Puja de Cumpleaños.

(Kew Ashram)


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Puja de Cumpleaños. Melbourne, Australia. 17 de marzo de 1985.

Hoy me siento muy feliz de veros a todos celebrar mi cumpleaños, y de tener el programa nacional el mismo día. Es una buena combinación que tenemos en el mes de marzo. En India es considerado como la primavera, Madhumas. Eso es lo que cantabais. Y como sabéis, el veintiuno de marzo es el equinoccio, así que, en cierto modo es un equilibrio. También es el centro de todos los signos que tenéis en el horóscopo. Tuve que organizar muchos aspectos. También nací en el Trópico de Cáncer y -al igual que vosotros que estáis en el Trópico de Capricornio y Ayers Rock que está en el Trópico de Capricornio- está justo en el centro. Se tuvieron que producir muchas combinaciones.

El principio del ascenso es estar en el centro, estar en equilibrio. Estar en las maryadas del centro, en los límites del centro; ese es el principio. ¿Qué ocurre cuando no mantenemos los límites de las maryadas? Que nos bloqueamos. Si mantenemos las maryadas nunca nos bloquearemos. Mucha gente dice: “¿Por qué tener maryadas?” Imaginemos que las maryadas son los límites de este bonito ashram. Si alguien os ataca por todos los lados, por todos los lados del Vacío; si salís fuera del Vacío, fuera de los límites, os bloqueáis. Por eso debéis manteneros en los límites. Pero manteneros en los límites es difícil porque tenéis dos problemas: uno es el ego y otro el superego.

En Occidente el superego no es tanto problema. El ego es el problema y tiene implicaciones muy sutiles. Puedo ver los complicados estilos de egos que tenemos. Uno es el burdo -como el estilo Jomeini- que es seco, obvio, evidente, y que todos pueden condenarlo. Este tipo de ego o bien uno lo controla o le destruye a uno completamente. Pero si el ego es el de una persona estúpida, se comporta de esa manera pero lo esconde en la sofisticación. El ego occidental es extremadamente sofisticado, el lenguaje, todo es muy sofisticado. En inglés diríamos: “¡Me temo que tengo que abofetearte!” “¡Lo siento, tengo que matarte!” Es algo tan enrevesado, ¿veis? Una vez que habéis dicho “lo siento”, significa que habéis puesto una chocolatina encima de ello, ¿no es así? Es un camuflaje, así debéis entenderlo. Tenemos que enfrentarnos a lo que somos, no podemos estar enfrentándonos a otra cosa. Esto es exactamente lo que pasa con la sofisticación, que evitamos enfrentarnos a nosotros mismos. Hoy, si bien es un día de celebración, deberíamos entender con humor lo que es esta estúpida cosa llamada ego. Con humor, no seriamente. No quiero que os sintáis culpables otra vez.

Bien, como explicaba esta mañana, veamos cómo el ego se convierte en Vishuddhi izquierdo. Quiero decir, incluso antes de llegar a la sala, al poner mi atención en la sala, sentía un gran bulto aquí horrible y doloroso, insoportable. Quiero decir que, desde que estoy en Occidente, siempre ha estado ahí. ¿Podéis imaginároslo? Nunca ha desaparecido. Porque este chakra está todo el tiempo trabajando. Pobrecillo, el chakra de Vishnumaya está muy cansado. Deberíamos ver lo que pasa realmente en el aspecto físico. Es muy importante entenderlo. Mirad, si desde la niñez nos enseñan -en una sociedad como esta- que debéis ser extrovertidos, que debéis alcanzar algo, el éxito o algo así; entonces se os da una idea de fortaleza en la que tolerar algo es de débiles.

En los países cristianos es donde más se dan cosas como: “¡Lo siento, te mataré!” En los países cristianos tienen la teoría de que es de débiles tolerar algo. Es de débiles si te dejas dominar por alguien. Nunca puedes tener éxito si haces eso. Así que, a menos que estéis poseídos, no podéis ser obedientes. ¡Así es cómo es! Alguien tiene que poseeros completamente, como Hitler, solo entonces podéis ser obedientes. Si no, todo el mundo tiene un gran ego. Como la historia que os había contado del basurero. Así que, todo el mundo tiene un gran ego, todos quieren ir a su aire. Desde la niñez mimáis a vuestros niños demasiado, les consentís, los maleducáis totalmente. Los abrazáis a todas horas, los cogéis en brazos. Si hacéis esto demasiado los niños se echan a perder. No paran de pensar en ellos mismos y, si además les decís que no deben tolerar nada, se vuelven desobedientes. De este modo no sabéis cómo obedecer a los demás de ninguna manera. El ego no sabe cómo obedecer porque eso significa debilidad, obediencia es debilidad.

Este pobre ego es algo limitado. Es decir, este ego se contiene en un globo que es limitado. Pero explota cuando sufrís una parálisis o algo similar. Sin embargo, también es flexible. Por tanto, cuando el ego se echa demasiado encima del superego, entonces, el superego -que también está ahí- solo puede subir hasta cierto punto. Así que, para deshacerse del ego y para hacerlo retroceder, la gente bebe y toma drogas. Hacen crecer el superego de modo que el ego baje. De este modo estáis jugando entre los dos; después tenéis resaca y así continuáis, así funciona. Esta es la solución moderna que se encuentra para el ego. Porque, de otro modo, tienen demasiado ego. Así que, cuando alguien os dice algo no os enfrentáis a ello. Por ejemplo, supongamos que no habéis podido encontrar un vaso para mí, algo tan simple como eso y os sentís abatidos. ¿Por qué? ¿Por qué compadecerse por eso? Cuando os recuperáis de ello hay otro sitio a donde este ego va; pasa al Vishuddhi. De modo que, cuando es reprimido en el ego, va a esa parte del Vishuddhi (a la parte izquierda del Vishuddhi). Entonces se obstruye vuestro Vishuddhi izquierdo y esto no es nada más que puro ego. ¡Creedme, es puro ego! Como no tiene otra salida va al Vishuddhi; y por esta razón os compadecéis y pensáis. Al pensar vuestro ego crece más, llenáis vuestro lado izquierdo y os sentís abatidos; pero nunca le hacéis frente.

Ahora bien, la manera práctica de establecer el camino del centro es estando en la realidad. Debéis desarrollar este hábito. Supongamos que algo ha ido mal, entonces debéis deciros a vosotros mismos: “¡Sí, ha ido mal porque he cometido un error! ¡Bien!, ¿por qué cometí ese error? Por esta razón. ¡Muy bien, la próxima vez no lo haré!” Pero es muy fácil evitarlo todo y llegar a ese punto en donde disfrutáis de vuestro ego sintiéndoos tristes. Es una permisividad excesiva. Otros también piensan: “¡Oh, ha pedido disculpas por haber matado! ¡Siente haberlo hecho!” He visto que ha llegado tan lejos en las mentes de la gente occidental, que hay leyes que realmente perdonan a gente que nunca debería ser perdonada. Intentan perdonar a gente a causa de este absurdo Vishuddhi izquierdo, que se complace en el lado izquierdo. Sentís simpatía y compasión por gente que no debería ser perdonada. Como cierto señor que asesinó a mucha gente metiéndoles en la cámara de gas. Ahora está arrestado y es una gran responsabilidad tenerle retenido como prisionero, porque tienen que mantener todo bien cerrado y esto y lo otro.

