Seminario Guru Purnima: “Asumid vuestra posición”.

(England)

1983-07-23 Guru Purnima Talk: Assume your position, Lodge Hill, UK, DP, 67' Download subtitles: EN,FI,FR,HU,PT,RU,SK,ZH-HANSView subtitles:
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Seminario Guru Purnima: “Ritambhara Pragnya (parte II), asumid vuestra posición”. Lodge Hill, Reino Unido. 23 de julio de 1983.

[Los sahaja yoguis cantan a Madre]

Bhaiyakayataya prabhu zachare (4)
Sarva bhi saraghi prabhu mayexari (2)
Purna jaya ji vachari (2)
Bhaiyakayataya prabhu zachare (2)
Jagat vichere upakara sauv (2)
Parina jaju jag kachari (2)
Bhaiyakayataya prabhu zachare (4)
lthi nirdhana paratra jacha (2)
Sarva dhanacha sachari (2)
Bhaiyakayataya prabhu zachare (2)
Adhi vyadhi varana varati (2)
Paya asha purusha chari (2)
Bhaiyakayataya prabhu zachare (4)

¿Va a traducir alguien…?

Esta canción fue escrita en referencia a nosotros. La escribió un cristiano converso que era un alma realizada. Él no podía aceptar el sistema de conversión ni el modo en que los hindúes se trataban entre ellos mismos, con el sistema de castas y todo eso. Y escribió algunos himnos muy buenos. Este es uno de ellos.

Yo solía cantar a menudo esta canción en mi infancia. El tema es el siguiente: “Aquel que tiene a Dios, ¿por qué habría de tener ningún temor? Aquel que se mueve o que va… No sé cuál es la palabra para un largo viaje. Aquel que se afana intensamente por Dios y para hacer el bien a los demás, pero no pertenece a este mundo. Una persona así no tiene ningún miedo. Está por encima…” El marathi es un idioma muy intenso, yo diría que cuando decís una palabra abarca muchos aspectos.

La frase dice así: “Ado vuadjo varana varati payi asha purusha chari”. Lo cual significa: “La persona que es de este calibre está por encima. Sus pies están por encima de la enfermedad, de los problemas mentales y de la misma muerte. Pero cuando decís que esta persona tiene los pies por encima de esto, también significa que -con el efecto de sus pies- puede superar todo esto. Tiene un doble sentido. Esa persona tiene sus pies encima de estas tres cosas: de la enfermedad, de los problemas mentales y de la muerte. Que sus pies están por encima de esto significa que esta persona está por encima de ello. Entonces, si tenéis a una persona de este calibre y sus pies tocan a un enfermo o a una persona con problemas mentales o a un muerto, esta persona puede elevarles y sacarlos de ahí. Tiene un doble significado.

Así pues, lo que expresa la canción es: “La persona que pertenece a Dios, que tiene a Dios, no debe temer nada ni frustrarse con nada”.

Hoy necesitaba mucho esto. Porque por supuesto, por un lado está el gozo de ver a tantos sahaja yoguis, sahaja yoguis verdaderos; no discípulos artificiales o dramáticos sino verdaderos sahaja yoguis, de un gran calibre. Y por otro lado hay algunas personas que están en la periferia, y que han estado allí durante mucho tiempo; esto es algunas veces peligroso para mí, ver que serán destruidos.

En este momento necesitabais una canción como esta. En mi infancia, cada vez que me sentía desesperada, solía cantar esta canción. Es una canción muy emocionante. ¿No es así? Pero no puedo traducirla palabra por palabra. No estoy en el humor apropiado para hacerlo. Me ha emocionado mucho. Esto es el Rutumbhara Pragnya. Yo lo deseaba mucho hoy.

Esta mañana estaba hablando acerca de esta nueva conciencia, pragnya. “Gnya” significa el conocimiento y “Pra” significa el conocimiento despierto. Emerge de la meditación, se sustenta con la meditación y el samadhi es su efecto. Y madura igual que lo hace una fruta. Cuando madura, obtenéis el sabor, la dulzura de carácter. Entonces empezáis a ver a vuestro alrededor cómo la Naturaleza, el Divino, está jugando dulcemente con vosotros.

Debemos alcanzar este estado. Para cada sahaja yogui es importante alcanzar este estado. Porque a menos que, como mínimo, alcancéis este estado aún continuaréis en una zona peligrosa lo cual, como ya os he dicho, me preocupa mucho.

Así pues, todo el mundo debe decidir que va a alcanzar un estado desde donde pueda ver cada día las bendiciones de Dios manifestándose. Esto significará que habréis entrado en el Reino de Dios. Este es el Reino de Dios en el cual sois cuidados, protegidos, guiados y llevados apropiadamente al lugar de la dicha celestial. Podréis verlo a través de la manifestación material, a través de la manifestación mental, a través de la manifestación financiera, a través de la manifestación en nuestras relaciones, a través de muchas otras cosas. También a través de la manifestación de la naturaleza, por la cual veréis que el Sol, la Luna, las estrellas, los cielos y los cinco elementos, os están ayudando. Todos vosotros debéis alcanzar este estado. De nuevo repito que todos vosotros debéis alcanzarlo. Solo entonces el ascenso superior funcionará.

