Charla antes del Mahashivaratri Puja.

(India)


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Charla antes del Mahashivaratri Puja. Pandharpur, India. 29 de febrero de 1984.

Como debéis saber, estos son tiempos modernos y los tiempos modernos tienen muchas complicaciones. En estos tiempos modernos un lugar que se supone que es sagrado se vuelve el lugar más profano. En estos momentos todo está al revés. Y ahora que intentamos establecer algo muy fundamental es como una semilla que ha de brotar de las piedras. Tiene que luchar con muchas cosas por lo que tenemos que mantener nuestros cerebros intactos, ser sensatos con todo, tratar de ver lo que podemos lograr a través de nuestra paciencia y de nuestra comprensión. Esto es muy importante.

Creo que hoy es un gran día para todos nosotros porque este es el lugar del Virata, de Shri Vitthala. Es el lugar donde Shri Vitthala se apareció a un devoto y cuando este le pidió: “¡Ponte de pie sobre un ladrillo!”, Él se puso así. Se dice que Él se quedó allí esperando. Alguna gente dice que la estatua que vemos surgió de la Madre Tierra, de esta tierra. Y es la que llevó Pundalikaksh diciendo: “Estos son los que han venido a verme a mí y a mis padres. Yo estaba ocupado con ellos, de modo que ellos también están sobre el mismo ladrillo que yo tiré”.

Toda esta historia ha de ser entendida de un modo muy sensato, con sentido común. Hay que entender que Dios es capaz de hacer todo tipo de milagros. Nosotros, que hemos sido creados por Dios, estamos haciendo algunas cosas que también parecen milagrosas. Si retrocedemos a la situación del mundo cien años atrás, podemos decir que muchas cosas que vemos hoy día podrían considerarse milagrosas. Hace cien años nadie podría haber pensado que se pudiesen hacer todos los preparativos que hemos hecho aquí, en este lugar tan remoto. Pero todos estos milagros provienen del Poder de Dios. Por tanto, nosotros somos los creadores de esa pequeña parte, de esa pequeñísima parte de este milagro.

Así pues, todos los milagros de Dios no pueden ser explicados ni deberían serlo. Están más allá de nuestras mentes. Para hacer sentir a la gente su presencia, Dios puede hacer cualquier cosa. Se puede mover en las tres dimensiones y también en la cuarta dimensión. El puede hacer todo lo que quiera. Habéis visto en vuestra vida diaria cuantos milagros os han sucedido a todos vosotros, y no podéis entender cómo han sucedido. Incluso funciona en cosas que no tienen vida propia y la gente se queda perpleja de cómo suceden ciertas cosas. Así pues, después de ver todas estas cosas, nosotros mismos hemos de creer que Él es Dios y puede hacer todo lo que desee. ¡Nosotros no somos nada! ¡No somos nada! No debería haber racionalidad para tratar de entender los milagros de Dios. ¿Cómo puede ser? ¿Cómo pudo ocurrir? Vosotros no podéis explicarlo.

Solo podréis hacerlo cuando alcancéis el estado de mente donde creéis, a través de vuestras experiencias, que Dios es Todopoderoso. Pero esto es muy difícil. Este concepto es muy difícil porque nosotros somos gente limitada y tenemos poderes limitados. No podemos entender cómo Dios puede ser Todopoderoso porque nosotros no tenemos esa capacidad.

De modo que, este Dios que es nuestro Creador. Es nuestro Preservador, aquel que deseó que nosotros existiésemos, que es nuestra misma existencia. ¡Es un Dios Todopoderoso! ¡Todopoderoso! Él puede hacer todo lo que quiera con vosotros. Él puede crear otro mundo. Puede destruir este mundo. No tiene más que desearlo.

