Guru Puja, Humility & Complete Obedience

Nirmal Temple, Cabella Ligure (Italy)


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Guru Puja

Cabella Ligure, 12-o7-1998

Hoy nos hemos reunido aquí para celebrar el Guru Puja. La palabra Guru significa “aquello que es magnético”. Es decir, alude a una persona que es magnética, que atrae la atención de los buscadores, una persona así, es un Guru. Este término, también tiene el matiz de “peso” o se refiere a una persona que es muy firme, muy profunda, que tiene conocimiento y puede actuar como la Madre Tierra. El poder magnético de la Tierra, se conoce en Sánscrito como “Gurutwakareshwari”, que significa literalmente “ atracción que ejerce la solidez de la Madre Tierra”. De hecho, es el poder de la Madre Tierra el que nos posibilita estar de pié sobre ella, cuando ésta gira a una gran velocidad. Sin él, saldríamos despedidos. A pesar de su velocidad, nos mantenemos en equilibrio, y sólo gracias a su gravedad. Esta gravedad es necesaria en un Guru. Tener gravedad significa que uno tiene un profundo entendimiento de sí mismo y de sus propias responsabilidades.

Un Guru ha de ser muy firme. Sin embargo, en estos tiempos modernos, la gente es muy vulnerable, está agitada constantemente, y se siente perturbada con mucha facilidad. Por muy pequeños detalles, se ven totalmente perturbados. Pierden su tranquilidad en cuanto tratan con alguien que no está muy bien. Esta facilidad a la hora de sentirse uno molesto o perturbado, proviene de las deficiencias en nuestra propia gravedad. Una persona con gravedad, nunca se deprime, tampoco se excita, ni siente un entusiasmo desmedido por nada. Tampoco se siente triste o infeliz. Está en el centro de su rueda.

Ahora bien, es importante que los sahaja yoguis entiendan lo que hay que hacer para llegar a ser un Guru. Muchos se han sentido Gurus y se han comportado de forma muy extraña, con lo que han perdido su verdadera posición de Gurus. Lo más importante para los sahaja yoguis es que hagan introspección, deben observarse a sí mismos. Si una persona está cambiando constantemente debido a la moda, o porque alguien presiona para ello, es decir, por agradar a personas de valores muy bajos, entonces no puede ser un Guru. Uno debe establecerse en sí mismo y en los valores de Sahaja Yoga. Sin introspección nunca sabréis nada; nunca recordaréis lo que habéis hecho mal, ni pensaréis en lo que verdaderamente tenéis que hacer bien. Esto sólo os será posible si continuáis esforzándoos en mejorar.

En primer lugar, todos los grandes santos han venerado a su Guru. Por ejemplo, en India tuvimos a Ganeshwara, que escribió todo un capítulo dedicado al Guru; en inglés, ha sido traducido con el título de El Preceptor. Ha dicho cosas especiales como que uno no debe desafiar a su Guru, porque si lo hace, nunca podrá llegar a ser Guru (quizás externamente, de un modo artificial, es decir, asumiendo el nombre de Guru, sí, pero no en el auténtico sentido de la palabra). En segundo lugar, uno no puede comportarse mal, no se puede ser grosero-a, arrogante, y no se puede mostrar enfado a un Guru. Si esto ocurre, significa que uno todavía no es Guru, que aún se encuentra en un nivel muy bajo, y tiene una personalidad muy precaria. Se dice con mucha claridad, que si alguien habla en contra de otros Gurus verdaderos, tampoco es un Guru.

