Programa público en Viena

Hofburg Palace, Vienna (Austria)



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Programa público en Viena. Austria. 27 de julio de 1992.

Me inclino ante todos los buscadores de la Verdad. Antes que nada debemos saber que la Verdad es lo que es. No podemos imaginarla, pensar sobre ella o conceptualizarla. Desafortunadamente, en este nivel humano tampoco podemos sentirla. Tenemos que convertirnos en seres más sutiles para sentir nuestro Ser sutil. Tenemos que ser el Espíritu. De lo contrario, cualquier cosa sobre la que pensemos no será la Realidad. Para conocer la Realidad hay que ascender a otro nivel de Espíritu.

Veamos lo que es la Verdad. La Verdad es que no sois este cuerpo, ni esta mente, ni vuestros condicionamientos, ni el ego, ni las emociones, sino el puro Espíritu. La segunda Verdad es que hay un Poder Omnipresente de Amor divino, que hace todo el trabajo viviente. Vemos estas hermosas flores; es un milagro, pero lo damos por hecho. Mirad vuestros ojos, que son un milagro en sí; son una cámara fotográfica. Mirad vuestro cerebro, que es como un ordenador. Pero se da por supuesto y no pensamos en ello.

¿Quién hace este trabajo? ¿Quién dirige nuestro corazón? En terminología médica decimos que el Sistema Nervioso Autónomo dirige el corazón. Pero, ¿a quién se refiere “autónomo”? Todo este trabajo viviente es realizado por el Poder Omnipresente del Amor de Dios. Os diga lo que os diga, no tenéis que aceptarlo a ciegas. Pero debéis mantener la mente abierta como un científico y tratarlo como una hipótesis. Y si descubrís que es verdad, entonces, como gente honesta, tenéis que aceptarla. Porque es para vuestra benevolencia y para la de todo el mundo.

Así pues, en nuestro interior se encuentra este mecanismo, que habéis visto aquí y del que ya os han hablado. Y está este Poder que os va a conectar al Poder Omnipresente del Amor divino. Todos nacemos con esa Divinidad en nosotros en un estado potencial y está considerablemente intacto. A pesar de lo que hayáis hecho, de los “errores” que hayáis podido cometer, esta fe en la Divinidad está también en nosotros. Teníamos esta fe desde nuestra infancia pero poco a poco la perdimos. Teníamos fe en que hay algo más allá y eso es lo que hemos perdido. Todos estamos engañados. Hemos de entender que esta Divinidad está ahí totalmente inmaculada, sin ningún problema, porque es de naturaleza eterna. Como las nubes, tal vez algunas de las acciones de nuestra vida, pueden haberla cubierto. Pero os sorprenderá ver que está ahí, viva.

El segundo asunto que tenemos que entender es que todos los problemas del mundo vienen de los seres humanos. Y todos los problemas humanos proceden de estos centros esenciales dentro de nosotros. Cuando estos centros fundamentales tienen complicaciones, sufrimos todo tipo de conflictos físicos, mentales, emocionales, sociales, políticos, económicos y también espirituales. Por tanto, si estos centros son corregidos, alimentados, curados, todos los problemas se resolverán.

Ha llegado el momento de que logremos ese estado de Espíritu. Es un momento especial; Yo lo llamo el tiempo del florecimiento. En la Biblia lo llaman el Juicio Final. En los Puranas también se describe como Satya Yuga. Y en el Corán se describe como Kyama, que significa el tiempo de la Resurrección. Es una suerte que todos vosotros hayáis nacido en estos tiempos, y que seáis buscadores de la Verdad. En Sahaja Yoga, “saha” significa “con”; con vosotros nace el derecho a alcanzar el estado del Espíritu. “Ja” es “nacido”. Así que, tenéis este derecho; todos vosotros tenéis este derecho. Y tenéis que alcanzar ese estado del Espíritu.

Os diré, de forma breve, cuál es la naturaleza del Espíritu. El Espíritu es el reflejo de Dios Todopoderoso. Por tanto, es un Ser universal. Existe como el testigo en nuestro Corazón. Ve todo lo que estamos haciendo. Pero cuando se manifiesta en nuestra atención, entonces podemos sentir nuestros centros y los centros de los demás. Así, obtenemos el conocimiento del Ser. Y también desarrollamos una nueva dimensión en nuestra consciencia, llamada Consciencia Colectiva, en la que podéis sentir los centros de los demás. Si podéis comprender y dominar el arte del trabajo divino, podéis curar vuestros centros y los centros de los demás.

