvidémoslo!” Eso es lo que debería ser añadido. Cuando decís a alguien: “¡Lo siento!”, él os responde: “¡Olvídalo!” Y vosotros deberíais también deciros en vuestro interior: “¡Lo olvido!” Si no lo intentáis, lo acumuláis todo en el lado izquierdo con mucha facilidad. Sentirse culpable es un medio muy práctico para escapar de la verdad, mostrando que estáis muy asustados, enfadados, etc, y acumulándolo todo sobre el Vishuddhi izquierdo.

¿Cómo vais a progresar? No se puede progresar con la idea de que sois culpables. Incluso si lo sois, ¿qué vais a hacer? ¿Queréis ir a la cárcel? Id corriendo; en dos saltos podéis estar allí. ¿Por qué venir a Sahaja Yoga? Si queréis ir al Infierno, podéis llegar allí muy deprisa. Pero esto no es necesario. Si queréis salvaros, aceptad ser salvados y no acumuléis estos problemas del Vishuddhi izquierdo. Es demasiado. Creo que ya es hora de quemar todas estas cosas, estas culpabilidades, estas falsas ideas que os mantienen siempre abajo. Es como si uno colgase una piedra muy pesada alrededor de su cuello y luego dijese: “¡No sé qué hacer!” Debéis quitar la piedra. ¿Cómo puede Mataji sacaros de allí? Haga lo que haga, hay una gran piedra que tira de vosotros hacia abajo.

Creo que es un gran problema, porque la Kundalini no sabe qué hacer para alcanzar vuestro Vishuddhi izquierdo y quemar todas esas tonterías que habéis acumulado cuidadosamente. “¡Ah! ¡Tengo miedo, estoy asustado, lo siento!” En Sahaja Yoga, ciertas costumbres inglesas no están permitidas. Una es: “Me temo…”. Incluso un político dominante dirá ante la gente: “Oh, me temo mucho que…” ¿De qué tiene tanto miedo? Todo el mundo tiene miedo de él. ¿Y de qué hay que tener miedo? Por tanto, el “mucho me temo que…” no está permitido. Y si no se os permite decir “me temo”, ¿de qué hay que tener miedo? Como ya os he dicho hoy, el salario del pecado es el miedo. Pero si el pecado desaparece, el miedo también, ¿o no? La luz está ahí, pero el miedo os hace comportaros como si aún estuvieseis en la oscuridad. Todavía decís: “¡No puedo ver, estoy asustado!” Si la luz está allí, ved por vosotros mismos.

Hay algo que debéis saber, y es que vuestra Kundalini ha despertado y vuestro Espíritu brilla. Abrid vuestros corazones. Aceptadlo, reconocedlo; sabed que ahora sois un alma realizada y que la Kundalini os ha purificado. Por favor, no acumuléis tanta suciedad sobre el lado izquierdo. Porque os gusta, porque os resulta muy práctico poner caras y decir: “¡Oooohh!” Y eso es todo. Si sale calor de vosotros, todo se hunde. Pero se limpiará. Dejadlo estar. Hacedle frente y ya está. Si alguien siente un poco de calor, ya dice: “Oh, vaya, vuelvo a estar mal. Creo que estoy perdido. Solo Dios sabe lo que he debido hacer”. (Risas). Es verdad, esto ocurre muy a menudo. De repente veo a algunas personas poniendo una cara… (risas), incluso sin que yo les haya dicho nada. Si les pregunto lo que pasa, responden: “Siento mucho calor”. ¿Es esta la manera de llegar a vuestra Madre? Vosotros sois los soldados, sois los guerreros, pero lo que veo son manos que tiemblan. ¿Dónde pondré las espadas?

Mi experiencia es que la limpieza de este Vishuddhi izquierdo es una tarea muy difícil, incluso mis oídos se están taponando por completo debido a estas vibraciones. Es tan fuerte este lado izquierdo, sobre todo el Vishuddhi, que ya no oigo del oído izquierdo. Así que, al menos tened piedad de mí y acabad con esta ridícula culpabilidad. Incluso si durante un minuto os sentís culpables, mirad afuera, escuchad los pájaros cantar, mirad el Sol brillar, admirad la belleza de la naturaleza, que nos ha dado todos estos colores; mirad todo eso y quedaos con la belleza que hay a vuestro alrededor y en vuestro interior. Disfrutad y abandonad ese aspecto miserable. Al menos deberíais tener el aspecto de personas realizadas. Tanta seriedad no tiene sentido en Sahaja Yoga. Normalmente un sahaja yogui aparenta solidez, camina y habla sólidamente.