Sin embargo, debo decir, que todos vosotros tenéis ahora las vibraciones, tenéis conciencia vibratoria, y por eso mismo, sois capaces de saber cómo es cada persona. No necesitáis hablar de cómo creéis que es; es mejor que afrontéis directamente a la persona en cuestión y le digáis cual es su problema; pedidle que lo corrija, que cambie. En Sahaja Yoga, tenemos además algo que otros Gurus no tenían. Estos solían ser muy estrictos. Llevaban siempre un palo en la mano, y lo usaban para caminar, tanto como para pegar a sus discípulos. Les pegaban tanto que, al final, éstos cogían mucho miedo. Os contaré el caso de un Guru que vi hace tiempo: un hombre que estuvo en India, acudió a una sahaja yoguini y le dijo “ mi Guru me ha dicho que va a venir la Adi Shakti y se va hospedar con vosotros, ¿es verdad?”. “Si, es cierto, ¿por qué?”. “Porque mi Guru me ha pedido que le preguntéis si querría venir a nuestro ashram”. “Se lo preguntaré”, contestó ella. Este hombre vino a un programa y vio que yo era una sencilla ama de casa, pensó que no podía ser un Guru. Pero cuando después, di la realización y vio que la kundalini de muchas personas había despertado, se quedó muy sorprendido y vino a postrarse ante mí. Su Guru vivía en Amarnath, un lugar muy famoso y considerado muy espiritual. Y él vivía en un pueblecito llamado Ambarnath. Me preguntó si quería ir a su ashram y le dije “¿por qué no?”. Él contestó “porque los Gurus del pasado nunca acudían a ningún sitio, nunca dejaban su Takya (almohada), es decir, el lugar en el que vivían”. “No importa, yo sí que iré a vuestro ashram”. Durante todo el camino permaneció en silencio. Cuando llegué allí, su Guru se postró ante mí y fue muy respetuoso. Después volvimos a casa y este hombre me dijo “ si no se lo cuentas a mi Guru, te diré que tengo un Agnya horrible, ¿Tu podrías curarme Madre?” “Claro que sí”, le contesté. Volví más tarde a ver otra vez al Guru y le dije “¿ por qué no le curas el Agnya”. “¿Por qué? ¿Por qué debería hacerlo? ¿Quién me lo curó a mí?. Yo lo conseguí por mí mismo. Tuve que hacer introspección y descubrir todo yo solo; me curé a mí mismo. Así que, que trabaje él ahora. Que lo consiga por él mismo. Si no, lo echaré a perder”. Yo me quedé sorprendida con esta respuesta. Me dijo “Tu lo haces porque eres una Madre y no eres más que amor. Pero Yo soy un Guru, y ningún Guru abriría el Agnya de ninguno de sus discípulos”. Le dije “entonces, ¿para qué eres un Guru?”. “Para guiarlos”, me contestó, “Y si tienen mal el Agnya, si su atención no es buena, a mí no me preocupa. Su deber es hacer introspección, descubrir qué les pasa, y subir después por la escalera que yo les brindo. Por eso, yo, como Guru, sólo puedo ofrecerles la escalera para que suban. Pero son ellos los que deben trabajar duro, los que deben hacer introspección, los que deben corregirse. ¿Por qué iba a ayudarles hasta el punto de abriles el Agnya?”. “Vale, pues permíteme que yo sí que abra su Agnya, si no te importa”, le contesté. “Tu eres una Madre, haz lo que quieras, no me importa. Pero haciendo eso lo echarás a perder. Deja que todo lo haga por sí mismo o le arruinarás como buscador”, me dijo. Añadí “claro, y luego no servirá para nada, como tú, que eres incapaz de abrir el Agnya de nadie”. “Sí, sí, pero cualquier posición que yo haya alcanzado, es permanente”. Finalmente, abrí su Agnya. Durante el viaje, este hombre me dijo que su Guru llegó a atarle los pies y ponerle boca abajo en un pozo, sumergiéndole en el agua hasta diez veces. Le pregunté “ y ¿ cómo es que te hizo algo así?”. Me dijo “ todo fue porque me encontró fumando un cigarro”. Le dije directamente a este Guru “¿ por qué haces este tipo de cosas a tus discípulos?”. Y me contestó “ si no soy así con ellos nunca ascenderán, ni crecerán. Porque cuanto más se les perdona, peor se comportan. Si les perdonara, abandonarían totalmente su deseo de cambiar. Por eso, uno tiene que ser muy estricto con ellos. Así que, por favor, no los eches a perder, ni los mimes todo el tiempo.”

