Puja de Pascua

Kilyos, Kilya Hotel Kilyos (Turkey)


Send Feedback
Share

Puja de Pascua. Estambul, Turquía. 21 de abril de 2002.

Hoy nos hemos reunido aquí para adorar a Jesucristo y a su Madre. Es una gran coincidencia que la Madre de Cristo viniera a Turquía. ¿No es sorprendente que viniera aquí después de la crucifixión de Cristo y se quedara? Me pregunto si Él se reunió con Ella más tarde. Aunque dicen que fue a Cachemira y que Ella también estuvo allí. Es muy posible que, en su camino, llegaran hasta allí.

Hoy estamos aquí para adorarles. Según Sahaja Yoga, Ella fue la encarnación de Mahalakshmi y sacrificó a su Hijo por el bien de la religión. Pero desafortunadamente, nadie comprendió su valor. Nadie se dio cuenta de que fue una personalidad espiritual muy importante. Solo a través de Sahaja Yoga se puede entender que Ella fue una gran personalidad que dio nacimiento a Cristo.

Es una pena que no se la respetase, especialmente en el mundo islámico. Por esta razón, la mujer no tiene cabida en la cultura islámica. Mi experiencia al respecto es muy triste. Hemos puesto en marcha una organización para la rehabilitación de mujeres indigentes, y todas las que han acudido son musulmanas. Es muy triste. Mahoma dijo que había que cuidar de la madre, pero a pesar de eso, todas estas mujeres, algunas de las cuales tienen ocho e incluso diez hijos, han venido al hogar para indigentes. Por supuesto, debemos acogerlas; tenemos que cuidar de ellas, porque no creemos en esas limitadas ideas sobre religión. Lo más importante es la religión del ser humano.

Hay que combinar todas las religiones. Lo cual es una tarea muy difícil, porque los musulmanes no respetan a los cristianos, y los cristianos no respetan a los hindúes. La situación es extraña. Todos creen en Dios y trabajan por Dios y por su Amor. Pero a pesar de eso, no hay respeto entre ellos, no hay amor. Al contrario, en todas partes luchan, se pelean y se matan. Es muy triste que, en nombre de la religión y de Dios, la gente se vuelva tan cruel y absurda.

La única solución es darles la Realización del Ser, que en el Corán se llama miraj. Aunque dicen que nadie puede alcanzar miraj, que Mahoma lo obtuvo, pero que nadie más puede lograrlo. Así, han condenado a la gente a no poder obtener la Realización, lo cual no es cierto. Todos los seres humanos pueden obtener la Realización del Ser, ya sean de África, Inglaterra, América, India, o de cualquier otra parte. Todos pueden alcanzar miraj. Hay que entender que ningún ser humano ha sido creado en este mundo para luchar contra otro. Ni siquiera los animales luchan entre sí. ¿Por qué han de luchar los seres humanos y hacerlo, una vez más, en nombre de la religión o en nombre de Dios?

Cristo vino a esta tierra para lograr la unidad de las religiones, pero incluso los cristianos empezaron a luchar y a dominar a otros. Este es un mundo de disturbios, en el que todos se pelean en nombre de Dios y de la religión.

Nuestra religión es global, es una. Respetamos a todas las deidades, a todos los dioses y diosas. Las respetamos y las veneramos. No somos tan tontos como para no entender que todas son una. Además, después de la Realización, uno se da cuenta de que existen en el sistema nervioso central. Existen en nuestros chakras. No están allí porque alguien nos lo ha contado, sino que es un hecho, que todas ellas están allí unidas, llevando a cabo la resurrección del mundo entero.

Lo más importante que ha hecho Cristo es la resurrección, para lo cual sufrió mucho. Tuvo que pasar por muchas penalidades, hasta que su propio cuerpo resucitó. Sahaja Yoga funciona de forma parecida. Obtener la Realización significa obtener la Resurrección. Todas las ideas equivocadas desaparecen. Todo lo absurdo desaparece, y solo brotan el amor y la comprensión.

Sé que al principio fue difícil emprender este trabajo en India y en otros lugares, pues en todas partes vi que los seres humanos son muy ignorantes y se odian entre sí. Lo hacen con cualquier excusa, por cualquier idea … no sé, de tipo histórico. Este odio existía en India pero también en el extranjero, y como ejemplo está Hitler. Hitler surgió porque odiaba a los seres humanos. Fue la encarnación de una fuerza satánica que cometió todo tipo de atrocidades. Asesinó a la gente de tal forma que no nos podemos imaginar a ningún humano ser capaz de eso. Mató a niños y a ancianos en las cámaras de gas; fue espantoso.