Mantener preso a un tipo así fue muy difícil para los ingleses, pero lo mantienen. He olvidado su nombre, un señor horrible de cualquier modo. Ahora, después de estar allí tanto tiempo, es viejo. ¡Dejadle morir ahí! ¿De qué hay que sentir pena? Simplemente colgadle y fuera. Ha matado a mucha gente. Pero pensáis: “¡No!, ¿cómo podemos hacer eso?” Así que, debéis mantener a ese tipo ahí, aunque esté gastando el dinero de todo el mundo. A pesar de que ha matado a miles y miles de personas en la cámara de gas. Ha sido un señor tan horrible que no se debería sentir compasión por él. Según las leyes divinas sería destruido de inmediato. Se está consumiendo día a día pero, incluso ahora, leo artículos en los que se compadecen de él. “Ahora, ¿qué mal va a hacer? ¿Por qué no dejarle en paz?” Así es cómo jugáis en manos de gente horrible a causa de vuestro Vishuddhi izquierdo.

Este Vishuddhi izquierdo no es otra cosa que puro ego, y entonces agacháis la cabeza y andáis de este modo. Este Vishuddhi izquierdo os produce muchos problemas físicos, pero el peor de todos es la locura. El otro día alguien me dijo que ahora en América, la gente se está volviendo loca a los cuarenta años, y es una enfermedad muy grave. También están sufriendo esa horrible enfermedad llamada SIDA, que se está extendiendo del mismo modo. Como Madre debo deciros ahora, muy claramente, que esto es debido al horrible Vishuddhi izquierdo. No seáis permisivos con ello. Si tenéis ego, esta es la razón por la que tenéis (obstruido) el Vishuddhi izquierdo. Así que, enfrentaos a vosotros mismos. Hoy Warren vino a decirme: “Cuando vamos a India tenemos la impresión de que, en principio, la gente dirá que no a nuestras sugerencias”. En realidad este: “¡No, no!”, es porque nos educan de manera diferente, nos educan para enfrentarnos a las cosas. Por eso los indios nunca se sienten culpables. Si se sienten culpables sabed que están occidentalizados. Nunca se sienten culpables. Así que, en el momento en que dicen “no” a algo el noventa y nueve por ciento -no la gente que está en las ciudades, ellos son del mismo estilo porque les habéis enseñado muy bien, pero en los pueblos- se dicen a sí mismos: “¡No, no!, ¿cómo he podido hacerlo? De acuerdo, sí lo he hecho, más vale que lo corrija”.

En principio dicen: “¡No, no!” Pero una persona occidental podría oír este “no, no”, y pensar: “¡Está provocando a mi ego!” Porque ese ego aún está ahí para dominar a otros, este ego todavía piensa que sois mucho mejores organizadores, aún piensa que sois más limpios que los demás, que sois más elevados que los demás. El ego siempre piensa así. Se os sube a la cabeza y vivís ahí arriba; os mantenéis flotando como un globo o como un aro que está hinchado. Y no queréis que salga el aire, porque sabéis que entonces os hundiréis en vosotros mismos.

Uno vive de esta manera y empezáis a pensar que sabéis más. Si alguien os dice algo, os sentís dolidos. Otra vez Vishuddhi izquierdo. Si Madre dice algo, otra vez Vishuddhi izquierdo. Así pues, en Occidente, habéis construido un almacén ahí. Deberíamos enfrentarnos a lo que somos. Ahora este depósito está ahí, así que, no deberíais sentiros culpables ante cualquier cosa que diga. Observémoslo, no nos sintamos culpables. Permaneced en el Espíritu de manera que podáis veros a vosotros mismos y podáis limpiaros. Si os observáis desde el Espíritu, podéis limpiar lo que habéis estado acumulando desde hace tiempo. El Vishuddhi izquierdo es el problema actual de Occidente, os lo aseguro. Todos estos problemas vienen del Vishuddhi izquierdo, que de ningún modo está limpio. Al contrario, en cualquier momento este Vishuddhi izquierdo puede fundirse otra vez en el ego. He visto que esto en Occidente es muy común, la gente sigue a lo suyo como si todo estuviese bien. Lo hemos visto incluso en las ciudades de India, les haces miembros del consejo y, de repente, se montan en el caballo. Me pregunto: “¿Por qué se suben al caballo? ¿De dónde viene este ego? Todo estaba almacenado ahí arriba. Tan pronto como se convierten en miembros del consejo todo vuelve, y se sientan como John Gilpin sobre un caballo que galopa rápidamente. Entonces empiezo a mirarles: “¿A dónde van?” Estaban justo aquí, y ahora…han desaparecido. Esto son trucos para escapar. Simplemente no puedo entender por qué ocurre. Pero después de analizar los problemas observo que, simplemente, cuando entro a la sala se os bloquea el Vishuddhi izquierdo. Pero mirad a los niños, desde la niñez les enseñáis a decir constantemente: “¡Lo siento, lo siento!”

Nuestros “parsis”, en India, están muy influidos por vosotros. Así que, por la mañana nunca queremos ver un “parsi” porque vendrá temprano y empezará a decir: “¡Lo siento, lo siento!” Esto no es auspicioso. “¡Mafkaro, mafkaro!” La gente les dice: “¡Baba!, ven a medio día, este no es el momento, no empieces así ya desde por la mañana”. No hablamos así, no es auspicioso. Abres la puerta y hay alguien allí de pie diciendo, “mafkaro”. ¿Por qué? ¿Qué he hecho? ¿Qué has hecho para hablar todo el tiempo disculpándote? ¿Por qué? ¿Verdad que no queréis ver una cara de disculpa por la mañana? Querréis oír algo agradable como: “¡Es un placer venir a saludarte!” Pero allí está este hombre diciendo: “¡Mafkaro, mafkaro!”, “¡lo siento, lo siento!” Es muy normal no querer ver un “parsi” por la mañana. La razón es que si les veis por la mañana, el resto del día te sientes mal por haber visto a alguien disculpándose. Pero en realidad no se disculpan, son gente extremadamente egoísta. Si estudiáis su carácter, son muy egoístas.

Debemos entender que cuando empezamos a tratar con nuestro ego, tenemos que hacerlo directamente con él. Nosotros no somos el ego, somos el Espíritu. Debemos decirnos: “¡Ah, ya veo! ¡Esto estaba mal! ¡Pero no lo hice yo, fue este cuerpo! Ahora es mejor que lo olvides y te sientas bien”. Decíos a vosotros: “¡No, no!, ¡es mejor que te sientas bien!” Así es cómo vamos a tratarlo, porque este Vishuddhi izquierdo es lo que más miedo me da. Cuando pensé en esta enfermedad, mi atención fue hacia el Vishuddhi izquierdo. Imaginaos a la gente volviéndose loca. Y casi toda la gente egoísta que encuentro se vuelve estúpida por esta razón. Son estúpidos, se comportan estúpidamente. La gente egoísta toma muchas drogas y alcohol, solamente porque no pueden aguantarlo. Imaginad a una persona que tiende mucho al superego. Esta persona será poseída, se dará a la bebida y morirá muy pronto. No vivirá porque esto le empuja más hacia ese lado. Pero la gente egoísta lo puede aguantar. Una persona que no es egoísta, como un indio, si toma un vodka se volatilizará de la tierra hasta algún sitio donde nunca pueda ser encontrado. Se perderá. No lo encontraréis ni jugando al escondite. Pero este ego vuestro tiene resistencia al superego y por eso lo manejáis. Por esta razón la gente puede beber. No tiene nada que ver con el tiempo frío ni nada de eso, es debido a vuestro ego.