Yo estaba sorprendida al máximo, no entendía cómo podía decir esas cosas. Me dijo “Madre, si les das todo gratis y con tanta facilidad, nunca valorarán su auto-estima, ni su realización”. “Eso no es así”, le contesté, “ hay que darles una oportunidad, hay que permitirles crecer y llegar a ser algo nuevo. Como la Madre Tierra, que hace brotar las semillas, luego crecen los árboles; ella les proporciona los frutos y hace que maduren.” “Pero ellos no son árboles” añadió, “son seres humanos, y también son libres de convertirse en diablos”. “Bueno, si son diablos, yo también puedo hacerme cargo de ellos. Sólo observa cómo puedo manejar la situación con ellos. Y si son demonios, seguirán siéndolo en cualquier caso, no se les puede cambiar”. Estuvo argumentando conmigo bastante, y cuando vio a los sahaja yoguis, les preguntó “¿ cuantos de vosotros estáis dispuestos a dar la vida por Mataji?, ¿sabéis realmente lo que Ella os ha dado?”. Contestaron que sí. Vinieron a decirme “Madre, nos ha pedido que diésemos la vida por ti”. “No es necesario”, les dije. Quizás él sí que se lo pedía a sus discípulos.

He conocido a muchos Gurus así. Eran sumamente estrictos y exigían una total obediencia, humildad y entrega. No se toleraba ni una sóla palabra en contra del Guru; tampoco se le podía contestar, ni mostrar ningún mal humor. He visto personas que también son así, y he dejado de hablar con ellas. Si quieren mejorar, pueden hacerlo, y si no quieren, no se les puede forzar. Ahora bien, según este Guru, los discípulos deberían tener tanto miedo que se vieran obligados a comportarse bien.

Tenemos muchas expectativas de un Guru: el puede ser vuestro padre, vuestra madre, un amigo-a… Es una persona muy pura que sólo se preocupa por vuestro ascenso, por cuidaros, por guiaros, por protegeros y por acercaros a la espiritualidad.Así es como debe funcionar un Guru. Sin embargo, lo que se espera de un discípulo es aún más. Un discípulo debería ser una persona muy pura. Debería tener un deseo muy puro de llegar a ser una persona espiritual. Si no tiene este deseo, pero sí muchos otros, entonces es una persona que no sirve para nada. Algunas personas que vienen a Sahaja Yoga, buscan tener fama, ser como grandes maestros en todo, dominar a todo el mundo; pero no se trata de eso. Hay otros que buscan maneras de conseguir dinero en Sahaja Yoga, lo cual, no sólo está muy mal, sino que es de un nivel muy bajo. Otros vienen para hacer política, hablan y hablan en todas partes, y esto no os va a aportar nada en vuestro ascenso. Habéis venido aquí con un solo propósito: llevar una vida muy espiritual y transformaros en Gurus.

El tema de la política es muy común. La gente busca conseguir el papel de líder, o intenta mantener la posición a toda costa. No hay necesidad de ello. Si uno es líder porque es un gran maestro, lo seguirá siendo. Nadie puede influír en esto, nadie puede quitaros el puesto. Por tanto no deberíais temer por ello. En Sahaja Yoga, tener miedo por algo no tiene sentido. Lo único que sí es necesario, es hacer introspección. Intentad ver qué habéis estado haciendo hasta ahora. ¿Sois una persona humilde? ¿Haceis todo lo que se os dice que hagáis?. Supongamos que le digo a alguien que vaya a un lugar en particular. Puede que no vaya, y me dará cualquier excusa. Pero eso no está bien, porque si se os pide que vayáis a algún sitio, debe haber alguna razón para ello, y deberíais ir. Tenéis que obedecer, ser obedientes, si no, no podréis ser Gurus. Pues si vosotros no obedecéis, ¿cómo os van a obedecer los demás?.

Esta obediencia no es por capricho o porque el Guru vaya a ganar algo con ello. Es sólo por vuestro bien, por vuestra propia disciplina, y por vuestro ascenso. Si aceptáis este punto de vista, lo que ocurre es que comenzáis a adquirir todas las cualidades de un Guru. En primer lugar, un Guru no puede ser una persona caprichosa “me gusta esta casa, aquello también…así yo no puedo,etc…”. Una persona que no sepa desapegarse de estas actitudes o hábitos, no puede llegar a ser Guru. ¿Cómo va a ascender?. Tenéis que intentar desapegaros de todas estas ideas. Hay hábitos que os hacen miserables a vosotros más que a los demás. Un Guru debe estar totalmente libre de estas cosas.

