Shri Lalita Puja, Understand your own importance

Brighton (England)


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Shri Lalita Puja. Hove, Brighton (UK), 15 May 1982.

Me siento una Madre muy orgullosa al ver a tantos sahaja yoguis.

Debéis entender que incluso aunque vengan pocas personas nuevas, aunque sean muy pocos, cada uno de vosotros es ahora un alma realizada. Todos vosotros habéis crecido tanto, que podéis crear vosotros mismos un núcleo y después crecer de un modo colectivo junto a los demás. Ahora, individualmente, las semillas se han convertido en fuertes brotes y pueden ser trasplantadas a diferentes lugares, y hacerlo funcionar. Porque cada uno de vosotros es un profeta. Quisiera saber si os habéis dado cuenta de ello o no. Por supuesto habéis recibido el gozo de la Realización, la dicha, habéis recibido todo. Habéis crecido hasta ese nivel. Lenta y firmemente lo habéis alcanzado. Ahora habéis crecido tanto como un árbol y, por esa razón, cada uno de vosotros es muy importante y muy poderoso. Sé que muy poca gente está viniendo de un modo colectivo y que, al principio, encontráis difícil relacionaros con ellos.

Porque ellos aún no han crecido suficientemente; aún no han llegado al punto en que realmente se den cuenta de su propia importancia. Pero todos vosotros debéis entender vuestra importancia y calidad que habéis alcanzado. En cualquier otra, así llamada, organización falsa -por ejemplo, en la iglesia- hay un solo cura. En toda una localidad hay un solo cura, y aunque él no sepa nada, no importa. Aun así sólo hay una persona autorizada por la iglesia y todo el mundo ha de escuchar a esta persona. Pero aquí todos sois personas dinámicas, todos vosotros sois capaces de dar grandes charlas. Por supuesto, todos podéis dar muy bien la Realización, de eso no hay duda. En vuestros grupos debéis intentar sosteneros por vosotros mismos; intentadlo en vuestros propios grupos. Pensad en todas las dimensiones en las cuales podéis expandiros. Porque ahora estáis preparados; ahora sois profetas.

No tenéis que depender de nadie para ello, ni siquiera dependéis de vuestros compañeros. Podéis hacerlo individualmente. Aunque todos estáis conectados entre vosotros. Todos entendéis el mismo lenguaje, todos tenéis la verdad y estáis unidos entre vosotros. Pero el dinamismo ha de venir a cada uno de vosotros individualmente. Cada uno de vosotros en vuestro entorno, según vuestro propio estilo, podéis hacerlo funcionar. Porque sabéis todo de Sahaja Yoga. Quizás aquellos que están a medio cocer puedan no saberlo. Quizás ellos aún siguen racionalizando todo. No importa, ellos también se corregirán.

Pero en lo que a vosotros se refiere, todos sois profetas y como profetas debéis elevaros. Donde quiera que vayáis, hablad de Sahaja Yoga y decidles: “Esto ha llegado a nosotros, esto es la luz. Sabemos todo de ello”. Quiero decir que vosotros no tenéis ninguna duda de ello, ¿no es así? Pero el problema es que sentís que los demás quizás no os entienden, que son gente estúpida, que son gente tonta o que están orientados al ego o que son agresivos, que os harán esto o aquello. Esto es verdad, pero debéis saber que no es solamente una persona la que está luchando, hay miles en todo el mundo que conocen vuestro lenguaje, que conocen todo esto. Todos ellos conocen las mismas cosas. Así pues, vosotros no estáis luchando solos. Una vez que sepáis esto, os sorprenderá cuánto poder empieza a fluir a vuestro interior. Cuanto más penséis en ello más lo hará.

