Guru Puja

Nirmal Temple (Cabella Ligure)


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Guru Puja. Cabella Ligure, Italia. 20 de julio de 1997.

Este puja que vamos a celebrar es muy importante para nosotros. Todos tenéis la Realización y el conocimiento necesario para dársela a otros. Debéis saber que lo que tenéis, es muy importante. Si no os ponéis a prueba, si no dais la Realización, no tendréis ni fe en vosotros mismos ni autoestima.

La segunda cuestión es que intentéis dar vibraciones a la persona que tratéis, pero sin involucraros con ella. He visto que algunos de vosotros os implicáis demasiado, pensáis que por haberle dado a alguien la Realización, habéis hecho algo extraordinario, y empezáis a trabajar a toda su familia, parientes, etc.

Creo que a estas alturas ya habréis comprendido que una persona puede no tener demasiadas posibilidades de obtener su Realización a pesar de que tengáis con ella algún parentesco o una relación muy cercana.

Solo crecemos si nos hacemos personas colectivas; no existe otra posibilidad. Si la gente piensa que manteniéndose alejada de los ashrams, que viviendo en su propia casa va a conseguir mucho, está en un error. Sahaja Yoga no tiene mucho que ver con eso. Antiguamente los buscadores solían ir a los Himalayas, la mayoría iban siendo descartados o rechazados y solo uno o dos eran elegidos para seguir el camino de la espiritualidad. Pero aquí no se trata de un crecimiento espiritual, sino de que el sentido de colectividad crezca en vuestro interior. Así es cómo os convertís en una persona colectiva, que disfruta de la colectividad, que trabaja en la colectividad y que vive en la colectividad. Una persona así desarrolla un tipo distinto de poderes que son muy sutiles, pero penetran en cada átomo, molécula, seres humanos, en todas partes. Y solo es posible desarrollar esta capacidad de penetrarlo todo, si uno es colectivo. Sin ser plenamente colectivo, no se puede alcanzar esa altura que tanto se necesita hoy en Sahaja Yoga.

Como sabéis, hay muchísimos problemas por todas partes, parece como si el mundo se fuera a hundir. Al menos, eso sentí yo cuando fui a EE.UU., pensé: “¡Dios mío, esto es un infierno!, han hecho de este lugar un auténtico infierno”. Y es porque no tienen ningún dharma, no creen en el dharma, literalmente adoran todo lo que va en contra del dharma. Y este clima va fluyendo y extendiéndose cada vez más. En todas partes podéis ver la reacción de la vida amoral americana. Y la gente piensa que no pasa nada. No creen nada de lo que se les dice, ni siquiera creen que merezca la pena escuchar. Sin embargo, no ven la destrucción que se manifiesta en los pilares básicos de sus vidas: las familias, la sociedad, el país entero está cubierto de esta atmósfera amoral tan desagradable. Uno llega a preguntarse cómo pudieron llegar a sus mentes todas estas ideas, que no necesito deciros cuales son, porque ya las conocéis.

Pero si queréis salvar a vuestros hijos, en primer lugar, vosotros debéis ser el Guru ideal. Si simplemente habláis de Sahaja Yoga, intentáis extenderlo, asumís que sois un sahaja yogui y todo ello sin haber despertado en vosotros estos poderes, fracasaréis en vuestra meta, sin duda.

Por tanto, debemos ver cómo podemos despertar estos poderes en nosotros. Para mí es muy embarazoso deciros cómo debéis comportaros con vuestro Guru. Creo que la gente ya os lo ha dicho. Aunque tan pronto como recibís la Realización y crecéis un poco, de forma natural y espontánea desarrolláis un actitud muy humilde, con la que conseguís muchas de las cualidades de vuestro Guru. Supongamos que el Guru está a una determinada altura. Si vosotros intentáis subir hasta el mismo nivel, nada se moverá hacia vosotros. Por eso debéis sentaros en un nivel mucho más bajo que el de Él. Algunas personas se aprovechan demasiado de mi naturaleza bondadosa, y muchas otras me dicen: “Debes corregirles porque te hablan como si fueran tu igual, etc.”. Yo les contesto: “Aprenderán una lección”, pero a veces esto no funciona y siguen hablando conmigo como si hablaran con un amigo cualquiera o con alguien de su mismo nivel.