Una de las cosas más importantes, es que un Guru debe estar más allá del tiempo. No debe preocuparse por el tiempo. He visto en muchas ocasiones, que algunas personas, cuando tienen que ir al aeropuerto, de repente, se ponen muy nerviosas, algo entra dentro de su cuerpo literalmente. Y aunque sea yo la que se vaya, es decir, la que viaje, todos los demás están bajo un stress total. ¿Por qué?. La que se va soy yo, y no vosotros. Lo mismo ocurre cuando le dices a alguien que tienes que ir a una función, o a una fiesta de felicitación o inauguración, todos se ponen como locos, muy nerviosos. Esto es una enfermedad de los tiempos modernos, antes no ocurría. Empiezan a pensar que llegas tarde, se disgustan por nada. Si continuáis preocupándoos así, no podréis ir más allá del tiempo. Cuando superáis la barrera del tiempo, pasáis a controlar el tiempo vosotros mismos. El tiempo simplemente os acompaña a dondequiera que vayáis. Os daré un ejemplo: Una niña muy pequeña de Cabella, se cayó y se rompió un brazo. Yo estaba a punto de marcharme a Estados Unidos, de hecho, ya había salido de mi habitación, cuando ví a la niña. Dije “curaré a la niña primero”. “Pero Madre, vas a perder el avión”, me dijeron. “Olvídalo”, contesté. Estuve curando a la niña, y cuando ya estaba bastante bien, después de una media hora, me marché al aeropuerto. Cuando llegamos allí, supimos que mi avión tenía alguna avería. Su destino era Nueva York. Me dijeron que con el mismo ticket, podía volar a Washington. Me gustó mucho la idea y cogí ese avión. El aeropuerto de Washington está muy bien, porque no hay problemas de aduana, ni largas colas para todo. No se porqué todo el mundo viaja vía Nueva York. Deberían cambiar de ruta. Al llegar, me di cuenta de que había sido una gran suerte no haber tenido que coger el vuelo anterior.

Todo termina funcionando así de bien. Siempre ocurre lo que es mejor para vosotros. Os podría contar muchas experiencias que he tenido respecto a esto. Preocuparse por el tiempo, es un quebradero de cabeza. Si dejáis todo al poder divino, y creéis en él, sabréis que todo lo que os ocurre es por vuestro bién. Y si algo no es como vosotros esperábais, debéis saber que, en ese momento, se os está poniendo a prueba. Tenéis que aceptar, debéis aprender a aceptar, porque os habéis hecho una idea o imagen de vosotros mismos como alguien muy especial y quizás no lo seáis; y habéis construído ideas en vuestro interior de lo que es realmente importante, que a su vez, son erróneas.

Lo más importante que debéis conseguir es el desapego, con él llegaréis a estar más allá de las tres Gunas (Gunatit). Como sabéis, tenemos tres Gunas. Una de ellas es Satya Guna, esta es la mejor. Después tenemos el lado izquierdo y el derecho: o bien sois una persona del lado derecho, o bien del lado izquierdo. Pero estas dos Gunas no son importantes. Si sois una persona del lado derecho, sois hiperactivas, esta hiperactividad os produce fatiga y muchas otras enfermedades que ya habéis conocido. Entonces tenéis que dedicaros a curar el lado derecho. Una persona de estas características está siempre acelerada, no puede sentarse relajadamente ni siquiera dos minutos. Está constantemente dando “brincos” de un sitio a otro, y esto le genera problemas a ella misma y a su familia.Así es un rajo-guni, es decir, alguien del lado derecho.

Una persona del lado izquierdo, un tamo-guni, tiene miedo de la oscuridad. Tamo significa oscuridad. Le tiene miedo a todo. Pero, a su vez, se convierte en una persona retorcida. Siempre genera problemas a la gente de una manera muy “siniestra”. No abiertamente. Así como la persona del lado derecho es abiertamente un Hitler, éste segundo tipo, el tamo-guni, causa muchos problemas sin dejarse notar. Un rajo-guni, tiene su propia opinión respecto a todo, y además intenta forzarla sobre todo el mundo, sin embargo, si observáis su vida personal, veréis que está sumido en una miseria total. No puede llevarse bien con nadie, no tiene continuidad con nadie, y hay una gran distancia entre él mismo, su Espíritu y su Ser.