Ahora bien: “¿Cómo conseguir este estado?” Esta es una pregunta muy común. Lo primero es que, como ya os he dicho, vosotros sois gente extremadamente afortunada comparada con todos los buscadores del mundo que existieron anteriormente, que existen y que existirán. Porque muchas cosas que aquellos buscadores tenían que superar vosotros no tenéis que hacerlo. Por ejemplo, ellos solían meditar en algún nombre de Dios. Su atención estaba en repetir el nombre de Dios, en rezar a ese Dios o en pensar acerca de ese Dios. Pero todo era mecánico y siempre llegaban a un tipo de poderes de un nivel bajo, lo cual significaba que eran poseídos. Las personas que empiezan a repetir el nombre, por ejemplo, de Shri Rama ya habéis visto a muchos de ellos, comienzan a saltar y a comportarse de un modo extraño.

Así pues, la atención en vez de llegar a concentrarse se vuelve extremadamente perturbada, muy perturbada y extraña, tambaleante. Cuando se vuelve inestable, viene a ellos un tipo de tendencia hacia el lado izquierdo y se ponen a disfrutar de ella igual que hacen los borrachos. Entonces estas personas empezarán a llorar y a sollozar gozando de su llanto, molestando a otros, y sin ningún poder para superarlo. Así que, son poseídos.

Otro tipo de personas son la gente ambiciosa. Tenemos muchos científicos y gente ambiciosa de este tipo que se autohipnotizan. Solo piensan en sí mismos, se comportan de un modo muy estúpido y también son poseídos. Podéis verlo en gente como Hitler y muchos otros. Muchas de estas personas están hoy día gobernando el mundo, aunque se supone que es una democracia o comunismo o cualquier otra cosa. La mayoría de ellos son en realidad déspotas y por esta razón existe el caos hoy día. Desarrollan ideas como el espíritu nacionalista y cosas así e intentan aprovecharse de la gente del lado derecho e involucrarles en guerras y en todo tipo de cosas destructivas.

Este tipo de atención es posible en gente que piensan de sí mismos que son muy grandes. Generalmente los hindúes y los cristianos son gente beligerante. Hoy día los musulmanes son todos beligerantes. Imaginaos, lo son entre ellos mismos, esta es la mejor parte. Los cristianos también luchan entre ellos mismos. Y los hindúes también luchan entre sí. Hay solo dos naciones donde hay mayoría hindú: una es Nepal y la otra es India, y todo el tiempo están luchando entre ellas. No pasa un solo día sin que se oiga alguna noticia de algún tipo de lucha. Aunque los indios no usan las espadas, aun así hay una guerra fría.

Así pues, esta es la situación. En el nombre de Dios, tengo que repetir, porque comenzaron en un nivel muy diferente y su atención se fue hacia la izquierda o hacia la derecha y desarrollaron estos siddhis.

¿Qué debemos hacer nosotros entonces? Lo primero de todo es que por la gracia de Dios, como ya os he dicho, sois personas realizadas. Por esta razón vuestro ascenso ha sido por el centro, lo cual es algo muy difícil, absolutamente difícil, sin duda. Pero vosotros debéis aprender a manteneros en el centro. Pero mantener la atención en el centro es un problema para muchas personas que aún no están por encima de ellas mismas.

Cuando meditéis tratad de hacerlo de un modo sostenido. Antes de nada sostenerlo. Entonces veréis que alcanzáis el estado de samadhi, lo cual significa un estado en el cual empezáis a sentir el gozo y la dicha de las bendiciones de Dios. Entonces empezáis a decir: “¡Oh Dios, que bendición!, ¡que bendición!, ¡que bendición!” Una vez que habéis alcanzado este estado tenéis que daros cuenta de: “¿Quién soy yo?” ¿Quién sois vosotros? ¿Qué sois vosotros? Sois el Espíritu. Después de establecer vuestra atención sostenida en el Espíritu desarrolláis un estado en el cual estaréis en un completo estado de testigo con gozo.

Todos los que estáis aquí, en cierto sentido, podéis juzgaros a vosotros mismos de un modo muy simple. Los que intentaron conseguir las mejores habitaciones, quizá las reservaron con diez días de antelación o hicieron tal o cuál cosa para conseguir una buena habitación. Los que quieren tener la mejor comida o el mejor tiempo, en su mente tratan de conseguir cierta posición. Encararos a vosotros mismos honestamente. Sahaja yoga es un esfuerzo honesto. ¡La mejor privacidad para sí mismos! Todos vosotros debéis encararos a vosotros mismos.

Después el marido y la esposa quieren tener privacidad para ellos. Este no es el momento para que se reúnan el esposo y la esposa, ni para que habléis en voz alta y os divirtáis. ¡No! Habéis venido aquí para alcanzar un estado meditativo. Para mí es un tiempo muy corto, porque anteriormente la gente necesitaba miles y miles de días para establecer su meditación. Pero para establecerla en esta vida veloz, debéis tener intensidad. Así pues, entrad en meditación. Algunas personas sienten que han venido de vacaciones y que aquí no hay mar, así que, no pueden bañarse. Tienen este tipo de temperamento.