Cuando estuve en Alemania, quisieron que viera todo eso. Yo dije: “No puedo, no soy capaz de verlo”. Pero mi marido visitó el lugar, y cuando volvió, estuvo enfermo durante siete días. Es algo nauseabundo. Es tan inhumano comportarse así y matar a la gente en esas circunstancias, por unas teorías determinadas y unas ideas equivocadas.

No sé qué ideas tuvo Hitler para perseguir a los judíos y empezar a matarlos. En esta tierra han sucedido muchas cosas, y lo peor es que todas han sido en nombre de la religión. A lo largo de los tiempos, la gente ha matado por religión. La religión os enseña a amar, a amar a Dios y a amaros los unos a los otros. ¿Cómo puede enseñar a odiar y a matar? Es algo muy sorprendente que todavía ocurre. Este absurdo todavía continua. Solo Sahaja Yoga puede detenerlo, y debería hacerlo porque, después de todo, somos todos seres humanos.

Para ello, debéis tener vuestra resurrección, igual que la tuvo Cristo. Esta resurrección es posible en la tierra. Ahora, con Sahaja Yoga, se logra muy fácilmente. Mahoma la llamó miraj. La describió muy bien, muy claramente. ¿Pero a quién le interesa? La gente no desea alcanzar su miraj. Si alguien intenta que funcione, persiguen a esa persona diciendo que lo que hace es ridículo. Eso está mal, y les ha sucedido a todos. Todos ellos han sufrido por la ignorancia de los seres humanos. También a mí me critican. Pero yo soy mucho más poderosa, porque el Amor es más poderoso que cualquier otra cosa. Y ahora está funcionando en el mundo entero. En todas partes la gente se está dando cuenta de que este odio y estas ideas equivocadas sobre los demás es absolutamente peligroso. Y cuando esto lo sepa mucha gente, estoy segura de que todo terminará.

Hay muchos incidentes de esos, incluso actualmente. La gente te odia simplemente porque perteneces a una religión determinada. No puedo entenderlo. No se puede explicar por qué se hace, pero se hace. Y está muy mal odiar a un ser humano en nombre de Dios, que es quien os ha creado. No comprenden a Dios ni su Amor.

Por ejemplo, ved la vida de Cristo. Apenas tenía treinta y tres años cuando lo crucificaron. Su Madre tuvo que sufrir eso. ¿Por qué? ¿Por qué lo crucificaron? Porque enseñaba el Amor. A nadie le gustó esa idea de amarse los unos a los otros. ¿Cómo se puede ayudar a los demás si no se tiene amor? ¿Por qué razón ayudáis a otros? Porque amáis, porque lo que queréis es disfrutar de otras personas y comprenderlas. Cuando empezáis a amar a los demás, este mito desaparece.

Supongamos que nacéis cristiano, musulmán, hindú o lo que sea. ¿Qué os hace pensar que sois diferentes de las demás personas? Todos nacisteis de la misma forma. Vuestra madre os concibió de la misma manera. Os parecéis mucho. Vuestra nariz, vuestros ojos, todo es igual. ¿Qué os hace diferentes? Creo que hay algo de política en esto, algo perverso que separa a la gente en nombre de Dios y de la religión.

Por el contrario, Sahaja Yoga debe unir a todos en nombre de Dios; debe hacer que sean uno en nombre de Dios. Por ejemplo, alguien que vive en Sudáfrica o en un lugar lejano como Benin se hace sahaja yogui. Allí miles de personas se han hecho sahaja yoguis. Todos son vuestros hermanos y hermanas. Son vuestra familia. Si vais allí os tratarán como a sus propios hijos, como a sus familiares. Nunca pensarán de qué religión sois o de qué secta venís, nada de eso. Me sorprendió el amor que tienen.

De hecho, amar es una cualidad innata en los seres humanos. Es una cualidad innata. A todos los seres humanos se les ha dado ese tesoro que es la capacidad de amar. Pero esa capacidad se ha reducido tanto, es tan mínima, que con ella la gente pelea y se mata entre sí. El mayor de los pecados es matar a otro por religión. No sé cómo pueden creer que matándose entre sí se puede ir al cielo. Irán al peor de los infiernos. Por supuesto, ahora esta idea está menos extendida que antes, pero todavía existe. La gente ve que este absurdo se repite cada día, y aun así, sigue igual.