Sentirse culpable no es solo la especialidad de los ingleses; he visto que todos los occidentales usan esta excelente idea de sentirse culpables. Cuando fui a Francia, ya os hablé de los franceses. En cuanto llegué, me previnieron: “¡Madre, nunca digas que eres una persona feliz!” Yo dije: “¿Por qué? ¡Yo soy una persona feliz! ¿Por qué debería mentirles?”. Me dijeron: “No te creerán nunca. De hecho, pensarán que eres una ignorante, que no sabes nada de la verdad y de la realidad, y que no eres una persona instruida. Te dirán que no has leído ningún libro sobre las consecuencias del futuro y todas estas cosas”. “De acuerdo”, les contesté. Entonces verdaderamente comprendí a los franceses en eso, y se rieron, se rieron de sí mismos. “Los miserables”. Todo el mundo es miserable por vosotros los franceses, porque cuando entráis en cualquier lugar, la gente no sabe dónde sentarse. Este camello no sabe dónde se va a sentar ni de qué lado. El camello se siente muy miserable y todo el mundo tiene miedo de él, preguntándose cómo se va a comportar. Yo diría que los franceses son personas muy difíciles y, a nivel internacional, se sabe que son difíciles.

Y vosotros que estáis aquí. ¿Por qué os sentís miserables? Los ingleses han adoptado algunas cualidades de los americanos, que no deberían haber tomado, y algunas de los franceses. No entienden que la calidad de su mente es la mejor y han ido cogiendo de aquí y de allá. Así es cómo también ellos se han convertido en franceses. Los franceses tienen una cultura de bajos fondos, y vosotros no tenéis nada que aprender de ellos. Son ellos los que tienen que aprender de vosotros. ¿Qué tienen ellos? ¿Tienen grandes sabios? Muy pocos, de hecho. Vosotros tenéis esta debilidad de sentiros culpables y miserables, que habéis tomado prestado de lo más bajo, y no entiendo por qué.

Si no tenéis trabajo, accedéis al subsidio de desempleo. En ningún lugar del mundo la gente tiene subsidio de paro. ¿Lo sabíais? En ningún lugar. Mientras recibís estas ayudas no os morís de hambre. En otros países como Alemania o Francia no tienen un subsidio tan bueno. Así que, ¿qué motivos hay para sentirse infeliz? Al menos vosotros sed personas felices. Los ingleses deberían mostrar cómo hacerlo. Sentíos felices en vuestro interior. Solo entonces seréis capaces de ver el Espíritu. No seáis miserables; no hay motivos para sentirse desdichado.

Sois personas especiales que tienen las bendiciones del Espíritu. Todos deberíais cantar, reír, disfrutar, vivir y pensar con vitalidad. No hay ninguna razón por la que sentirse triste. Al cabo de un tiempo, os daréis cuenta de que tendréis que representar que os sentís miserables. Os resultará muy difícil sentiros así durante más de cinco minutos. Podría apostar por ello. A mí me pasa lo mismo; lo encuentro imposible: intento ponerme seria para decir algo, pero me echo a reír. Porque para mí todo esto no es más que una gran broma. Así que, no adoptéis en vuestra cabeza estas ideas francesas de sentiros desdichados por cualquier cosa. Sed felices, emitid gozo y felicidad a los demás.

Para vosotros al menos no hay nada como el “shock del futuro”; no hay nada como los problemas futuros. El futuro es muy bello, no tenéis idea. Pero no continuéis a rastras con grandes piedras atadas a vuestro cuello, porque aquellos que han encontrado el Espíritu deberían saber que han encontrado la alegría. El Espíritu es la fuente del gozo, y esto debería ser evidente cuando habláis; sin inhibición, sin encubrir nada, con completa libertad. No tratéis de modelaros en el molde de personas que no son realizadas. Ahora sois diferentes, habéis cambiado, es irreversible. Cualquier cosa que intentéis, en dos o tres años reiréis a carcajadas. ¿Por qué no hacerlo entonces ahora? Si esto va a ocurrir igualmente más tarde ¿por qué no florecer ya?

Comenzamos a pensar y a preocuparnos por ello ahora y no hay nada de eso. Nuestros problemas están resueltos, nuestras vidas se han embellecido, todo es hermoso y bueno, simplemente para haceros felices. Y si todavía no os sentís así y estáis preocupados, el Divino se va. Es como los rayos del Sol. Si no os ponéis al sol, no os llegan sus rayos. Tenéis que hacerlo si no, no lo recibiréis. Todos los árboles giran hacia el Sol y todas las hojas se vuelven hacia él. Tienen esta sabiduría innata en ellos. Así deberíais ser vosotros. Y veréis que con esto vuestra vida cambiará completamente. Disfrutaréis de cada momento, de cada minuto de vuestra vida, de cualquier cosa que hagáis por pequeña que sea.