Cuando la Kundalini atraviesa el hueso de la fontanela, os conecta a este Poder Omnipresente del Amor divino. Al igual que este instrumento [señala el micrófono] tiene esta conexión con la red, de la misma forma, vosotros os conectáis con ese Poder. Una vez que esta conexión está plenamente establecida de manera continua, esta energía dinámica empieza a fluir a través de vosotros. Os hacéis dinámicos y al mismo tiempo extremadamente compasivos. Llegáis a ser muy sabios, con el discernimiento de la Divinidad. En los dedos de vuestras manos podéis sentir vuestros centros y los centros de los demás. Todo el mundo siente lo mismo. Si queréis saber si algo está bien o mal, podéis sentirlo en las puntas de vuestros dedos. Así conocéis la Verdad absoluta. Si todo el mundo siente lo mismo, entonces, ¿cómo puede haber peleas? ¿Cómo puede haber guerras también?

Así pues, se trata de una nueva consciencia, una nueva dimensión, que se manifiesta en nuestro interior. Y nos lleva mucho más allá de la actividad mental, donde los pensamientos no nos pueden dominar. Los pensamientos vienen del futuro o del pasado y estamos danzando en la cúspide de los pensamientos. Pero con este acontecimiento entramos en nuestro presente. Entre estos pensamientos hay un espacio donde hay paz y entramos en nuestra paz. En este estado os hacéis conscientes, sin pensamientos. Cuando empezáis a crecer en vuestro Ser espiritual, entonces la segunda cosa que os ocurre es que os volvéis Uno con la Realidad. Empezáis a abandonar todo tipo de falsedades. Y sabéis que os habéis convertido en un santo. Os volvéis extremadamente seguros con vuestro conocimiento.

El Espíritu es la fuente de gozo. Saltáis al océano de gozo. El gozo no tiene dualidad. No tiene felicidad ni infelicidad. Es absoluto. Y es vuestro. Solo tenéis que conseguirlo. Es algo muy fácil y espontáneo; es un proceso viviente. Por este proceso no tenéis que pagar. No tenéis que hacer ningún esfuerzo, es espontáneo. Brota espontáneamente, solo tenéis que cuidarlo como un jardinero.

Cualquier cosa que os diga no es un sermón o una conferencia, es la actualización de la experiencia y de vuestro bautismo. Porque sentís la brisa fresca del Espíritu Santo saliendo de vuestra cabeza. La Kundalini es el reflejo del Espíritu Santo y es la Madre Primordial. Esto es lo que se refleja en vosotros como vuestra propia Madre individual. Y Ella os da el segundo nacimiento.

Cristo dijo: “Los humildes de corazón heredarán la Tierra”. Por tanto uno tiene que ser humilde. Si sois arrogantes con esto, vuestra propia Kundalini no ascenderá. Además, esta Kundalini lo sabe todo sobre vosotros. No os da ningún problema. Y de forma espontánea consigue conectaros al Poder divino Omnipresente. Y por primera vez comenzáis a sentir en la punta de los dedos este Poder Omnipresente como brisa fresca.

Respeto vuestra libertad; la Realización del Ser no puede forzarse en vosotros. Aquellos que realmente la quieren de una forma humilde la pueden conseguir. Aquellos que no la quieren -no son forzados- no pueden ser forzados. Estos últimos deberían salir de la sala, por favor. Llevará unos diez o quince minutos conseguir vuestra Realización. Deberíais entender que en un tiempo tan corto no puedo contároslo todo sobre este vasto conocimiento, pero si obtenéis vuestra Iluminación, comprenderéis este sutil conocimiento muy fácilmente. Así que, aquellos que no quieran (recibirla) pueden salir de la sala. Durará apenas diez ó quince minutos.

(Aparte) Las luces son muy tenues, no puedo ver a la gente.

Sé que algunos de vosotros tenéis preguntas; pero ahora dejadlas aparte. Podéis escribirlas y trataremos de responderlas más adelante.

(Aparte) No puedo verlos.