Los que no están tan mal pedirán alguna otra comodidad: “No pude conseguir comida, debo conseguir tal cosa, lo mejor ha de ser para mi hijo o para mi esposo o para mi esposa”. “¡Mí!” No importa si por un día o una noche tenéis que dormir los hombres juntos o las mujeres juntas. Si hay niños está bien, pero no es necesario en absoluto que el marido y la mujer duerman juntos en estos momentos, cuando estáis todos meditando juntos en una habitación. Habéis venido aquí para un propósito muy especial. ¡Habéis pagado por ello! Así pues, entrad en meditación. Pero lo que veo es que todo el mundo está hablando en voz alta. No veo que estén en meditación. Todo el mundo piensa que están gozando aquí, que está muy bien. Todas estas son viejas ideas.

El silencio ha de ser establecido en el interior y en el exterior. Debo decir que, por supuesto, los indios son así. Todos lo sabéis, así que, no enunciaré las cualidades indias. Pero, ¿y Australia? Yo he estado en todos los ashrams de Australia. En Sydney teníamos de cincuenta a sesenta personas viviendo allí todos los días. Mientras estaba allí nunca oí ni una voz ni siquiera el movimiento de los pies al caminar. Y no estuve allí solo durante un día, sino durante diez o quince días. Ni siquiera oía ningún movimiento ni los niños llorando, nada. Nunca oí ni un ruido.

Este es un modo en que podéis controlar vuestra atención. ¿Qué habláis en mi presencia? ¿Qué decís? Debéis conocer la parte del protocolo. ¿A quién estáis hablando? No podéis hacer gracias ni chistes conmigo. No podéis hacer chistes conmigo. A veces podéis sonreír, muy bien, o a veces reír, pero ha de hacerse sabiendo con quién estáis hablando. La razón por la que os cuento todo esto es porque solamente esta relación y este comportamiento os ayudarán. Yo no voy a recibir ninguna ayuda. Yo no voy a ser salvada, no voy a conseguir mi Realización. Sois vosotros los que tenéis que conseguir algo de mí. Así pues, tratad de establecer vuestra atención en ello.

He visto esto en gente que a veces está conmigo y a la que yo llamo deliberadamente en alguna ocasión para ver cuál es su problema. Alguno de los que están conmigo, veo que se vuelven más y más sutiles y profundos. Pero otros empiezan a aprovecharse, se toman libertades y siguen un camino que es tan mundano y estúpido que no puedo comprenderlo.

Esta conciencia debe estar en el interior de vuestro Corazón, para ello el tiempo es muy importante. Vosotros habéis venido aquí y este tiempo es muy, muy importante. Y el tiempo que estáis conmigo es el tiempo más importante de este tiempo importante. Históricamente este es el tiempo más importante y debéis aprovecharlo completamente, en el verdadero sentido de la palabra.

Algunas personas piensan que si pueden conseguir algo de dinero de mí será una gran ventaja. ¡Muy bien, podéis cogerlo! Otras personas piensan que si pueden tener algo de mi tiempo, tendrán una gran ventaja. ¡Muy bien, podéis tenerlo! Y otras piensan que se pueden aprovechar de mí y tienen el sentimiento de que les mimo el ego o algo así. Piensan: “¡Yo soy un gran señor!” ¡Muy bien! Pero aquellos que son sabios toman el mejor provecho, y el mejor provecho es crecer interiormente.

Así pues, de lo primero que debéis ser conscientes es: que sois personas muy afortunadas porque enfrente de vosotros está alguien que tiene todo el control sobre todos los centros, sobre todos los poderes, que es todopoderosa. Lo importante es cuánto provecho habéis sacado de esto.

Se puede decir que ahora yo resido principalmente en dos lugares: en Inglaterra y en India. Y el contraste que veo, entre Inglaterra e India, es que cuanto más tiempo estoy en India más protocolarios se vuelven porque tienen una educación tradicional muy antigua. Pero en Inglaterra veo que la gente empieza a aprovecharse, hace bromas, chistes. ¡No podéis hacerlo! Agradar es algo diferente, es diferente de ser frívolo y vacío con alguien tan profundo. Por ejemplo si hay un pequeño bote y lo ponéis debajo de las cataratas del Niágara, ¿qué le ocurrirá al pequeño bote? No será capaz de soportar ni siquiera el más pequeño chorro de ello.

Así pues, a pesar del Rutambhara Pragnya, igual que el sol de hoy…. Ayer debíais estar preocupados pensando: “Ahora hemos venido aquí, y como está lloviendo tendremos que quedarnos en las tiendas”. Sé que muchos de vosotros lo habéis hecho. Pero el que ha conseguido ese estado no lo haría. ¿Qué importa? Si tengo que vivir así no importa. Estoy aquí para un propósito especial. Mientras pueda lograr este propósito nada me importa. No me importa ninguna incomodidad ni nada que me pueda ocurrir, debo alcanzar ese propósito. Algunos de vosotros no podéis verme de cerca. Algunos de vosotros aún no sois capaces, no importa. Lo más importante es que vosotros debéis alcanzar ese estado. Yo he venido aquí para ello. No para divertirme ni para comer ni por ninguna comodidad. Para nada excepto para alcanzar este estado especial en donde me convierto en el Gurú. ¿Cuál es mi preparación para ello?

