Sahastrara Puja

Nirmal Temple, Cabella Ligure (Italy)


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Sahasrara Puja

Cabella 7 – 5 -1995

Hoy es un gran día para todos los sahaja yoguis porque celebramos la apertura del Sahasrara, aunque la celebremos uno o dos días más tarde. De hecho, fue un milagro porque hubo algún momento en el que pensé que esto no se podía hacer; sin embargo, ocurrió algo que me hizo pensar que el Sahasrara debía de ser abierto. La situación era tal que pensé que si retrasaba más la apertura del Sahasrara todos estos gurus iban a extender su conocimiento falso en el mundo. Esta es la manera Sahaja de hacer las cosas.

Ya han pasado veinticinco años y durante todo este tiempo todos vosotros habéis aparecido y muchos otros que no están ahora aquí.

Habéis conseguido muchas cosas, pero quizás no somos conscientes de cuanto hemos conseguido, en el auténtico sentido de la palabra. Tenéis las vibraciones, sentís el poder omnipresente, os encontráis sumergidos en el océano de gozo, todos gozáis de la colectividad y habéis transcendido vuestras limitaciones.

Todo esto lo habéis obtenido porque es vuestro propio derecho obtenerlo. Yo no tengo ningún mérito por ello. Lo único que os recalco constantemente es que ahora habéis entrado en el reino de Dios y tenéis que gozar de vosotros mismos; tenéis que ver cómo alrededor vuestro la naturaleza goza de sí misma y no se preocupa de nada. No se preocupa de nada, sin embargo los seres que hay en la naturaleza no tienen la Realización. Tampoco han sentido el Paramchaitanya, y sin embargo ¿cómo es que en la naturaleza todos los seres saben que tenemos que gozar? Las flores brotan por un tiempo y después mueren. Pero mientras viven son muy felices, no piensan en su pasado ni en su futuro, sólo gozan del presente y en ese presente gozan de su fragancia y dan fragancia a otros. Son hermosas y confortan mucho a los demás. Toda la naturaleza es así.

Si observáis los pájaros o todo lo que llamamos natural, observaréis que todo se encuentra como en un estado meditativo o, por ejemplo, también las montañas parecen testigos de todo lo que ha estado ocurriendo.

Por tanto, en primer lugar, miremos hacia atrás y veamos lo que hemos conseguido. Esto es importante, porque si estáis subiendo una montaña o una colina y miráis hacia atrás, os lleváis un shock; y puede que en este shock os caigáis, por eso la gente dice que nunca miréis hacia atrás. Sin embargo, alguien que ha conseguido de repente un tesoro no deja de contarlo y contarlo y no deja de ver cuánto ha conseguido con ello y cada vez que lo ve goza de ello. Por tanto, el saber relativamente cuánto hemos conseguido y cómo lo hemos logrado, Si sabéis esto, el ser conscientes de ello, os dará una fuerza mayor en vuestra mente y también os dará mayor riqueza en vuestra vida.

La primera cosa y más importante que os ha ocurrido es que habéis sentido este poder omnipresente. Esto muestra que habéis sido buscadores de la verdad, honestos, genuinos, sinceros, sensatos. Vinisteis a mi programa, sentisteis las vibraciones y después os habéis establecido. Muchos de vosotros quedasteis asombrados con lo que sentisteis y queríais comprobar si era verdad lo que habíais sentido o no, después empezasteis a sentir una seguridad y finalmente, llegasteis al convencimiento de que habíais conocido una nueva dimensión en vuestra vida. Y en esta dimensión sentís el poder omnipresente del Amor Divino.

Una charla no es suficiente para describir este poder omnipresente. Sin embargo, sí podéis ver cual es la esencia de este poder. Es una absoluta libertad. Habéis conseguido vuestra libertad absoluta.

El primer aspecto y más importante de esta libertad es que os habéis liberado de vuestro ego, habéis transcendido vuestro ego. Este ego os causaba muchos problemas, con muchos matices de los que ni siquiera sois conscientes.

En primer lugar, a una persona que es egoísta no le importa herir a los demás. Hiere a los demás, pero si él es herido, entonces no le gusta y en seguida empieza a llorar. He observado que la gente que tiene mucho ego se siente herida a la más mínima, pero no comprenden que ellos han herido a muchas personas y que hay mucha gente que les tiene miedo.

Por tanto, con la Realización trascendéis vuestro ego. Es un pecado herir a otro ser humano, sea cual sea la razón por la que sintáis que debéis herir a alguien. Pero aparece en vuestra mente la idea de venganza, la idea de que debo vengarme de esta persona que me ha hecho daño o que me ha dicho algo que no me gusta o algo parecido. Esta idea de venganza viene a vosotros cuando reaccionáis; he visto que muchas personas reaccionan muy violentamente y gente matándose unos a otros sólo por una cuestión de venganza. La gente ha llegado incluso a matar a sus descendientes, a sus parientes, a ciudadanos de su mismo país, en todas las partes del mundo, y sólo por una idea absurda de venganza.

Pero si observáis el aspecto sutil de esta idea de venganza, de qué se trata exactamente, de quién os estáis vengando realmente. Supongamos que alguien os ha hecho algo malo y estáis enfadados con esa persona, entonces, matáis a esa persona. Pero lo que habéis hecho con ello es, realmente, salvar a esa persona, porque entonces esa persona ya no tendrá sentimientos de culpabilidad, ni tendrá que hacer nada. La verdadera venganza tiene lugar cuando abandonáis esta idea de venganza. Es como la espada, que en realidad nunca lucha contra otra espada, sino contra el escudo. De la misma manera, lo que vosotros pensáis que es vengarse de otra persona, no es venganza en absoluto, porque cualquier acción que emprendáis con intención de venganza vuelve a vosotros y os golpea mucho más fuerte que a la otra persona.