Ahora bien, cuando decís que sois del lado izquierdo a veces cometéis un grave error. ¡No lo sois! Vivís con ese mito porque así es cómo podéis justificar vuestro ego. La gente occidental es básicamente egoísta. Debemos aceptar este hecho. Pero nosotros no somos gente occidental pertenecemos al Reino de Dios, así que, no os sintáis culpables. Ya no sois occidentales, para mí no sois ni indios ni ingleses ni australianos, sois mis niños. Pero algunas de estas cosas aún siguen a nuestro alrededor, así que, tened cuidado con lo que os digo. Esto podría pasaros un poco a todos vosotros, aunque no demasiado. Así que, ¡tened cuidado! Cuando salís fuera de las maryadas, allí podéis encontrarlo.

Así que, aquellos que andan pensando que son del lado izquierdo son solo gente poseída. Están poseídos y por esa razón se vuelven de lado izquierdo, de otro modo no lo serían. Porque por temperamento no lo son, no hay tradición, no hay condicionamientos asumidos, nada. No ha habido condicionamiento de ningún tipo sobre ellos. Así pues, raramente se encuentran tamasikas en Occidente. Es difícil encontrarlos. Lo que tenemos aquí es gente egoísta que son poseídos. Entonces estas posesiones asumen el control de vuestro ego y trabajan a través de él, y esto les hace mucho más peligrosos que los tamasikas ordinarios. Un tamasika ordinario, que además es poseído, muere muy pronto. De otro modo simplemente se causa problemas a sí mismo. Le dolerá el cuerpo, se causará todo tipo de problemas a sí mismo. Pero cuando una persona egoísta está poseída, entonces se convierte en una persona muy molesta.

Os sorprenderá que, en India, cuando la gente bebe se vuelven muy amables, extremadamente suaves y silenciosos, muy buenos. Algunas mujeres me dijeron: “¡Queremos que beban porque están mejor!” Pero aquí se vuelven violentos. ¿Por qué? Porque aquí está la base del ego y las entidades -que vienen desde el lado izquierdo o derecho- asumen el control del ego y trabajan a través de él. Esa gente se vuelve asertiva y cruel. A todos los alemanes les sucedió esto. Fueron todos poseídos por bhuts del supra consciente y se comportaron de esta manera atroz. Imaginaos a cualquier ser humano matando millones de personas en la cámara de gas. ¿Podéis pensar en ello? Vosotros ni siquiera podéis ver como matan a un pollito en vuestra presencia. ¿Cómo podríais ver a tanta gente gaseados delante de vosotros e intentando salir de las cámaras de gas? Y todas eran transparentes de manera que se pudieran ver. Fijaos en la crueldad a la que pudieron llegar. ¿Por qué? Estaban poseídos por un temperamento egoísta. Así pues, estos bhuts controlaron su ego y por eso actuaron de este modo.

Pero nosotros estamos en el centro, somos la gente que ha ascendido al nivel de Dios. No tenemos razones de ningún tipo para sufrir de Vishuddhi izquierdo. No tenemos ego. ¿Dónde está el ego? Está acabado. ¿Dónde está el superego? Acabado. Así que, si quedase aún algo de esto merodeando, simplemente hacedle frente. ¿Por qué os sentís culpables? ¿De qué? ¿Por tonterías? De este modo os deshacéis de ello. Porque he visto que hay sahaja yoguis que, de repente, levantan la nariz; sus ojos se salen hacia fuera y hablan de tal manera que siento temor y digo: “¿Qué pasa? Era una persona normal, ¿por qué está ahora hablando así?” La razón es que el ego oculto, de repente, salta y se deja ver. Esto también sucede con muchos indios. Especialmente aquellos que son urbanitas, de la ciudad, que son muy egoístas. Vosotros los habéis bendecido, como os dije, así que, se comportan de la misma manera. Pero en muchos países hay tradición de mantenerse en el centro, como China. He visto que China la tiene. He visto que nunca dicen: “¡Lo siento, lo siento, lo siento!”, y ni siquiera discuten. Los rusos fueron muy malos con ellos, y nosotros les preguntamos: “¿Por qué habéis cortado con los rusos?” Ellos dijeron: “¡Olvidadlo!” Nunca critican sentándose y diciendo: “Nos hicieron tal cosa”, compadeciéndose de sí mismos o regodeándose en ello. Igual que los indios. Os sorprenderá que tengamos una ley por la que se supone que no debemos hacer ninguna película contra los ingleses. ¿Podéis imaginarlo? Porque ellos dejaron nuestro país con cortesía. Incluso las películas de Shivaji no tienen permiso, ya que quizá podrían mostrar que los musulmanes son malos. Hasta ese punto llegamos.

Así pues, ¡olvidadlo, olvidadlo, olvidadlo! Porque cuando empezáis a pensar sobre esa persona vuestro ego recibe un golpe. Es el ego el que se siente herido. Ahora bien, podéis hinchar ese balón de dos maneras, puede que ya lo sepáis. Podéis o bien hincharlo o bien eliminar el aire del exterior, o incluso golpearle. El ego herido se produce cuando se desaloja el aire exterior y entonces el globo aumenta. Y el otro ego, el hinchado, es cuando el balón se llena con ese aire. Ambas cosas son lo mismo. El resultado es el mismo ya lo hagáis de una manera u otra. Una vez que entendéis la manifestación física de esto, no solo entendéis cómo desarrolláis todas estas enfermedades, sino también cómo se produce la locura a una edad muy temprana, al no saber cómo sobrellevaros a vosotros mismos. Así que, si habéis hecho algo erróneo, lo mejor es perdonaros en ese momento. Deciros: “¡Está bien, me perdono en este momento! Hice esto por tal razón. Bien, no debería haberlo hecho. ¡Nunca lo volveré a hacer!” Simplemente decidlo así, neutralizadlo completamente. Si no lo neutralizáis lo guardaréis de nuevo ahí arriba, ese es el problema.

En segundo lugar os tengo que decir, que las mujeres en Occidente han cambiado sus estilos. Esto es algo muy peligroso para la sociedad, ya que han adoptado las maneras egoístas de los hombres. De este modo, si los hombres han avanzado, digamos diez pies, ellas han corrido detrás de ellos unos ocho pies. Incluso han tirado de los hombres hacia atrás para llegar más lejos que ellos. Esto es intercambiar completamente vuestros egos porque, normalmente, las mujeres no tienen la posibilidad de tener este ego. Así que, compitiendo con los hombres en ego lo que habéis hecho es perder completamente vuestras maryadas de mujer. No habrá maryada de mujer. El hombre tiene una maryada de hombre. Si un hombre empieza a comportarse como una mujer no es un hombre. De la misma manera las mujeres, si empiezan a comportarse como hombres, entonces, no serán más mujeres. Pierden sus maryadas. Están fuera de ellas y son poseídas. Por esta razón cuando las mujeres son egoístas se vuelven horribles, sus caras se vuelven horribles, parecen horribles, todo su comportamiento es horrible. Se pueden volver secas como una rama de judías y podrían ser tan duras como para pegarte, como una vara de hierro. Hay un dicho que dice: “La mujer con la vara de hierro en su mano”. Todo esto sucede porque tenemos determinadas maryadas según el tipo que seamos. Si fuese una rosa, pues serán las de una rosa. Estad contentos de ser una flor de rosa. Ahora bien, si la rosa quiere convertirse en espina, entonces perderá todas sus maryadas.