Por tanto, lo primero que se requiere es humildad. Tenéis que ser extremadamente humildes. Observaos cuando habláis con otros, ¿sois humildes? Cuando pensáis en los demás, ¿sois humildes? Cuando cuidáis de vuestra esposa, vuestros hijos, ¿sois humildes? Esta cuestión es extremadamente importante, especialmente para aquellos que creen ser gurus. La humildad es el océano al que debéis saltar. Algunos piensan que el ser humilde conlleva el hecho de que los demás se aprovechen de uno. Pero esto no es posible, porque debéis recordar que estáis constantemente protegidos por el Paramchaitanya que cuida siempre de vosotros. Sé que lo sabéis pero, ¿cuántos de vosotros creéis de verdad que el Paramchaitanya nos acompaña? Cuando verdaderamente lo creeis, entonces no os asustáis por nada, no os preocupáis por nada, no os sometéis a ideas que son absurdas. Ahora bien, si pensáis que no estáis protegidos, que tal cosa ocurrirá, etc., entonces el Paramchaitanya os deja solos. Debéis ser testigos de todo el drama (obra de teatro), de cómo el Paramchaitanya hace su trabajo, y de cómo os comportáis vosotros.

Supongamos que no estáis muy bien y sin embargo intentáis alardear demasiado; seguidamente obtendréis la recompensa o premio por ello. Yo no hago nada, es obra del Paramchaitanya; os dará una lección que no olvidaréis, aprenderéis que teníais que haber sido de otra manera. Después de todo, tenemos que saber para qué hemos venido a Sahaja Yoga. Hay que ir a la raíz primera: vinimos a Sahaja Yoga porque queríamos conocer la Verdad Absoluta; la hemos conocido a través de las vibraciones. Y hemos de trabajar en función de lo que sentimos en las vibraciones, esa es la dirección que debemos seguir.

Aunque he visto a muchas personas que, desafortunadamente, creen que sus vibraciones son muy buenas, que ellos están muy bien y por tanto que la información que obtienen con las vibraciones es absolutamente correcta. Corregir este punto es muy difícil. Esto procede del ego. Cuando se tiene mucho ego, uno no puede ver sus propios problemas. Y aunque las vibraciones le estén diciendo algo concreto, siempre pensarán que tales obstrucciones proceden de alguien más, nunca de sí mismo. La razón es que esto lo recibe el ego, y no vuestro Ser. El ego os echa a perder y os enseña o sugiere cosas que, desde fuera, se puede ver claramente que no son correctas, que no se deberían hacer o que uno no haría normalmente.

En todo este proceso de limpieza, de progreso, de corrección de uno mismo, deberíamos observar -especialmente cuando somos muy indulgentes- si nos estamos haciendo personas más sutiles o más groseras. Esta es la mejor manera de juzgarse a uno mismo. He visto personas que están juzgando constantemente con las vibraciones cosas sin relevancia, demasiado pequeñas, como “si este árbol o estas flores o esa tierra, tienen o no buenas vibraciones”. Solo quieren saber cómo son las vibraciones de cosas puramente materiales. ¿Para qué? Solo para obtener alguna ganancia, del tipo que sea. Piensan que si las vibraciones son buenas, entonces no perderán esto o aquello. Pero no es verdad, porque las vibraciones no están para juzgar todas estas cosas mundanas. Es como “abaratar” o llevar a un nivel muy bajo la cuestión de las vibraciones. No deberíais hacerlo; porque además la vibraciones podrían sugeriros cosas realmente nefastas para vuestro crecimiento.

Recuerdo que en cierta ocasión quería que cierta persona fuese a un determinado lugar. Esta persona me dijo: “Madre, al final no fui”. Le pregunté: “¿Por qué?” Me contestó: “Porque las vibraciones de allí eran muy malas”. Le dije: “Claro, por eso quería que fueras. Si las vibraciones ya fueran buenas, ¿qué utilidad tendría enviarte allí? Por eso te pedí que fueras, para que ayudaras. Pero en lugar de eso te pusiste a juzgar las vibraciones, y decidiste no ir”.

Lo que ocurre es que queremos llevar una vida fácil, y que los problemas los resuelva Sahaja Yoga, si no, ¿de qué nos sirve? Nuestros deseos deben cumplirse, pero la cuestión es que la mayoría de nuestros deseos son personales: “Que mi hijo se ponga bien, que mi marido se porte bien conmigo, que consiga una casa…” Ved en qué línea sigue moviéndose nuestra mente; todavía pertenece al mundo consumista de hoy día. Si queremos una hija y tenemos un hijo aún seguimos culpando a Sahaja Yoga. Si algún deseo no se cumple pensamos que Sahaja Yoga es responsable y que es quién nos hace sufrir; o bien nuestra fe pierde toda su profundidad.