Pueden ocurrir muchísimas cosas si una persona empieza a actuar con intenciones de venganza. Sabéis que hoy en día hay muchas acciones que se toman sólo por una cuestión de venganza, incluso en el nombre de Dios. La gente se venga de otras personas sólo porque siguen una religión o porque hacen una cosa así y en realidad lo que ocurre con esto es que se están matando a muchas personas ¿en qué consiste la venganza contra ellas? Se está matando a mucha gente inocente poniendo bombas o cosas así por esta cuestión de la venganza. ¿Y qué tipo de venganza es ésta? Ellos no merecen ninguna venganza. Por eso, cuando la venganza se expresa, mueren muchas personas inocentes y, definitivamente, esto va a tener un efecto muy fuerte sobre vosotros, sobre aquellos que emprendan esta venganza. No podéis escapar de esto. La venganza lleva consigo un proceso muy largo.

Ya os he hablado del triángulo de las Bermudas, donde dicen que muchos negros esclavos fueron arrojados al mar en esa zona y murieron ahogados; sus espíritus permanecen allí en esa zona y penetran en las personas que pasan por allí, especialmente si son blancos y directamente les ahogan, les hacen morir ahogados. Por tanto, de nuevo veis que la cuestión de la venganza es un proceso muy largo, pero no quiero hablar sobre ello en esta ocasión tan auspiciosa, lo único que hay que decir es que cuando actuamos con intención de venganza, cada acción tiene una reacción. Por tanto, de alguna manera, vosotros, los sahaja yoguis habéis abandonado esta idea de venganza. Si vosotros no os vengáis de nada, ni de nadie y se lo dejáis a Dios esta acción por sí misma actúa, tiene un efecto. No sólo actúa y tiene un efecto, sino que el Poder Divino asume el control de la situación y entonces es el Poder Divino quien asume cómo darle una buena lección a cierta persona, a cierta organización o comunidad que esté intentando vengarse de vosotros por algo.

Vosotros no tenéis que hacer nada. Tengo que deciros que durante estos veinticinco años ha habido algunas religiones, organizaciones y muchas personas que han sido muy poco agradables conmigo, y también los medios de comunicación iban a por nosotros. Mirad el ejemplo de los franceses. También lo han hecho, intentan ponernos mala fama, pero no importa. Ahora tres personas de los medios de comunicación están en una situación tal que si vuelven a India hay una orden de arresto contra ellas. Yo no he hecho nada al respecto, nosotros no hemos hecho nada. Al mismo tiempo, la empresa de estos medios de comunicación ahora está en la ruina y vosotros no habéis hecho nada para ello, no pedisteis que se arruinase, no quisisteis vengaros de ellos. ¿por qué habríamos de hacerlo? Porque a nosotros no nos importa lo que esta gente nos ha hecho y sin embargo, la situación, ahora, ha llegado a tal punto que si estas personas vuelven a India serán arrestadas. A pesar de todo lo que ha intentado el gobierno francés la situación ha quedado así. Han obtenido su merecido en vida, no han tenido que morir o algo así. Por tanto, vosotros tenéis este poder especial y es que no necesitáis vengaros de nada, solamente tenéis que perdonar, simplemente perdonar y este perdón cuidará de vosotros. Este perdón será el que haga que la otra persona vuelva de nuevo a su camino.

Una vez que habéis abandonado esta idea de venganza, sois personas muy pacíficas, muy tranquilas. Porque esta paz que sentís dentro de vosotros no es mental, es algo natural. Si os hacen algo, simplemente sentís: bueno, qué más da, qué importa. Podría hablaros de tantas cosas que al final se han solucionado de una forma tan espontánea, tan automática.

Me dijeron, por ejemplo, que en Turquía había un chico de Inglaterra que fue a los medios de comunicación y habló en contra de Sahaja Yoga, todo lo que dijo se publicó. Finalmente fue llevado a juicio y después, una vez allí, en la Corte, él dijo que todo lo que había declarado antes no era cierto, que estaba equivocado y nadie le había dicho nada, nadie le amenazó o algo así. Por tanto, vuestro punto de vista debe ser que no vais a entrar en ningún escándalo o lío de vengaros de nada, ni de nadie, porque vosotros pertenecéis al gobierno de Dios y este gobierno está extremadamente alerta, es genuino y es extremadamente eficaz. Vosotros sois ciudadanos de este gran Reino, por tanto, lo que habéis conseguido verdaderamente es la ciudadanía de este reino donde estáis completamente a salvo.

Aquél que está seguro, nunca teme nada, nunca siente miedo por nada: Por tanto, esta es otra cuestión y es que os habéis liberado de vuestro temor.

Normalmente, las personas tienen miedo de muchas cosas, se preocupan de su salud, de su dinero, de su familia, de sus niños, de su casa. Pero los sahaja yoguis no, no tienen preocupaciones porque todo funciona, todo se soluciona; entonces, ¿por qué deberíamos preocuparnos?

Vosotros ya no os preocupáis de nada. Es como si el instrumento de preocuparse en vosotros ya no funcionase. Cómo os vais a preocupar por algo, si ya no tenéis tiempo, pues sólo tenéis tiempo para gozar de vosotros.

He observado que este temor o miedo que tienen las personas es el causante de muchas enfermedades. Especialmente estas enfermedades que vienen del lado izquierdo son causadas por este miedo o temor. ¿De qué hay que tener miedo? Es como si miráis a la Madre Tierra y decís que hay una gran serpiente, pero no hay ninguna serpiente. Sin embargo, con este temor puede que vosotros sintáis que ahí hay una serpiente; incluso hay gente que puede sentir que ve formas o un diablo, o que hay gente, pero es absurdo, no hay nada.