Los tamo-gunis siempre terminan con todo tipo de enfermedades. Aunque la gente del lado derecho también se pone enferma. Lo único es que, la gente del lado izquierdo contrae enfermedades psicosomáticas, que son muy peligrosas e incurables a manos de los médicos. La única solución para ellos es venir a Sahaja Yoga. No obstante, una vez dentro de Sahaja Yoga seguís yendo del lado izquierdo al derecho constantemente. Y pienso que es porque no mantenéis una buena actitud ante la vida, por eso os véis atrapados una y otra vez por estas gunas, y os movéis como péndulos de un lado a otro. Tenéis que ser personas firmes, y para ello es necesario que meditéis. Yo sé enseguida quién está meditando y quién no. Vosotros mismos llegaréis a daros cuenta de quién medita realmente. Es cuestión de unos diez o quince minutos por la mañana y por la noche. Así, conseguiréis vuestro equilibrio, desarrollaréis vuestra tenacidad y vuestro cuerpo logrará soportar muchas cosas absurdas. No os quedarán deseos del tipo “qué voy a comer hoy, a qué hora voy a comer, a quién tengo que agradar…”. Desarrolláis una personalidad tan agradable, que todo el mundo se siente muy bien, y comprenden precisamente, que tienen que llegar a ser como vosotros. Os convertís en un modelo para la gente que os observa, así empiezan a seguiros, es decir, os convertís en Gurus.

Así es como os libráis de los condicionamientos del lado derecho y del lado izquierdo. Los satwa-gunis son aquellos que creen en la virtud. Pero al practicarla vierten su crítica sobre los que no lo hacen, no dejan de decir cosas contra ellos. No pueden desarrollar una personalidad sociable y se hacen distantes y reservados. Puede que terminen en los Himalayas meditando, se retiran de la sociedad, de sus relaciones y se establecen como Gurus en algún sitio. Hay toda una generación así, pero no son de ninguna utilidad. He estado con algunos de ellos cuando fui a Haridwar(¿?) y les dije “¿qué estáis haciendo aquí en los Himalayas?”, me contestaron “no queremos estar con los seres humanos, son inútiles, no sirven para nada. Haces algo por ellos y lo único que hacen es causarte problemas, no queremos estar con ellos”. “Entonces ¿por qué os habéis hecho Gurus?. Si no podéis tratar con ellos, si no podéis salir de los problemas que os causen sin perder vuestra paz, ¿de qué sirve que seáis Gurus?”, les dije. “Ya hemos tenido bastante”, contestaron. Algunos de ellos tenían unos cien años. Pero yo insistí “ vuestra vida así no sirve de nada; vivís solos en la selva o en cualquier otro sitio”. Me dijeron “ los tigres y las serpientes nos conocen; saben que somos espirituales y no nos molestan, sin embargo los seres humanos no dejan de causarnos problemas. Si bajamos de la colina, nos torturarán o molestarán. Son muy ambiciosos y negativos, tienen muchos problemas, ninguno de ellos ha conseguido un estado un poco más alto.” Me sorprendió que ninguno de ellos quisiera bajar de allí para integrarse con nosotros. Me dijeron “Tú has venido como una Madre, puedes tolerar todo esto e incluso solucionarlo, pero no nosotros.” Tienen muchos poderes, pueden controlar la naturaleza y muchas cosas. Pero piensan que es mucho más fácil controlar a una serpiente que a un ser humano. “Un día se comportan de forma natural y al día siguiente se transforman en algo terrible; es imposible confiar en ellos”. Les dije “hay una manera de corregirles, en primer lugar se les da la realización. Y bajo la luz de su espíritu ellos mismos ven las cosas erróneas que están haciendo. El 99% de las personas sabrán cuales son sus problemas, en dónde están errando. Comenzarán a verse a sí mismos. El Espíritu es como un espejo en el que uno ve su propio reflejo con claridad. Así empezarán a cambiar.”