Hoy hablaré a las mujeres antes de empezar esto, antes de que venga la gente, y les diré lo que ha ido mal en ellas. Así sabréis que la comprometida situación de Occidente no es debida a los hombres sino a las mujeres. Las mujeres han arruinado la sociedad occidental. Son las mujeres indias las que han mantenido la sociedad intacta. Todos mis agradecimientos a su sólido comportamiento hacia la vida. Son las mujeres de este país las que han arruinado lo que era tan delicado, emocional, bello, amoroso, afectuoso y compasivo. Las mujeres están ahí para dar gozo, alegría y seguridad emocional a la sociedad entera. Sin embargo se han vuelto dominantes: “¡Haz esto, haz aquello, hazlo de este modo!” Incluso los maridos se han convertido en sirvientes en la casa. “¡No has hecho bien la limpieza, no has limpiado bien la cocina!” Cuando fui a Inglaterra me sorprendió que la limpieza de la cocina y todo eso estuviera tan bien hecho. Tenéis todo tipo de cosas para limpiar. Dije: “¿Qué ha ocurrido?” Son los hombres los que tuvieron que hacerlo así, encontraron todas las maneras y los métodos. Tiene que estar brillante, bien, si lo quieres brillante te conseguiré algo que si lo pones en tu mano te quemará. Ponen ácidos en todas partes. Con un buen guante en la mano lo ponen en todas partes y todo queda muy bien.

Entonces los niños sufren. El trabajo de un jardinero es hacer que nazcan cosas bonitas y cuidarlas con bondad. Pero al principio mimáis en exceso a vuestros niños. Una madre es como un jardinero, también tiene que podar. También tiene que cortar para que el crecimiento sea bueno. Si vuestros niños están mimados no sois buenas madres, sois inútiles. Pero enseñáis a vuestro marido y no a vuestros hijos, justo al contrario. El ego está todo el tiempo hacia vuestro marido dirigiéndole: “¡Siéntate aquí, vete allí!, ¿qué es esto…?” También es así con el manejo del dinero: “¡Dame todo el dinero, yo lo guardo todo!” Ahora bien, uno podría decir que la ley es así. Si la ley es estúpida, los sahaja yoguis no deben acogerse a esta ley. Esa ley os ha arruinado a todos, os lo aseguro. Esta es una parte muy importante de la vida, es un área muy importante de la vida y no debería haber sufrido. Donde no hay afecto, amor y bondad, todo esto que es tan necesario, os convertís en gente sin ningún significado. La vida marcha sin rumbo. No sabéis qué hacer, por eso los niños se suicidan. Deberíamos tener un amor por el cual los niños pudieran ser “podados”. Para eso debéis tener sabiduría, algo que uno no desarrolla si corréis detrás de vuestro Muladhara chakra. ¿Cómo podéis tener sabiduría de este modo? Aquí los hombres se han burlado de vosotras completamente. Se han burlado completamente, hacedme caso. Debéis mantener vuestra sabiduría intacta. Y no solo se han burlado de vosotras, sino que ellos mismos también se han echado a perder. Y tienen métodos enrevesados, no son directos.

Así que, como sahaja yoguis, estamos por encima de todas estas cosas, hemos alcanzado el estado donde estamos por encima. Estamos aquí para corregir todas esas cosas que han ido mal en la sociedad, porque Sahaja Yoga se dirige a la sociedad, no solo a vosotros mismos. Así que, en esta fase, lo que tenemos que hacer en primer lugar es comprender esto nosotros mismos. Incluso ahora -con todo este movimiento del entendimiento de Sahaja Yoga- las mujeres no se dan cuenta que tienen que ser mujeres. Las he visto, todavía continúan diciendo: “¿Qué hay de malo?” Y los hombres -incluso después de tantos años- no entienden que tienen que ser hombres. Si se vuelven realmente hombres las mujeres los apreciarán. Y si vosotras os volvéis realmente mujeres los hombres os apreciarán. Ya veis, es lo opuesto lo que atrae el uno al otro. Eso debería ser lo normal. Pero vivimos de una manera anormal, en la cual los hombres son mujeres y las mujeres son hombres. ¿Qué hacéis ahora? Ahora es importante que los hombres entiendan (porque voy a hablar a las mujeres más tarde), que se tienen que volver hombres. Tienen que arreglar las cosas, deben tomar decisiones, ellos son los que deben gobernar. Pero esto es solo en apariencia, en realidad la fuente es la mujer. La mujer es el potencial y el hombre es la energía cinética. Por ejemplo, imaginaos un ventilador que se está moviendo. Podemos decir que el movimiento del ventilador es la fuerza cinética, pero la fuerza potencial que está en nuestro interior es la electricidad, y esta viene de la fuente. ¿Qué es más elevado el ventilador o la fuente? Dejad a las mujeres decidir y a los hombres entender. Pero si esa fuente se seca y quiere convertirse en el ventilador, ningún ventilador podrá funcionar, será una situación trastornada. Si os dais cuenta de que sois la fuente, daréis toda la shakti a los hombres y dejaréis de comportaros como hombres. No quiere decir que no podáis trabajar. Lo podéis hacer, pero escoged un trabajo que sea adecuado para las mujeres. A mí no me gustaría una mujer conductora de autobús o de camión o luchadora de lucha libre. ¡No, no!, ¡os lo estoy diciendo!, ¡os lo digo por experiencia!

En cierta ocasión estaba viajando en tren, cuando era estudiante en Lahore. El tren paró durante la noche en una estación y una mujer se acercó y dijo: “¡Ábreme la puerta!” Yo dije: “¡Está abarrotado pero lo intentaré!” Ella dijo: “¡Si no abres la puerta la puedo romper!” Yo le dije: “¿Y cómo podrías?” Dijo: “¿No sabes quién soy yo?” Yo dije: “¿Quién?” Ella dijo: “Soy Ahmida Bhanu”. Yo dije: “¿Quién es Ahmida Bhanu?” “¡La luchadora de lucha libre!” “¡Oh, baba!” Dije: “¡Gracias a Dios!” “Si eres una luchadora, ¿por qué vienes en el compartimiento de mujeres? ¿Por qué no vas al de hombres?” Ella empujó la puerta violentamente y subió. Yo la miré y dije: “¡Ou, vaya persona!” Ella se sentó con ese mismo semblante. Su manera de andar y de sentarse era muy masculina. Se sentó y dijo: “¡Ahora que vengan los que quieran decir que no debería sentarme aquí!” Yo dije: “¡Nadie quiere eso señora, siéntese cómodamente! Pero tendremos que traer a alguien del otro compartimiento para tener pelea”. Entonces se calló. Realmente vi todos sus músculos tan desarrollados que parecía una vaca occidental. Porque las vacas de aquí parecen búfalos, no vacas. Fue una experiencia tan graciosa que no lo puedo olvidar. Yo era muy joven y tenía ganas de reírme, pero no podía hacerlo porque me habría dado un puñetazo en la cara.