Mi idea al venir a Pandharpur para el Shiva Puja era que Shiva representa el Espíritu, y el Espíritu reside en todos vosotros en vuestros corazones. El asiento de Sadashiva está en lo alto de vuestra cabeza pero se refleja en vuestro Corazón. Ahora bien, vuestro cerebro es Vitthala. De modo que traer el Espíritu a vuestro cerebro significa iluminar vuestro cerebro. Iluminar vuestro cerebro significa que la capacidad limitada de vuestro cerebro ha de volverse ilimitada en su capacidad de realizar a Dios. No usaré la palabra entender, sino realizar a Dios, realizar lo poderoso que es Él, lo milagroso que es, lo grande que es. Por otro lado el cerebro del hombre puede crear aunque, por supuesto, a partir de lo muerto. Pero cuando el Espíritu llega al cerebro entonces podéis crear cosas vivientes, podéis hacer el trabajo viviente de la Kundalini. Entonces, incluso la materia muerta se empieza a comportar como materia viva porque vosotros tocáis el Espíritu en lo muerto.

Como el núcleo en el interior de cada átomo o molécula, que tiene el Espíritu de dicha molécula. Y si vosotros os convertís en vuestro Espíritu podemos decir que el cerebro de una molécula o de un átomo es como el núcleo, el cuerpo del núcleo. Pero aquél que controla el núcleo es el Espíritu que reside en su interior.

De modo que vosotros tenéis la atención o el cuerpo, el cuerpo completo del átomo, después tenéis el núcleo y dentro del núcleo está el Espíritu. Del mismo modo nosotros tenemos este cuerpo, la atención del cuerpo, después tenemos el núcleo que es el cerebro y el Espíritu que está en el corazón. De modo que el cerebro está controlado a través del Espíritu. ¿Cómo? Alrededor del corazón hay siete auras que pueden multiplicarse hasta cualquier número. Siete llegan hasta dieciséis mil, que son las que observan a los siete chakras. Llegan a mil seiscientas, perdón, ¡dieciséis mil!

Y así, el Espíritu observa a través de estas auras. Observa, repito de nuevo, “observa” a través de estas auras. Esta aura está observando el comportamiento de vuestros siete centros en vuestro cerebro. También observa todos los nervios que están funcionando en el cerebro, de nuevo repito, “¡observa!” Pero cuando lleváis el Espíritu a vuestro cerebro entonces vais dos pasos adelante. Porque cuando vuestra Kundalini asciende y toca a Sadashiva, y Sadashiva informa al Espíritu. Informa en el sentido de que se refleja en el Espíritu. De modo que, este es el primer estado en el cual las auras que observan empiezan a comunicarse en el cerebro, y lo integran a través de vuestros diferentes chakras.

Cuando lleváis vuestro Espíritu a vuestro cerebro alcanzáis el segundo estado. Entonces os volvéis, de un modo completo, verdaderamente autorrealizados, ¡completamente! Porque entonces vuestro Ser, que es el Espíritu, se vuelve vuestro cerebro. La acción es muy dinámica; entonces se abre la quinta dimensión en el ser humano.

Primero, cuando llegáis a ser seres realizados colectivamente conscientes, y empezáis a elevar la Kundalini, cruzáis la cuarta dimensión. Pero cuando vuestro Espíritu llega a vuestro cerebro entonces llegáis a ser la quinta dimensión, que significa que os volvéis el hacedor. Por ejemplo, nuestro cerebro dice: “¡Vale, levanta esto!” Y vosotros cogéis esto con vuestra mano y lo levantáis. Vosotros sois los hacedores. Pero cuando vuestro cerebro se vuelve el Espíritu, el Espíritu es el hacedor. Y cuando el Espíritu es el hacedor entonces vosotros os convertís completamente en Shiva, en autorrealizados.

En ese estado, si os enfadáis no estáis apegados. No sois una persona apegada a nada en absoluto. Si poseéis algo no estáis apegados. No podéis apegaros porque el Espíritu es desapego, completo desapego. No os preocupáis por ningún apego en absoluto. No os apegáis ni siquiera por un segundo. Ahora bien, yo diría que para entender el desapego del Espíritu, debemos estudiarnos muy bien a nosotros mismos, claramente. ¿Cómo estamos apegados? Primero estamos apegados por nuestro cerebro, principalmente por el cerebro. Porque todos nuestros condicionamientos están en nuestro cerebro y todo nuestro ego también está en nuestro cerebro. De modo que todos los apegos emocionales funcionan a través del cerebro y nuestros apegos egoístas también funcionan a través del cerebro. Por eso se dice que, después de la Realización, uno debe tratar de practicar el Shiva Tattwa practicando el desapego. Ahora bien, ¿cómo practicar este desapego?