Entonces, ¿qué podemos hacer los sahaja yoguis al respecto? Hay que pensar en ello. Veamos la religión en la que hemos nacido. En alguna religión hay que nacer, pues uno no aparece como caído del cielo. Pero sea cual sea esa religión, no debe ser una atadura. Lo que os ata es la religión del amor y el gozo. Sin embargo, os dedicáis a llorar, a lamentaros y a predicar la infelicidad y la lucha. ¿Cómo puede ser? Somos seres humanos, no animales. Ni siquiera los perros se comportan así. ¿Por qué los seres humanos tenemos que matarnos entre nosotros y atormentar nuestras vidas y las de los demás? Si odiáis a otros, también os odiarán a vosotros. A odia a B y luego B odia a A, y así toda la vida y la civilización humanas no hacen otra cosa que odiarse.

Sahaja Yoga es una gran bendición para vosotros, porque os ha dado a todas las Deidades en vuestro interior, las ha iluminado, y ahora sabéis que pertenecéis al Todo; sabéis que no formáis parte de ninguna idea estúpida.

Fue muy especial cuando llegué aquí. Sabía que Ella había vivido en este país, que la Virgen María había vivido aquí. Existe una casa que le perteneció. Me dio una gran alegría saber que había vivido allí, y por eso dije que deberíamos venerarla. Después de todo, fue la Madre de Cristo. La madre es la madre. ¿Qué importa que fuera cristiana, hindú o musulmana? Da igual. Gracias a su Amor, permitió que su Hijo fuera sacrificado por el bien del mundo entero y del Universo. ¡Qué gran Madre! ¿Podéis encontrar a una madre así en este mundo, que permita que crucifiquen a su hijo? Fue una personalidad muy valiente, amorosa y global.

Estamos aquí, lo cual, como ya he comentado, es una gran coincidencia, porque Ella vivió aquí. ¿Cómo llegó? ¿Por qué? Podía haber ido directamente. Pero vino y vivió aquí, y hay una casa que le perteneció. Ahora bien, solo por esta casa los cristianos iniciarán un culto especial. Lucharán contra los musulmanes y los musulmanes lucharán contra los cristianos. No importa lo que hagáis, se pelearán entre sí. Su principal cualidad es la lucha, no ayudar a los demás ni ayudarse entre ellos, nada de eso. Simplemente intentan comportarse de forma extraña y desagradable.

En India hemos tenido a muchas personas buenas que enseñaban que hay que amarse los unos a los otros. Pero a pesar de eso, la gente en India lucha. En este país ha habido muchos sufís. En India también ha habido grandes santos por todo el país, santos muy importantes. Algunos eran musulmanes, otros hindúes, y la gente canta sus alabanzas, etc. Pero se les venera por separado, y la gente incluso lucha en su nombre. Necesitan encontrar algo por lo que pelear, son verdaderos gallos de pelea, os lo aseguro. No tienen ninguna cualidad humana en su interior, como son el amor o el afecto. Debéis gozar del amor entre vosotros. Eso es lo que han perdido: su capacidad de amar. ¿Qué importa si uno ha nacido en China o en India o en cualquier sitio? Es un ser humano. También él tiene la capacidad de amar, y también vosotros deberíais tenerla.

Tuve una experiencia diferente cuando fui a China con mi marido. En aquel momento, en China no se tenía mucho aprecio por los indios, no sé por qué. Pero fueron tan amables conmigo que no os lo creeríais. Fueron muy atentos y me trataron de una forma tal que todo el mundo se sorprendía: “¿Pero qué pasa? ¿Por qué son tan amables contigo? A los chinos no les gustan los indios”. Yo dije: “Es un mito. No he observado eso entre los chinos. Son extremadamente amables y respetuosos conmigo. ¿Y qué he hecho yo por ellos? ¡Nada!”

Os sorprenderá saber, que en uno de los hoteles, se me cayó una tobillera de plata. Y cuando ya me había ido muy lejos de allí, me la enviaron en un sobre. ¿Os lo podéis imaginar? ¡Desde tan lejos! Los ojos se me llenaron de lágrimas. Dije: “Estos chinos son gente muy amorosa, extremadamente amorosa”.

