Puja de pascua

Istanbul (Turkey)

1998-04-19 Easter Puja Talk, Istanbul, Turkey, 50' Download subtitles: EN,JA,PT,TR,ZH-HANS,ZH-HANTView subtitles:
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Puja de semana Santa

Estambul, Turquía, 19 de Abril de 1998

Hoy vamos a celebrar la resurrección de Cristo. De hecho, este fue el gran mensaje de su vida y no la crucifixión. A cualquiera se le puede crucificar o asesinar. Sin embargo, el cuerpo muerto de Cristo resucitó. Es decir, la misma muerte murió, Él pasó por encima de ella. Esto es un milagro para los seres humanos, pero no para Cristo, porque Él era una persona divina. Él era Shri Ganesha, el Omkara; podía caminar sobre el agua, la gravedad no le afectaba. Resucitó porque la muerte no tenía ningún efecto sobre Él.

Esta personalidad tan especial fue creada para que los seres humanos reconocieran la divinidad, pero no sólo no le reconocieron, sino que además, le mataron de una forma muy brutal. Sin embargo, todavía hoy se sigue pensando que la cruz es algo grande porque Cristo fue crucificado. El hecho de respetar la cruz, es una idea muy cruel de los seres humanos. ¿Qué es lo que muestra? Que a la gente le gusta la crueldad con la que se le trató, y eligen la cruz como símbolo de su muerte, de las atrocidades que se cometieron contra Él, y de la tortura a la que fue sometido con la crucifixión. Fueron tiempos muy tristes. Pero cuando resucitó, se inició la etapa más hermosa, gozosa y auspiciosa.

La resurrección de Cristo es muy simbólica para Sahaja Yoga. Si Cristo pudo resucitar, entonces los seres humanos también pueden hacerlo, porque El vino a esta tierra como humano, pero con todos los poderes. Creó el camino de la resurrección para nosotros, y este es precisamente el sendero que nosotros estamos siguiendo en Sahaja Yoga. Aunque lo más especial es la apertura de Agnya chacra. De esto se ha hablado en todas las escrituras sagradas. Se ha dicho que es la puerta dorada que nadie puede cruzar por lo estrecha que es. Pero Cristo lo hizo y gracias a ello vosotros podéis abrir vuestro Agnya; sin hacer esto previamente, es imposible acceder al Sahasrara.

En vuestro caso, todo este proceso ha podido llevarse a cabo con mucha facilidad sólo por el hecho de que Cristo pasara por toda aquella tortura y crueldad y se elevara por encima de ello. Le debemos muchísimo más de lo que las palabras pudieran expresar. Él fue el primero en decir a la gente “buscad y encontraréis”, también dijo “tenéis que llamar a la puerta”. Y esto es exactamente lo que ha ocurrido con vosotros, que habéis ascendido hasta el Agnya, y lo habéis cruzado. Aunque, debido a vuestras ideas, vuestros condicionamientos, planes de futuro y demás, teníais nubes muy grandes cubriendo este chacra. Los pensamientos lo cubrían por completo y no podríais haberlo atravesado nunca, sin embargo, lo hicisteis y además, sin daros cuenta.

Por tanto, en primer lugar, deberíais estar tremendamente agradecidos a Cristo por haber abierto el Agnya Chacra sólo por vosotros. Para Él, toda la tortura y brutalidad que recibió, no significaron nada, porque el propósito de su advenimiento, de su encarnación, fue la apertura del Agnya chacra.

No obstante, veréis que, a pesar de que vuestro Agnya ha sido abierto, y lo habéis podido cruzar, la gente en Sahaja yoga, aún sigue teniendo problemas en este chacra. Ahora bien, ¿cómo podríamos ver qué nos ocurre, a través de la introspección? Por ejemplo, cuando entráis en Sahaja yoga, creéis que sois responsables de esto, de aquello, de los sahaja yoguis… y empezáis a comportaros de una forma impropia de un sahaja yogui. Me quedo admirada al ver la seguridad que tiene en sí misma la gente que se toma las cosas así, que alardea de su “responsabilidad”. Esto no es fruto de la era moderna, es algo que siempre ha estado en la naturaleza humana, antes de Sahaja yoga y también en Sahaja yoga. La gente tiende a dominar a los demás alardeando de lo responsables que son. Pero Sahaja yoga no es tan simple como vosotros creéis, porque hay muchas tentaciones.