Debemos ser extremadamente cuidadosos, porque la atención del Divino no os está elevando directamente. Es una balanza. Vosotros estáis continuamente en la balanza, ¡recordadlo! Y debéis ser extremadamente cuidadosos de hasta dónde llegáis en esta balanza. Así pues, ¿cómo os desarrolláis?

(Shri Mataji habla a un lado)

Está bien, no os preocupéis por el sol, me gusta. Esta mañana lo he llamado.

Entonces, ¿cómo manejáis esta atención? Veamos ahora los estados de la atención. Vuestra atención podría ser una atención astuta. Cualquier cosa que veis, la veis desde un punto de vista astuto. Mucha gente desarrolla esta actitud en una sociedad orientada al ego. Y si además estáis poseídos por bhuts astutos, entonces, que Dios se apiade de vosotros y de los demás. Con una atención astuta ante cualquier cosa que vieseis podríais empezar a pensar: “¿Qué provecho puedo sacar de esto? ¿Cuánto dinero puedo ahorrar?” Es algo muy rápido. “De este modo será más barato”. “Si voy de este modo ahorraré algo de tiempo”. “Ahorrar libras, ahorrar tiempo”. Ahorrarlo todo y ahorrar vuestro sí mismo

Y así continuáis, simplemente ahorrando. Cuando intentáis ahorrar dinero la atención se vuelve astuta. Ahorrar aquí, ahorrar allá. Siempre calculando. Pero si intentáis ahorrar dinero espontáneamente, aunque en realidad no hay que intentar nada, simplemente sucederá que ahorraréis. Pero la atención astuta siempre trata de ser muy lista con todas las cosas. Siempre argumenta, da explicaciones: “¡Es mejor de este modo…!”

Hoy día todo se anuncia barato, barato, barato, barato; tanto que realmente os volvéis locos. Yo necesitaba un billete para ir a América, así que, les dije: “No me deis un billete caro de primera clase, iré con un billete barato”. Y me dieron un billete de tal tipo, que no hubiese vuelto a Londres al menos durante un año. Me habría perdido en cualquier lugar con este inglés americano. Esto ha estado funcionando así demasiado. Este tipo de atención horrible es inútil. ¡Dejadla! ¡Abandonadla! Con este ahorrar no he visto que nadie se hiciese rico.

Si quieren ir a comprar una pintura, entonces irán y comprarán una. Después pensarán: “Si la queremos devolver, ¿cómo podemos hacerlo? ¿Qué deberíamos hacer?, esto y aquello. ¡Tonterías!

Todo el tiempo la mente está en este nivel. Os daré un ejemplo. El otro día conseguimos un poco de pintura para pintar el cristal. Ved la parte sutil de esto, en lo grosero hay una indicación de lo sutil. Nos trajeron la pintura. Entonces no valía casi nada, solo ochenta céntimos o algo así. Quiero decir que yo puedo permitírmelo por eso la compré. Si no podéis permitíroslo no lo compréis. Entonces ellos dijeron: “¡Debemos devolverla!” Yo dije: “¿Por qué? ¿Ahora que acaba de llegar queréis devolverla? Gastaréis mucha gasolina yendo hasta allí. Si queréis calcular incluso esto es una estupidez y además malgastaréis mucho tiempo”. “¡Pero, Madre, conseguiremos ahorrar dos peniques!” Yo dije: “¡Muy bien, ahora yo voy a ahorrar mucho dinero y os mostraré cómo!” Cogí esa pintura y pinté muchas cosas que parecían cristal o piedra, y todo quedó muy bonito.

Así pues, la mente que es destructiva, siempre está calculando. Si tenéis una mente de este tipo, debéis saber que tenéis que deshaceros de esta clase de cálculos. Barato, barato, barato, barato, barato, barato. Debéis abandonar esto. Manteneos en el centro. Por supuesto vosotros no debéis ser demasiado indulgentes. Pero tampoco debéis estar todo el tiempo con este tipo de cálculos. Porque estáis malgastando vuestra atención despierta, que es muy importante y que muy poca gente tiene en este mundo. Debéis saber que sois almas realizadas, no sois un tipo ordinario de gente mundana. Sois personas especiales y no debéis malgastar vuestra atención inútilmente calculando el dinero o esto o aquello. Sigamos hacia adelante. Veamos qué ocurre. Como sabéis, yo nunca calculo y sin embargo vivo de un modo muy económico. Vosotros también podéis hacer lo mismo.

Esta atención astuta es también una atención muy quisquillosa y maniática. Primero empieza a ahorrar dinero y después por la noche debe beber alcohol. Todo este ahorrar finalmente desemboca en que lo desperdiciamos bebiendo. Simplemente en el pecado. ¿Cuál es la suma de una personalidad de este tipo? Este tipo de mentalidad ha de ser controlada. Especialmente la gente que está orientada al ego es extremadamente calculadora, lo cual es muy sorprendente.