Nosotros nos apegamos a las cosas, por supuesto, a través de nuestro cerebro pero a través de la atención. De modo que debemos tratar de hacer lo que llamamos “chitta nirodh”, que es controlar vuestra atención. ¿Hacia dónde está yendo? En la práctica de Sahaja Yoga, si tenéis que elevaros más, tenéis que mejorar vuestro propio instrumento y no el instrumento de los demás. Esto es algo que uno debe entender perfectamente.

Simplemente observad vuestra atención. ¿Hacia dónde va? ¡Observaos a vosotros mismos! Tan pronto como empezáis a observaros a vosotros mismos, a observar vuestra atención, os identificaréis más con vuestro Espíritu. Porque si tenéis que observar vuestra atención, tenéis que ser vuestro Espíritu, de otro modo, ¿cómo podríais observarla? Así pues, observad hacia dónde va vuestra atención. En primer lugar hay apego a lo grosero, a vuestro cuerpo. Pero si observamos a Shiva, ¡Él no tiene apego a su cuerpo! El duerme en cualquier lugar. Va a los cementerios y duerme allí porque no está apegado. Nunca puede ser atrapado por ningún bhut ni nada parecido. ¡Él está desapegado!

El desapego ha de ser descubierto observando vuestros propios apegos. Ahora sois almas realizadas aunque, por supuesto, el Espíritu aún no ha llegado a vuestros cerebros pero, aun así sois almas realizadas. De modo que lo que debéis hacer, al menos, es vigilar vuestra atención. ¡Podéis hacer esto! ¡Podéis vigilar vuestra atención, claramente, observando hacia donde se dirige! Y entonces también podréis controlar vuestra atención. ¡Podéis hacerlo, es muy simple! Para controlar vuestra atención tenéis que mover vuestra atención de esto a aquello. ¡Tratad de cambiar vuestras prioridades! Todo esto se ha de hacer ahora, después de la Realización, con un completo desapego.

Cuando el cuerpo demande comodidad tratad de hacerle soportar un poco de incomodidad, ¡intentadlo! Aquello que penséis que es cómodo tratad de hacerlo un poco incómodo. Por eso la gente se iba a los Himalayas. Si observáis, incluso venir a este lugar nos ha causado muchos problemas. De modo que podéis imaginar lo que sería ir a los Himalayas. Después de la Realización la gente solía llevar su cuerpo a los Himalayas: “¡Muy bien, ahora soporta todo esto! ¡Permíteme ver cómo reaccionas a esto!” De este modo comenzaba la penitencia. En cierto modo, esta es una penitencia que vosotros podéis hacer muy fácilmente porque ahora sois almas realizadas. Tratad de poner un poco a prueba vuestro cuerpo de este modo, gozando de ello.

Para Shiva no importa si está en un cementerio, en su Kailasha o en cualquier otro lugar. ¿Dónde está vuestra atención? Podéis ver que la atención humana es desesperadamente mala. Muy enredada con tonterías.

“Nosotros hicimos esto por tal razón”. Siempre hay una explicación o quizás los demás tienen que dar una explicación. No es necesario dar ninguna explicación ni aceptar ni pedir ninguna explicación. Existir sin explicaciones es el mejor modo. En un leguaje hindi muy sencillo se dice: “Jaise, rakhahu taise, hi rahu”. “En cualquier situación que me pongas yo permaneceré y gozaré de ello”. Y un poco más adelante en este poema, Kabir dice: “Si me haces ir sobre un elefante, que es un transporte real, iré de ese modo. Si me haces caminar, caminaré”. “Jaise, rakhahu taise, hi rahu”. De modo que no hay que reaccionar con nada, ninguna reacción. Lo primero es no dar explicaciones y no reaccionar.