Así que, esto es lo que pasa, hasta aquí hemos llegado. Debemos saber a dónde estamos yendo a parar. ¿Nos vamos a convertir en una luchadora? Uno tiene que saber que esto ha estado pasando durante años y años. Lo he visto y leído en algunos libros antiguos. También he visto algunas películas donde enseñaban cómo, incluso en los viejos tiempos, las mujeres solían pegar a los maridos con una escoba. También tenemos algunas mujeres de este modo en India, pero son muy pocas. No son muchas, aunque aún pueden aumentar, Dios sabe. Así que, mantened los dedos cruzados. Yo diría que esto es lo que está sucediendo. Hay demasiado ego de los hombres que se va al Vishuddhi izquierdo, y entonces ellos dicen: “¡No!, deja que las mujeres se encarguen, está bien. Dejemos que se queden satisfechas para que no se pongan más agresivas. Dejemos que hagan lo que quieran”. De este modo ellas hacen lo que quieren. A los hombres les da igual y se van al lado izquierdo. De este modo no hay amor ni gozo en el matrimonio.

Ayer tuvimos matrimonios, así pues, por el bien de vuestros niños, por el bien de ellos, manteneos en vuestros papeles como mujeres y como hombres. Vuestros papeles son de mujeres y de hombres, ya veréis cómo lo disfrutaréis. La disputa debe estar en esos papeles. Si el hombre quiere hacer algo por vosotras deberías decir: “¡No, no! ¡No hace falta! ¡Eso es demasiado para mí! ¡Deja que yo haga este trabajo!” Igual que os he contado muchas veces de mi marido cómo, cuando se enfada, quiere lavar su camiseta. Hace esto para mostrar que está enfadado. O cuando está muy enfadado, entonces limpiará el baño. Pero lo hace tan mal que yo sé que lo ha hecho él. Me dan ganas de reír pero no me atrevo porque debo mantener su ánimo activo. Entonces empieza a hablar de manera muy respetuosa a todo el mundo, llamando a todo el mundo “usted”. Dirá: “Usted es así”. Entonces sé que está realmente enfadado por algo. Pero no dirá por qué está enfadado. Entonces tenemos que descubrir por qué está enfadado, y no sentirnos culpables, sino corregirlo.

Hay muchas maneras de neutralizar la ira. Lo primero que aparece con el ego es la ira. Como cuando os casasteis ayer. Debéis saber cómo neutralizar esto, porque el ego todavía está ahí. Ahora bien, descubrir cómo neutralizar la ira de otra persona es algo muy bonito, pero que no he visto tratarlo a vuestros escritores. En India tenemos muchos escritores que han tratado esta situación. En primer lugar, tenéis que descubrir cuáles son los puntos débiles de vuestro marido y de vuestra esposa. Por qué razón se enfada. Deberíamos intentar no disgustarla, no debemos enfadarla. Y la actitud de la mujer hacia el marido debería ser de la misma manera o incluso mucho más. ¿Cuáles son los puntos débiles por los que realmente se enfada? Simplemente estudiadlo, es muy sencillo, reíros de ello. No os lo toméis en serio, pero tened cuidado de evitarlo. También debéis descubrir lo que le hace feliz. Como ya sabéis yo nunca me enfado, aunque a veces parece como si estuviera realmente enfadada. ¿Cómo neutralizar la ira de una persona? Supongamos que estoy enfadada, si ponéis un niño en mis rodillas, ya está, la ira se irá. No puedo mostrar mi ira con un niño en mis rodillas, es así de simple. Tenéis que descubrir estas cosas. Supongamos que mi marido está enfadado. Yo le conozco, y sé que si le digo: “¿Qué tal si me compras un sari bonito?” ¡Ya está!, entonces se pondrá muy contento. Le habré hecho el mejor favor. De esta manera debéis descubrir lo que más le gusta a vuestro marido o a vuestra mujer, y usadlo para neutralizarlo.

Debéis aprender pequeñas cosas como esta. Este es al arte de vivir, el arte de vivir una vida de sahaja yogui. Es el arte de vivir y manejar pequeñas cosas. Habréis visto cómo en mi charla menciono algunas cosas serias que, entre risas, se asienta en vuestra mente. Así es cómo debéis hacerlo. Porque el humor es lo que más nos ayuda a aceptar las cosas. Hace a la persona entender y no causa ningún daño a nadie. De este modo las cosas mejoran y veis que os asentáis en la paz. Esa es la primera cosa que marido y mujer deben hacer, asentarse en la paz. De este modo los niños se sienten bien, todo el mundo se siente bien. Entonces, gradualmente, dejad que las cosas se vayan corrigiendo. No tenéis la responsabilidad de corregiros el uno al otro. Pero si os habéis casado con alguien que no es una sahaja yoguini, que es horrible y todo eso, entonces la cuestión es muy diferente. Pero si los dos son sahaja yoguis casados delante de mí, debería ser la cosa más fácil de hacer. Y protegeros el uno al otro, cuidaos el uno al otro. Debería haber una total confianza entre vosotros. Debo decir que, en este país, nuestro sistema de matrimonios tiene algo especial.

En cierta ocasión que fui a Singapur, me ocurrió algo que os sorprendería. Fue en los primeros tiempos. Yo iba a América, y había una horrible esposa de un diplomático, que vino bebida al programa y se le pidió que saliera por estar borracha. Entonces ella informó a la Primera Ministra Indira Gandhi diciéndole: “Esta mujer está haciendo este tipo de trabajo y no debería hacerlo porque es la mujer de un diplomático y está en una posición muy alta…y esto y aquello”.

Indira Gandhi, sin ni siquiera entender nada le dijo a Huxher, que era su mano derecha: “Ve y dile a Mr. Shrivastava que corrija a su mujer, porque ella no debería hacer eso”.

Para el ministro, recibir el mensaje directamente de Indira Gandhi, fue como un golpe mortal que había caído sobre él. Mandó llamar a mi marido y le dijo: “Creemos que hay que llamarle la atención a tu mujer por esto que ha pasado”.

Y él dijo: “¿Por qué? ¿Por qué quiere llamarle la atención? Ella no bebe, no fuma, no hace nada malo. Es la mujer más decente. Ella tiene una gran dignidad y sabe lo que está haciendo. Está haciendo un buen trabajo sin pedir dinero a cambio. Ella no está haciendo nada malo. Si quiere dimitiré, pero no le diré nada”.

Entonces, el ministro se llevó un gran susto porque si él dimitiese, ¿quién iba a hacer el trabajo? Aunque él está muy capacitado, simplemente dijo: “¡Dimitiré!” Ellos se quedaron de piedra al ver la confianza que tenía. Yo me enteré de esto a través de otra persona. El ministro mismo estaba muy afectado con el mensaje de la Primera Ministra.

Entonces se echó para atrás, recapacitó y se dijo: “Conozco a la mujer muy bien. Es muy digna, es una mujer muy decente, muy dinámica y no deberíamos molestarla”. Mientras el señor Huxher, que había enviado el mensaje, también se llevó un sobresalto que también se lo traspasó a Indira Gandhi. Desde entonces ella nunca jamás intentó interferir en mi trabajo. Os sorprendería, ella nunca más trató de interferir. Esta es la confianza y la comprensión de mi marido en mi trabajo. Esto es lo que deberíais tener. Debéis conocer a vuestra mujer y a vuestro marido y saber que no pueden hacer tal o cual cosa.

Lo mismo ocurre con vuestros hijos. Debéis tener una confianza total en ellos. Debéis saber lo que son, qué están haciendo, lo lejos que pueden llegar. Y esta confianza, esta comprensión interna, es el camino hacia la paz, el amor y el afecto. Completa confianza de los unos en los otros, donde quiera que estén. Puedo decir con confianza que si enviáis a mis hijas a cualquier sitio nunca caerán en una vida adhármica ni mis yernos tampoco. Con mis propias hijas os lo puedo asegurar. Nunca pueden pensar en una vida adhármica, intentéis lo que intentéis. Debería haber esta confianza dentro de vosotros hacia vuestros propios hijos.