Pero la gente como los indios, que no son tan calculadores, aunque no son tan ricos son muy generosos y siempre tienen dinero para Sahaja Yoga. Yo nunca he tenido ningún problema de dinero con ellos, nunca. Porque no son tan calculadores. Ellos no calculan tanto cuando tienen que gastar algo para los demás. No para ellos mismos, sino para los demás. Si alguien tiene que venir a vuestra casa: “¡Muy bien, abrid vuestro Corazón! Este es el momento de gastar”. No para beber ni para ser permisivo con uno mismo, sino para ser tolerante en hacer algo para los demás. Esta es su práctica y su tradición. Y a este respecto, vosotros debéis adheriros a esta tradición: “¡Oh, ellos han venido! ¡Gastemos ahora algo! ¿Qué podemos hacer por ellos?” Este es el punto principal que uno ha de entender: que aquellos que son permisivos consigo mismos son gente extremadamente mísera.

Así pues, la atención que es astuta es la peor atención porque esta astucia también os engaña a vosotros mismos. Es una astucia con vosotros mismos y pensáis: “¡Oh, he sido muy listo, he ahorrado dos céntimos!” Pero habéis perdido vuestra alma. Ya no sois más un sahaja yogui.

Os daré un ejemplo. Le dije a alguien: “Deja aquí la furgoneta y ve en tren, ya que esta furgoneta parece que está en muy malas condiciones”. Pero entonces surgieron un montón de explicaciones, con los dedos así, señalándome a mí. Me harté tanto con ese bombardeo que me venía que les dije que siguieran adelante. Entonces algo se rompió y no funcionaba, de modo que tuvieron que ir como yo les decía. Sin necesidad de ese bombardeo, si me hubiesen escuchado, habría sido mejor.

Vuestra atención no debería estar en ahorrar cosas materiales o cosas mundanas, sino en que vuestra atención misma debería economizarse. Haceros una pregunta: “¿Dónde está mi atención?”

He observado que en los programas algunas personas me escuchan concentradamente pero otros no pueden hacerlo. Algunos se concentran durante un corto espacio de tiempo, y otros pierden el interés después de algún tiempo. Otros miran aquí y allá. Así pues, la única preocupación de un sahaja yogui debe ser, ¿cuánta atención habéis ahorrado? Olvidaos de los demás, ellos son basureros. Olvidad aquellos que no están buscando, que no son de vuestra calidad. Vosotros sí sois de calidad.

Entonces, ¿qué debéis ahorrar? Imaginemos que alguien es rey. Él no se preocupará de ahorrar dos céntimos. Aunque no sé, en estos tiempos tampoco se puede decir esto definitivamente. Quizá ellos también hacen esto. Pero de lo que él se preocupará es de economizar su gracia, su dignidad.

Para un sahaja yogui lo más importante debe ser su atención. Se la llama Chitta Nirodh. Nirodh es preservar vuestra atención. “¿Hacia dónde va? Es algo muy valioso para mí. ¿Hacia dónde está corriendo?” Ahora bien, ¿cómo podemos preservar nuestra atención? A través de la concentración. ¡Concentraos! ¡Intentad concentraros! No permitáis que vuestra atención se tambalee. Gradualmente desarrollaréis esta concentración. Podéis mirar mi fotografía, esto es lo mejor. ¡Concentraos, llevadla a vuestro Corazón! ¡Dejad que se integre en vuestro Corazón! Sois personas afortunadas, porque no tenéis que construir una fotografía y después abandonarla porque es solo una “ayalambana”, es decir una dependencia que hay que abandonar. Esta es una completa dependencia para vosotros y una carga para mí, pero de completo gozo. Cuando os concentráis en Sahaja Yoga, entonces estáis controlando y economizando vuestra atención. Este es un tipo de gente.

Otro tipo de atención es la de la gente que tiene una actitud muy negativa. Los primeros son los positivos, los que llamamos positivos, que están ahorrando dinero y todo tipo de cosas inútiles. El segundo tipo son los arzobispos de todo lo que es un desastre, de las miserias y de los percances. Ellos tienen este tipo de atención. Si leéis los periódicos cada mañana tendéis una atención así. Toda la gente de periódicos tiene este tipo de atención, para descubrir dónde hay un desastre. Quiero decir que de un modo muy siniestro se sienten felices si ocurre un desastre. He visto gente que dice: “¡Oh Madre, he venido al seminario pero el problema es que no había agua!” La atención está en descubrir desastres en el interior y en el exterior. “¿Qué ha sucedido?” “¡Es un desastre!” “¿Qué ha sucedido?” “¡He perdido mi pin!” Es absurdo tener este tipo de ideas estúpidas.

Llorarán y se lamentarán y harán a todo el mundo miserable. “¡Oh, soy tan desgraciada!” “¿Por qué?” “Mi marido no me habla o mi hijo no está conmigo”. Esta gente es extremadamente auto indulgente en lo que a sus relaciones se refiere. Hacen a todo el mundo de este modo: “¡Oh, aquella persona no habla bien conmigo, me hizo tal o cual cosa!” Se sienten dolidos al menor toque. De este modo piensan que están ahorrando sus emociones en vez de cosas materiales.

