Programa público: “El conocimiento de las raíces”.

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Programa público: “El conocimiento de las raíces”. Cardiff, Reino Unido. 8 de agosto de 1984.

Me inclino ante todos los buscadores de la verdad. Me produce un inmenso placer venir de nuevo a Cardiff para este programa de Sahaja Yoga. Ya os deben haber explicado qué es Sahaja Yoga. “Saha” significa “con” y “ja” significa “nacido”, es decir, nacido contigo; y todos nosotros, por haber nacido, tenemos derecho a obtener este yoga espontáneo, que es la unión con el Divino. Ascender hasta el Divino es un derecho de nacimiento. La única cosa que debemos alcanzar es el estado en el que nos hacemos conscientes de la búsqueda espiritual mas elevada que hay en nuestro interior. Como seres humanos, primero buscamos comida, luego protección, casa, posesiones, dinero o poder y, si se alcanza todo esto, uno se da cuenta que no ha sido capaz de alcanzar lo que quería: Un estado de gozo. Y así empezamos a buscar en otro lado para encontrar ese estado en el que permanecemos en completo gozo.

Muchas personas no tienen ni idea de qué cosa esperar y también son bastante ingenuas respecto a la estructura o naturaleza de este Árbol de la Vida que está construido en nuestro interior. Ahora bien, lo que voy a deciros es el Conocimiento de las Raíces. Hasta ahora, con nuestro desarrollo, solo tenemos el conocimiento del árbol, pero debemos tener el conocimiento de las raíces que sostienen el árbol. Si no poseemos este conocimiento puede ser que un día este árbol, que nos parece completamente seguro, se destruya completamente. Por eso es importante para todos, tener el conocimiento de las raíces en nuestro interior, en el interior de nuestra sociedad y en el interior de toda la humanidad.

Ahora bien, tenemos que comprender que en nuestro estado de consciencia humana hemos llegado a un punto en el que nos damos cuenta de que estamos perdidos. En estos tiempos modernos estamos muy confundidos por la cantidad de ideas que hay circulando. Todas estas ideas nos confunden y no sabemos dónde mirar, qué contemplar. Los sistemas de valores han cambiado tan rápida y drásticamente que es difícil para nosotros mantenernos y hacerle frente. A pesar de todo, parece que debe haber alguna esperanza para nosotros: Después de todo Dios, que ha creado este Universo, debe estar preocupado por su Creación y debería hacer algo al respecto. No sirve de nada que solo nos preocupemos de ello o que seamos conscientes de las conmociones, de las futuras conmociones, que podemos sufrir a causa de nuestros errores pasados. Es Él quien nos ha hecho y es Él quien hace funcionar todo para nosotros. Por ejemplo, creemos que hacemos cosas. Pero lo que hacemos es transformar algo muerto en otra cosa también muerta. No hacemos ningún trabajo viviente. No podemos transformar una flor en un fruto. Sin embargo, en las diferentes estaciones nos encontramos diversos tipos de flores, diversos tipos de frutos creciendo; nos encontramos que cada niño que nace cumple algún papel en la sociedad, en su familia, en su país; es una selección tan grande que es imposible encontrar quién podría haberlo hecho con un poder tan tremendamente exacto. La concepción de un niño en la matriz de la madre es de por sí un gran milagro, incluso para la ciencia médica, porque todo lo que es extraño es arrojado fuera del cuerpo, pero cuando el feto se desarrolla en el cuerpo no es arrojado, al contrario, es preservado, cuidado, alimentado y expulsado solo cuando está completamente maduro . Es una cosa tan extraordinaria y la vemos todos los días pero, de una manera o de otra, lo damos por supuesto.

Si los seres humanos se mirasen a sí mismos, se sorprenderían de lo hermosamente que están hechos. Hay algo especial en nosotros. Sabemos muchas más cosas que los animales. Un animal puede pasar sin enterarse por cualquier terreno lleno de suciedad, no puede comprender nada de arquitectura ni de colores, ni de belleza. En cambio, los seres humanos tenemos tantas ideas e incluso ideas abstractas. Pero más allá de esto hay un estado, un estado que es absoluto. Hasta ahora hemos vivido en un mundo relativo. Todo lo que sabemos es tan relativo que es difícil decidir qué está bien y qué está mal. Relativamente podemos decir, muy bien, esto está ligeramente bien o esto está un poquito mal. Pero en términos absolutos, no podemos decir que esto está bien o esto está mal. Aquí es donde podemos empezar a preguntarnos: ¿Hemos evolucionado completamente? ¡No!, ¡no del todo! No estamos evolucionados. Y cuando digo esto deberíais tomarlo como una hipótesis, con una mente abierta, como la de un científico y si se comprueba, entonces, tendréis que aceptarlo como una ley, pero no antes.