Algunas personas, cuando caminan en la oscuridad, sienten que han visto a alguna persona o que algún árbol tiene una forma determinada que les asusta, pero de hecho no existe, no existe nada de esto. Sin embargo es el temor que hay dentro de los hombres el que hace que veáis todas estas cosas. Con este temor lo que ocurre es que, al final, el hombre pierde su libertad, se hace esclavo de muchas personas. Por ejemplo, teme que tal persona me pueda hacer daño, que tal persona pueda causarme problemas…

Y todo este concepto del miedo ha arruinado nuestra vida familiar. Por ejemplo, si la mujer es muy dominante o el marido es muy dominante, entonces no hay nada que temer, porque con el temor lo único que se consigue es estar en las manos de la otra persona. Supongamos que la mujer es muy dominante. Si vuestra mujer es dominante lo mejor que podéis hacer es reíros de ello. Si no podéis reíros de ello delante de ella o de él, hacedlo cuando no esté; diciendo ¡vaya, fíjate cómo es!. Ahora es una cualidad especial vuestra el poder eliminar completamente vuestro miedo o vuestro temor. ¿Qué sentido tiene temer a la esposa o al marido? ¿Qué os puede hacer? Como mucho, lo que puede hacer es mataros y aún así, ¿qué importa?; en cualquier caso tenéis que morir ¿no?

Otro temor muy fuerte que la gente tiene es el temor o miedo a la muerte. Cuando Yo comencé mi trabajo la gente siempre me preguntaba por la muerte y Yo siempre les contestaba: Pero si ahora estás viviendo, ¿por qué te preocupas por la muerte? Y mucha gente no hace más que preguntar pero, ¿y qué nos dices de la muerte? Así, ésta es otra insistencia constante que la gente tiene: el querer saber qué nos va a pasar, qué es la muerte… Cuando vosotros muráis ya no tendréis que hacer nada. Entonces, ¿por qué os preocupáis tanto? porque al fin y al cabo, lo que vaya a ocurrir, va a ocurrir en cualquier caso. Por ejemplo, cuando nos vamos a dormir no nos preguntamos ¡Uy!, qué me va a pasar cuando esté durmiendo. Y en este caso, en la muerte, que es un sueño permanente, por qué vamos a preguntarnos lo que nos va a ocurrir. Uno morirá en el momento en el que tenga que morir porque cualquier cosa que ha nacido tiene que morir, pero vosotros sabéis que tenéis vida eterna. Nunca podéis morir.

La muerte no es el hecho de que este cuerpo desaparezca. La muerte es un estado en el que no tenemos ningún control sobre nuestra alma viviente. Sin embargo, una vez que sois almas realizadas tenéis el absoluto control de poder llevar vuestra alma allí donde vosotros queráis. Si queréis volver a nacer, pues nacéis, si no, vais a otro sitio. Si queréis, elegís a la gente, familia, comunidad donde nacer. Iréis donde queráis ir.

Sé de muchas almas realizadas que han tenido el valor de nacer en sociedades decadentes, donde realmente corrían un peligro de ser destruidas debido a la estupidez de esta sociedad. Por tanto, este hecho de estar asustados o tener miedo a la muerte es algo muy absurdo en los sahaja yoguis. Incluso, ¿qué sentido tiene a ponerse a pensar sobre la muerte? Para vosotros no existe la muerte porque tenéis vida eterna.

No es como el hecho de que este cuerpo vaya cambiando de vestido constantemente, sino que vosotros no perderéis la consciencia ni vuestro estado de alerta en ningún momento. Incluso aunque vuestro cuerpo no esté, vosotros no dejaréis de estar ahí disponibles para Sahaja Yoga o para hacer cualquier cosa que se tenga que hacer en el nombre de la realidad. Por tanto, debéis conocer vuestra posición como ser eterno, debéis saber cuál es vuestro trabajo, cuál es vuestro ideal; por eso, tenéis que abandonar esta idea que tenéis de la muerte porque la muerte no existe para vosotros.

Mucha gente que está tan asustada de la muerte se dedica a hacer seguros de vida, esto o lo otro, pero sabed que al final uno deja aquí todas estas cosas mundanas y se va; nadie abandona este mundo llevándose consigo ni siquiera una partícula de polvo. En vuestro caso ya habéis abandonado todas estas cosas materiales porque no tenéis ningún interés en ellas, no sois materialistas y no acumuláis todas estas cosas, vuestro espíritu es libre y lo que os ocurre es que cuando os llega el momento de la muerte simplemente os sentís liberados, sentís vuestra libertad y decidís lo que queréis hacer. Todo se encuentra bajo vuestra propia guía y vuestro propio deseo. No sentís el hecho de que os habéis salido del cuerpo, por tanto, no debéis temer a la muerte en absoluto, al contrario, deberíais darle la bienvenida. Sentiréis una gran paz porque no sentiréis las limitaciones que este cuerpo os pone en este mundo. Por ejemplo, Yo tengo que tomar vitaminas, estas pastillas; pero en ese estado no tenéis que tomar nada, no necesitáis nada.

Así que cuando este cuerpo llegue a su fin, pues… muy bien, es una buena idea. Este cuerpo lo único que nos da son problemas; por mucho que digamos ¡Oh!, estoy desapegado del cuerpo, esto o lo otro, en realidad es la cara más pegajosa que tenemos. Por tanto, olvidaros del tema de la muerte, debería ser lo más fácil para vosotros.

Vosotros ya habéis roto muchos muros, muchas paredes, pues sabéis los condicionamientos que teníais. He visto que cuando la gente recibe la realización en seguida mira a su alrededor y os puede decir los condicionamientos que ve, por ejemplo, de su religión. Luego hablan de los problemas de sus países o también de los problemas que tiene su cultura. De hecho, Yo he sabido muchas cosas de su cultura sólo a través de ellos. Por ejemplo, los franceses cuando reciban la realización siempre describirán cómo son los franceses y los problemas que tienen, cosas que uno jamás hubiera imaginado, os cuentan hasta el más pequeño detalle. Igualmente los ingleses, cuando reciben la Realización os pueden describir el carácter inglés con todos sus problemas al más mínimo detalle: cómo son, si son egoístas, etc.