El segundo punto es acerca de la comida. Esta es la primera búsqueda que tuvieron los seres humanos como animales. No hay que tener ninguna atención en la comida. Tenga sal o no, comáis esto o aquello no hay que tener ninguna atención en la comida. En realidad no deberíais recordar lo que habéis comido esta mañana. Pero, por el contrario, estamos pensando en lo que comeremos mañana. No consumimos la comida para mantener este cuerpo sino que lo estamos haciendo para satisfacer los placeres de la lengua. Debéis empezar a comprender que el placer es señal de una atención grosera. Cualquier tipo de placer es una sensación muy grosera. Es muy ordinaria. Pero cuando hablo de no tener placeres no quiere decir que os debéis volver gente seria, como si alguien se hubiese muerto en vuestra familia, sino que debéis ser como Shiva, muy desapegados.

Cuando iba a casarse vino sobre un toro que corría muy deprisa. Estaba sentado sobre un toro con sus pies de este modo, mientras el toro corría muy deprisa y Él lo sujetaba. Llevaba los pies de este modo y se dirigía a su boda. Con Él venía gente con un ojo, sin nariz, todo tipo de gente extraña. Y su esposa se sentía bastante avergonzada de las tonterías que la gente decía de Shiva. Pero Él no se preocupaba por cuál sería su reputación. Ahora bien, esto no significa que debáis haceros hippies. Este es el problema, una vez que se empieza a hablar de este modo vosotros os hacéis hippies.

Mucha gente cree que si tratas de comportarte como Shiva te vuelves Shiva. Muchos piensan de este modo. Que si tomas ganja (un tipo de droga) te vuelves Shiva, porque Shiva solía tomar ganja. Pero Él consumía todo esto para eliminarlo del mundo. En su caso, ¿qué importa si es ganja u otra cosa? Aunque le deis cualquier cosa Él nunca se emborracha. Sin duda, consumía todo esto.

O piensan que pueden vivir como Shiva, del mismo modo en que Él estaba desapegado de todo, sin preocuparse por su apariencia. ¿Qué apariencia necesita Shiva? Cualquiera que sea es bella. No necesita hacer nada para que así sea.

De modo que el apego por cualquier cosa es fealdad. ¡Es fealdad y estupidez! Pero vosotros podéis vestiros como queráis, incluso aunque vistáis la vestimenta más ordinaria pareceréis la persona más grandiosa. Pero no por ello se trata de que digáis: “¡Muy bien, pues entonces vayamos con una sabana enrollada alrededor del cuerpo!” La belleza que ha evolucionado en vuestro interior a través del Espíritu os da ese poder por el cual podéis vestir como queráis y no afecta a vuestra belleza, vuestra belleza siempre estará ahí. Pero, ¿habéis alcanzado vosotros ese estado? Este estado solo lo podéis alcanzar cuando vuestro Espíritu entra en vuestro cerebro. Con gente orientada al ego es más difícil y por esa razón no pueden gozar de nada. Al mínimo pretexto se vienen abajo. Y el Espíritu, que es la fuente del gozo, simplemente no aparece ni se muestra. El gozo es belleza. El mismo gozo es belleza. Y este es el estado que debemos alcanzar.

Los apegos vienen por diferentes métodos. Si vamos un poco más allá, tenemos apegos de nuestra familia. “¿Qué le ocurrirá a mi hijo? ¿Qué le ocurrirá a mi marido? ¿Qué le ocurrirá a mi madre o a mi esposa?”, esto o aquello. ¡Tonterías! ¿Quién es vuestro padre y quién vuestra madre? ¿Quién es vuestro esposo y quién vuestra esposa? Shiva no sabe nada de esto. Para Él, Él y su Poder son inseparables. De modo que Él permanece como una personalidad única. No hay dualidad. Solo cuando hay dualidad decís: “¡Mi esposa!” Seguís diciendo: “¡Mi nariz, mis oídos, mis manos, mi, mi, mi, mi!” Cada vez más abajo.

Mientras sigáis diciendo “mi”, hay dualidad. Pero cuando yo digo: “¡Yo, la nariz!”, entonces no existe dualidad. Shiva la Shakti, Shakti el Shiva. No existe dualidad. Pero nosotros vivimos continuamente en nuestra dualidad y por esta causa existen los apegos. Si no hay dualidad, ¿a qué puedo apegarme? Si vosotros sois la luz y sois también la lámpara, entonces, ¿dónde está la dualidad? Si sois la Luna y la luz de la Luna, entonces, ¿dónde está la dualidad? Si sois el Sol y la luz del Sol, la palabra y su significado, entonces, ¿dónde está la dualidad?