Hay tres condiciones que son muy simples. La primera condición es que todos debéis tener plena confianza en que obtendréis la autorrealización esta noche.

La segunda condición es que no debéis sentiros culpables de nada. Esta idea del pecado, por favor, sacadla de vuestra mente. Esto os crea culpabilidad, lo que hace que vuestro Vishuddhi izquierdo -este chakra, aquí- se debilite mucho. Y esto causa una enfermedad llamada angina de pecho, también causa espondilitis y letargo en los órganos. Si habéis cometido errores, no pasa nada, después de todo sois seres humanos, no sois Dios. Y si habéis cometido errores, debéis hacerles frente, en lugar de ponerlos como culpa –aquí- (señala el Vishuddhi izquierdo) y torturaros a vosotros mismos. En resumen: perdonaos a vosotros mismos y dirigíos hacia vosotros con amabilidad, porque vais a entrar en el Reino de Dios. Este Poder divino es el Océano del Perdón. Y no podéis cometer ningún error que no pueda ser disuelto por este Océano del Perdón.

La tercera condición también es muy simple. La tercera condición es que debéis perdonar a todo el mundo. Tenéis que perdonar en general, no tenéis que pensar en cada uno de ellos. Lógicamente, perdonéis o no, no hacéis nada. Pero si no perdonáis, entonces sois dominados por los otros. Aquellos que os han torturado o dado problemas son felices y vosotros os torturáis en su nombre. Así que, ¿de qué sirve no perdonar? Es más, el chakra que nosotros llamamos Agnya -en el quiasma óptico- se cierra por completo. No se abrirá hasta que perdonéis. Pero una vez que perdonáis, se abre así. Tenéis que decir: “Yo los perdono a todos”. Ni siquiera penséis en ellos, porque es un dolor de cabeza.

Estas son las tres únicas condiciones. Si las aceptáis, realmente, funcionará muy rápido. Tenéis que cooperar conmigo. Ahora tenemos que quitarnos los zapatos. Eso nos ayudará mucho, ya que la Madre Tierra absorbe nuestros problemas. Ya os han explicado sobre el lado izquierdo y el derecho. Y como son dos poderes distintos, tenemos que poner los pies un poco separados el uno del otro.

No tenéis que permanecer rígidos, tenéis que estar cómodos; únicamente, no os dobléis ni os estiréis demasiado hasta que yo os lo diga. Tenéis que estar muy cómodos. No tenéis que ir a los Himalayas para esto y tampoco tenéis que sufrir. Cristo ya sufrió por nosotros. Simplemente tened fe en vosotros mismos. No tengáis dudas sobre vosotros. Os lo aseguro, todos podéis conseguir vuestra autorrealización esta noche.

Ahora os mostraré cómo nutrimos nuestros propios centros, cómo nutriréis vosotros vuestros propios centros. Por favor, poned vuestra mano izquierda hacia mí así [con la palma hacia arriba]. Esto es el símbolo de que queréis vuestra autorrealización, porque el lado izquierdo es el poder del deseo. Todos tenéis que hacerlo. Aquellos que no quieran hacerlo deberían irse.

Después tenemos el segundo poder, el poder de la acción en la mano derecha, con el que alimentaremos nuestros centros. El tercero es el poder de la Kundalini, que es el Poder del Puro Deseo. Por tanto, todos vosotros deberíais tener, en el corazón, el Puro Deseo de obtener vuestra autorrealización.

Así que, poned vuestra mano izquierda hacia mí así, de forma cómoda sobre las rodillas o las piernas, colocándola así [hacia arriba]. Ahora con la mano derecha alimentaremos nuestros centros en el lado izquierdo. Primero os lo mostraremos y luego cerraremos los ojos y el proceso empezará.

Por favor, poned vuestra mano derecha sobre el corazón. Este es el centro en el que reside el Espíritu. Si os convertís en el Espíritu, a la Luz del Espíritu os convertís en vuestro guía, en vuestro maestro.

Después poned la mano sobre la parte superior del abdomen en el lado izquierdo. Este es el centro de vuestra maestría. Ha sido creado por grandes profetas. Simplemente tenemos que iluminarlo. Ahora, por favor, poned la mano derecha en la parte inferior del abdomen, en el lado izquierdo. Más abajo, más abajo, aquí. Este es el centro del Puro Conocimiento divino.