Este tipo de personas tienen mucho miedo de hablar con los demás e incluso si alguien les dice algo agradable, sentirán temor y fruncirán el ceño. La razón es que ellos no saben que lo que tienen que preservar no son sus emociones, en absoluto. No hay ninguna necesidad de preservar vuestras emociones, porque vosotros estáis protegidos. ¿Qué importa si alguien os dice algo? ¡Vosotros estáis por encima de ello, nadie puede tocaros! Estáis malgastando vuestra atención continuamente intentando preservar vuestras emociones. No hay ninguna necesidad de temer a alguien porque esta persona podría deciros algo duro. Por esta razón no queréis hacer cosas. Esta así llamada gente comprometida, no tienen ninguna comprensión de Sahaja Yoga. En Sahaja Yoga no hay ningún compromiso en absoluto. Esto es igual que un diamante. El diamante permanecerá como diamante hagáis lo que hagáis, será así para siempre, es así.

Uno ha de entender que no se debe permitir a la atención caer en este tipo de indulgencia que es como la de un borracho que, como podéis imaginar, son las personas más miserables. Siempre estarán llorando, lamentándose y la gente pensará que son muy infelices. Lo que debéis preservar en este momento es vuestra atención, de este tipo de indulgencia en expresar vuestros temores acerca de vuestras emociones.

Por ejemplo hoy han cantado una canción. La canción me ha llenado completamente. Ha hecho que apareciesen algunas expresiones que, espontáneamente, no habrían aparecido en este momento. Pero lo más grande que ha hecho es recordarme: “¡Tú eres Dios! ¡No debes sentirte frustrada! ¡Debes cuidar de todos ellos y eres poderosa cuando hablas!”

Así pues, este tipo de personas deberían siempre mantenerse frente a un espejo y sentirse elevadas. Sois un sahaja yogui. Y en el reflejo del espejo debéis verme a mí y no a vosotros mismos. A veces observo cosas que realmente me hacen sentir muy frustrada con los sahaja yoguis. Entonces me coloco delante del espejo y digo: “¡Ahora sigamos! ¡Tú eres aquella que tiene todos los poderes, quien tiene todos los chakras despiertos! Ninguno de los advenimientos anteriores tenía esto. Tú eres aquella que ha creado este mundo y eres la que tiene que salvarlo. ¡Así que, levántate!” No hay que perder el coraje ni hay que preocuparse.

Tan solo, a veces emocionalmente, siento que tendré que dejar completamente a algunos. Ellos son mis niños y lo siento como Madre no como Gurú. Para un Gurú esto no es ningún problema. Y entonces lo que esto provoca en mi interior es: “¡No!, incluso aunque tenga que abandonarlos, no importa, tengo que elevarme absolutamente”. Y con este poder funciona.

Así pues, el reflejo debe ser de mí, de algo que es vuestro ideal y que os da energía, como esta canción. Y no el reflejo de una persona miserable. Debe ser como el Cristo de la capilla Sixtina y no como un esqueleto miserable que es incluso peor que vosotros. Cread estas imágenes de vuestra Madre que debéis ver en vuestras emociones y elevaros. Este es el segundo tipo de atención que debéis controlar.

El tercer tipo es uno horriblemente idiota. El idiota proviene del segundo tipo en el cual la persona es indulgente emocionalmente. Este es el tipo “A” dentro del tercer tipo. Y el tipo “B” del tercer tipo proviene del primer tipo que es estúpido. Así pues, tenemos dos tipos de personas: una es idiota y la otra estúpida. Pero en el idioma indio, especialmente en marathi, solo hay una palabra para ello que es murkha. Para ellos ambas categorías son iguales, como si el círculo se encontrase en el mismo punto. El idioma inglés de algún modo está bien porque diferencia entre los tipos de murkhas, y pueden ser estúpidos o idiotas. Aquí, la psique es tan confusa que han aparecido los psicólogos. Algunos están esquizofrénicos, otros son idiotas, otros estúpidos y otros son burros.

El tercer tipo es el peor y el más frustrante para mí. Se adhieren a mí como sanguijuelas y estarán todo el tiempo diciendo tonterías. No se puede soportar a un idiota, ¿no es así? Pueden aburrir a cualquiera. Todos estos tipos unidos es lo que llamamos murkha. Pero no quiero analizar todo esto, es demasiado.

Si tenéis este tipo de atención es mejor que os mantengáis tranquilos. No habléis. Simplemente escuchad lo que dicen los demás, lo que están hablando. Hay algunas personas que simplemente hablarán y hablarán y hablarán, cosas irrelevantes e inútiles, malgastando así su energía. Este tipo de personas siempre son amigas de los astutos. Los astutos y este tipo de personas se unen porque los astutos quieren engañar a alguien y los tontos quieren ser engañados. Igual que el rey que siempre tendrá a un bufón. De este modo funcionan estas combinaciones. Para este tipo de gente lo mejor es mantenerse callado. Preservar toda su atención y toda su energía para limpiarse. Toda esta imbecilidad desaparecerá muy pronto si intentáis preservaros a vosotros mismos. No habléis, no digáis estupideces o idioteces, simplemente permaneced tranquilos y observando a los demás. A veces estas personas pueden llegar a ser grandes vehículos del Poder de Dios, si no siguen la estupidez y la imbecilidad.