Pero si estáis plenamente sumergidos en Sahaja Yoga, entonces, no dejaréis de ser sahaja yoguis por muchas contrariedades que debáis afrontar. Supongamos que alguien muere; aunque como sabéis es difícil que en Sahaja Yoga esto ocurra, incluso aunque se desee, pues es una decisión que toma el Paramchaitanya. En cualquier caso, si este deseo no se cumple, os sentís molestos y pensáis, “¿qué pasa?” Entonces debéis saber que vuestro deseo no es el deseo de Dios Todopoderoso, mientras que el del Paramchaitanya sí.

He estado en América; la negatividad me ha atacado muy fuerte y he sufrido mucho los días que he permanecido allí. He tenido muchos dolores y todo tipo de cosas. Pero tenía que pasar por ello, porque ahora los sahaja yoguis de América se darán cuenta de lo mucho que uno debe pagar para conseguir que el obstinado ciudadano americano ascienda. Lo estúpidos que son, lo mucho que alaban a gente que sólo busca dinero. Mucha gente me ha dicho: “Madre, si ofreces la Realización a cambio de trescientos dólares, tendrás miles y miles de discípulos”. Les contesté: “No serían mis discípulos si vinieran solo porque hay dinero por medio, si fuera así, es que son estúpidos”. Uno no puede venir a Sahaja Yoga por dinero y este es el principio básico que no entiende la mayoría de ellos. No asimilan que uno pueda recibir la Realización sin pagar por ello.

En Nueva Jersey había unos gujaratis que eran ricos y les decían a los sahaja yoguis, ¿cómo es esto posible, cuando todos los sastras y escrituras describen lo difícil que es obtener la Realización? ¿Cómo, entonces, la ofrecéis de una forma tan sencilla? ¿Por qué? Nadie supo contestar, pero deberían haberles dicho: “Es verdad, es muy difícil, pero si alguien lo está haciendo, entonces deberíais pensar sobre ello”. Si continúan planteando estas absurdas preguntas tenéis que decirles humildemente: “oambién uno debe merecer recibirla”. Sin embargo van detrás de maestros que solo buscan dinero y hacen de ellos auténticos tontos, y encima alardean diciendo “yo tengo tres gurus” y otros “yo tengo siete gurus”. Me pregunto en qué estado se encuentran.

Por tanto, la gente estúpida, que no tiene sentido común, no puede recibir la Realización. Así que, si os discuten, dejadlos. Ni siquiera tienen derecho a argumentar con vosotros, planteando tonterías y estupideces. A lo que sí tienen derecho es a recibir la Realización.

Ahora bien, debéis recordar siempre que junto a la humildad, vuestra dignidad debe quedar intacta, porque sois un guru. Una vez que sabéis que sois un guru, dejáis de comportaros como un bufón. Vuestro comportamiento es muy digno, al mismo tiempo que agradable. No causáis problemas. Vuestra propia personalidad muestra que en vosotros hay algo especial. Pero, ¿cómo desarrollar una personalidad así?

El mayor problema de Occidente es el ego y el del Este el del Superego. No sé de dónde procede este ego, pero en todos los aspectos de la vida muestran lo egoístas que son. En América he visto que hay un serio problema racial, tratan a los negros de forma distinta a la de los blancos. Dios ha otorgado a los hombres colores diferentes de piel, porque si todos fueran iguales, la humanidad parecería un regimiento. El sentido era crear variedad, incluso en los rasgos de la cara, las expresiones; este mundo os aburriría si todos tuvierais la misma apariencia. No obstante, el racismo de EE.UU. es sorprendente e incomprensible.

Como gurus debéis de desarrollar en vuestro interior un rechazo absoluto hacia el racismo. Es muy fácil comprender que un blanco puede ser el hombre o mujer más cruel y un hombre negro el más amable y generoso. Es algo que nada tiene que ver con el color; el temperamento no guarda relación alguna con el color de la piel. Sin embargo, los negros han sido tan maltratados que ahora reaccionan, lo cual es natural, aunque su reacción es a veces muy cruda y violenta. Este tipo de actitud tan desagradable y errónea hacia otros seres humanos (ni siquiera la soportarían los animales) muestra que estas personas en absoluto son merecedoras de Sahaja Yoga. Así que, si alguno de vosotros alberga alguna idea así de los demás (este es negro, blanco, etc.), jamás podrá ser un Guru en Sahaja Yoga.