Cuando eran pequeñas, los vecinos vinieron y dijeron: “Vuestras hijas vinieron y usaron nuestro jardín para hacer sus necesidades”.

Dije: “¿Qué?” “¿Mis hijas?, incluso aunque pudieran ir a vuestro aseo no lo harían, incluso aunque las llevaseis. Te doy dos mil rupias ahora mismo. Simplemente pídeles que vayan a vuestro baño, eso es todo”. Las conozco muy bien. Si alguien dijese: “Tus hijas han robado algo”, yo las conozco muy bien y sé que nunca pueden tocar las cosas de nadie, las conozco muy bien. Nunca se meterán en un compromiso con alguien de este modo. Las conozco demasiado bien.

Debéis conocer a vuestros hijos muy bien. No les insultéis en presencia de los demás. Construid su carácter y su majestuosidad diciendo: “¡Ven!, eres un sahaja yogui, eres grande, serás esto y aquello”. Ponedles en ese camino, mantenedles ahí, respetadles. Pero no les consintáis, no les echéis a perder como hacemos normalmente. O bien somos demasiado permisivos o les hacemos demasiado permisivos a ellos. Las dos cosas están mal, otra vez es ego. Enseñadles cómo compartir las cosas. Y cuando compartan, si dan algo a los demás, deberíais estar contentos de ello. “¡Da esto a otros, deja que los demás jueguen!” Entonces vosotros debéis mostrar que estáis contentos por ello. Vosotros mismos debéis dar a los demás y entonces los niños aprenderán estas cosas.

El matrimonio es una gran ligazón en Sahaja Yoga. A través de los matrimonios estamos todos vinculados. Es todo una sociedad de gente casada muy feliz. Ahora bien, si alguien no es capaz de tener un buen matrimonio, mejor olvidarse de ello. Después de todo, he visto mujeres de sesenta años, de mi edad, pidiendo el matrimonio. Sí, hay hombres y mujeres de sesenta años que dicen: “¡Madre, solo tengo sesenta y me gustaría casarme!” Yo les dije: “¿Qué?” A los sesenta años tengo miles de niños. ¿Cómo podéis vosotros decir algo así? Quiero decir, no deberíais ser una novia toda la vida. Deberíais ser una madre y una abuela.

Creo que después de los cuarenta y cinco años nadie debería pensar en el matrimonio, no tiene sentido. Después de los cuarenta y cinco años es una tontería. Incluso las mujeres casadas deberían saber que son madres y que van a ser abuelas y, sin embargo, son novias todo el tiempo. Esta es una de las razones por las que los matrimonios fracasan. Porque después de los treinta o treinta y cinco años de edad ya no sois una novia, sois una madre. Absolutamente una madre. Y vosotros sois un padre. Debéis vivir como el padre y la madre de los niños. Así nos llamamos en nuestro país. Hasta la edad de treinta años nos llaman como a las novias, dulai. Pero una vez que has madurado, nadie te llama nunca por el nombre. Te llaman: “La Madre de Kalpana” o “la Madre de Sadhana”. Incluso a mi marido le llaman el padre de Kalpana, nunca le llaman por su nombre. Cuando os convertís en padres y en madres, aceptad esa posición. Pero no, queréis ser novias a cualquier edad, queréis tener la cama como una novia, las cosas de la habitación como una novia, y no funciona. Porque ya no sois una novia. Entonces pensáis: “¡Oh, este hombre se ha vuelto insípido!” “¡Esta mujer se ha vuelto insípida!” Entonces os vais con otra mujer u otro hombre, y así continuáis. En este caso cuando tratáis con los niños estropeáis su inocencia.

Aceptad y creced como es debido. Madurad como sahaja yoguis, como un padre y una madre, como gente digna. La fuente del amor no solo viene de las relaciones de marido y mujer, sino de muchas otras relaciones que son fuentes aún más grandes. Pero depende en qué punto estéis vosotros. Cuando sois un pequeño río, vale; pero ahora os habéis convertido en el océano, así que, volveos el océano. Cuando os convertís en el mar, volveos el mar. Cuando os convertís en el océano, volveos el océano. Un mar no puede seguir siendo como un pequeño arroyuelo, ¿verdad? De la misma manera todo el mundo debe saber que se debe crecer fuera de esta relación y que no se debería anhelar todo el tiempo un marido o una mujer. Como cuando a los cuarenta y cinco años todavía están buscando a sus maridos, ¿están locas? En nuestro Sahaja Yoga esto debería parar ahora mismo. Aquellos que tienen cierta edad deben parar de molestarme con los matrimonios. Deberían convertirse en madres, hay muchos niños para cuidar. Vamos a tener guarderías, mejor que estéis ahí. ¿Qué es esto? ¿Qué es el compañerismo? El compañerismo es con los niños, con los nietos y con los biznietos. Esto es lo que tienen que entender las mujeres y los hombres, ambos. Los hombres son justamente iguales. Los hombres también evitan convertirse en padres. Si sois padres hechos y derechos, no tengáis estas ideas de matrimonio, ¡olvidadlo! Si no funciona con una mujer, ¡olvidadlo! Entonces, ¡olvidadlo! No hay necesidad, ya habéis tenido suficiente.

Así pues, esto no es necesario en absoluto. Si ha funcionado en una sociedad que no es la sociedad de Sahaja Yoga, en vosotros también debería funcionar. En las formas sociales los indios son bastante buenos, pero son malos en economía y en política. Nunca sigáis sus políticas, son horribles. Quiero decir que no puedo pensar en una política más horrible que la de la India, es la peor de todas. Si los escucháis, no sabréis si reír o llorar, son muy idiotas. Todos los burros se han metido en política, son absolutamente burros. Incluso son peor que ellos. Rebuznan como burros, se comportan como burros, se dan patadas unos a otros, hacen cualquier cosa. ¿Os lo podéis imaginar?, es horrible. Quiero decir que, si queréis un chiste, podéis verlo desde el punto de vista de los burros comportándose como si estuviesen a cargo de un gran país. Así que, la mayoría de ellos son unos burros. Yo no me he topado con muchos que sean sensatos. Y aquellos que son sensatos también quieren convertirse en burros. ¿Qué podemos hacer? Ese es su mayor deseo. ¡Imaginaos un santo que se quiere convertir en un burro! Así que, vamos a hacernos conscientes que cualesquiera que sean nuestros puntos buenos, no los deberíamos perder; y cualesquiera que sean nuestros puntos malos deberíamos corregirlos. Esta es una visión muy equilibrada hacia uno mismo. Porque nosotros mismos ganamos con ello, nadie más va a ganar. Los sahaja yoguis deberían ser egoístas en este punto. Nosotros somos los beneficiados. Si nos beneficiamos nosotros, todo el Cuerpo gana, todo Sahaja Yoga se beneficia. Os estoy hablando de vuestra vida social -que es muy importante- y de vuestro ego.