Ahora meditad en vuestro Ser y sabed que vosotros mismos sois profetas. Entonces veréis la dimensión en la cual estáis. Hay muchos en esta dimensión sentados aquí, puedo verlos. Así pues, en cualquier campo, en cualquier aspecto de la vida, donde quiera que os mováis, debéis hablar de ello y decírselo a la gente. Ahora los sahaja yoguis han creado ciertas normas y reglas en Sahaja Yoga. Esto es solamente para ver cuántos están a medio cocer y cuántos son realmente maduros. Por esta razón hemos creado ciertas normas y reglas. Aquellos que son realmente maduros las aceptarán sin ninguna dificultad, las seguirán completamente. Ahora bien, como sabemos, hay diferentes categorías entre las personas que vienen a nosotros. La gente de gran calidad entra en Sahaja Yoga sin ninguna dificultad, son de la mejor calidad posible.

Consiguen sus poderes, asumen sus poderes, y empiezan a afirmarlos. Simplemente se transforman en ello. Es como si tuviésemos toda la estructura del anillo y solamente tuviésemos que poner el diamante en él y este encajase perfectamente. Simplemente se asientan en ello. Pero algunas personas, incluso después de la Realización, se van a un lado o al otro. No importa, todos ellos se corregirán. Pero yo diría que hay una gran cantidad de personas que son de primera clase. Puedo deciros que conozco a muchos gurús verdaderos, no estos gurús falsos, olvidemos a los gurús falsos, incluso los gurús verdaderos sólo tenían a una persona de esta calidad, a veces ni siquiera una persona. Como Gagangar Maharaj que me habló muy francamente. Yo le dije: “¿Por qué no les das la Realización?” El dijo: “¿Quién me dio la Realización a mí?

Yo tuve que trabajar muy duro”, hacer esto o aquello. Muy bien, le dije: “Tú tuviste un Gurú que te dio la Realización, así pues, como gurú es tu deber darla”. El dijo: “Yo se la di a una persona. Trabajé en él durante veinticinco años. Le limpié su Agnya, le limpié todo y le di la Realización”. “¿Y qué está haciendo ahora él?” Él dijo: “En algún momento te encontrarás con él”. Debes ver a este individuo, es horrible. Está haciendo dinero, corriendo detrás de las mujeres. Después de la Realización y de veinticinco años de trabajo. Él dijo: “¡No quiero saber nada más de este hombre!” Ahora ese hombre se hace llamar Anna Maharaj.

Yo dije: “Muy bien, si viene a Bombay le echaré un vistazo”. Vino a Bombay y uno de mis discípulos le invitó a su casa. Es una mujer bastante rica y me dijo: “Madre, Anna Maharaj ha venido y como Tú dijiste que te gustaría verle, ¿podrías venir?” Fui allí y él, por supuesto, tocó mis pies y todo eso. Pero estaba fumando en mi presencia, ¡imaginad! Él tocó mis pies y se sentó. Lo primero que hizo fue empezar a hablar mal de su gurú. De aquel que trabajó en él durante veinticinco años, ¿podéis imaginarlo? Quiero decir, que vosotros sois gente muy amable, no habláis mal de mí. Yo no he trabajado en vosotros durante veinticinco años. Pero mirad a esta persona como hablaba mal de su gurú.

Dijo: “¿Por qué tenía que venir mi gurú a Bombay? ¿Qué necesidad había?” Como este individuo estaba haciendo dinero en Bombay, no quería que su gurú fuera allí, y por eso hablaba mal de él. ¿Por qué tenía que venir a Bombay? Él no debería salir de su sitio. Él estaba muy bien en lo alto de la montaña. ¿Qué necesidad tenía de bajar desde allí? Este hombre decía todo tipo de cosas. Yo le dije: “¿De verdad?” Él es tu gurú y no debes hablar mal de él. Él dijo: “Pero esto es verdad. Él no tenía que haber dejado su lugar”.

Y mientras decía esto seguía fumando. Yo le dije: “Muy bien, ahora tengo que irme”. Había muchas mujeres alrededor suyo masajeando sus pies, haciendo esto y aquello. Él bebía mucha leche y disfrutaba, mientras fumaba y hablaba de un modo muy condescendiente con sus, así llamados, discípulos. Pobrecillos, eran gente muy sencilla, ¿sabéis? Yo le dije: “Muy bien, ahora tengo que irme”. Simplemente te pondré un poco de kumkum en tu frente. Así pues, cogí el kumkum y se lo puse en su frente. Su Agnya estaba ardiendo, tanto que mis dedos quemaban…. Le dije: “¡Ah, eso es!