De hecho, cuando el Espíritu está despierto, apenas se necesita introspección. Cuando se llega a ser un sahaja yogui evolucionado, uno se ve a sí mismo con total claridad. Este es el punto que debéis observar, debéis ver si esto os ha ocurrido a vosotros. Si podéis ver qué problema tenéis, los defectos que tenéis, y podéis desapegaros de todo ello, comprendiendo que estos defectos y malos hábitos os están haciendo descender, entonces podréis libraros de ellos, siempre y cuando tengáis frente a vosotros el espejo de vuestro ser brillando. Cuando su luz llega a vosotros, podéis ver qué problemas tenéis, cual es la dirección equivocada que habéis tomado.

Habéis visto que mucha gente ha cambiado muchas cosas de la noche a la mañana. Han dejado muchas cosas de un nivel muy grosero, sin embargo, otras más sutiles, todavía siguen estando ahí. Lo primero que os ocurre es que empezáis a ver los problemas de la gente de vuestro país. A veces me quedaba sorprendida al ver que los ingleses, cuando recibían la realización, no dejaban de hablarme del resto de los ingleses, los italianos de los italianos, me decían “Madre, ¿qué otra cosa se puede esperar, si al fin y al cabo son italianos?”. Y esto lo decía un italiano. Lo mismo ocurría con los rusos. Enseguida hablaban del resto de los rusos, de los ukranianos. También los indios me sorprendieron haciendo lo mismo, hablando de los problemas del carácter indio. De hecho, yo he llegado a saber muchas cosas de estos países sólo a través de los sahaja yoguis. Y siempre me ha sorprendido ver que cuando hablaban así, veía que no estaban identificados ni con su país, ni con nadie, ni siquiera con su familia. Si veían algo malo, me decían enseguida “Shri Mataji, mi madre es así, mi padre es asá”. Así es como os desapegáis, viendo las cosas pero sin identificaros, y cuando conseguís no identificaros, entonces llegáis a ser una persona libre, sin apego a nadie por el hecho de que alguien sea vuestro padre, hermanos-a, etc… Este apego es algo muy peligroso; especialmente por el apego a la familia hemos perdido a muchos sahaja yoguis. Sus familias eran bastante raras, pero el apego que le tenían hizo que ellos mismos se perdieran. Aquí no decimos que tengáis que desapegaros bruscamente de la familia, o salir de ella, pero deberías comprender, de un modo sutíl, qué piensan ellos, qué desean o qué están haciendo.

No obstante, el hecho de que tengáis este entendimiento sutíl acerca de todo el mundo, no os da ningún derecho a criticar nada. Lo que tenéis que hacer es simplemente ver qué problemas tenéis vosotros. Andáis criticando sutilezas como “tal persona es así o asá…”, pero sabed que estas mismas cosas las tenéis vosotros también. Podréis desapegaros de todo esto a través de la introspección, a través del espejo de vuestro espíritu.

Por eso, para cualquier persona, lo más importante en esta vida, es el desarrollo de lo espiritual. Habéis estado buscando la verdad, la realidad y ahora que la habéis encontrado, no queréis agarraros a nada que no sea eso, la realidad. Queréis estar por encima de todas estas cosas, precisamente, para poder verlas bien, y así es como podréis salvar a otros que estén ahogándose en el océano de la oscuridad, de las falsas identificaciones. Sólo podréis hacerlo si subís por encima de todo esto que ya os he explicado. Pero lo que ocurre, es que todavía estáis identificados con cosas erróneas, pensáis “¿cómo voy a poder hacerlo, cómo voy a salvarles?”.