En India tenemos el sistema de castas, que es igual de horrible. No tiene ningún sentido pero la gente cree que ciertas castas son superiores a otras. Sin embargo, las personas pueden hacer cosas igual de horribles independientemente de la casta a la que pertenezcan. Y por otra parte, en las castas más bajas puede haber gente excelente, de hecho, hemos tenido grandes poetas y sufis de esta clase social. Las castas son algo inventado por el hombre, igual que la moda, y todas estas ideas nada tienen que ver con nosotros; solo conducen a una completa destrucción; porque el odio engendra más odio, es algo que va creciendo cada vez más. Y debo decir que si no sois capaces de libraros de vuestro odio, entonces no sois un sahaja yogui.

En realidad se trata solo de condicionamientos: si habéis nacido en una familia blanca, entonces sois blancos; si habéis nacido en una familia cristiana o judía, os hacéis llamar cristiano o judío. Todo se reduce al lugar de nacimiento, y nada tiene que ver con que uno sea superior o inferior a otros. Si os fijáis, todos los problemas que hay en el mundo actualmente, se deben al apego que tiene el ser humano a toda idea de superioridad. Solo podremos cambiar si vivimos de forma colectiva.

Por ejemplo, en un ashram debería haber personas de todas las razas viviendo juntas, con los mismos derechos, con la misma comprensión, amor y afecto por parte de los demás. Si esto no es posible, entonces no tiene sentido llamarlo ashram. En cierta ocasión me pidieron que fuera a dar una charla en Harlem. Les dije: “Vale, ¿por qué no?” Alguien añadió: “Pero Madre, ¿sabes qué lugar es Harlem?” “¡Claro!”, contesté. “¡Está lleno de negros!”, dijeron. “¿Y qué? Yo también soy de color”, les contesté. A mí podéis llamarme negra o blanca, pero el amor es algo tan especial que limpia todas estas ideas absurdas que tenemos respecto a los demás. El referirse a alguien como negro o blanco demuestra que uno carece totalmente de sensibilidad. Una persona con profundidad o con un corazón amoroso, no ve estas cosas tan superficiales.

Hoy se celebra la grandeza del Guru. Ved cómo fueron los gurus del pasado, cómo vivieron. En India tuvimos muchos, y hubo también sufis en otros países. Ninguno de ellos estuvo de acuerdo con el sistema de castas, nunca creyeron en términos como blanco y negro. Tampoco Cristo o Buda. Nunca creyeron en estas ideas creadas por los seres humanos. Nosotros las hemos aceptado e incluso después de la Realización seguimos creyendo en ellas. El hecho de hablar de ello no hace que os libréis de ello. Intentad ver cómo van entrando en vosotros estas ideas y también cómo podéis descartarlas. Un método muy sencillo es sentarse a meditar y observar a cuántas personas queréis. No por lástima, sino por amor. Ved cuánto os importan los demás, y solo porque sentís amor hacia ellos. He visto ejemplos muy bonitos de todo esto. Sin embargo, he notado que hay ciertas ideas fijas que habría que sacar a la luz completamente; esto es muy importante para poder llegar a ser un Guru en Sahaja Yoga. Se debe tener un corazón muy limpio y puro, lleno de amor, capaz de emitir la melodía del Paramchaitanya. Si el corazón está lleno de ideas artificiales, es decir, creadas por el hombre, no sé qué puede llegar a ocurrir. Un corazón así, no creo que sea útil ni para un trasplante, donde se requiere un corazón real y natural.