Ahora tú puedes ponerme un poco de kumkum en mi frente. Entonces yo absorbí su dedo en mi interior y no podía moverlo. Se asustó mucho. Decía: “¡Déjame, déjame! ¡Madre, lo siento, lo siento!” Yo le dije: “Ahora promete que no hablarás mal de tu gurú, sólo entonces te dejaré”. El dijo: “¡Muy bien, muy bien, muy bien! ¡Por favor, déjame!” Entonces le solté el dedo. Pero a la sahaja yoguini que estaba allí, y que había sido salvada de muchos problemas porque era una persona clarividente, este individuo le dijo una mentira. Le dijo: “Yo le estaba dando poder a Madre”. Estaban viéndolo desde cierta distancia.

El la dijo: “Estaba temblando porque le estaba dando poder”. Ya veis, él estaba temblando y me estaba dando poder. Esta mujer debería haber entendido que cuando uno tiembla significa que hay algo mal en él. Pero él le dijo: “A ti también te daré tanto poder como le he dado a Madre”. Aquellos tiempos eran al principio de Sahaja Yoga, bastante al principio. Le dijo: “Es mejor que hagas un Yagya (ceremonia). Para ello todos vosotros debéis traer un cuarto de tola de oro (alrededor de 10 gramos), y dármelo a mí”. Este fue el comienzo del fin. Ahora todo su dinero, todas sus propiedades, todo se lo ha arrebatado este individuo. Su hermana se encontró conmigo en cierta ocasión en que yo estaba viajando de Delhi a Bombay.

Ella se postró a mis pies y empezó a llorar. Yo le dije: “¿Qué te pasa?” Ella dijo: “¡Madre, ese individuo nos ha arruinado!”Yo le dije: “¿Quién?” “Anna Maharaj”. Yo le dije: “¿Cómo es posible? ¡Aquél día le visteis temblando!” Ese fue el problema. Ella fue engañada por ese individuo que le dijo una gran mentira. Si ella hubiese visto las vibraciones de ese hombre no habría ocurrido nada. Esto es algo que los sahaja yoguis olvidan. Son profetas, tienen sus propios poderes, y este poder es su Espíritu, son sus vibraciones. Pero ellos continuamente olvidan que ahora tienen una nueva conciencia, la conciencia vibratoria. Tenemos que juzgarlo todo a través de las vibraciones.

Este es el único punto donde fallan todos los profetas. Respecto a la falsedad, como sabéis, yo soy muy inocente y muy sencilla y hay muchas cosas que no comprendo en absoluto. Yo no sé nada de las artimañas del hombre y cómo da rodeos diciendo mentiras y todo eso. Pero con las vibraciones sé de qué se trata de un modo absoluto. Podéis contarme cualquier historia o intentar cualquier artimaña con toda vuestra inteligencia y con vuestra agudeza especial. Yo sé de lo que sois capaces, porque lo sé a través de las vibraciones. De otro modo, yo soy muy sencilla, y racionalmente no puedo entenderlo. Pero con las vibraciones sé dónde estáis. Del mismo modo vosotros debéis desarrollar vuestra consciencia vibratoria, vuestra sensibilidad, y tratar de entender las cosas a través de esta consciencia vibratoria. Si podéis hacer esto entonces seréis profetas perfectos.

Seréis profetas perfectos. Ahora bien, entre nosotros también descubriréis que hay personas que no están en este nivel. No deberíamos confiar nunca en estas personas. No deberíamos confiar nunca en ellos, porque están a medio cocer. Pueden volverse negativos o pueden volverse positivos. Así pues no debemos confiar en ellos y deberían ser tratados con cierta reserva. Una vez que se corrijan, entonces, podéis llevarles en vuestro propio regazo. Por ejemplo, recientemente una chica se caso con un sahaja yogui muy bueno. Este sahaja yogui dijo que la amaba y todas esas tonterías. Yo le dije: “¡Muy bien baba, cásate con ella!” Yo sabía que ella no era buena pero, ¿qué podía decir?