Estos son tres tipos de personas, pero el cuarto tipo son las que siguen una vida de concentración. Por ejemplo, una persona que trabaja muy duramente en la oficina será una persona con un éxito considerable, con esto y aquello y lo de más allá. Será una persona muy concentrada. Cualquiera que trabaje bien en cualquier lugar, con una mente concentrada, estará concentrado. Un ama de casa que cuida de su marido y de los niños está muy concentrada. Un marido que cuida de su familia y de sus cosas, de algún modo también está concentrado. Ellos saben cómo pintar bien, cómo hacer las cosas, tienen manos hábiles, y saben todo. Pero este tipo de personas pueden tener una atención muy inmóvil, muy inmóvil, como el plástico o, podéis decir, como el caucho. Como mucho, para mejorarlo un poco, podríamos decir que es como las cosas que usáis para proteger contra la humedad, que las aplicáis y después de algún tiempo se secan. No pueden salir de ahí, simplemente no pueden. No pueden gozar de nada. A menos que les mostréis un documento no podréis hablar con ellos. Si tenéis que hablar con una persona de este tipo, es mejor que les llevéis un documento y se lo mostréis antes de hablar. Solo si está en el documento lo verán, pero si intentáis contárselo dirán: “¡Escríbelo en un documento!” Son muy fijos y no pueden gozar de la vida. No hay movilidad, no pueden ser creativos. Solo pueden ser creativos en lo que a su estilo se refiere, pero no pueden crear gozo.

Existe este tipo de concentración, en el cual la gente hace un esfuerzo concentrado. También hay gente que es fanática. Estos están muy concentrados en su trabajo, extremadamente. De este modo se han extendido todas las religiones, como el cristianismo, el islam, el hinduismo y todas las demás. A causa del esfuerzo concentrado fanático, del esfuerzo concentrado. Si leéis las cartas de Pablo en la Biblia, veréis la concentración que tienen: “¡Tú ve allí y tú allá!, ¡establece una iglesia, y haz tal cosa!” “¿Y qué has hecho tú?” Es muy organizado, muy sistemático, moviéndose absolutamente como una cadena en una máquina. Pero siempre sufren las consecuencias de este tipo de movimiento. Charlie Chaplin lo ha mostrado en su película “Tiempos modernos”. Yo solía disfrutar mucho con ella, viendo cómo trabajaba en una cadena de montaje durante una hora y, después de algún tiempo, cuando dejaba el trabajo seguía haciendo el mismo movimiento.

Este tipo de atención concentrada en realidad está pegada a algo. No es penetrante. Si vuestra atención no se vuelve más y más sutil a través de la concentración, entonces se quedará pegada y una atención estancada no es de ninguna utilidad para Sahaja Yoga. Este tipo de personas, no sé, pero quizá nunca sean salvadas. Las así llamadas “con éxito”. Ellas irán con todas sus insignias y Dios les dirá: “¡Vuelva usted caballero, no ha pasado por las aduanas!” Existe otra organización que trabaja mucho más rápidamente, más inteligentemente y que es especialmente eficaz. Así pues, estas personas serán gente estancada.

Hay un cuarto tipo de personas que son concentradas. Son intensas y profundas. Son penetrantes porque tienen mentes vivientes. Sus mentes no están muertas ni secas, tienen mentes vivientes y penetrantes. Observo esto cuando le pregunto a alguien qué piensa de una persona en particular. Inmediatamente sé cómo es, por lo que está hablando. Si hablan de un modo muy mundano: “Él es buena persona o mala persona, esto o aquello”, entonces sé de qué se trata. Son muy superficiales y vacios. Pero si la persona ve las posibilidades y las potencialidades de su despertar y los problemas que esta persona está afrontando, entonces sé que ella es la que tiene concentración en el tema. Y Sahaja Yoga requiere el máximo, el máximo de penetración. Porque si habéis comprendido Sahaja Yoga, aunque no sé si lo habéis comprendido y si sois conscientes de ello o no, pero esto solo se aprende a través de la experiencia y de ningún otro modo.

Tenéis que experimentarlo y entonces creer en ello. No es que lo que yo os digo crea un condicionamiento en vuestra mente. Nada de eso, vosotros mismos lo experimentáis y lo aprendéis. Pero aquellos que tienen una inteligencia penetrante, que tienen un amor penetrante, emociones y un movimiento penetrante de su comprensión, son los que experimentan y aprenden, experimentan y aprenden. Ellos no permiten que su mente juegue con ellos, ¡no, no, no! Esta mente mía tiene experiencias del pasado y se basa en ellas. ¡No!, yo debo tener cada día nuevas experiencias y estas experiencias deben ser asimiladas en mí interior, deben ser mantenidas en mi interior, deben ser condicionadas en mi interior”.

Las experiencias de Sahaja Yoga son los buenos condicionamientos. “¿Cómo puede ser de otro modo? ¡Yo lo he visto, lo he afrontado, lo he sentido! ¿Cómo puede ser de otro modo?” Pero para ello, para tener las mejores experiencias, la primera condición de Rutambhara Pragnya, es que vosotros debéis estar en ese nivel en que realmente tengáis estas experiencias. De otro modo siempre seréis un tipo de persona mundana y, aunque viváis conmigo, no tendréis estas experiencias. No tendréis este sentimiento de dicha ni ningún gozo.