De nuevo elevamos nuestra mano a la parte superior de nuestro abdomen. Después ponemos nuestra mano derecha en el corazón. Ahora elevamos nuestra mano derecha al ángulo entre el cuello y el hombro, y giramos la cabeza hacia la derecha. Este es el centro que, como os dije, tiene problemas cuando os sentís culpables.

Ahora, por favor, poned la mano derecha sobre la frente e inclinad la cabeza hacia abajo. Este es el centro donde tenéis que pedir perdón, donde tenéis que perdonar a los demás. Lo siento, este es el centro donde tenéis que perdonar a otros. Ahora, por favor, poned la mano derecha en la parte posterior de la cabeza y echad la cabeza hacia atrás. Aquí, sin sentiros culpables, sin tener en cuenta vuestros errores, solo para vuestra satisfacción, tenéis que pedir perdón al Poder divino Omnipresente.

Ahora el último centro, que es importante. Por favor, estirad la palma de la mano y poned el centro de la palma sobre la zona del hueso de la fontanela, que era un hueso blando en vuestra infancia. Es muy importante estirar los dedos para ejercer una buena presión; debería hacerse presión sobre el cuero cabelludo. Ahora, por favor, bajad la cabeza. Ahora tenéis que mover el cuero cabelludo siete veces en el sentido de las agujas del reloj. Eso es todo lo que tenemos que hacer.

Ahora tenéis que cerrar los ojos. Y hasta que yo os lo diga, por favor, no los abráis. Separad los pies. Por favor, quitaos las gafas. Poned la mano derecha sobre el corazón.

(Aparte) Es terrible. Estoy absorbiendo muchísimo calor de todos ellos. Desprenden un calor terrible. Bueno, no importa.

Por favor, poned la mano derecha sobre el corazón. Aquí me tenéis que preguntar algo muy fundamental. Tres veces: “¿Madre, soy yo el Espíritu?”. Podéis llamarme Madre o Shri Mataji.

Ya os he dicho que si os convertís en el Espíritu, os convertís en vuestros propios maestros. Así que ahora, por favor, poned la mano en la parte superior del abdomen, en el lado izquierdo. Aquí tenéis que hacer de nuevo otra pregunta. Por favor, preguntad tres veces: “¿Madre, soy yo mi propio maestro?”

Ya os he dicho que respeto vuestra libertad y que no puedo forzar el Puro Conocimiento en vosotros. Tenéis que pedirlo. Así que, por favor, poned la mano derecha en la parte inferior del abdomen en el lado izquierdo y presionad fuertemente. Aquí tenéis que pedir seis veces, porque este centro tiene seis pétalos. Por favor, decid: “Madre, dame el conocimiento puro. Por favor, Madre, dame el conocimiento puro”. Seis veces.

Tan pronto como pedís el conocimiento puro, vuestra Kundalini empieza a moverse hacia arriba. Ahora tenemos que alimentar los centros superiores de modo que la Kundalini pueda pasar fácilmente a través de ellos. Tienen que ser nutridos con nuestra auto-confianza. Así que ahora, por favor, llevad la mano derecha a la parte superior del abdomen. Y aquí tenéis que decir con plena confianza diez veces: “Madre, yo soy mi propio maestro”. Por favor, decidlo diez veces.

Ya os he dicho que vosotros no sois este cuerpo ni esta mente ni este ego, ni estos condicionamientos; sino que sois puro Espíritu. Así que ahora, por favor, subid la mano derecha al corazón. Y aquí, con plena confianza, decid doce veces: “Madre, yo soy el puro Espíritu”.

El Poder divino Omnipresente es el océano del Conocimiento divino. Es el océano de la Compasión y la Dicha. Pero sobre todo es el océano del Perdón. Por lo tanto, cualquier error que hayáis cometido puede ser disuelto fácilmente por este océano de Perdón. Así que ahora, por favor, subid la mano al ángulo entre el cuello y el hombro, y girad la cabeza hacia la derecha. Ahora, con total seguridad, por favor, decid 16 veces: “Madre, yo no soy culpable en absoluto”. Por favor, girad la cabeza a la derecha.