Algunas veces la gente se sorprende mucho conmigo. En una ocasión, subí a una colina llamada Paytana. Se llega tras un hermoso camino de doce kilómetros. Iba con mi yerno y mi hija, que me dijeron: “Si no puedes llegar arriba, alquila uno de estos palanquines”. Les contesté: “¡No, está bien. Puedo andar!” Me olvidé de que andaba. Estaba disfrutando; simplemente gozaba de la naturaleza, de la gente que bajaba y subía, de todo lo que había alrededor. Lo estaba pasando muy bien. Y cuando llegué arriba, todo el mundo se sentó dando grandes suspiros, estaban muy cansados. Yo también me senté, miré hacia el templo que había y les dije: “¡Mirad esto!” Habían esculpido muchísimos elefantes, y cada uno tenía la cola diferente. ¿Cómo pudieron hacer tantos cambios y combinaciones? Y mi yerno me dijo: “Pero, ¿cómo puedes fijarte en la cola de los elefantes cuando estamos todos tan cansados?” Yo vi aquello espontáneamente y les dije que era sorprendente cómo habían curvado la cola de los elefantes. Allí había muchos elefantes esculpidos, al menos cien en una sola línea, y todos tenían la cola de una manera diferente. Les dije: “Es increíble. Imaginad mover las colas de cien elefantes en diferentes direcciones. Me resulta asombroso”. Los otros decían: “Pero, ¿cómo puedes ver la cola de los elefantes? ¡Nosotros estamos agotados! ¡Queremos agua!”

Así es el gozo, inagotable. El Poder del Gozo es inagotable. Quiero que todos vosotros disfrutéis así; que bebáis del néctar de vuestro Espíritu, que olvidéis todos esos problemas artificiales que tenéis, y que simplemente disfrutéis, porque estáis empapados de vuestro Espíritu. Así que, gozad. ¿Por qué no? Algunas personas no conocen este gozo todavía, pero lo conseguirán. No os preocupéis por nadie. Todos lo lograrán, tendrán que conseguirlo. Todos los que buscan la verdad llegarán a ello.

Está bien que vosotros lo hayáis conseguido antes, pero no paréis ahora vuestro ascenso por llevar ese peso alrededor de vuestro cuello. Dejad que la Kundalini os eleve porque a Ella le gustan las cosas ligeras. Ella es muy ligera, por eso se eleva. Ella quemará todo lo pesado que hay en vosotros, pero no lo hagáis más pesado todavía.

Que Dios os bendiga.

Por favor, traedme un poco de agua. (Shri Mataji cuenta la anécdota de unos ladrones que intentaron robar plata de su casa, y en particular de una pesada estatua de plata a la que se refiere como “el pesado caballero”)

– ¿Trajisteis este caballero aquí? ¿Lo trajisteis?

– ¡Sí, Madre!

– ¡Ah!

– ¿Está bien colocado en el templo?

– Está bien en cualquier lugar.

¿Sabéis? Unos ladrones entraron en nuestra casa. Y este pesado caballero había venido de India. Está muy vibrado. Y los ladrones lo pusieron junto con algunas cosas de plata en el salón. Juntaron toda la plata, la colocaron sobre un mantel y lo pusieron sobre la mesa del comedor. Y entonces, de repente, nadie sabe lo que ocurrió. Sencillamente salieron corriendo dejando todo allí. Y este caballero estaba ahí, en el pasillo. Ellos huyeron. ¿Os lo podéis imaginar? Quiero decir, que estos ladrones son profesionales, absolutamente competentes y expertos. Nadie lo podía creer, excepto porque se oyeron algunos pasos y porque nuestra puerta estaba abierta. De lo contrario, nadie lo hubiera creído. Pero no se llevaron ni una cuchara. Dios sabe lo que pasó (risas). Yo no estaba allí (risas).

Lo trajeron recientemente de India cuatro personas muy frenéticas que trajeron nuestro equipaje. Lo dejaron también allí junto con el equipaje. Dijeron: “Este es un caballero muy pesado de India”. Estaban acalorados y agotados, pero sus Kundalinis habían ascendido. Es Kartikeya (mostrando la estatua al grupo). Este es el fuego de Cristo. Este es el que ha de venir, el fuego de Cristo, el Poder destructor de los Rudras. Es uno de los Rudras de Cristo. Creo que está bastante caliente.

(comentario en bajo sobre la Kundalini)

Hoy me gustaría ver a todos los niños a mis pies.