Hay muchas cosas que Yo nunca he sabido hasta que los propios sahaja yoguis me las han dicho, porque después de la Realización ven todas estas cosas desde muy cerca y con mucha claridad.

Así, cuando abandonáis completamente vuestros condicionamientos, quedando limpios, uno se transforma como en un espejo donde se ve con toda claridad la sociedad en la que uno vive, cómo es el gobierno de vuestro país,… todo, lo veis absolutamente todo. Y además lo que veis es real, es la verdad.

La gente a veces me pregunta: Usted por ejemplo, ¿de que grupo político es? Yo contesto “No, Yo no tengo ningún grupo, Yo no estoy en la política” “Pero, ¿cómo puedes existir sin la política? Siempre hacen preguntas de esa clase. Sin embargo, un alma realizada nunca pregunta cosas así; él no solamente ve, sino que además muestra y refleja, refleja con una absoluta claridad un vivo retrato de lo que es su sociedad y todas las condiciones del país en el que vive. Por tanto, lo que os ocurre es que la identificación con vuestro país o nación desaparece completamente. Podéis ver con absoluta claridad los problemas que tiene cada lugar.

Otra cuestión es que cuando veis todos estos problemas vuestra atención va precisamente a intentar ver cómo solucionarlos y esto se convierte en la principal meta de vuestra vida. Ayer cuando traíais todas estas banderas lo que Yo podía ver detrás de ello es vuestro deseo de que la paz reine en ese país y de que obtengan el gozo y la belleza de Sahaja Yoga. ¡Qué gran sentimiento! y no el hecho de que vosotros seáis sahaja yoguis y os quedéis sentados a parte, sino el hecho de que se pueda extender. Es un gran sentimiento el hecho de querer extender este gozo en un país con el que ya no tenéis identificación, no hay una identificación en particular, pero tenéis este profundo deseo de extender este gozo. Desarrolláis una personalidad muy diferente. Normalmente cuando alguien dice algo malo sobre un país determinado el otro responde: “Bueno, y qué me dices tú de tu país”. Nunca pueden aceptarlo. Sólo con decir una sola palabra contra su país o contra su gobierno, aunque sea un gobierno muy corrupto, ellos reaccionarán inmediatamente. Esta tonta identificación con vuestro país os mantiene apegados a una sociedad así. Por eso hay gente que insiste: “No, no tengo que ir al pub”. “Pero, ¿por qué? Porque es nuestra cultura, nuestra sociedad, tenemos que ir al pub, beber juntos, emborracharnos y caernos al suelo juntos… (risas)”.

Así es como somos, no lo podemos evitar. Si le decís a alguien, no yo no tengo por qué hacer eso, no hay necesidad; no lo aceptarán, dirán: “después de todo pertenezco a esta sociedad y no puedo hacer lo que quiera”. Sin embargo, cuando recibís la Realización entonces empezáis a hacer lo que realmente queréis.

Podéis hacer lo que queréis porque en realidad lo único que os gusta es lo virtuoso, lo que es bueno, lo que es constructivo, lo que es útil.

Por tanto, después de la Realización podéis hacer lo que queráis, no tenéis ninguna restricción. Todas estas restricciones de no hagas esto, ni aquello ni lo otro lo único que hacen es esclavizaros. Después de la Realización sois como pájaros libres, nada os esclaviza.

Hay mucha gente que predica restricciones como “no bebas, no tomes drogas, no fumes…” sin embargo estas restricciones no tienen efecto en la gente, porque intentan muchas cosas para abandonar estos hábitos y sin embargo acaban suicidándose. No consiguen liberarse de estos malos hábitos, sin embargo vosotros os hacéis tan poderosos que ya nada os esclaviza. Esa es la pureza de vuestra personalidad, que no permite que se pose en vosotros nada que sea absurdo.

Sé de muchos sahaja yoguis que me han explicado cómo se han hecho personas virtuosas y muy puras, sus ojos se han hecho muy firmes. No pueden comprenderlo, me dicen: “Madre, ¿es acaso tu pureza que se manifiesta o es nuestra pureza?” “Desde luego es la vuestra”, les digo. Todas estas cualidades las tenéis en vosotros, simplemente os hacéis conscientes de ellas. Lo que ocurre es que os identificáis erróneamente con algunas cosas absurdas y esto no os gusta, no os gusta y empezáis a criticar, precisamente, todas estas cosas.

He ido a muchos países donde he visto que hay muchas personas muy identificadas con ciertas cosas y se suponía que Yo no debía decir nada para que ellos no sintieran que estaban haciendo algo equivocado, pero después de venir a Sahaja Yoga estas mismas personas acababan haciendo bromas con todas estas cosas, se reían de todo ello. Por ejemplo he escuchado conversaciones entre sahaja yoguis donde uno decía “mi país es realmente el más estúpido” y el otro le contestaba “¡Uy!, no lo creerías, pero al mío nadie le gana, es mucho por todavía”. Hay como una competición entre sahaja yoguis con estos temas. (risas)

Por tanto, debemos ver que nos hemos convertido en personas muy puras, y cualquier cosa que es impura o que echa a perder esta pureza, deja de gustarnos. Nuestra limpieza tiene lugar desde el interior y no queremos que nada impuro se pose en nosotros.

He visto también que la gente ha llegado a transformarse en personas muy compasivas. Es sorprendente ver la compasión que han llegado a sentir unos por otros. Por ejemplo, había dos sahaja yoguis que no estaban nada contentos el uno con el otro, lo que vosotros soléis decir dos personas que no son compatibles. No conseguía hacerles sentir que después de todo el otro sahaja yogui no estaba tan mal, que era una buena persona; pero siempre contestaban: “no, no, no me gusta esa persona, no me gusta tal cosa que tiene esta persona”. Sólo veían los defectos mutuos. Entonces les pedí, por favor, meditad un tiempo después les pregunté “¿vosotros me queréis, me amáis?” y uno de ellos contestó “yo te amo mucho más que este otro”. (risas) Y Yo les dije: “pues vaya una situación más difícil, cómo hacerles entender que uno no puede medir o pesar su amor, cuando amáis a una persona simplemente gozáis de ello, no podéis cuantificar este amor”.