Pero lo más importante es que una vez que estáis en el Sahasrara os convertís en mi cerebro. Realmente os convertís en mi cerebro. Entonces debéis tener mucho cuidado porque en este punto ya no pensáis más sobre vuestra familia, vuestros hijos o vuestro hogar. No pensáis en el ashram de Melbourne o el de Sídney o Australia, sino que pensáis en el mundo entero y en el Universo entero, y en cómo mejorarlo. Cuando crecéis hasta ese estado realmente os convertís en una parte de mi cerebro, que está preocupado con grandes visiones y grandes cosas. También funciona en niveles inferiores, lo cual es positivo ya que puede funcionar en vuestros niveles individuales. Presto atención a vuestros problemas individuales, a vuestras sugerencias individuales, a cualquier cosa que podáis decir. Pero la Luz es para todo el Universo. De este modo entramos en el Reino de la Religión Universal, la cual tenemos que despertar y hacer funcionar. Hasta que no alcancéis ese estado no podéis llamaros sahaja yoguis hechos y derechos. Así que, para alcanzar esto tenéis que trabajar duro. Entonces podréis decir que sois sahaja yoguis, os convertiréis en maha yoguis. Tenemos que alcanzar este estado de maha yoga. Llegar a eso es muy sencillo, porque funciona. Imaginaos, hace cuatro años nunca pensé que fuese capaz de establecer aquí a tantos de vosotros como mis niños. Y hoy ha sucedido. Es algo muy grande que en cuatro años hayamos sido capaces de alcanzar unos resultados tan bellos. Y el año que viene será aún mejor, lo puedo ver por cómo la gente ha cambiado desde entonces.

En Sahaja Yoga uno tiene que entender que obedecer lo que dice Madre está bien. Pero algunos tienen la mala costumbre de adoptarlo para decir: “¡Haz tal cosa, porque Madre lo ha dicho así!” ¿Quién es esa persona para decir eso? ¿Por qué alguien debería decir: “Hazlo por Madre”, o “Madre dice eso?” ¡No!, cuando eres el Espíritu entiendes lo que dice Madre, así que, tratad de entender a vuestro Espíritu. Esta es la mejor manera de hacerlo funcionar y de corregiros. Quiero que todos nuestros niños crezcan desde esa altura. Dejémosles empezar con mejores patrones, desde mejores niveles. Porque nosotros empezamos desde niveles más bajos y tuvimos problemas. Dejemos que nuestros niños empiecen desde un nivel más elevado. Y Melbourne es el lugar que he elegido para que crezcan nuestros niños. Así que, espero que las mujeres adopten sus papeles y los hombres los suyos y, de este modo, construiremos aquí un buen sistema familiar y una buena sociedad.

¿Qué es eso? ¡Apagadlo! ¡Lo sé, conozco las luces muy bien, se cómo actúan! ¡Vishnumaya, eso es Vishnumaya! Hemos utilizado a Vishnumaya. ¿De dónde hemos sacado esta luz? ¿Dónde se ha escondido Vishnumaya? Vishnumaya, ya veis, es la que necesitamos hoy. Debemos entender de forma sutil cómo aparece Vishnumaya. Observad cómo ha venido esta cosa de forma sahaja y cómo de este modo pude hablar de Vishnumaya. Porque cambiar el tema a Vishnumaya no es fácil. Veis, debéis ver el juego. ¿Cómo aparece Vishnumaya? ¿Cómo actúa también a través de mí? ¿Cómo? ¿Qué pasa? ¿De dónde viene? ¿Hidroelectricidad? ¿Cómo surge la hidroelectricidad? ¿Del agua? Está en el agua, en el Guru Tattwa, pero cuando viene abajo, cuando el Guru Tattwa baja a vosotros, entonces actúa Vishnumaya, se libera y actúa ¿Para qué? ¡Para iluminar! Lo que sucede a un nivel más burdo, ocurre en lo sutil. Así que, uno tiene que encarnar; el principio del Guru tiene que encarnar para bajar a esta tierra. Entonces Vishnumaya actúa e ilumina a la gente. Es de este modo y así funciona todo. Ahora habéis visto cómo pude cambiar de repente de tema, sin que vosotros lo sintierais. Pero solo quería que vierais cómo Madre cambia de tema. A veces suceden algunos incidentes en algún lugar, los cuales yo conozco, y entonces esto cambia. Es un cambio muy fluido y suave.

Otra cosa que os tengo decir es que debéis conocer Sahaja Yoga completamente bien. Muy poca gente sabe realmente de la Kundalini o de las vibraciones. No saben dónde está el Vacio. Deberíais tener clases con regularidad incluso para los sahaja yoguis desarrollados. ¿Dónde está el Vacío en los pies? ¿Dónde están los chakras en los pies? Cuando les digo que froten mis pies, no saben dónde están. Puede que no tengáis estudios, no importa, pero en Sahaja Yoga deberíais formaros. Deberíais tener una completa formación en Sahaja Yoga. Debéis saber de dónde surgen las enfermedades y cómo curarlas. Todos vosotros deberíais formaros aquí. Así que, cuando tengáis vuestra sesión de meditación, también debéis tener una clase para formaros sobre Sahaja Yoga, y sobre qué cosas hay que hacer. Ahora ha aparecido un libro. Por supuesto, he visto que es un buen libro que han escrito sobre los niños. Pero no hay espontaneidad, así que, tendré que hacerlo funcionar. Pero no solo están los libros, también están mis cintas. Cuando estéis escuchando mis cintas, apuntad los puntos que haya dicho Madre, y estudiadlos por vosotros mismos. Así pues, la formación en Sahaja Yoga es muy importante, de otro modo vuestra inteligencia se oxidará. Debéis tener una completa formación en Sahaja Yoga. El trabajo no es solo dar la Realización. Debéis formaros para que otros sepan que tenéis conocimiento.

La gran formación que tenéis vosotros ahora no la ha tenido nadie anteriormente, ningún santo la tuvo. Así que, ahora aprovechadlo al máximo. No importa cuál es vuestra edad, educación o estudios, deberíais conocer qué es Sahaja Yoga, qué significa y cómo funciona. Haceros preguntas a vosotros mismos y encontrad las respuestas. Aún sois todos estudiantes de Sahaja Yoga, debéis saberlo. Todavía sois estudiantes y debéis haceros maestros, debéis saber cada palabra sobre ello. La clave no es solo disfrutar de Sahaja Yoga, también debéis conocer. Es como cuando disfrutáis de un pastel que ha cocinado otra persona, deberíais saber cómo se ha cocinado, porque entonces podréis cocinarlo para otros. Pero si no sabéis cómo cocinarlo la gente no lo va a creer. Esto es lo que he visto.

También he visto que algunos sahaja yoguis están todo el tiempo trabajando, son activos porque anteriormente también lo eran. Pero algunos son letárgicos. Lo podéis ver incluso entre los indios, encontraréis la misma diferencia. Ya estén aquí o allí, esto no debería ocurrir. Todo el mundo debería intentar generar el mismo tipo de entusiasmo y dinamismo, no solo una persona. Si lo hace solo una persona no sirve de nada. A veces esa persona puede ser también muy dominante. Todo el mundo debería trabajar, todo el cuerpo debería trabajar. Si podemos desarrollar eso, ayudará al desarrollo completo, elevándolo. ¿De acuerdo?