Pero cuando existe separación existe dualidad y a causa de esta separación os sentís apegados. Pero si sois eso, ¿cómo podéis estar apegados? ¿Veis este punto? A causa de que hay una diferenciación y una distancia entre vosotros y lo vuestro, os apegáis. Pero yo soy esto, ¿quién es el otro? Todo el Universo soy yo misma, ¿quién es el otro? Todo soy yo misma, ¿quién es el otro? Y no se trata de una onda cerebral o una onda de ego.

Así pues, ¿quién es el otro? ¡Nadie! Esto solo es posible cuando vuestro Espíritu llega a vuestro cerebro y os volvéis una parte inseparable del mismo Virata. El Virata es el cerebro, como ya os dije. Entonces todo lo que hacéis -cuando os mostráis enfadados o afectuosos, cuando os mostráis compasivos, en cualquier caso- es una expresión del Espíritu porque el cerebro ya ha perdido su identidad. El así llamado limitado cerebro se ha convertido en el ilimitado Espíritu.

No sé, realmente no sé cómo daros una analogía de algo como esto. Pero lo que podemos hacer es entenderlo. Es como cuando un color se deja caer en el océano, el océano no puede llenarse de color. Pero tratad de entender, si un poco de color -de limitado color- se deja caer en el océano, el color pierde su identidad por completo. O podéis pensarlo del modo contrario, si el océano está coloreado y se vierte sobre la atmósfera o sobre cualquier cosa, sobre cualquier cosa pequeña, sobre cualquier punto, sobre cualquier átomo, éste se llena de color.

Del mismo modo, el Espíritu es como un océano que está lleno de luz y -cuando este océano se vierte en la pequeña copa de vuestro cerebro- la copa pierde completamente su identidad y todo se vuelve espiritual, todo. ¡Podéis hacer que todo sea espiritual!, ¡todo! Tocáis algo y esto se vuelve espiritual. La arena se vuelve espiritual, la tierra se vuelve espiritual, la atmósfera se vuelve espiritual, los cuerpos celestiales se vuelven espirituales. ¡Todo se vuelve espiritual!

De modo que, el océano es el Espíritu mientras que vuestro cerebro es limitado. Y así, el desapego de vuestro limitado cerebro ha de establecerse. Todas las limitaciones del cerebro deben ser disueltas de manera que, cuando este océano llene el cerebro, disuelva esta pequeña copa y cada pedazo de esta copa se llene de color; toda la atmósfera, todo lo que hay en vosotros ha de llenarse de color. El color del Espíritu es la luz del Espíritu; y esta luz del Espíritu actúa, trabaja, piensa, coordina, hace todas las cosas.

Esta es la razón por la que hoy he decidido traer el Shiva Tattwa al cerebro. El primer paso es llevar vuestro cerebro hacia el Shiva Tattwa diciéndole: “¿Hacia dónde estás yendo señor cerebro, poniendo la atención en esto o en aquello, involucrándote? Ahora, ¡desapégate! ¡Volveos el mismo cerebro! ¡Solamente el cerebro! ¡Desapégate! ¡Desapégate!”

Y entonces, tomad este cerebro desapegado y llenadlo completamente con el color del Espíritu. Esto sucederá automáticamente. Mientras sigáis poniendo estas limitaciones a vuestra atención no podrá suceder. De modo que, en realidad, uno ha de hacer esta tapassya deliberadamente. ¡Cada individuo! ¡Yo estoy con vosotros!, de modo que no necesitáis ningún puja para ello. Pero hemos de alcanzar este estado y para alcanzarlo necesitáis el puja.

Espero que muchos de vosotros alcancéis el Shiva Tattwa en mi tiempo de vida. Pero no penséis que os estoy pidiendo que sufráis. No hay sufrimiento en este tipo de ascenso. Debéis entender que este es un estado de completo gozo, es un estado en el que os volvéis Nirananda. Así se llama el gozo del Sahasrara. El nombre de este gozo es Nirananda y, como sabéis, el nombre de vuestra Madre es Nira. De modo que os volvéis Nirananda.