Esta mujer que a veces viajaba conmigo, incluso intentó bloquear mi Corazón con los bhuts que había en ella. ¡Absolutamente! Lo intentó dos veces. Era muy astuta, los espíritus en ella eran muy astutos. Cuando volvió a Australia montó un espectáculo tratando de mostrar que ella se sentía muy insegura y que su esposo no cuidaba de ella, y esto o aquello. Y todo el Ashram podría haberse perdido, ¡imagináoslo! Pero yo sabía que algo estaba pasando y por eso llamé por teléfono. Inmediatamente lo descubrí. Les dije: “¡Ved las vibraciones de ella!” Ellos dijeron: “Madre, no vemos nada malo en ella”. Para empezar esto muestra que nunca sintieron sus vibraciones.

Porque lo que sucede cuando se pierden las vibraciones, es que no podéis sentir nada. Ella les había envuelto a todos ellos de tal modo, que no podían sentir nada en ella. ¿Podéis imaginároslo? Entonces les hice una pregunta racionalmente: “¿Podéis reemplazar a Warren por su esposa?” Todos ellos se asustaron mucho. Así pues, uno ha de estar muy, muy alerta con esto, extremadamente alerta con estas personas que están a medio cocer. Ellos siempre intentarán arrastrarte hacia abajo. La gente a medio cocer siempre intenta arrastrarte hacia abajo, a menos que tú seas suficientemente firme como para llevarles hacia arriba. Porque en realidad ellos no lo están haciendo, no son conscientes de ello pero están bajo la posesión de otra gente y, cuando actúan, hacen todo tipo de actividades en contra de Dios. Otra del mismo tipo estaba en Ginebra. Al principio yo no hablo abiertamente de estas personas.

Siempre que es posible no hablo abiertamente, porque no es apropiado hacerlo así. Les doy oportunidades y digo: “¡Ascenderán, funcionará, no importa!” Yo puedo manejarlo. Pero cuando el problema se vuelve colectivo, entonces, uno ha de hablar de ello abiertamente. Porque estas personas irán a alguien y le dirán algo, a otra persona le dirán otra cosa y a una tercera le dirán otra. Debéis estar muy alertas ya que ellos no son conscientes de ello. Eso es lo mejor de todo, ellos no son conscientes de lo que están haciendo. Como esta mujer en Ginebra que iba preguntando a todo el mundo: “¿Qué piensas del Sr. X o del Sr. Y? Muy bien, entonces, si le decías algo negativo ella se agarraba a ello. Antes de ayer me sentía muy feliz cuando Ray me dijo algo bueno acerca de Pamela. El dijo: “¡Pamela es una mujer muy artística!” Cuando empezáis a ver los puntos buenos en los demás me da placer, me da felicidad, me da gozo.

Pero si empezáis a ver los puntos malos no me gusta en absoluto. Algunas veces, por supuesto, yo os pongo a prueba en este aspecto. A veces puedo deciros algo deliberadamente, por ejemplo, podría decir: “¡Hay algo mal en Ray!” Podría decirlo. Yo sé si hay algo mal o no, pero podría decirlo para ver hasta que punto vosotros juzgáis a esa persona. Si dijeseis algo apoyando lo que él está haciendo, entonces sabré que vosotros estáis bien. Esto es lo que me agrada. Entonces os apreciaré, realmente os adoraré por ello. Cualquier cosa que sea la verdad debéis decírmela, porque yo sé la verdad. Pero a veces yo podría estar simplemente jugando con vosotros para ver lo que pensáis de otra persona. Así pues, tratad de ver los puntos buenos de los demás.