Si alguien es nombrado líder, se siente a cargo de toda la situación, y le tienta la avaricia del “poder”. Comienza a dominar a todo el mundo y no deja de alardear. De esta forma genera una atmósfera de miedo. He visto que lo primero que hacen es decir, falsamente, que “Madre ha dicho esto, es idea de Madre”, cuando a lo mejor yo no tengo relación alguna con esa persona. No deja de decir cosas así, y asusta a la gente. También puede intentar atemorizaros diciendo “se lo diré a Madre, y recibirás su castigo”. Es sorprendente oír a esta gente, porque yo jamás he dicho que vaya a castigar a nadie o que vaya a echar a alguien de Sahaja yoga. Este hombre, que puede ser o no líder, que puede no ser nadie en Sahaja yoga, desarrolla una manera de hablar nada propia de un sahaja yogui. Y aún va más allá. Se describe a sí mismo como alguien muy especial, como alguien elegido especialmente para ascender muy alto. Y cuando oigo todas estas cosas, me pregunto cómo la gente puede llegar a engañarse tanto y a comportarse de esta manera.

La cualidad primera y más importante en Sahaja yoga es la humildad. Si no sois una persona humilde no podéis ser un sahaja yogui. Aquel que se dedique a dar órdenes, a hablar como Hitler, a intentar controlar a los demás diciendo que él es muy responsable, sólo estará demostrando que no ha conseguido crecer nada en Sahaja yoga.

En primer lugar, debemos llegar a sentir gozo siendo humildes. He visto que hay personas que siempre buscan sentarse los primeros, de forma que se les pueda ver bien. Cuando los veo, sé que se trata de gente que sólo busca alardear, se creen muy especiales; por eso se sientan ahí. Pero ellos son los que pierden, de hecho, no son nada felices. Por eso se dedican a dominar.

El problema es que la gente que es humilde, sencilla, honesta y que busca verdaderamente la verdad, se ve oprimida por este tipo de personas que solo buscan alardear, esclavizar a los demás. Algunas personas han llevado esto tan lejos, que se ha llegado a dar el caso de un grupo en el que nadie podía mover un dedo sin el permiso del líder. Hacían un tremendo esfuerzo por agradar a una persona tan irracional.

Lo primero que os he de decir respecto a esto es que Sahaja yoga expresa el amor de una Madre. Madre nunca domina a nadie, no puede, porque Ella es sólo amor. En cuanto ve un problema, lo absorbe. A veces tiene que hacer un esfuerzo, o representar un pequeño drama, para mostrar que está enfadada. Le es imposible estar enojada con alguien. El amor en Ella no deja de fluir. Y este amor no sólo le cubre a Ella por completo, sino que a vosotros también. Por eso sois capaces de entender Sahaja yoga. Lo que un ser humano necesita no es otra cosa que amor y compasión, pero de una naturaleza muy pura.

Observad la vida de Cristo; Él sintió compasión por aquellos que le crucificaron. Le dijo a su Padre “Perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Veía que la ceguera de toda aquella gente podía encolerizar a su Padre hasta el punto de destruirlos a todos. Estos sentimientos tan compasivos fluían en El de forma espontánea “no sé qué les va a ocurrir a todas estas personas con lo que me están haciendo”. Pidió a Dios por ellos “perdónales, porque no saben lo que hacen, están ciegos; por favor no les castigues”. ¡Qué amor! ¡Qué compasión!, pensad en ello. ¿Hacemos nosotros algo que se le parezca en nuestra vida?. Cuando alguien nos hace daño o nos hiere, ¿decimos en algún momento “Padre, perdónale, porque no sabe lo que hace”?. Este debería ser el nivel de un sahaja yogui. Funcionaría muy bien; Dios se ocuparía de esas personas, las transformaría, les daría sentido común.