Así que, la adoración a Shiva de hoy tiene un significado especial. Espero que cualquier cosa que hagamos exteriormente, de un modo grosero, también funcione de un modo sutil. Yo estoy intentando empujar vuestros espíritus hacia vuestros cerebros, pero a veces encuentro que es bastante difícil porque vuestra atención todavía está involucrada en otras cosas. Tratad de desapegaros de la ira, de la lujuria, de la avaricia, de todo. ¡Intentad reducirlo! Respecto a la comida, hoy le dije a Warren: “¡Pídeles que coman menos, no como glotones!” De vez en cuando, en algún banquete o algo así, podéis comer un poco más. Pero no se puede comer siempre de ese modo, esto no es señal de un sahaja yogui. ¡Tratad de controlaros! ¡Intentad controlar vuestras palabras! Ved si expresáis ira en vuestra forma de hablar, si expresáis compasión o si sois compasivos artificialmente. ¡Intentad controlarlo!

Yo sé que algunos de vosotros no podéis hacer mucho. ¡Está bien! Yo intentaré repetíroslo varias veces. ¡Intentaré ayudaros! Pero la mayoría de vosotros podéis hacerlo y deberíais intentarlo.

Así pues, hoy comenzamos Sahaja Yoga en un nivel más profundo que algunos de vosotros no podréis alcanzar. Pero la mayoría de vosotros deberíais tratar de profundizar. ¡Todos vosotros! Para ello no necesitáis ser personas educadas o bien situadas. ¡No, en absoluto! Sino gente que medite, dedicada y que profundice. Porque sois las primeras raíces que han de llegar más profundo para que los demás puedan seguiros.

Para el puja de hoy haremos un Ganesha Atharvasheersha corto. Sin lavar mis pies ni nada parecido. Simplemente podéis decir el Ganesha Atharvasheersha. Shiva es siempre limpio, puro, inmaculado. Así pues, ¿qué vais a limpiar de aquel que es inmaculado? Uno podría decir: “¡Madre, cuando lavamos tus pies, obtenemos vibraciones en el agua!” Pero Shiva es tan desapegado que no hay necesidad de lavarle, está en un estado en el que sois completamente lavados y limpiados.

Después tendremos el puja de la Devi porque Gauri, que es Virgen, ha de ser adorada. Así que, diremos los ciento ocho nombres de la Virgen y después haremos el Shiva Puja. Lo siento, pero no puedo contaros todo sobre este tema en una charla tan corta. Pero el desapego debería empezar a expresarse en vuestra Realización. ¡Desapego! ¿Qué es la entrega? No es nada, porque cuando estáis desapegados automáticamente estaréis entregados. Cuando os mantenéis aferrados a otras cosas no estáis entregados, eso es todo. ¿Qué es lo que hay que entregarme a mí? Yo soy una persona tan desapegada, que no entiendo nada de esto. ¿Qué es lo que voy a obtener de vosotros? ¡Nada! ¡Yo soy tan desapegada!

De modo que hoy espero que todos recemos: “¡Oh, Señor!, danos fuerza y esa fuente de atracción, por la cual podamos abandonar todas las demás atracciones: por los placeres, por el gozo del ego, por todo lo que pensamos; y que podamos caer en el puro gozo del Shiva Tattwa. ¡Absolutamente!” Espero haber sido capaz de explicaros por qué estoy hoy aquí; y por qué hoy es un gran día. Todas las personas que estáis hoy aquí sois gente especialmente afortunada. Deberíais pensar que Dios ha sido muy bondadoso con vosotros por haberos elegido para estar hoy aquí y escuchar todo esto. Y después, una vez que os desapeguéis, empezaréis a sentiros responsables, “abhiyukt”, responsables. Responsabilidad que no os dará ningún ego sino la responsabilidad que se realiza por sí misma, que se expresa por sí misma, y que se manifiesta por sí misma.

Que Dios os bendiga.