Pero debéis ser conscientes de cuando una persona es problemática o está tratando de dominaros. En Birmingham tuvimos un problema de este tipo, que hasta ahora no había contado. Hasta ahora lo había mantenido en secreto. Pero ahora le digo a la gente de Birmingham que hay un problema y el problema proviene de una persona que no es consciente de ello. Yo hablaré con esa persona; le diré a esa persona que debe deshacerse de ese problema. Si no lo hace entonces tendré que hablar de ello abiertamente, porque no quiero que se pierda el centro de Birmingham. Podríamos haber perdido Ginebra; os aseguro que podríamos haberlo perdido. Todo el mundo estaba unos en contra de otros y se crearon muchos problemas por una sola persona. A pesar de que vosotros ya sois maduros, aún no sois colectivamente conscientes y no apreciáis a los demás como deberíais hacerlo. Todos vosotros sois uno.

No sólo deberíais apreciaros sino que no podéis hacer nada sin los demás. Así pues, lenta y firmemente, igual que el carácter inglés, que aunque es un buen carácter puede ser muy lento. Lenta y firmemente debéis elevaros por encima de vuestra concha y ver la belleza en los demás sahaja yoguis. Ver los puntos buenos en los demás de modo que podáis impregnaros de ello. Algunas personas tienen ciertas capacidades. Por ejemplo, hablé con Pamela acerca de Ray y ella le alabó mucho, lo cual me hizo extremadamente feliz. Aunque debo decir que el programa de ayer de Brighton no fue muy brillante y vino muy poca gente, pero no importa. El ver a los sahaja yoguis apreciándose entre ellos da mucha energía. Por ejemplo si alguien tiene un problema del lado izquierdo, siempre tendrá problemas durante mi charla y se dormirá. Naturalmente tiene que hacerlo.

No importa, en cualquier caso yo estoy trabajando en ellos incluso aunque estén dormidos. Pero para trabajarlos yo misma tengo que dormirme para entrar en ellos. Este es el inconveniente, pero no importa porque ellos se corregirán. Hay formas y métodos de corregirlo. Esto no es tan importante para mí, lo importante es: “¿Estáis dormidos hacia vuestros semejantes, hacia los otros sahaja yoguis? ¿Estáis alerta con ellos?” Ellos son igual que vuestras manos, vuestros ojos, nariz, todo. Todos vosotros sois uno. No podéis hacer nada sin los demás, porque ahora sois las únicas personas que tenéis ojos para ver. Sois las únicas personas que están conscientes. Y no somos pocos.

Pensamos que somos pocos. Quizás otros gurús tengan miles de personas que son inútiles: “igual que vienen se van”. Quizás a ellos les han crecido cuernos y colmillos, pero no son gente consciente. Vosotros si sois conscientes. Por un lado vosotros tenéis que elevar a la gente que no es consciente y por otro lado tenéis que apreciar a la gente que es más consciente. Esto es lo que uno ha de entender. un poco menos de lo que son en realidad. Debo deciros que debéis enfatizar más, si queréis que el toro se mueva. Decidlo con más énfasis que ahora, porque digáis lo que digáis no es demasiado, ya que esto es infinito. Pero no debería ser tanto que los demás no puedan soportarlo.

Como Warren que tuvo una experiencia y yo le dije que se la contase sólo a los sahaja yoguis, que no se la contase a nadie más, porque los demás nunca le creerían. No había gasolina en su coche pero él tenía que ir a hacer un trabajo de propaganda, así que se fue a hacerlo. Hizo toda la propaganda durante ocho días y cuando volvió no quedaba nada de gasolina. Pero, cuando fue al surtidor, el hombre de la gasolinera le dijo: “El tanque de gasolina está lleno, ¿por qué quieres echar gasolina?” ¿Por qué no? Esto puede suceder. Pero no se lo contéis a nadie más porque pensarán que es un cuento chino. Vosotros habéis escuchado la historia de los peces y los panes. Como está en la Biblia lo creemos. ¿Por qué no puede suceder hoy día? Habéis visto cómo muchas cosas de este tipo han sucedido.