Es realmente difícil poder creer que se puede llegar a ser el Espíritu. Este es uno de los grandes mitos del hombre moderno y muchas veces cuando hablo del Espíritu la gente dice: ¿Cómo puedes decir eso, cómo puede ser tan fácil? Pero se trata del proceso viviente de nuestra evolución y, si se lleva a cabo por un Dios viviente, entonces, ha de ser muy simple; igual que si queréis germinar una semilla, simplemente la ponéis en la Madre Tierra y la semilla tiene la capacidad de convertirse en una planta y la Madre Tierra tiene la capacidad de hacer germinar la semilla. Este suceso ha de ocurrir de la misma manera. Y el momento ha llegado. Ha llegado el momento del juicio y hemos de ver que nos juzgaremos a nosotros mismos, pero no en ninguna balanza o ante algún tipo de autoridad, sino por algo que está dentro de nosotros, la Kundalini, situada en el hueso triangular llamado sacro. Como veis, los griegos lo sabían, por eso lo llamaron sacro. Pero este hueso, según la comprensión bíblica, es el reflejo del Espíritu Santo. Hemos de comprender que si hay un Dios Padre y un Hijo, tiene que haber una Madre. Esta Madre es la Madre Primordial, que es el Espíritu Santo y su reflejo en nuestro interior es la Kundalini. Dios Todopoderoso está reflejado en nuestro corazón. Él es el testigo de todo lo que estamos haciendo. Este es el poder que manifiesta todo dentro de nosotros y reside en estado durmiente en ese hueso triangular. Se dice que es residual porque todavía no se ha manifestado. Este es el poder de nuestro deseo verdadero, el único deseo que tenemos que es puro. Porque todos los demás deseos nos son verdaderos. Si fuesen verdad, una vez satisfechos no desearíamos nada más. Pero como sabéis no es así, los deseos no se sacian. Así, queremos tener algo hoy y cuando lo tenemos, deseamos alguna otra cosa para mañana. Pero una vez que se manifiesta el deseo de ser Uno con el Divino, no queréis nada más: Solo queréis dar. Es como si queréis ser la luz y os convertís en la luz; esa luz emite más luz y emancipa a otros, los eleva hasta su Espíritu dándoles paz y bienaventuranza. Hoy hablamos de paz. Pero, ¿cómo puede haber paz en gente que está tan perturbada? Ha de haber una transformación en los seres humanos por medio de la cual se sientan en paz y sientan que son una parte inseparable del Todo. Pero esto no debería ser un concepto ni una proyección mental. Porque las proyecciones mentales pueden desaparecer en un instante. Por ejemplo, podéis pensar que una persona determinada es vuestro amigo, pero descubrís que no lo es y toda la proyección mental se viene abajo.

Todas las proyecciones mentales son artificiales. Duran un instante y desaparecen. Pero este acontecimiento solo tendrá lugar dentro de nosotros cuando seamos el Espíritu. La cuestión está en sentir ese Espíritu en nuestro sistema nervioso central. Todo lo que nos ha ocurrido a lo largo de nuestra evolución, le ha ocurrido a nuestro sistema nervioso central, y eso es lo que Cristo expresó exactamente cuando dijo que teníamos que nacer de nuevo. No dijo en absoluto que pidiésemos a alguien que hiciese una pirueta poniendo agua sobre nuestra cabeza y entonces dijese, ahora ya estáis bautizados. No, hay un verdadero bautismo, el del despertar de esta Kundalini, pasando a través de los seis centros que están por encima de ella, y del séptimo centro, el área del hueso de la fontanela, dándonos la verdadera experiencia de la brisa del Espíritu Santo y saliendo por vuestra propia cabeza. Esto no puede ser simulado por alguien que solo ponga agua allí, tiene que ocurrir dentro de vosotros mismos; pero tenéis que buscar la verdad y no algo que os satisface solo momentáneamente.