Sin embargo estos dos sahaja yoguis seguían sin entenderse ni poder llevarse bien. Pensé, ¿qué puedo hacer? Los dos son importantes pero no se entienden entre ellos. Entonces creo que el poder divino se hizo cargo de ello. Uno de los dos, de repente, se puso muy enfermo. De hecho Yo le mandé este mensaje: “caerás enfermo, ¡ten cuidado!”. Mucha gente temía que al caer esta persona enferma el otro podía comportarse de una manera rara y lo que ocurrió fue, precisamente, que este segundo sintió una tremenda compasión por el que había caído enfermo. Nadie se lo podía explicar. Estuvo sentado al lado de ese sahaja yogui durante veinticuatro horas. Le dijo “si necesitas cualquier cosa, cualquier dinero, yo pagaré cualquier cosa”. Entonces este otro sahaja yogui, el que estaba enfermo, que de por sí es una persona muy sensata sintió todo el amor y el afecto que le venía del otro sahaja yogui. Entre los dos surgió un profundo entendimiento y mucha compasión. Creo que todo esto era el juego del divino, que les hizo sentirse muy cerca el uno del otro, con mucha compasión.

La fuerza de la compasión que hay dentro de vosotros es muy grande. Es muy sutil, no la veis. Yo había intentado todo a nivel mental entre estos dos sahaja yoguis; intentaba apaciguarlos y hacerles sentir comprensión. Sin embargo, cuando la fuerza de la compasión empezó a actuar en uno de los dos, el otro pudo sentirlo, pudo sentir esta compasión tan pura y se convirtieron en muy buenos amigos.

Por tanto, debéis sentir la compasión dentro de vosotros. En muchas ocasiones me he encontrado con sahaja yoguis a los que debo corregir o decirles algo entonces otro sahaja yogui viene y me dice: “Madre, por favor, perdónale”. Yo le digo, pero le he perdonado, no le he dicho nada. A mí me hace muy feliz oír esto. El hecho de que entre dos sahaja yoguis haya este apoyo, incluso respecto a Mí es algo que me hace muy feliz. Esto muestra no sólo vuestra generosidad sino también vuestra compasión.

Esta fuente de compasión se encuentra en vuestro corazón. Tenéis que abrir vuestro corazón, si abrís vuestro corazón es como abrir vuestro Sahasrara. Veréis entonces que os resulta muy fácil perdonar.

Una cosa que me perturba mucho es oír que hay gente que se dedica a hacer grupos o ashrams aparte, personas que no quieren venir a la colectividad. De hecho me preocupan mucho. Hay gente que piensan que deberían tener su propia organización por separado y que no deberían venir a la colectividad. En casos así, lo que queda realmente claro es que esta persona todavía no ha conseguido ese estado de compasión. Cuando desarrolláis esta compasión os gusta que alguien os diga: “no, no le digas nada a este persona porque se va a sentir así o asá”. En mi caso es algo que a Mí me aporta mucho gozo.

Había una pareja que estaban siempre discutiendo, me mandaron un montón de cartas contándome sus problemas, se peleaban tanto que Yo ya no sabía que hacer con ellos; había constantes llamadas, constantes cartas. Ya no sabía qué hacer con ellos. Pensé que lo mejor era que se divorciaran. Les dije a cada uno por separado que lo mejor era que se divorciasen y que se separasen de una vez. Pero les dije: “ Sin embargo las quejas que tenéis no se van a resolver así”. Preguntaron “¿Por qué?”, preguntaron. A ella le dije, bueno tú no dejas de quejarte que “mi marido no tiene nunca tiempo para mí, siempre está fuera, que no podemos pasear…”; y el marido se quejaba de que ella siempre le estaba demandando más compañía y estar más con ella. Él decía que quería hacerlo pero que no podía. Yo les dije, bueno, una vez que os divorciéis ya no podéis demandar nada más y todo se acabará, así finalmente el marido deja de existir y la esposa también. Entonces, les dije, ¿realmente creéis que el divorcio lo soluciona? En ese momento la compasión empezó a manifestarse en ellos. Después les dije: imaginad que mañana uno de los dos cae enfermo, entonces ¿quién cuidará de vosotros? Y esto ya les dejó atónitos.

He visto que en la vida de los sahaja yoguis hay estos pequeños momentos en los que su corazón se abre plenamente y todas estas pequeñeces desaparecen, pequeñeces que les mantienen a una gran distancia entre ellos y a una gran distancia de la colectividad. Para Mí el gozo más grande es ver que os queréis unos a otros, que os interesáis unos por otros, que podéis bromear unos con otros y bailar unos con otros. El veros así es lo que más gozo me aporta y de hecho no quiero abandonar este ideal que tengo a pesar de que muchas veces es difícil entender cómo los sahaja yoguis pueden crear estos grupos y estas distancias entre ellos mismos, entre personas que son almas realizadas; porque las almas realizadas en cualquier parte se respetan mutuamente, se cuidan mutuamente y nunca un alma realizada critica a otro alma realizada.

No sé si conocéis sobre la vida privada de todas estas almas realizadas, pero como en India hay tantos santos hemos podido ver la manera en que se relacionaban unos con otros y la forma en la que se cuidaban unos a otros era muy hermosa y muy noble. Se preocupaban más por la otra persona, por la otra alma realizada o sahaja yogui o yogui, mucho más que por sí mismos.

Uno se siente como en una nueva situación con una nueva generación de personas que se preocupan más por los sentimientos de la otra persona que por los deseos de uno mismo, por lo que uno quiere decir o tener o por el hecho de que alguien se crea especial.