En los países en los que Sahaja Yoga ha funcionado bien, ha habido personas que no se han identificado con el país en cuestión. Sólo han pensado que tenían que ayudar a esas personas a crecer y a unirse a nosotros. Para ello, se necesita una gran paciencia y muchísimo amor. Como sabéis, este poder cósmico, del que yo soy la fuente, es, de hecho, el poder del amor, de un amor divino muy puro. Este amor no pide nada a cambio, no demanda nada, sin embargo actúa. Por ejemplo, si amáis a alguien, no queréis hacer nada que vaya a disgustar a esa persona. No obstante hay algunos sahaja yoguis que hacen cosas que no me agradan, pero yo nunca digo nada, sólo me quedo callada. Ahora bien, normalmente, si alguien siente amor por otra persona, nunca haría algo que la enojara, disgustara, o hiriera. Si no sois capaces de desarrollar este sentimiento en vuestro interior, no podréis ser colectivos. En colectividad, lo que ocurre es que tenéis sentimientos por los demás, os preocupáis por los demás. Puede que no lo mostréis exteriormente, pero sabéis lo que sentís en vuestro interior. Supongamos que alguien ha tenido muchos detalles poco agradables con vosotros; no importa. Veréis cómo, gradualmente, esa persona cambia, porque se dará cuenta de que lo que ha estado haciendo, no ha estado bien. No sólo se sentirá culpable (lo cual no está bien, porque no le ayudará), sino que dirá “tengo que cambiar;¿por qué me comporté así?, no debería haberlo hecho”. Gradualmente mejorará, pero para ello, es necesario que tengáis un profundo sentido del perdón, mucha comprensión.

Hay personas que no se comportan bien, porque no han tenido en su pasado un entrenamiento de cómo ser educado, humilde, agradable…Quizás porque en su cultura, ser arrogante y agresivo, se considera algo grande. O también puede ser que vengan de familias en las que sólo han aprendido a ser arrogantes. Por tanto, no lo podéis evitar. A estas personas hay que perdonarlas una y otra vez para darles la oportunidad de que cambien. Yo tengo la fe de que cada ser humano puede transformarse en una flor hermosa de gran fragancia. Todos los seres humanos. Sé que algunos de ellos son muy difíciles, ¿por qué?, porque no quieren. Si no quieren, si no tienen el deseo puro de crecer, no se les puede forzar, así que olvidadlos, sé que hay personas así, olvidadlas. Ahora bien, aquellos que sí quieren, que tienen el deseo, es decir, un deseo totalmente puro, que no ambiciona dinero, prestigio ni ninguna otra cosa que no sea un nivel superior espiritual, estas personas sí que deben recibir vuestra ayuda y todo vuestro esfuerzo. Sé que algunas de estas personas han estado con otros Gurus y han sufrido, tienen muy mal Agnya y otras cosas. No importa, ayudadles. Si os escuchan, si pueden comprender lo que les expliquéis, estoy segura de que solucionarán sus problemas. Como veis, en occidente todo ha progresado muy bien; al principio yo no era más que una mujer india y sin embargo, ved cuántos se han unido, cómo me han entendido, cómo se han convertido muchos de ellos en grandes sahaja yoguis. Este número tan elevado nunca lo tuvimos en tiempos antiguos. Quizás nacía un santo sólo, en algún lugar, y le torturaban toda su vida. Nunca hubo tantos santos juntos para ayudarse y protegerse unos a otros.

Por tanto, debéis aprender a ser colectivos, y a dirigiros siempre con amabilidad a los demás. Porque más adelante, cuando seáis Gurus y tengáis que guiar a la gente, sabréis cuales son los problemas de la colectividad; también sabréis cómo superarlos y cómo conseguir una colectividad perfecta. Una vez logréis esto, habréis conseguido dominar el arte de ser Guru. Me gustaría ver a muchos de vosotros llegar a ser auténticos Gurus, auténticos Maestros. No sólo en vuestro trabajo, o en vuestra mente o intelecto, sino en vuestra propia vida. La gente debería decir de vosotros que sois verdaderos Maestros. Y para ello debéis aprender lo que es la obediencia, una obediencia completa. No deberíais cuestionaros nada respecto al Guru. Deberíais hacer cualquier cosa que se os diga. Aunque esto en Sahaja Yoga nunca ha existido como norma. Hoy es la primera vez que lo digo y lo hago, porque veo que muchos de vosotros estáis muy cerca de llegar a ser perfectos. No tenéis que sacrificar nada, ya os lo he dicho otras veces, ni tenéis que dar nada, no tenéis que abandonar a la familia, nada, ni hacer cosas raras para mostrar que sois perfectos. Es un estado interno que debéis establecer dentro de vosotros, en el que seréis completamente humildes, obedientes. Con esta luz creceréis, sin duda. Una vez que comprendáis la importancia de todo esto, os dedicaréis plenamente a desarrollar una personalidad de cualidades muy especiales. Se que es difícil, como mucha gente dice, sin embargo, opino que, en el fondo, es muy sencillo, pues es muy cómodo vivir sin pelearse por nada, sin alardear de nada, etc… .