Esas extrañas ideas que aceptáis tienden a dividiros, nunca aportan colectividad. Debéis hacer introspección: “¿Somos uno o nos estamos juzgando unos a otros?” Hay demasiado juicio crítico. Todo esto se puede ver claramente cuando vivís juntos. Por separado es imposible. Tan pronto como empezáis a vivir con los demás os dais cuenta de lo que carecéis, de lo que os falta. Tener un corazón lleno de amor os da mucha paz, y un corazón así emite mucho gozo. Hay una historia muy bonita que ilustra todo esto: Una anciana ofreció con gran devoción un fruto a Shri Rama, pero lo probó antes de hacerlo. Sin embargo este lo comió con gran agrado y mucho amor. ¿Qué muestra este relato? Que Shri Rama era el rey del más alto linaje, y esta anciana una mujer pobre, de la clase social más baja; sin embargo le ofrece estos frutos con tal amor que Shri Rama al comerlos, empezó a alabarlos diciendo lo buenos que eran. Sita, su esposa, le pidió un poco. Pero su hermano (que debía estar todavía a medio camino en Sahaja Yoga) se enfadó, no le gustó que la anciana lo hubiera probado antes. Shri Rama dijo: “Está buenísimo”. Él contestó: “Está bien, dame un poco”. “¡No, no! Primero te enfadas y ahora me pides un poco, ¿por qué debería darte?” Esta historia muestra que el nivel de vuestra personalidad como guru se juzga o se mide por la pureza de vuestro corazón, por vuestro carácter impecable y sutil. La personalidad no es algo que se pueda construir de manera artificial, es natural, totalmente natural. Todo lo que hagáis debéis hacerlo de una forma natural. La artificialidad en la manera de hablar o en la forma de vivir con los demás, genera problemas. Por ejemplo, en Nueva York tuvimos un ashram en el que vivía una mujer muy estricta, todo tenía que estar muy impecable, los tenedores y las cucharas en determinada posición, etc. Hirió a mucha gente. Estos hábitos culturales no son de ninguna importancia en Sahaja Yoga. Porque ahora sois gurus y como tales podéis vivir en cualquier parte, comer cualquier cosa, a cualquier hora o al menos así debería ser.

También he visto que hay personas con mucha ansiedad por la comida. Tan pronto se sirve el plato… desaparece el contenido. Recuerdo una ocasión en la que sirvieron la comida y enseguida retiraron los platos, les dije: “Pero si apenas he comenzado a comer”. “¡Oh, Madre!, ¿aún no has comido?”, dijeron. “Ni siquiera lo he probado”, añadí.

El deseo por la comida es uno de los instintos más bajos o groseros del ser humano. A un guru no le perturba ni lo que come ni cuánto come; tampoco le perturba no comer nada en absoluto. Esto se consigue destruyendo o matando al ego. La gente enseguida se siente herida cuando se le sirve un poco más tarde que a otros. Todas estas cosas absurdas las he visto en Sahaja Yoga; y en este caso se trata del deseo más grosero y mundano. No deberíais desear nada con ansiedad, si queréis llegar a ser un verdadero guru.

Afortunadamente otros problemas se han solucionado, como las drogas, la bebida, etc. Esto es una bendición, porque si hubiera tenido que empezar desde ese nivel, no sé desde que profundidades habría tenido que elevaros. Pero, aun así no es fácil conseguir que vuestra vida sea hermosa, capaz de atraer la atención de todo el mundo: teniendo en cuenta vuestra manera de hablar, vuestro comportamiento, vuestro afecto por los demás. Y en este punto he de repetiros que el gurupada (o estado de Guru) solo se consigue a través del amor que podáis albergar en vuestro interior.

Supongamos que se requieren diez personas para una obra de teatro, y se seleccionan de un mismo país o de un mismo grupo. Entonces no tiene encanto, no es divertido. Si para formar un grupo musical se eligen miembros de una misma casta, religión o escuela, se demuestra que aún no se está en el nivel en el que deberíamos estar. Un verdadero guru admira cualquier cultura, cualquier tipo de belleza y esto ha de manifestarse en nuestra vida diaria. Nunca deberíamos despreciar a nadie por su raza, su clase social o algo semejante. Todo esto lo han llevado a la práctica los gurus y profetas que vivieron en el pasado. Tukarama dijo: “¡Oh, Dios mío!, gracias por haberme hecho pertenecer a la casta Siddhu”. Aunque en realidad era de una casta diferente.

Ninguno de nosotros deberíamos tener en mente nuestro lugar o condición de nacimiento, ni el orgullo que podamos sentir por nuestra personalidad o por la fama que tengamos. Ni siquiera se debería apreciar quién es una persona espiritual y quién no. Hay personas que, por el hecho de dedicarse a la espiritualidad, se hacen muy orgullosas.