Otra cuestión es que en sahaja yoga algunas personas se sienten muy especiales, y esto es un sentimiento que debe perderse, vuestra “especialidad”, el sentiros especiales. Supongamos que en alguna ocasión llamo a alguna mujer o alguna sahaja yoguini para que ponga cuncum en mis pies y esta persona acaba creyéndose que la he llamado porque es muy especial y sin embargo el motivo por el que la he llamado es que tiene un horrible agnya y tengo que limpiarla. Después me llaman por teléfono y me dicen: “Madre, es que esta persona se cree superespecial. “¡Ah, sí!”, digo Yo; “y ¿por qué?” “Pues porque la llamastes para que pusiera “alta” o cuncum en tus pies”. Entonces les explico: “Pero Yo la llamé porque tenía el agnya tan mal, tan horrible, que tenía que limpiarla para que no molestase a los demás”. Entonces parece que o bien Yo le decía “eres una persona egoísta, horrible” o bien no lo entiende. Es realmente sorprendente.

También había una mujer que se comportó muy mal con sus suegros en India. Vino a verme y me enfadé con ella. Le dije, ¿qué derecho tenías tu a comportarte así con ellos, cuando tu propio padre es muy racista y nunca hablaste así de él? Entonces, ¿por qué hablas así de mal y te comportas así de mal con esta gente? Y luego cuando se marchó decía ¡Uy, fíjate!, Madre me ha llamado a mí cuando a nadie se le permite verla”. Yo dije. “Pero, ¿qué es esto? A veces llega a ser una situación muy difícil con algunas personas porque llegan a un extremo con esto de sentirse especiales, a veces llega a ser una situación realmente difícil. En alguna ocasión he regalado algo a alguien para mostrarle mi amor o mi agradecimiento porque ha hecho algún trabajo o algo en particular. Inmediatamente, esta persona empieza a sentir que ella o él es algo especial. Es una situación realmente difícil, porque de hecho, lo que Yo espero cuando he mostrado mi interés o mi preocupación por alguna persona en particular es que precisamente esta persona se convierta en un sahaja yogui muy bueno, en el sentido de una persona honesta, muy humilde y muy amorosa, sino, ¿de qué sirve? Entonces no serviría de nada el ser compasivo con alguna persona, porque si esto le va servir solamente para saltar al infierno…

Por tanto, debéis perder este sentimiento de que sois alguien especial. Si una gota se convierte en el océano deja de ser gota y es océano, pero si una persona se considera todavía alguien especial, entonces deja de ser océano y se convierte en una gota, y si seguís siendo una gota, ¿por qué habríais de ser algo especial?

Por tanto, en Sahaja Yoga perdéis este sentimiento de que sois algo especial. En Sahaja Yoga habéis perdido ya este sentimiento porque este sentirse especial es algo, solamente, que os viene de vuestro pasado.

En cierta ocasión conocí a una mujer que era realmente muy grosera, orgullosa y arrogante. Era de Delhi, donde son muy conscientes del puesto social de su marido, etc. Yo ni siquiera sabía cual era el puesto de trabajo de mi marido. Pero esta mujer fue muy grosera conmigo. Yo le dije “¿pero cuál es el problema? ¿por qué eres así?”. Ella me contestó “yo soy la esposa de tal y tal” y yo le dije pero bueno, “¿tú eres la esposa o eres el marido?” “No, yo soy la esposa de esta persona”. Ella me preguntó “¿A qué te dedicas Tú? Le dije, “Yo sólo soy un ama de casa”. Entonces mi marido llegó a casa y ella me dijo “Ah, ¿Tú le conoces, conoces a esta persona?” “Si, le conozco, ¿por qué?”. Debió pensar “aquí pasa algo”. Ella me dijo: “no, sólo quiero saber de qué lo conoces”, como si Yo fuese un criminal o algo así. Yo le dije “pues es mi marido”. Ella dijo “¡Oh, Dios mío, ¿qué es tu marido?”. Yo le dije, “Bueno, ¿y que ocurre?” Se puso como si la hubiesen picado siete serpientes. Quizás es que el puesto de su marido era inferior socialmente al de mi marido, pero Yo no sabía nada de esto. Así que esto es ser alguien especial.

Esta idea absurda de ser alguien especial debe ser completamente negada en Sahaja Yoga. Pero es algo que no debéis hacerlo mentalmente; no es algo mental porque si vais repitiendo como un mantra no soy alguien especial, no soy alguien especial… entonces os sentiréis alguien más especial todavía, porque acabaréis diciendo he llegado a decir este mantra veintitrés mil veces, y ¿quién puede repetirlo tantas veces como yo? Por tanto esta idea de que soy alguien especial, alguien fuera de lo normal, una gran persona o el hecho de que me sienta superior a los demás desaparece completamente. Es como os decía: sois una gota en el mar que se ha convertido en el océano y ya ha dejado de ser gota, desaparece el sentimiento de gota, y por tanto, desaparece cualquier sistema de valores que sea relativo.

No hay ningún sistema de valores por el cual justificar ningún sentimiento de que uno es superior o que otro es inferior, nada que justifique estos sentimientos que han creado todos los problemas de este mundo. Vedlo en el sistema de castas en India o el sistema social de occidente. El racismo de occidente, todas estas ideas de que nuestra visión es la mejor, nosotros somos los mejores, todo esto ha creado muchos problemas, no ha hecho ningún bien al mundo; por el contrario, lo ha hecho fracasar.

Por tanto, por lo menos en Sahaja Yoga no introduzcáis de nuevo esta enfermedad, estas ideas de que yo soy el mejor, nuestro país es el mejor, abandonad este sentimiento de que sois especiales. Y así brotará una personalidad hermosa en vosotros. Para ello no necesitáis un color de piel especial para ello, ni ninguna apariencia brillante, lo único que necesitáis para ello es un corazón muy hermoso. Y, os lo aseguro, lo único que atrae es un corazón hermoso. Y esto es lo que realmente queréis tener, un corazón hermoso.