El preocuparse por los demás, aunque sólo sea de pequeños detalles, es algo que aporta a todos mucha satisfacción, y esto es algo que sólo puede venir de un alma muy noble. Se preocupa de pequeñas cosas que otros puedan necesitar. No es algo que se haga por uno mismo, por conseguir puntos para ser líder, o porque se persiga una posición determinada (si este es el caso, estáis en un error); sino por vuestro propio ascenso, por conseguir una vida más elevada sin todas estas tonterías mundanas. Para mí, es absurda la insistencia con la que muchos sahaja yoguis se afirman a sí mismos como líderes. Esto es un error. Ya os he explicado muchas veces que vuestro propio desarrollo, lo mucho o poco que crezcáis u os corrigáis, vuestra posición en Sahaja Yoga, será lo que diga o muestre lo que verdaderamente sois. No importa lo que digan los demás, lo real es lo que vosotros mismos digáis con honestidad. Debéis haceros frente constantemente, observándoos todo el tiempo.

Tengo que decir, especialmente para las mujeres, que yo soy una mujer, que he trabajado muchísimo todos estos años y que ellas, como mujeres que son, deberían intentarlo también. Dicen que son shaktis, pero en su vida no lo demuestran en absoluto, dependen completamente de Sahaja Yoga. Deben mantenerse por ellas mismas, ser libres y tener ideas correctas respecto a todo. Estoy segura de que si las mujeres crecen hasta ese punto, Sahaja Yoga se extenderá muchísimo. Los hombres están trabajando mucho más por Sahaja Yoga que las mujeres. Puedo entenderlo porque tienen que atender a la familia, los hijos, etc…, pero lo más importante es que cuando uno se dedica “activamente” a Sahaja Yoga, los hijos crecen sin problemas, la familia está muy bien cuidada, etc. Al fin y al cabo, este poder divino está cuidando de todos vosotros. Debéis creer que este poder piensa, comprende, organiza, y por encima de todo, os ama. Debéis entender que este poder os pertenece ahora; estáis en el reino de este poder divino, en el que no tendréis ningún problema en absoluto. Si dejáis todo al poder divino, todo funcionará.

Como el caso de este científico que ha descubierto tantas cosas de mí. Tengo que deciros que me preguntó “¿cómo es que aquí aparecen tantos corazones?”, le dije “porque estaban cantando la canción de “Sitting in the heart of the universe”. Me preguntó, “y ese poder, ¿podía oírla?”. Le contesté “No. Pero yo sí, aunque es este poder el que después lo organiza todo.” Tenéis que comprender muy bien este punto, y es que el poder que tenéis en vuestro interior, os entiende muy bien, lo entiende todo. Es un poder, que, aunque también es vuestro, no lo podéis controlar. Os conoce muy bien, y cuando hacéis algo mal, de la misma manera que os protege y os ama como una madre, os corrige y os trae de nuevo al centro.

Está a punto de comenzar un nuevo siglo y todavía han de ocurrir muchas cosas. Todos vosotros debéis decidir qué queréis hacer con respecto a extender Sahaja Yoga. Debéis poner vuestra atención en este punto y ver qué vais a hacer. Las mujeres pueden escribir algo, sobre su propio crecimiento u otras experiencias. Quien tenga fotos milagrosas, que las envíe aquí; esto es importante porque este científico va a venir en Septiembre y quiere analizarlas todas. Así que os agradecería mucho que las enviárais. Podéis escribir sobre las experiencias que habéis tenido en Sahaja Yoga. También me dijo este hombre que le gustaría publicar un libro de ese estilo, así que también sería una buena idea escribir cosas así. Creo que ha llegado el momento de que publiquemos los milagros que han ocurrido hasta ahora. Todos vosotros habéis tenido estas experiencias milagrosas. Por eso, os pido, por favor, que las enviéis escritas en inglés o en Hindi o Marathi pues yo no entiendo ningun otro idioma y nos veríamos obligados a buscar a alguien para traducir.

Estoy segura de que oiréis varias veces esta charla, la comprenderéis y haréis que todo funcione.

Que Dios os bendiga.