Quiero decir que han sucedido muchas cosas en vuestra propia vida. Pero si les contáis todas estas cosas, no lo creerán. Así pues vuestra sabiduría reside en creer que estáis en el Reino de Dios, que Él es Todopoderoso, y que Él os va a dar todo lo que queréis y todo a lo que aspiráis. Sé que la gente no cree esto. Pero es verdad. Todo aquello que deseáis lo podéis conseguir, pero si se lo decís a la gente no lo creerán. Pero, en lo que a Sahaja Yoga se refiere, vosotros debéis declararlo de un modo abierto, con confianza y no con reservas. Nuestra falta de confianza al hacerlo, es debido a que nuestro crecimiento no es apropiado. Debéis hacerlo con confianza: “¡Sí! ¡Esto es así!

¡Así es como es!” Igual que la primera vez que fuimos a India con Raul Bai. Ya conocéis a esa mujer india tan mayor. Los demás sahaja yoguis se sentían muy tímidos con todo. Ella con sus manos levantadas al aire gritaba: “¡Bolo Mataji Nirmala Devi!” Modi la miraba y no podía levantar sus manos. Veis, él se sentía un poco tímido. Pero ella fue allí le levantó la mano y le dijo: “¿Qué pasa contigo? ¡Un hombre tan alto! ¿Para qué te ha dado Dios esa altura? Sólo para levantar tus manos”. Y el pobre hombre tuvo que levantar sus manos.

Así es como es. Tened osadía, tened completa confianza en vosotros mismos, en que sois almas realizadas, en que sois profetas. No estéis preocupados o alterados por las cosas. Ahora sois profetas. ¡Asumidlo! En Sánscrito se llama “Viraj”. Esta es la energía que permea todo. Viraj significa que gozáis de esta energía en vuestro interior. Viraj. Ra es energía; Viraj significa que gozáis de esa energía, de ese trono.

¡Asumidlo! Ahora vosotros sois los reyes, comportaos como tales. Esto no es arrogancia en absoluto. Una persona que es un verdadero rey nunca es arrogante. Si son reyes prestados entonces es diferente. Pero si son verdaderos reyes, nunca pueden ser arrogantes. Así pues, con este tipo especial de comportamiento real atraeréis a la gente. No es hacer un show de ello, sino que sois eso. Por el contrario; ¿de qué valen las reservas que tenéis? No necesitáis vestiros como mendigos, ni como dandis.

Vuestra vestimenta debe ser como la de un rey, sin preocupaciones. Y os sorprenderá como funciona. Vosotros sois personas que gozan de la mayor parte de mi tiempo y de mi compañía, y además yo conozco vuestro lenguaje. Yo he dado más charlas en inglés que en mi propio idioma. Más que en mi lengua materna o más que en Hindi. ¿Podéis creerlo? Y ahora, muchos indios, que no se habían preocupado de aprender inglés después de la independencia, están intentando aprenderlo. Temen que algún día el inglés pueda reemplazar al sánscrito, por el modo en que Madre conoce el inglés. Así pues tengo que pediros algo muy, muy sencillo, que asumáis vuestros poderes. ¡Asumidlos!

Vosotros ya no sois más esclavos. Ahora sois almas realizadas. Con esta personalidad realmente acrecentaréis la belleza de Sahaja Yoga. A menos que el árbol tenga flores, el árbol no tendrá significado. Y las flores han de estar en la parte superior. Ellas no se esconden. ¿Habéis visto alguna vez alguna flor que se esconda? Ellas cubren todo el cuerpo de los árboles y los llenan de fragancia, asumiendo sus propios poderes. Y la fragancia se extiende. Todo el mundo sabe que las flores están arriba, con las abejas alrededor.

Eso es lo que tenéis que hacer, asumir vuestros poderes. Interiormente y exteriormente, en ambos lados. No sólo interiormente, exteriormente también. Y ellos se sorprenderán de vuestra confianza, de vuestra compasión, de vuestras capacidades, y por encima de todo de vuestro vidya. Del completo conocimiento de Sahaja Yoga, del completo conocimiento de la Kundalini y del completo conocimiento del Divino, que tenéis. ¿De acuerdo? Ahora, Gavin, puedes hacer el Puja del modo que quieras.