El mensaje de Cristo está lleno de amor, de compasión; amor y compasión de naturaleza muy pura. La forma en la que protegió a María Magdalena es un buen ejemplo de ello. Ella llevaba una vida pecaminosa, que nada tiene que ver con la de un santo. Pero cuando vio que la iban a apedrear, cogió El mismo una piedra y dijo “aquel que esté libre de pecado que me lance a mí la primera piedra”. Y nadie se atrevió, porque tuvieron que afrontar la verdad.

Cuando dominamos a los demás, sentimos un tipo de gozo muy cruel. Gozo que para mí es incomprensible, pero la gente alardea de ello, alardea de tener poder. Esto ha venido ocurriendo durante muchos siglos con muchos emperadores y reyes déspotas. Pero con los sahaja yoguis, todo esto debería ser justo al revés. Vosotros debéis gobernar el mundo con paz y amor. No tenéis que alardear de nada. Así es como Sahaja yoga se extenderá con mayor velocidad. Pensad en qué es lo que necesita el mundo. Sólo necesita amor y afecto.

Aquellos que todavía están perdidos en la ignorancia respecto a la vida, y están muy ocupados causando problemas a los demás, molestando a los demás, perturbando la colectividad, tendrán que volver de nuevo a la vida normal y corriente. A veces se comportan de forma muy poco normal, no es fácil comprender por qué se comportan como gente que está loca. También es muy difícil decirle a la persona en cuestión “estás loca o loco”. Y al mismo tiempo, también es muy difícil convivir con una persona así, que se siente tan llena de poder. He visto que esto ocurre con muchos sahaja yoguis. Empiezan a pensar que tienen muchos poderes, que pueden hacer todo lo que quieran, que pueden decir cualquier cosa a quienes ellos quieran, confundir a todo el mundo. Pero en Sahaja yoga, no tenéis que confundir a nadie, sino expresar vuestro amor con toda claridad. Y esto no significa tener ningún gesto en particular, o que ocurra algo concreto, se trata de sentir una unidad interior de unos con otros.

A veces veo tanta comprensión entre los sahaja yoguis… tanto amor…; veo como disfrutan del amor de otras personas. Cuando veo esto me siento inmensamente feliz, llena de gozo. Siento que están disfrutando de lo que yo quería que disfrutaran. Y os sorprenderá oírlo, pero lo más gozoso de este mundo es el amor que uno es capaz de dar a los demás. Puede que uno no reciba nada, pero cuando dais amor sentís muchísimo gozo.

La forma en la que deberíais expresaros, es un arte que tendríais que aprender. Cómo agradar a los demás, cómo hacerles felices. Ya os he contado la historia de un santo que vivía en Gaganbabhara, una colina. No podía caminar, debido a las vibraciones había perdido sus piernas o algo así. Solía recorrer los alrededores montado sobre un tigre. Había un gran afecto entre el tigre y su amo. Este hombre solía decir a todo el mundo “pero ¿qué haces aquí?. Madre ha venido, ve a postrarte ante Ella”. No sé por qué se preocupaba tanto. Le dije a los sahaja yoguis que quería ir a verlo. Todos estos Gurus tienen por norma no moverse de donde viven, yo soy justo al revés, nunca he permanecido mucho tiempo en ningún lugar. Me preguntaron ¿podrás ir hasta allí? y les contesté ¿por qué no?. Los sahaja yoguis me dijeron, “Madre, tú nunca has ido a lugares así, ¿por qué quieres ir ahora allí?” “Ved las vibraciones, son muy fuertes”.