Esa es la razón de que, incluso profesando alguna religión, nos parece que no nos hemos transformado mucho. Pero aquí os convertís en el Espíritu, la luz del Espíritu nos guía desde nuestro sistema nervioso central. Por ejemplo, cuando la Kundalini sube atravesando estos siete centros, a nivel físico, obtenéis salud. Algunas personas dicen: “!Madre, cúranos!” No es así. Es vuestra propia Kundalini, vuestra propia Madre dentro de vosotros.

Todos tenemos una Madre individual, que al ascender atiende las necesidades de cada centro sutil, los cuales a su vez suministran energía a los centros materiales, porque éstos son centros abstractos o sutiles y son a los que atiende primero y luego ellos cuidan de vuestros plexos. Así es cómo os curáis automáticamente. Sois vosotros quienes os curáis a vosotros mismos, no yo. Yo solo soy un catalizador: Igual que una luz puede iluminar a otra luz, cuando estáis iluminados podéis iluminar a otras personas. Así es cómo ocurre. No hay obligación, no hay toma y daca. Porque somos una parte inseparable del Todo. Si, por ejemplo, tenemos un problema en un dedo, ¿qué hacemos? Lo frotamos y vemos que mejora. Pero, ¿estamos obligados de alguna forma con este dedo? ¡No! Ocurrió espontáneamente, porque el dedo es una parte vuestra, inseparable. De la misma manera ocurre el que vosotros tengáis automáticamente la Realización.

La evolución en masa ha comenzado y hay muchos que ya han obtenido la Realización de esta manera. Me alegra saber que también en Inglaterra tenemos por lo menos dos o tres mil personas ya establecidas, aunque también hay muchos que han obtenido la Realización pero tienen que establecerse todavía, igual que ocurre con un árbol. Una vez establecidos con la firmeza de un árbol podéis dar la Realización a otros y también les podéis dar paz. El conjunto es una personalidad que se transforma, porque la segunda cosa que ocurre cuando os convertís en el Espíritu es que sois tan fuertes que nada os puede dominar, no hay hábito ni tentación que pueda dominaros y os volvéis poderosos pero, al mismo tiempo, sois extremadamente compasivos, extremadamente buenos. Por consiguiente este poder que desarrolláis, el poder del Espíritu, es muy compasivo y os da una personalidad nueva y maravillosa. Por Navidad o Pascuas se regalan huevos a los demás. Esto simboliza la Resurrección de Cristo y la nuestra propia, al representar que el huevo se transformará en un pájaro. Cuando estamos cerrados somos como huevos, tenemos una “yoidad”. Entonces se abre súbitamente y el huevo se convierte en un pájaro, os volvéis completamente libres y experimentáis lo que es la libertad. Libertad no es libertinaje, la libertad no refrena en absoluto la libertad de los demás ni os da ningún tipo de ataduras. Es algo tan grande que debería ocurrirnos a todos nosotros.

Hemos tenido muchos grandes santos en este país y me gustaría mencionar a William Blake, que vio todos estos acontecimientos hace mucho tiempo (doscientos años atrás), y escribió sobre ellos: “Llegará una época en que los hombres de Dios se convertirán en profetas y estos profetas tendrán poderes para hacer profetas a otros”. Dijo muchas cosas y ese tiempo del que hablaba ha llegado hoy para Inglaterra: El momento de ascender, como él deseó y describió. El momento de obtener la Realización está aquí y ahora, por ella comprenderéis que habéis entrado en el Reino de Dios. Otros, como Mahoma, profetizaron: “En el tiempo de la Resurrección, vuestras manos hablarán”. Eso es lo que ocurre exactamente: Cuando obtenéis la Realización, cuando la Kundalini sube y toca el asiento de Dios, aquí en vuestras cabezas, inmediatamente el reflejo de Dios en vuestro corazón empieza a emitir vibraciones frescas también por vuestras manos. Y cuando empieza a ocurrir os quedáis sorprendidos de cómo sentís en todo vuestro alrededor el Poder sutil de Dios, el Poder de su Amor, el Omnipresente Brahma, el Chaitanya, con el cual podéis saber sobre cualquier cosa. Es comparable a una computadora. Tan pronto como queréis saber si algo está bien o mal o, por ejemplo, queréis plantear una pregunta: “¿Existe Dios?”, inmediatamente sentiréis la brisa fresca fluyendo. En cambio, si queréis saber sobre Hitler, os puede salir una ampolla de calor y os sentiréis fatal. Así es cómo empieza a funcionar y gradualmente os volvéis completamente sabios, en el sentido de que os volvéis absolutos y comprendéis.