Me fui al programa, teníamos la Conferencia de la Mujer. No sé por qué, pero ya en el aeropuerto aparecieron estos chicos chinos. Cogieron mi equipaje, era tan tarde… La conferencia era a las diez y yo llegué a las ocho y media. Me llevaron al coche, metieron mi equipaje y me dijeron: “Tenemos que ir directamente a la Conferencia”. Les dije: “De acuerdo”. Fuimos allí y durante ese rato los chicos estuvieron muy pendientes de mí. Cuando terminó la conferencia, me estaban esperando afuera. Es increíble, los mismos chinos a los que no les gustan los indios. Y ahí no acabó todo. Trajeron dos coches, uno para la silla de ruedas y otro para mí, y me llevaron a las mejores tiendas. Yo les dije: “¿Y qué vais a hacer?” Dijeron: “Subiremos la silla por las escaleras”.

¿Os lo podéis creer? No eran parientes míos. Nunca los había visto antes. Uno de ellos me dijo: “Madre, mañana no podré venir”. “¿Por qué?”, le pregunté. “Porque mañana me caso”. Yo le dije: “¿Pero qué has estado haciendo todo el día?” Y él contestó: “He disfrutado mucho de tu compañía”. ¡Yo, que soy una señora tan mayor, y ellos que son gente joven! “No, no, no, he disfrutado mucho. También traeré a mi esposa para que la veas”. Os aseguro que se me saltaron las lágrimas. Pensé: “¡Cuánto amor, cuánta amabilidad!”. Yo no hice nada por ellos, nada. No les di dinero ni nada. Dios mío, fueron tan atentos hasta el último momento… Eran chicos muy jóvenes, de menos de veinticinco años. Y subieron mi silla a mano hasta un tercer piso. Les dije: “No lo hagáis, no quiero…” Pero ellos contestaron: “No, no, no, queremos que lo veas, queremos que vengas”. “¿Por qué?” Contestaron: “Será muy agradable para todos ellos”. No sé qué les hizo pensar así. Eran personas verdaderamente iluminadas. El amor os ilumina. Con el amor, obtenéis entendimiento, y este amor profundo existe en vuestro interior.

Pero vienen los políticos y os cuentan alguna historia. Viene otro y os dice: “Ven a luchar”. Así consiguieron captar a la gente joven en Alemania. Pero ahora todo está cambiando. El mundo entero tiene que cambiar, porque ha sufrido mucho. Esto no es religión. No es la enseñanza de ningún santo. No lo es. Es algo satánico que os enseña a odiar a los demás; es lo peor que hay. Así no se conoce el gozo del amor, ni del afecto.

Hoy en día las iglesias generan problemas diversos. No lo puedo entender, son gente estúpida. Han hecho muchas leyes, y con esas leyes, por la razón que sea, lo que está pasando es que los niños sufren. No tienen ningún sentido del amor puro. Nadie entiende lo que es el amor puro, que es en realidad una cualidad innata en ellos. Podríamos decir que es su “característica innata”. Pero no saben cómo amar a alguien de forma pura. Todo es muy mezquino. No es propio de los seres humanos comportarse así; ni siquiera los animales son así. Pero los humanos pueden llegar a cualquier extremo. Toda la riqueza de la belleza, de la creatividad, del arte, todo el temperamento artístico, toda la riqueza que hay en gozar de la vida se ha terminado.

Cuando se es un gallo de pelea, no se puede ver nada bueno en nadie ni en nada. Se pelearán con los demás y entre ellos mismos, es un hecho. Quizá digan: “tenemos que luchar”. De acuerdo, que luchen, pero es que también luchan entre ellos. Mortifican a sus propios hermanos y hermanas. Lo que quiero decir es que no sienten amor por nadie. Este es el principal problema. ¿Por qué decir que es en nombre de la religión? ¿Qué ha hecho la religión? ¿Cómo pudieron aprender y enseñaros algo tan horrible como el odio a vuestros semejantes? No son solo los cristianos, hindúes o musulmanes; en todas partes los seres humanos se han vuelto perversos y despreciables. Dicen que es el Kali Yuga. No lo puedo entender. ¿Cómo se puede perder el poder de amar?