Conozco a mucha gente, como el caso de un señor que se divorció de su primera mujer. Su primera esposa quizás no era tan hermosa, no tenía tan buena apariencia y su segunda esposa sí que lo era. Sin embargo él se acabó marchando de su hogar. Yo le pregunté “te separaste de tu primera mujer quizás porque no era tan hermosa o algo así, pero esta que sí lo es ¿por qué te separas de ella?” Y me contestó, “Madre, no tiene corazón, no tiene nada de corazón”. Esto es lo que vosotros sí tenéis: sois gente hermosa, humilde, generosa, amable, con un gran corazón dhármico. Vosotros lo tenéis como un regalo del divino y debéis respetarlo, deberíais sentiros orgullosos de este corazón y gozar de él, igual que deberíais gozar de vuestra generosidad. Y debéis gozar la manera en que esta naturaleza también goza de todo.

El ser muy meticuloso con las cosas y el estar todo el tiempo corrigiendo a los demás es un dolor de cabeza. Lo mejor es corregiros a vosotros mismos y reíros de vosotros mismos. Es lo mejor que podéis hacer. Todo el mundo tiene algunos defectos, algunas pequeñas cosas. Yo también, debo confesarlo. Y a mí me hace mucha gracia, me río de ello. Por ejemplo, no sé por qué, pero invariablemente, siempre me olvido de las gafas. Siempre cuando voy a venir me tengo que decir a mí misma: “es importante que las cojas, las necesitas, acuérdate, cógelas”; pero siempre me olvido de ellas, la verdad es que no sé por qué. No puedo pasar sin ellas y a pesar de todo me olvido de ellas. Otra cosa es que no sé cómo contar dinero: si me dais cien rupias contaré doscientas. Soy muy buena en matemáticas y sin embargo no puedo contar dinero, os lo aseguro. Otra cosa es que no puedo escribir cheques; vosotros lo escribís y Yo lo firmaré, pero escribirlo, no. Por ejemplo, alguien me pide cien rupias y voy Yo y le doy quinientas. Después me dice “Madre, pero si me has dado quinientas rupias” Yo dije “no, no, te di cien”. Pero bueno, en el fondo, ¿qué mas da? Si alguien con vosotros es honesto, muy bien, y si es deshonesto, también. Así que ¿por qué preocuparse de cuánto dinero distéis, de este detalle, de aquél otro, y preocuparse meticulosamente por todas estas pequeñas cosas.

He visto que gente así, tan meticulosa, siempre fracasa, porque su cerebro juega constantemente con ellos. Por ejemplo conocí a una persona que me dijo “si las medidas de tu coche son estas entonces tu garaje debería tener tal y tal medida. Así que le dije “muy bien”. Después cuando construimos el garaje el coche no cabía. Y Yo pensé una persona tan meticulosa, un arquitecto tan conocido, tan reconocido ¿cómo pudo cometer un error así? Todavía no soy capaz de entenderlo. Finalmente me dijo “creo que lo mejor es que te compres un coche más pequeño”. Al final le dije: mejor será que me hagas ahora el garaje con las medidas adecuadas, porque si no a lo mejor me compro otro coche y tampoco cabe.

A lo que me refiero es a que sois muy , muy meticulosos, muy particulares con las cosas. Ved estas pequeñas flores, no son meticulosas, no se preocupan de nada; crecen cada una a su manera y cada una en una dirección y son muy felices. Pero aquellas personas que son tan meticulosas son en realidad un dolor de cabeza incluso para ellas mismas. Finalmente estas personas abandonan esta actitud. Gracias a Dios vosotros ya no sois así. Conocí a una mujer que tenía una tienda y me dijo: “Madre, me sabía todos los precios, me sabía cada pequeño detalle de mis artículos y desde que recibí la realización lo olvidé todo”. Yo le dije, “pero, ¿eres feliz o no?” “Sí mucho más feliz”. ¿Por qué?, le pregunté. “Pues porque ahora tengo muchas ganancias”. La ganancia o el beneficio es lo principal, entonces, ¿por qué habrías de preocuparte por cada precio, por cada nombre?

No es bueno ser tan meticuloso, tan sistemático con todo. Mirad el mundo, no es nada sistemático. Es, en realidad, no-sistemáticamente sistemático. En la naturaleza todo es así. Ved los árboles, las ramas crecen cada una en una dirección, de una manera diferente, porque si todas crecieran en la misma dirección, de la misma manera, entonces os convertiríais en un ejército, se acabaría formando un sistema, pero en Sahaja Yoga no existe este sistema. Estamos más allá del tiempo y más allá de cualquier sistema o algo sistemático. Nuestro único sistema consiste en ver cual es la armonía dentro de nosotros. Es como estas dos manos que tenemos, entre ellas no existe ningún sistema; ambas se mueven con completa armonía. Hacen estos movimientos espontáneamente, nadie les dice cómo hacerlos, se mueven con esta armonía. Por tanto, el construir sistemas mentales o basados en lo mental va en contra de Sahaja Yoga.

Algunas personas me han escrito diciéndome: Madre queremos traducir todas tus transcripciones y queremos hacer esto y aquello y lo otro. Yo les he dicho: olvidadlo, olvidadlo. Por que si hacéis esto vais a caer, con toda seguridad, en la trampa del sistema, en lo sistemático.

Tendréis que seguir sistemas y métodos. Este sistema es bueno, este no lo es…, ¿por qué hacerlo así o asá? Yo no os digo que este mal porque estéis acostumbrados a utilizar sistemas o métodos. Especialmente en occidente la gente está demasiado acostumbrada a los métodos, a los sistemas; para todo tiene un curso, etc. Cursos para todo: cómo moverse, cómo hacer esto, cucharas, tenedores, qué comer, qué no comer… Si tenéis que comer, simplemente comer con la mano, no se necesita nada en especial. Pero en occidente todas estas reglas y normas son demasiadas y deberíais por todos los medios intentar reducirlas.