Cuando estuve en EE.UU. vi a muchos rusos; habían ido a vivir allí. Me quedé asombrada al ver lo distintos que son; ni siquiera alzan la mirada hacia mí, y tienen una gran profundidad. Había muchísimas vibraciones. Creo que la razón de esto es que han conocido dos extremos: la opresión del comunismo y el libertinaje de América. Y han optado por profundizar en su Ser. Tienen mucha fuerza y están muy unidos.

Lo curioso es que les conocí allí, no en Rusia. Ahora bien, ¿por qué son tan especiales? Por el hecho de no tener religión alguna en sus mentes. Para ellos, todas las religiones son iguales, y además nunca formaron parte de ninguna.

Un guru, por tanto, no puede pertenecer a ninguna religión, porque todas ellas son algo creado por el hombre. De hecho, han supuesto un gran problema en el mundo entero, la gente lucha y muere a causa de la religión, ¿cómo puede tratarse entonces de algo divino? Así que, no os involucréis en ningún asunto religioso. He visto que si un sahaja yogui es cristiano, su mujer también, y se les puede distinguir fácilmente; lo mismo ocurre si es judío, enseguida lo veis. Entonces, ¿de qué sirve entrar en Sahaja Yoga?

Si interiorizáis vuestra atención y os observáis, veréis cuál es vuestro problema y por qué todavía no sois un guru. El éxito de un guru reside en que nunca se preocupa del tiempo. Para él cada minuto o instante es sagrado. No le preocupa si alguien llega tarde o no. No es esclavo del reloj, de nuevo algo creado por el hombre, y que no existía hace trescientos años. Por tanto, la primera cualidad de un guru es que está más allá del tiempo: KALA ATIT.

La segunda cualidad se conoce como GUNA ATIT: es decir, está más allá del lado izquierdo, derecho y del centro. Reside más allá de las tres Gunas, y desde allí lo observa todo bajo la Luz divina. Tanto si le ocurre algo bueno como algo malo, deduce que es deseo del Divino que las cosas sean así. Deja todo en manos de la Luz divina. Él está más allá de las tres Gunas.

Una persona del lado derecho, egoísta, enseguida dice: “¿cómo es que esto que quería tanto no ha funcionado?”…, otra del lado izquierdo con facilidad llorará, se quejará diciendo: “esto no me debería haber pasado… etc.”. Incluso en el centro uno puede decir: “vaya, mis vibraciones no deben de estar muy bien, ¿cómo no me he dado cuenta de aquello?… etc.”

Sin embargo, un verdadero Guru mira y observa todo como si se tratase de una obra de teatro: “si tal cosa tenía que pasar ha pasado y ya está”. ¿Qué se obtiene de todo lo que ocurre? Una lección: que algo no estuvo bien o que no era adecuado, eso es todo. Y no deberíamos seguir dándole vueltas en la cabeza. Uno aprende algo nuevo y no se preocupa de nada más. Un guru vive más allá de las tres gunas, come, duerme y vive en cualquier parte, no le importa si va en coche o en una carreta, si le ofrecen una guirnalda o una sola flor. Nada puede perturbar su personalidad. Le da lo mismo recibir un regalo sencillo, que no recibir nada.

La cuestión es que él no se juzga a sí mismo a través de los ojos de los demás, sino a través de sus propios ojos. Él ve el gozo que fluye en su interior. ¿Qué necesidad hay de ser meticuloso con nada? ¿Qué puede ser tan especial que merezca la pena perseguir con ansiedad? Todo funciona en el momento adecuado, y si no, ¿qué más da? Pensad en ello.

En Sahaja Yoga, un guru debe suponer una fuerza que genere unión. He visto que existen dos tipos de gente: uno se dedica a romper relaciones, les resulta muy fácil, no dejan de quejarse. Y el otro lo componen aquellos que tienen el poder de unir a la gente, lo hacen con tal dulzura que consiguen una gran cercanía entre las personas. Y no porque perdonen más cosas que otros, es simplemente algo espontáneo.