Ya os he dicho que tanto si perdonáis como si no, vosotros no hacéis nada. Pero, si no perdonáis os torturáis a vosotros mismos y pasáis a estar dominados por los que os han hecho daño. Así que, por favor, poned la mano derecha sobre la frente e inclinad la cabeza hacia abajo. Aquí tenéis que perdonar a todo el mundo en general, sin contar las veces, pero desde el corazón. Si no perdonáis, no obtendréis vuestra autorrealización, porque la Kundalini no podrá atravesar vuestro Agnya chakra tan cerrado.

Ahora, por favor, poned la mano sobre la parte de atrás de la cabeza e inclinadla hacia atrás tanto como podáis. Aquí, sin sentiros culpables, sin tener en cuenta vuestros errores, para vuestra satisfacción, tenéis que decir: “¡Oh Poder divino, por favor, perdóname si he cometido algún error!” Esto debe decirse desde el corazón, no un número determinado de veces. Ahora, por favor, estirad la palma de la mano por completo. Y poned el centro de la palma en la parte superior del hueso de la fontanela. Estirad los dedos.

¿Por qué no lo hace usted señora? ¿Por qué no lo está haciendo esta señora?

Yoguini: Solo quiere escuchar.

Entonces dejad que se vaya. Debe irse. No debería de ser tan arrogante; no es apropiado.

Bien, ahora poned la mano derecha sobre el hueso de la fontanela y, por favor, inclinad la cabeza hacia abajo. Aquí ahora tenéis que mover el cuero cabelludo siete veces en el sentido de las agujas del reloj. Pero, de nuevo, no puedo forzar la autorrealización en vosotros. Tenéis que pedir vuestra autorrealización. Así, mientras movéis vuestro cuero cabelludo siete veces, simplemente debéis decir: “Madre, por favor, dame mi autorrealización”. Siete veces, por favor.

(Madre sopla en el micrófono)

Ahora, por favor, bajad las manos. Poned las manos así hacia mí. Abrid los ojos. Miradme. Miradme sin pensar, podéis hacerlo.

Ahora, por favor, poned la mano derecha hacia mí. E inclinad la cabeza y ved con la mano izquierda si hay una brisa fresca o caliente saliendo de vuestra cabeza. No deberíais poner la mano sobre la cabeza, sino [un poco] por encima.

Ahora, por favor, poned vuestra mano izquierda hacia mí. Inclinad la cabeza y ved con la mano derecha si sentís una brisa fresca o caliente saliendo del hueso de la fontanela. Ahora, por favor, poned vuestra mano derecha hacia mí de nuevo y con la mano izquierda podéis verlo de nuevo.

Ahora elevad vuestras manos hacia el cielo y haced una pregunta, una de estas tres preguntas, cualquiera de ellas, tres veces. Echad la cabeza hacia atrás y haced la pregunta: “Madre, ¿es esta la brisa fresca del Espíritu Santo?” O preguntad tres veces: “Madre, ¿es este el Poder Omnipresente del Amor divino?” O preguntad tres veces: “Madre, ¿es este el Paramchaitanya?”

Por favor, bajad las manos.

(Aparte) Mucho calor.

Todos aquellos que han sentido brisa fresca o brisa caliente en el área del hueso de la fontanela o en las puntas de los dedos o en las palmas, por favor, levantad las manos.

Toda Austria.

Que Dios os bendiga a todos. Que Dios os bendiga.

Viena. Me inclino ante todos vosotros. Ahora habéis comenzado vuestra vida santa. Respetad vuestra autorrealización. Sahaja Yoga es un acontecimiento colectivo. No podéis hacerlo individualmente. Por supuesto, en casa podéis meditar, pero tenéis que venir al colectivo para crecer. Al igual que si este dedo está enfermo todo el cuerpo se apresura a ayudarlo, de la misma manera, ahora os habéis convertido en el Todo. El microcosmos se ha convertido en el macrocosmos. Tendréis tantas bendiciones y tantos milagros que puede que no os los lleguéis a creer.

Y os sorprenderá ver lo increíblemente gloriosos que sois. Pero debéis aprender cómo utilizar este Poder. Apenas os llevará un mes dominarlo. No tenéis que pagar por esto en absoluto. Nadie va a pagar por ello, lo único es que tenéis que dar un poco de tiempo para vuestra autorrealización.

Que Dios os bendiga a todos.

(Aparte) Qué gente tan hermosa. ¿Les gustaría encontrarse conmigo?