Como resultado o reacción a todo esto surgió la anticultura, que no es sino otro sistema, lo que ellos llaman el ser hippies, y todos vivían al estilo Sankara; sin lavarse, sin peinarse; todos acaban siendo iguales, no tienen ninguna variedad. Un hippie será igual a otro hippie, uno no puede distinguir a uno de otro. Por ejemplo, si alguien se pone un alfiler en la nariz o un anillo, todos se lo pondrán igual; si se lo ponen en otro sitio, los demás también. No tienen cerebro ninguno y sin embargo no dejan de hablar de la individualidad, de la personalidad. ¿Pero dónde está su individualidad? Todos se suman a lo que ellos llaman “lo que está de moda”. En India si se dice que algo está de moda uno se refiere a algo que es muy caro, que es muy bonito, que es muy hermoso, en realidad se refiere a algo de élite, pero aquí lo que significa el que algo esté de moda es que a todo el mundo le gusta, significa que todo el mundo, por tanto, lo lleva y no tenéis vuestra individualidad, no tenéis vuestra personalidad.

En Sahaja Yoga no estamos limitados por ninguna moda, no tenemos ninguna moda, podéis llevar lo que queráis, podéis vestiros como queráis, sois libres de llevar lo que queráis; como ya os dije sois vuestro propio maestro, vuestro guru, tenéis vuestra propia personalidad. En Sahaja Yoga haréis aquello que es bueno, que es decente, aquello que agrade a las deidades. Esto es así porque vosotros sois sahaja yoguis. Así la vida se convierte en algo mucho más sencillo. No tenéis ni que preocuparos ni de la mitad de las cosas. Por ejemplo, si algo no os sirve en seguida pensáis en darlo, por ejemplo, un anillo era demasiado grande y empecé a mirar las manos de todas las personas a ver quien tenía dedos gruesos. Cualquiera que tenga el dedo más grueso le daré este anillo. Nuestra manera de pensar, por tanto, es diferente. Por ejemplo, si la persona no es un sahaja yogui pensará: de este anillo puedo sacar tanto oro, o puedo venderlo o quizás puedo sacar la piedra y venderla a parte, a ver que puedo hacer con él, pero nunca pensará como este anillo me queda demasiado grande, lo voy a regalar a alguien. ¿Por qué no dárselo a alguien?, ¿qué hay de malo en ello? Si en el fondo no te queda a ti bien, ¿por qué no se lo das a otro? Pero esto sólo es posible en Sahaja Yoga.

He visto gente muy amable en Sahaja Yoga, muy generosa, gente que se comporta con gran amabilidad con los demás. Son personas que se dan cuenta de lo que los demás desean y ellos se lo regalan, o bien dicen “¡Oh!, yo ya tengo uno, este para ti”; están constantemente pensando en los demás. ¿Qué podría darle a esta persona, qué podría hacer por esta persona? Esto es la expresión del gozo en vosotros y de vuestra compasión, el utilizar la materia de esta manera todo el tiempo.

Una mujer en Canadá me escribió diciéndome: “Gracias a Dios que ya he vendido la casa, era tan vieja…” Por tanto, desarrolláis una actitud en la que si tenéis que dar algo a alguien, se lo dais a un sahaja yogui para expresar vuestro amor. Sin embargo lo que la gente hará normalmente es dar a los demás sólo aquello que ya está viejo, que está muy usado en la casa. Sin embargo, cuando sois sahaja yoguis os gusta regalar algo que es verdaderamente especial, porque todo vuestro ser se ha hecho muy hermoso. Es como una flor que quiere dar constantemente su fragancia a los demás y vosotros la fragancia de vuestra compasión, de vuestro amor, vuestro afecto… Se habla de una nueva era pero Yo diría más que se trata de una nueva generación de seres humanos, con tantas facetas o aspectos que realmente brillan como auténticos diamantes.

Mi verdadera bendición para vosotros es que crezcáis y que crezcáis en este ser y que nunca penséis que sois mejores que los demás, que nunca penséis que sois más especiales que los demás. Esto os relajará por completo, os llenará de paz. Quizás alguien os ha herido en algún momento, quizás en algún momento alguien os ha levantado la voz, pero no importa, vuestra capacidad consiste precisamente en amar a la otra persona y sentir afecto y amor por esta persona.

Me sorprende ver como han pasado estos veinticinco años con problemas y también con cosas hermosas, pero en el fondo nada me ha perturbado, siempre estuve satisfecha. Puede que en alguna ocasión me halla mostrado enfadada o que haya dicho cosas que normalmente no digo, pero que tenían que decirse; pero en general, como si estuviésemos sentados en un gran barco, todos nos hemos elevado en este gran reino del Amor Divino y esto es lo que uno debe gozar.

Si una persona desarrolla este amor y esta compasión, este amor tan puro, entonces puede emitirlo a los demás y la relación con esta compasión es tan hermosa que no puede ser descrita con palabras; como el sentimiento de gozo que tuve ayer, pensé ¿cómo puedo describir este sentimiento? No se han creado palabras que puedan describir sentimientos así, el sentimiento tan profundo de ver cómo vosotros os habéis unido a Sahaja Yoga y lo habéis comprendido todo tan bien

Que Dios os bendiga

El Sahasrara Puja en realidad es un puja muy corto, porque como sabéis la apertura del Sahasrara ocurre en muy poco tiempo, este es un puja muy profundo donde el último chakra que se encuentra aquí (señala el Sahasrara) es el corazón. En el puja del Sahasrara nuestro corazón se abre, esto es lo principal y de lo que tenemos que gozar; de la apertura del corazón, no debéis poner vuestra atención en lo externo, en el protocolo, sino en vuestro corazón. No estamos limitados por ningún nombre o mantra. Si vuestro corazón se abre el Sahasrara se abre y esto es lo que uno debe conseguir en este puja: la apertura del corazón.

Que Dios os bendiga.