Cuando llegamos al lugar, este hombre estaba muy enfadado con la lluvia. Se suponía que podía detenerla. Pero, es sorprendente que, justo cuando yo estaba subiendo la colina, él no pudiera controlarla y yo me empapara. Estaba muy enfadado, sentado sobre una piedra. Cuando llegué, no le dije nada, entré en la cueva y me senté en un sitio que él había preparado para mí. Luego entró, se postró ante mí y se sentó. Aún seguía enfadado; no podía entender por qué no había podido detener la lluvia. Me preguntó “¿por qué no me has permitido pararla? Al fin y al cabo venías a verme desde muy lejos; la lluvia debería haberse portado adecuadamente, y yo no pude hacer nada. ¿Qué lección tenía que aprender?”. Yo sólo sonreí, le dije “tu eres un asceta, un sanyasi, y yo soy tu Madre. Se supone que uno no debe aceptar nada de un asceta, ni siquiera la Madre, pero sé que tienes un hermoso sari para mí, así que tuve que empaparme para poder aceptarlo”. La dulzura con la que se lo expliqué le derritió por completo. Dijo “necesitamos una Madre en este mundo; la Madre es muy necesaria. Nosotros no podemos solucionar las cosas, porque o bien nos enfadamos rápidamente, o bien queremos desaparecer, no queremos vivir con esta horrible gente tan amoral.”

Este es el verdadero problema de hoy día, por eso encontráis tan pocas personas espirituales en el mundo. Porque además reciben todo tipo de torturas, maltratos…, finalmente desean morir cuanto antes. Ganeshwara, por ejemplo, una personalidad tan especial, poeta, escritor, a la edad de 23 años entró en samadhi, cerró la puerta de su cueva y murió. Debía estar muy harto de la ignorancia de la gente, de todo lo que le rodeaba, por eso lo hizo. Fijaros, una persona como Ganeshwara, que era la encarnación de Kartikeya, tuvo que retirarse y morir, porque no podía soportar cómo torturaban a todos los santos. A él le torturaron mucho diciendo que era hijo de un sanyasi, lo que equivalía a decir que era despreciable por ser hijo ilegítimo. Por ello, no merecía ningún respeto. Ni siquiera tenía un par de zapatos y siempre iba descalzo sobre el caluroso suelo de India, igual que su hermano y su hermana, que eran muy buenos estudiantes, así como grandes santos y encarnaciones. Como resultado de todo esto, sólo deseaba desaparecer y lo hizo de una forma muy hermosa; le dijo a sus hermanos que tenía que marcharse, así se libró de ellos; se metió en su cueva y entró en Samadhi.

Cristo también era muy joven cuando le crucificaron. Tenía 33 años. Todo fue planeado por el Divino: tenía que ser crucificado para facilitar el camino a Sahaja Yoga abriendo el Agnya chacra, tenía que sacrificar su vida y morir así, de una forma horrible. Normalmente nadie se comporta así con una persona que está a punto de morir. Por eso, a juzgar por cómo sucedió todo, la gente que se hizo cargo de su crucifixión debían ser demonios. Y no se les puede perdonar, a pesar de que Cristo lo diga.

Él era realmente especial, sólo quería hacer su trabajo: abrir el Agnya chacra. Pero no tenía ningún interés en vivir rodeado de gente estúpida que siguiera torturándole, por eso desapareció marchándose a Kashmir, donde vivió después de su resurrección. Hay muchos relatos que cuentan cómo tuvo lugar su ascensión y su resurrección, es decir, su segundo nacimiento. Vivió feliz junto a su madre en Kashmir y también murió allí. Se dice que allí se encuentra la tumba de nuestro Señor Jesucristo, así como la de su madre María.