De esto es de lo que habló Cristo. Habló muy claramente sobre el amor. Dijo: “Ama al prójimo como a ti mismo”. ¿Habéis conocido a alguien así? No, no se encuentra a esas personas. ¿Qué han hecho los cristianos que siguen a Cristo? ¿Y los musulmanes, que siguen a Mahoma? ¿Y los hindúes, que siguen a Shri Rama? ¿Se han acercado algo a sus líderes? ¿Están siquiera próximos a esas Encarnaciones del Divino? En absoluto. Aunque no les culpo, porque no tuvieron la Realización ni conocieron su Espíritu. Cuando no se tiene la Realización, no se comprende nada, no se puede entender nada ni gozar de nada. Por ejemplo, si vais a Alemania, no soportaréis ver todo lo que hicieron. Cualquiera que sea humano se desmaya al verlo. Incluso si vais a Japón y veis cómo dejaron Hiroshima; Dios mío, me puse a temblar, no lo pude soportar. Me dije: ¿Cómo pudieron ser tan crueles esos seres humanos? Es horrible. Hemos llegado a unos tiempos en los que se mata a los propios hijos.

Este es un extremo. En el otro está Sahaja Yoga, donde amáis a todos los seres humanos por el mero hecho de serlo; y porque han nacido en el mismo tiempo que vosotros, debéis ayudaros y amaros los unos a los otros. Esto es lo más importante. Si podéis desarrollar esta cualidad, seréis sahaja yoguis muy fuertes y el Divino os apoyará y os bendecirá. Si tenéis una personalidad amorosa, el Divino os ayudará y os sacará de todos los problemas y sufrimientos, y de cualquier dificultad. Esta es una bendición del Kali Yuga, que antes no existía.

Si sois una persona que ama a los demás, el Divino hará lo que sea necesario para ayudaros, para solucionar vuestros problemas, para castigar a aquellos que os molesten. Yo misma lo he experimentado. Nunca hago nada, nunca maldigo a nadie; no peleo ni grito, pero funciona automáticamente. Ni siquiera le pido al Divino que haga nada. El Divino es la personalidad más “justa”. Él es quien imparte justicia. Nadie puede sufrir si está bajo la Guía y el Amor del Divino. ¡Creedme! Esa es la bendición del Kali Yuga. Estoy de acuerdo en que el Kali Yuga es horrible, la gente es horrible, etc. Pero tiene algo bueno y es que el Divino está muy alerta. Nunca había estado tan alerta. Si Cristo hubiera nacido en este tiempo, no hubiera sido crucificado. Lo crucificaron porque no nació en el Kali Yuga.

Esta es una gran bendición para nosotros. Nadie os puede torturar ni causar problemas. Pero hay una condición, y es que tenéis que ser personas humildes. Debéis tener buen carácter y vuestra personalidad debe ser muy amorosa. Eso es todo. Disfrutaréis mucho de esa personalidad. Recibiréis bendiciones por ser así. El Divino cuida de vosotros. La gente me cuenta muchos milagros y a mí no me sorprende, porque sé que el Divino está ahora muy pendiente de los seres humanos que son buenos y amables. Les cuida, les apoya, hará cualquier cosa por ellos. Es sorprendente lo alerta que está. Por ejemplo, Mahoma sufrió mucho. Todos sufrieron mucho. Pero ahora, no va a ser así. Los sahaja yoguis no van a sufrir. Creedme. El mismo Divino cuida de ellos. Se encarga de todo. Os aseguro que la gente me ha escrito muchísimas cartas, de todas partes del mundo, sobre cómo recibieron ayuda y apoyo. Es muy sorprendente la forma en que fueron rescatados.

Por tanto, tenemos que confiar en nosotros mismos y amar a la gente de corazón. Debemos ser humildes y amar. Este amor os ayudará durante toda la vida. Este es el mensaje de Cristo. Cristo dijo: “¡Perdónales!” Con qué Amor dijo: “¡No saben lo que hacen”! De esa forma tan amorosa abogó por la gente mala que le crucificó: “¡Oh Señor, por favor, perdónales porque no saben lo que hacen!” ¿Os imagináis el carácter tan amoroso que tuvo Cristo?

Ahora, en esta celebración en la que le adoramos, tenemos que adorar ese carácter en nuestro interior, para que también nosotros seamos personas amorosas y nos amemos los unos a los otros. En todo el mundo, los sahaja yoguis se aman los unos a los otros. Por supuesto puede haber uno o dos que no sean tan buenos, pero la mayoría, el noventa y nueve por ciento de los sahaja yoguis, se aman entre ellos.

Estas son mis bendiciones hoy, que Dios os dé mucho amor y la capacidad de amar en vuestro interior, que debéis tener, y que cambiará completamente vuestra vida. Os convertiréis en personalidades poderosas, en sahaja yoguis muy poderosos. Podréis hacer maravillas y milagros si desarrolláis la comprensión del amor.

Que Dios os bendiga.