En EE.UU. había muy pocas personas al principio. Gastaron cincuenta mil dólares y solo consiguieron cincuenta yoguis; o sea mil dólares por cada uno, lo cual es un porcentaje desastroso. Pero no debemos perder la esperanza porque allí hay muchos buscadores, aunque ahora estén perdidos. Pensé que quizá era necesario para ellos pasar por toda la estupidez por la que han pasado y que después se darían cuenta de lo que es verdaderamente importante. Y efectivamente, así ha sido, pues a mi último programa acudieron unas cuatro mil personas, algo que jamás ocurrió en el pasado. También me dijeron que nadie ha tenido nunca una audiencia tan numerosa. Muchos no continuaron, pero recibieron la Realización. Creo que, gradualmente, también en EE.UU. todo funcionará. Los sahaja yoguis no deberían preocuparse solo por sus casas, etc.; deberían hacer un gran esfuerzo por llevar Sahaja Yoga a más personas. Aquellos que se lo puedan permitir deberían ir a EE.UU. a dar un programa; quizá les impresione ver a un extranjero haciendo esto.

Hay muchísimos gurus falsos, y es sorprendente que a pesar del sufrimiento y pérdidas económicas que provocan, la gente los acepte sin más. Así que, definitivamente, sus mentes tienen un serio problema, pues no comprenden lo que deben esperar de un guru.

Yo he escrito un libro y espero que les llegue; no obstante, también vosotros deberíais escribir y publicar vuestras experiencias; puede que les ayude a abrir los ojos. Cualquier cosa que escribáis debería reflejar vuestras cualidades como sahaja yoguis, cómo sois en vuestro interior. La gente que lo lea no debería sentirse ni herida ni tampoco inferior a vosotros. Decid las cosas de manera que corrijan y ayuden a los demás. Para un guru es importante no tener falsas ideas de sí mismo. Puede que sea rico o pobre, pero no debería ser consciente de ello. Por ejemplo, Kabir era un tejedor, Shardas un zapatero (trabajo que pertenece a una casta muy baja), pero escribió una poesía preciosa. Namadeva fue sastre. Pensad en ello, todos escribieron cosas muy hermosas con gran poesía. ¿Cómo lo consiguieron? Les fue posible porque entraron en el reino de la espiritualidad.

Sé que vosotros también habéis escrito cosas bonitas, pero algunos de los que habéis hecho poesías habéis resultado ser bastante obstinados y egoístas. Esto me resultó difícil de entender. ¿Cómo se puede escribir algo tan bonito y tener tanto ego al mismo tiempo? Por tanto, solo Dios sabe de dónde procede esa poesía.

Lo más importante es que cuando la gente os vea, sienta, por vuestra personalidad, que verdaderamente está frente a un guru. Sabéis muy bien que no tenéis que abandonar a vuestra familia, ni nada parecido. Pero sí que debéis libraros, completamente, de vuestro ego. También debéis abandonar el ego colectivamente. A nivel individual la gente es muy egoísta, muy secretamente guarda el ego en su interior pero, a veces, parece como si se tratase de una enfermedad sutil absurda y sin sentido.

En este día del Guru Puja, he de deciros que debemos trabajar duro, muy duro. Lo más importante es cuánto de vuestra vida y de vuestro tiempo habéis dedicado a Sahaja Yoga. Solo si tenéis esto en cuenta, alcanzaréis el estado de Guru. Miradme a mí, soy ama de casa, tengo familia, pero a pesar de ello, estoy pensando constantemente en los sahaja yoguis, en Sahaja Yoga, y en la emancipación del mundo entero. Esta debería ser también vuestra visión, algo que abarcará mucho más que vuestro trabajo, escuela, universidad…, etc. Y llegaréis a conseguirla trabajando a fondo en cualquier circunstancia o problema. Cuando desarrolláis una personalidad capaz de llevar esto a cabo, os sorprenderéis al ver a cuánta gente podéis ayudar.

Sé que aquí hay muchos sahaja yoguis dignos de ser alabados y les quiero mucho, igual que ellos a mí; pero ahora que vais a ser gurus, debéis tener mucho cuidado precisamente de no pensar que ya lo sois. Porque tan pronto como lo hagáis, el ego subirá de nuevo a flote.

Si sois capaces de desarrollar sentimientos tan humildes como “yo no soy nada; solo una pequeña ola en el corazón de mi Madre”, entonces todos vuestros problemas se podrán solucionar y todo funcionará, porque vuestra atención y vuestro comportamiento impresionará a los demás. Esto es lo único que hará funcionar Sahaja Yoga, nada más. Al fin y al cabo sois vosotros los que tenéis que extenderlo.

Se podrían decir muchas cosas de cómo llegar a ser un buen Guru etc….., pero creo que hablaremos de ello en el próximo Guru Puja.

Muchas gracias