Ahora bien, ¿quién ha obtenido verdaderamente algún beneficio de Él, de su vida? ¿Quiénes eran realmente los que querían que muriera?. Lo sabéis muy bien. En cuanto Cristo murió, surgieron personas como Pedro y Pablo, que intentaron aprovecharse de la situación. Es muy triste ver el daño que causaron estas dos personas. Pablo no era más que un organizador, un principiante. Era burócrata y deseaba alcanzar una gran posición social. Mintió cuando dijo que, de camino a Damasco, vio una cruz muy grande. De acuerdo a Sahaja Yoga, esta es una señal del Supraconsciente, y no del espíritu. A partir de ahí, empezó a hacer un trabajo personal escribiendo muchas cosas, que si las leéis, os daréis cuenta de que no era un sahaja yogui, sino un organizador nato. Tenía la personalidad de un burócrata, y escribía sobre cómo deberíamos administrarnos, cómo deberíamos tratar con distintos tipos de gente. Él venía a representar algo así como el “departamento de administración” de los cristianos. Así es como, al final, todos sus seguidores también desarrollaron su arquetipo de “secretarios”. Lo que significa que todo tiene su momento preciso, uno tiene que vestirse así, sentarse asá, hablar de una forma determinada. Incluso, hoy día, las naciones consideradas cristianas, mantienen todo este protocolo de una manera muy oficial. No se comprende por qué son tan rígidos, tan “oficiales”. Es decir, son lo opuesto a lo que Cristo dijo. Además, las naciones cristianas han sido las más arrogantes y agresivas del mundo entero. Siempre se han creído con derecho a ocupar cualquier tierra que vieran e imponer allí sus propias reglas e ideas. Todo esto ha ocurrido en India, donde, incluso hoy, si vais a lugares como el Punjab, veréis que la gente aún vive como los gnósticos, como gente muy rústica, trabajando durísimo y soportando constantes ataques de aquellos que los tienen completamente dominados y que siempre han querido aprobecharse de ellos. El que gente cristiana se comporte así, es algo ridículo.

Otra cosa absurda que empezaron a hacer era convertir a los demás. En el sur de la India llevaron a cabo una manipulación total de la gente. Allí nunca se ha sabido hacer pan, ni se ha sabido usar el horno que utilizáis vosotros en occidente. De forma que, cuando hicieron grandes panes y los pusieron dentro de un pozo, les dijeron a los indios que era parte de la cabeza de un búfalo o una vaca, y les creyeron. Les dijeron “ este es vuestro fin, pues ya no pertenecéis ni a la religión Hindú, ni a ninguna otra. Por tanto, ahora sois cristianos.” Así es como consiguieron a miles y miles de personas de la clase social más baja. Les interesaba gente así, gente que con toda probabilidad seguiría a los misioneros sin cuestionarse nada, gente sin conocimientos, sin suficiente entendimiento o inteligencia como para darse cuenta de lo que les estaban haciendo. Decidieron ir a por los más pobres, y los consiguieron. Así fundaron su propia raza y religión.

Este es un punto que debéis comprender: la naturaleza dominante de algunas personas hizo que otras aceptasen una religión en particular, aunque ésta predicase fundamentalmente la humildad. Más adelante, la gente a cargo de la Cristiandad, convirtió a sus seguidores en algo francamente absurdo. Así es la naturaleza humana, puede disfrutar de cualquier cosa absurda, de cualquier tipo de crueldad, opresión y, después, es incapaz de abandonar el área o reino en el que han estado dominando.

Las naciones cristianas han ido aún más lejos. Piensan que pueden hacer todo lo que quieran por el hecho de llamarse así mismos cristianos. Han dominado a todo el mundo. Convirtieron a los nativos aborígenes, gente de lo más sencilla. Este era su método: convertir. Y ¿qué necesidad tenían de hacer esto?. La razón era política: en una democracia lo que importa es el número, de ahí su necesidad de “convertir”.