Hoy, en este día de mi cumpleaños quiero daros muchas bendiciones. Sin embargo debéis saber que, en cada cumpleaños, se está reduciendo mi edad. Así que, ahora debéis crecer para haceros vosotros cargo, es importante. Es muy importante que crezcáis porque debéis saber que mi edad, aunque no lo muestre, está descendiendo. Así que, ahora debéis acelerar vuestros movimientos, ¡id hacia ello!, ¡hacedlo funcionar! Cuando vengan otros habladles agradablemente, dadles gozo. ¡No les deis otra cosa, dadles solo gozo! ¡Cuidadles, sed amables con ellos! Esto es más atractivo que si alguien te dice: “¡Tú eres un bhut, márchate!” Cuando estén en Sahaja Yoga, cuando estén dentro, yo se lo diré. Sé de algunos que todavía están aquí, y que debemos decirles: “Tienes un problema, es mejor que te marches”. Está bien, tendrán que marcharse de los ashrams por un tiempo y después volver. Tiene que ser así, de otra manera no podrán corregirse. Y ellos deben aceptar de buena manera que deben corregirse, que deben cambiar y mejorar en vez de continuar con su ego.

Así que, intentad cooperar con vosotros mismos, porque queréis mejorar y mejorar. Así que, le diré a Warren qué personas creo que no están bien y deberían salir del ashram. El ashram no es un sitio donde cualquier persona puede estar. Aquí solo deberían estar los que sean puros hasta cierto punto. Deberían tener un nivel mínimo. Si no lo tienen tendrán que marcharse. Igualmente, si hay una mujer que es dominante o un hombre que es como una mujer, tienen que marcharse. Tenéis que ser personas normales; si no, otros que vengan y vean a un hombre de pie como un pollo no se sentirán impresionados. Como os enseñé en esos Cristos que pintan tan miserables y débiles. No sé quién se impresionaría por eso. Debéis ser como el Cristo de la Capilla Sixtina. Así es cómo los hombres deberían ser, dignos, respetables, amables y majestuosos. Y las mujeres deberían ser muy dulces y agradables. Y esto os retribuirá un gran fruto. Muy, muy abundante. No sabéis cuánto me ha retribuido a mí. Es algo que hoy me es muy útil.

Antes de empezar Sahaja Yoga, por mi naturaleza, era amable con la gente y todo eso me ha venido de vuelta. Os daré un ejemplo. En Londres vino un señor, su nombre es… ¿Cuál es el nombre de ese comisario? El Comisario de Pune, él es ahora Comisario de Pune. Bien, vino a vernos porque teníamos una reunión en la oficina de mi marido. Mr. CP dijo: “¡Voy a invitarles a cenar!” Yo dije: “¡Está bien!” Cociné la cena en casa y alrededor de veinticinco personas vinieron a cenar. Cenaron y de algún modo yo les cuidé. Cuando fui a Pune, Marautra me dijo que este comisario iba a venir como Presidente del Comité de Recepción, y que estaba ansioso por recibirme.

Yo le dije: “No recuerdo quién es ese hombre, aunque recuerdo a alguien con el mismo nombre”.

Él dijo: “¡No, no! ¡Este es otro!” Este era uno de los que vinieron a aquella fiesta y que me elogió mucho. Yo estaba asombrada de cómo vivió él todo aquello.

Él dijo: “Esta mujer -que tiene un marido con una posición muy elevada en la vida- es muy humilde. Ella es muy amable y maternal”. Se fue a su casa y le dijo a su mujer: “¡Nunca he visto anteriormente una mujer tan perfecta como esta!” ¡No sé lo que hice yo! Quizá debí haber cocinado bien. Por supuesto eso lo hago. Quizá cuidé bien de él o fui amable con él, con todos ellos. Quizá no comí nada yo misma mientras los cuidaba. Debí haber hecho algo. No recuerdo qué hice pero, por mi propia naturaleza, tuve que hacerlo. Y no solo eso, también he visto que muchos de ellos se comportan muy bien conmigo, debido a esta naturaleza mía.

Ya conocéis a nuestro Alto Comisario en el Reino Unido. Ambos Altos Comisarios, el primero, B.K.Nehru, y el segundo tenían un gran respeto y consideración hacia mí, no os lo podéis imaginar. Tenéis que ser amables, considerados y agradables. Igual que vosotros cuidáis de mí aquí, así cuidé yo de ellos. Y así es cómo se llevaron esa impresión. Os puedo decir que todos los amigos de mi marido y todo el mundo tienen una gran consideración y un gran respeto hacia mí. Fuimos a ver a alguien que es el máximo responsable de la ley, el jefe de la Inteligencia en India, y nos trató como reyes. El Recaudador de Aduanas fue informado de que iba a venir Madre y él mismo vino al aeropuerto. ¿Lo sabíais? Estuvo ahí sentado. No sé si vino fuera a ver que todos estabais allí. Esto se debe únicamente a mi vida personal con ellos, si no, ¿a quién le importaría la mujer de alguien?

Muchos vendrían por mi marido, pero nadie se preocupa de las esposas. En ningún sitio. Esta vez fui con mi marido a China y sus agentes que estaban en Japón y en otros lugares como Honolulu, todos vinieron solo para verme a mí, porque si viene él solo nadie viene a verle. Él me dijo: “¡Ahora que tú has venido, todos quieren venir a vernos!” ¿Podéis creerlo? Es tan solo por ser una mujer con ellos. Es algo muy poderoso. Es algo muy poderoso. Y las mujeres deberían saber cocinar, esto es importante. Si no saben cocinar no son mujeres, no creo que sean mujeres. Todas ellas deben saber cocinar. Debéis aprender a cocinar. Todo el mundo puede hacerlo, es muy importante. El poder oculto de una mujer está en cómo cocina. Nuestros hombres no pueden ir a ningún sitio, porque cocinamos tan bien que quieren volver a casa. Recuerdan la comida. Así que, este es el poder que tenéis.

Hoy vamos a tener un Puja muy corto porque es mi Cumpleaños, y el Puja de Cumpleaños debería ser más profundo, más sincero, más gozoso y no tan ritualista. No hay necesidad de tener muchos rituales porque estamos con un ánimo gozoso de celebrar el Cumpleaños de nuestra Madre. Ya estamos ahí. Cualquier cosa que sea necesaria para que estéis ahí ya no lo es, porque estáis en ese ánimo gozoso. ¿De acuerdo? Así que, es un Puja muy corto. Ya les he dicho lo que hay que hacer en el Puja de Cumpleaños. No hay necesidad de tener un gran Puja. Todo eso es necesario para traer a todas las deidades, pero ellas ya están ahí, ahí arriba. ¡Solamente ved las vibraciones que están emitiendo! Están muy contentas de que estéis celebrando mi Cumpleaños. En todos los pujas tenemos que despertarlas, pedirles que sean amables con vosotros y todo lo demás. Aunque estén despiertas en mí queréis que lo sean. Pero ahora que están todas despiertas en vosotros no necesitamos un gran Puja, no hay ninguna necesidad. Y esto es lo que le he dicho a Modi, que hagáis un Puja muy corto y será suficiente.

La charla de hoy era justo como un Puja. Recordad que esto tenía sentido para vosotros cuando no erais sahaja yoguis. Hoy no tiene sentido para vosotros. Así no os sentiréis culpables. Primero recordad que sois sahaja yoguis, sois mis niños y os amo mucho, mucho. Así que, por favor, tened confianza en vosotros mismos, completa confianza en vosotros. ¿De acuerdo? Eso es lo más grande que podéis darme hoy como regalo.

Que Dios os bendiga.

[Shri Mataji habla en Hindi]

Para esto tenéis que lavar Mis pies durante cinco o diez minutos y lavar mis manos unos diez minutos, eso es todo, tan sencillo como eso. No necesitamos muchas personas para eso, sólo pon eso aquí.