Por ejemplo, ahora, ¿cómo sabréis si una persona con la que os encontráis es buena o mala? Con la Realización no tenéis que saber nada sobre él. Le conocéis por sus centros ya que os hacéis colectivamente conscientes. Os lo repito, es una transformación, os volvéis colectivamente conscientes, podéis saber sobre vuestros propios centros y sobre los centros de otros. Y cuando sentís los centros de otros, sabéis cuál es el problema, no habláis como otras personas, habláis en el lenguaje de los centros. Esto es exactamente lo que les ocurrió a los discípulos de Cristo cuando fueron bendecidos por el Espíritu Santo: La brisa fresca vino sobre ellos y empezaron a hablar lenguajes extraños. Lo mismo pasará con los sahaja yoguis, hablarán un lenguaje extraño, en el sentido de que hablarán el lenguaje de los centros, y también empiezan a usar sus manos, porque las manos han obtenido el poder de mover la energía y las usan para atar arriba la Kundalini y eso aparece como muy extraño, igual que en aquel tiempo a la gente le pareció muy extraño y comenzaron a decir que estaban locos y que hacían cosas sin sentido.

Todo esto ocurre porque tiene que ocurrir: Este es el tiempo del florecimiento. En aquellos tiempos antiguos, este momento aún no había llegado. Escasamente había una o dos flores sobre el Árbol de la Vida, mostrando su hermosa apariencia. Sin embargo, hoy es diferente y hay muchos buscadores repartidos por todo el mundo, aunque desorientados por toda clase de cosas. También hay otros, los negativos, que en cuanto han sabido que Dios había empezado a moverse, han venido al mercado a vender su mercancía. Uno debe saber que a Dios no se le puede vender en el mercado. En segundo lugar, no podéis organizar a Dios. Pero estamos tan acostumbrados a pagar por todo, que no podemos comprender que podemos obtener algo sin dinero.

Por ejemplo, pensad en una semilla que plantamos en la Madre Tierra. ¿Qué hacemos nosotros? ¿Pagamos algo? ¿Comprende ella el dinero? ¿Sabe un proceso viviente lo que es el dinero? ¿Pensáis que Dios comprende el dinero? No podéis pagar por ello. Si planteáis esta pequeña prueba del dinero, el noventa y nueve por ciento de toda esta gente desaparecerá. Pero no pensamos, no usamos nuestros cerebros, seguimos hacia adelante cayendo en ello. Al contrario, me harán mil preguntas, pero a esa gente que cobra miles de pesetas, a esos no les preguntarán nada. Irán de cabeza a ellos, arruinarán sus vidas, contraerán epilepsia y toda clase de enfermedades y luego vendrán a mí y encontraré que están en muy mal estado. Pero no importa. Lo que ha ocurrido, sea lo que sea, ha ocurrido. Nadie debería sentirse culpable por ello. Una condición de Sahaja Yoga es que no deberíamos sentirnos culpables. Tenemos que estar en el presente. Olvidad el pasado. No tenemos que pensar en él. Y en este momento presente, esto debería ocurrirnos a todos nosotros. Ahora bien, el tema clave es tan amplio, que su conocimiento es como un océano. No puedo hablaros acerca de todo esto en un tiempo tan breve. Debo haber dado por lo menos dos mil conferencias en inglés por todo el mundo, pero os pediría que, antes que nada, obtuvierais la luz dentro de vosotros.

Es como si esta habitación no estuviera iluminada y yo empezase a hablar de la habitación, sería un quebradero de cabeza, y si os hablara de la electricidad, os hartaríais. En primer lugar, tengamos la luz. Una vez que se tiene la luz es mucho más fácil comprender, y tendréis mucha paciencia. Por eso me gustaría pediros que primero obtuvieseis la luz. Podemos intentarlo, no puedo garantizarlo, o puedo garantizárselo a todos; es algo que funciona, pero que puede no funcionar……En la medida de lo posible, deberíamos tratar y ver qué ocurre y si funcionase, sería un gran placer para mí.

Que Dios os bendiga a todos vosotros.