Todo lo que rodea la figura de Cristo, me pone realmente nerviosa. Todos vosotros sois hoy sahaja yoguis. Estáis en un nivel muy superior al de los demás, tenéis todos los poderes. Supongamos que empezáis a comportaros como los cristianos, no sé qué es lo que haríais. Ahora os encontráis en un momento en el que Sahaja Yoga se ha aceptado en muchos países, la gente respeta a los sahaja yoguis, que a su vez tienen buenas posiciones. Sin embargo, puede que, de repente, penetre en vuestra cabeza un deseo de poder e intentéis convertiros en un déspota, así es la naturaleza humana, no la divina. Por ejemplo, en el reino animal, los animales a veces se comportan entre ellos con agresividad, pero les es permitido. Tienen su propio sistema de jerarquías. No se trata de que unos salten sobre otros sin más. Pero en Sahaja Yoga, he visto que a muchas personas se les hace líder y se echa todo a perder. Dominan a todo el mundo. Y si no les hago líderes, no dejan de enviarme cartas insistiéndome “Madre, quiero ser líder, quiero ser líder”. ¿Para qué quieren ser líderes?. Para dominar a los demás. Y en Sahaja Yoga, no está permitido dominar a nadie.

Pero mi función en este momento es hablaros de la hermosa imagen de Cristo venciendo a la muerte. De la misma manera, vosotros debéis dejar que mueran en vosotros todas las ideas absurdas que tenéis, todos los pensamientos negativos, tenéis que superar todas estas cosas . Tenéis que ser vuestro propio Maestro y Guru, lo cual os confortará plenamente, os hará ser felices. Os daréis cuenta de que esto lo conseguiréis más fácilmente dando a los demás, y no esperando conseguir algo de ellos. Es sorprendente la manera en la que Sahaja Yoga os ha enseñado todas estas cosas. Quisiera oír siempre que la gente os considera personas especialmente amables, afectuosas. Esta grandeza en vosotros, proviene de vuestro interior y no del hecho de dominar a nadie o de alardear ante los demás. Cuando la gente os ve, percibe que hay algo especial en vosotros, y esto será lo que haga progresar a Sahaja Yoga. Cristo ha de renacer en vuestro interior, El ha de ser vuestro guía; Él será quien os enseñe cómo comportaros con los demás, cómo ganar su confianza y cómo darles el amor y la paz que ahora fluye en vosotros, con el fin de hacerles personas felices y llenas de gozo.

Este es el mensaje de la resurrección y de la apertura del Sahasrara. Es sorprendente la descripción que hace el Devi Mahatmyan de la formación del huevo que se rompió en dos partes: de una de ellas surgió Cristo y de la otra Shri Ganesha. Aunque, en este caso, a Cristo se le describe como Mahavishnu; posteriormente fue ascendiendo y concediéndonos todas estas cosas hermosas. Es un mensaje muy especial y está escrito con un lenguaje muy bonito.

Ahora, en consciencia sin pensamientos, tenemos que expresar su luz en todos los aspectos de nuestra vida, tenemos que mostrar al mundo, que somos capaces de ello, y que somos seres completos en nuestro interior. No queremos nada de los demás. Lo único que deseamos es dar a otros lo que nosotros hemos conseguido. Esta es la única razón por la que la gente os mira a vosotros y a todos los sahaja yoguis.

Que Dios os bendiga.

Sólo el hecho de pensar en Cristo, hace que me resulte imposible seguir despierta, porque hablar de Él, en estos tiempos modernos es muy difícil. Esto demuestra que la gente nunca comprendió a este gran hombre, a esta gran personalidad; era divino, absolutamente divino. A pesar de ello, siguió el juego de pasar por todo aquel sufrimiento. Es muy doloroso recordar su crucifixión, y cómo murió. Pero el punto principal es que lo hizo por vosotros, y le debéis mucho por ello. Gracias a su trabajo, la kundalini ha podido ser despertada y ha podido cruzar la fontanela. Todo esto habría sido imposible sin el sacrificio de Cristo. También vosotros podríais hacer algún sacrificio. Lo que ha ocurrido es algo muy simbólico, y deberíais estar preparados constantemente a sacrificar cualquier cosa por la emancipación de la humanidad. Este momento es muy, muy sutil; olvidad vuestra búsqueda, todo, lo único importante es que recordéis que habéis sido salvados, que vivís con las bendiciones de los sacrificios de Cristo. Es muy importante.

Que Dios os bendiga.