Esta penetración comienza a través de vuestra meditación y con la sustentación de la meditación. Entonces la semilla del Samadhi germina, manifestando una nueva dimensión en vuestro interior. Uno debe desarrollar este tipo de atención, vigilando la atención, Chitta Nirodh. Igual que vigiláis vuestro dinero, igual que miráis la carretera cuando conducís, igual que observáis a vuestros hijos mientras crecen, igual que observáis la belleza de vuestra mujer o el cuidado de vuestro esposo. Todo ello unido. Vigilaos a vosotros mismos, a vuestra atención. ¿Dónde está yendo? ¿Dónde se está quedando atrás? ¿Qué le está sucediendo a mi atención?

Este tipo de personas no tiene problemas. Os sorprenderá que cuando estas personas quieren hacer algo, esto se vuelve dinámico. Pueden hacerlo funcionar. Nadie tiene ningún problema. Si siempre tenéis algún problema en vosotros, entonces sabed que hay algo mal en vosotros. Algo está mal en el instrumento. Si no tenéis una cuchilla fina y usáis un cuchillo para cortar algo muy fino, no funcionará. Entonces diréis: “Algo está mal en esta cosa tan fina”. ¿O acaso hay algo mal en vosotros? ¡No!, hay algo mal en el instrumento y este instrumento ha de ser corregido.

Cuando el instrumento está bien, con todos los poderes que tenéis, con todas las bendiciones que tenéis y con la fuente del poder detrás de ello, todo funcionará. Debe funcionar. Vosotros habéis tenido experiencias de cómo funcionan las cosas. Vosotros habéis tenido experiencias de muchos milagros sucediendo delante de vuestros ojos. Pero aun así la atención no se ha establecido en esas experiencias. Aún “gatanubhavas”, es decir vuestras viejas experiencias, siguen ahí. Las antiguas identificaciones continúan. Vosotros aún continuáis con ello y, de este modo, la suciedad aún continúa en vuestro Ser. ¡Cambiadlo todo! ¡Convertíos en una persona nueva y fresca! Vosotros estáis floreciendo como una flor, después como un árbol, así que, asumid vuestra posición.

¡Asumid vuestra posición como sahaja yogui! Así pues, esta atención ha de ser reanimada. ¡Juzgaos a vosotros mismos! ¿Dónde está vuestra atención y cuál es vuestro nivel de comprensión? ¿Cuál es vuestra medida de comprensión? Esto es muy simple. Yo debo ser agradada, porque yo soy la atención. Si yo soy agradada, entonces, habréis hecho el trabajo.

Pero yo no puedo estar contenta con cosas mundanas, con argumentos ni nada de eso, sino solamente con vuestro ascenso. Así pues, juzgaos a vosotros mismos en este punto. Ya me deis una flor o cualquier otra cosa, yo solo soy agradada cuando la esencia de esta acción tiene esa altura y esa manifestación especial. Vosotros decís: “¡Te quiero mucho Madre!” Muy bien, lo decís, pero yo debo ver que ese amor que estáis diciendo tiene la esencia que me da gozo.

Esto es algo tan recíproco entre nosotros que no podéis imaginarlo. Yo no puedo vivir sin vosotros y vosotros no podéis vivir sin mí. Es recíproco. Pero en un lado es absolutamente, cien por cien benévolo. Ya me enfade con vosotros, os regañe, os mime o aunque os diga: “¡No hagas eso!” Aunque os diga: “¡No vengas muy cerca de mí, mantente alejado!” Cualquier cosa que yo haga es benévola con vosotros. Y conmigo, la única benevolencia es que vosotros debéis ser emancipados, que debéis obtener algo de mí, que debéis prosperar con mi ayuda.

Igual que la Madre Tierra, que se siente elevada al ver su manifestación en estos bellos y verdes árboles. Es igual que eso. Ella no es nada. Nosotros estamos sobre Ella, caminamos sobre Ella. ¿Dónde la vemos? Pero Ella se ve a sí misma en ellos. Esta es la misma situación. Ella es la que cambia todas las estaciones. “Rutu” significa las estaciones. Todas las estaciones son creadas por Ella, simplemente para agradarnos. Pero, ¿qué hacemos nosotros para agradarla a Ella? La explotamos, la torturamos, extraemos todo de Ella, la contaminamos, hacemos todo tipo de estupideces, y entonces se enfada.

Pero, al mismo tiempo, Ella es Amor. En este mismo Amor se enfada y entonces tenemos volcanes, terremotos, y os suceden todo tipo de cosas. Pero, por supuesto, a vuestra Madre le cuesta mucho enfadarse. Esto no significa que vosotros sigáis haciéndolo. Es importante que cuidéis de vosotros mismos. De repente, veréis que estáis elevados. Alguna gente se eleva a sí misma y otra es completamente apartada. Así que, ¡tened cuidado!, os estoy previniendo.

Hoy es el día previo al decimoquinto día. Y el decimocuarto día uno ha de volverse un asesino. Asesino de todo aquello que es ignorancia, de todo aquello que es estúpido e idiota, de todo aquello que es astuto y de todo aquello que es emocional. Matad a esta parte en vosotros y volveos sahaja yoguis para mañana poder recibir las bendiciones.

Que Dios os bendiga.